21 de febrero de 2007

Arte "moderno"


Recuerdo muy bien una ocasión en la que, queriendo "conocer Madrid", nos aconsejaron a mi padre y a mí que "no dejáramos de visitar el Museo de Arte Moderno". Así que, ni cortos ni perezosos, hicimos un recorrido sentimental por el Madrid que mi padre conoció de joven y que en el ya ahora lejano 1980 tan poco se parecía a lo de antes. Desapareció la Posada del Peine, sustituida al igual que en la canción de Sabina, por "una sucursal del Banco Hispano-Americano" (o de un banco cualquiera: las sucursales bancarias son como las setas, que aparecen donde y cuando uno menos se lo espera).


Y entre tanto recorrido sentimental hubo tiempo para visitar el Museo de Arte Moderno. Era un museo como otro cualquiera: inmaculado, silencioso, con sus bedeles... y sobre todo, sus cuadros. No recuerdo muy bien qué autor exponía, pero muchos de sus cuadros eran "óleos sobre aceite", de tal suerte que, unidos, hubiesen compuesto un excelente catálogo de pinturas de brocha gorda. Pero no era ésa la única genialidad. Me acuerdo también de que un cuadro contenía cinco huellas de la mano de Joan Miró, si no me equivoco. En distintos colores. Muy profundo. Muy filosófico. Y muy caro, por cierto: 250.000 pesetas de entonces. Y otra aún más genial: un "tríptico" de lienzos de 2 x 1,5. En el primero se veía una raya más o menos larga. En el segundo, otra raya más corta. Y en el tercero, una rayita de nada, que casi daba pena ver el lienzo tan en blanco. ¿Título del tríptico? "Esperanza de vida de un condenado a muerte".


Aquella visita me curó para siempre del "arte moderno". Por eso ahora, cuando en la última exposición de Arco, veo que una silla con las patas rotas es "arte", me acuerdo siempre del cuento del "traje nuevo del emperador". Y aunque he mencionado el arte plástico, lo mismo se puede decir del musical. Probablemente, John Cage tendrá obras estimables; pero francamente, para titular una obra 4:33, que dure todo ese tiempo y que además lo sea de silencio, no hace falta estrujarse mucho la materia gris. Por no hablar de esos compositores cuyas obras consisten en un amasijo sonoro informe y chirriante. Las oigo por la radio. Normalmente son ejecuciones (nunca mejor dicho) en directo. Cuando termina la obra, se oyen unos correctos y educados aplausos. Nada más. Ninguna emoción.


Por eso me enfada que, ya se trate de pintura o música, traten de venderme esos engendros hijos del resfriado ingenio de algún vividor como "arte". Esos artistas y marchantes de arte saben perfectamente que siempre habrá un nuevo rico dispuesto a pagar lo que sea por parecer de lo más "avanzado" y quiera mostrar a sus amistades lo "atento" que está a las "últimas tendencias". Y no menos me enfada que los críticos (o algunos de ellos) les den palmaditas en las espalda mientras van desgranando chorradas solemnes: "Con esta obra (un conjunto amorfo de hierros retorcidos y a ser posible oxidados), el autor se ha superado a sí mismo pretendiendo mostrar el horror de la guerra. Observemos que uno de los hierros está enhiesto, lo cual se puede interpretar como un dedo acusador...".

Quizá esté un poco anticuado, pero el arte más "moderno" que conozco fue el del período de entreguerras del siglo pasado. Ninguno de estos "artistas" superará jamás la Madona de Port Lligat de Dalí. Para tomaduras de pelo valemos casi todos; para el Arte (con mayúsculas) no tantos, aunque el negocio sea el negocio.

15 de febrero de 2007

Libertad

Cada vez estoy más convencido de algo. Cuanto más "vieja" se hace la democracia española, menos se parece a una democracia. Mucho menos ahora, que el inquilino de la Moncloa es un radical (tanto, que ni siquiera a sus propios les gusta mencionarlo). En este sistema político o coyuntura política en la que vivimos, en la que priman los intereses privados (legítimos o bastardos, pero intereses) y el "qué hay de lo mío" en vez del interés general, hemos perdido la inocencia. La política ya no es el arte de regir los destinos de una nación (o de una "nación de naciones"), sino el de enriquecerse con cargo a los bolsillos del sufrido compatriota.

Yo estoy en que el período de libertad mayor que vivió España fueron los cuatro años que gobernó UCD el país (1977-1981). Quizá porque "todo era nuevo" para una generación relativamente joven, que no había vivido realmente la posguerra y sí había crecido con la opulencia del desarrollismo y los Polos de Desarrollo franquista (todo eso de lo que los progres se ríen para quitar méritos al dictador). Muerto y enterrado Franco, España dejaba el blanco y negro y se vestía de color con Alfredo Amestoy y su Canto de un duro, para afrontar las restricciones energéticas derivadas de la segunda guerra árabe-israelí (1973).

En aquella España muchos hombres levantaron un altar a Pío Cabanillas, Sr., por legalizar el destape "por exigencias del guión". Los guionistas, que antes se las ingeniaban para pasar la férrea censura franquista, se las ingeniaban poco después para crear situaciones en que la actriz o vedette de turno (señaladamente Nadiuska, Susana Estrada o Victoria Vera; pero muchas otras más también) enseñase algo más que las pantorrillas.

Eran los tiempos de Marisol (ahora Pepa Flores) y su posado en traje de Adán en Interviú, de toda la vida más conocida por sus desplegables centrales que por sus páginas de crítica política. Eran los tiempos del Lib y del profesor Cojonciano. Eran los tiempos de Pepi, Luci, Bom... de Almodóvar. Sólo en aquel "desfile de los monstruos" que era la movida madrileña por las noches pudo nacer esa película. Eran los tiempos de...

Tiempos que el tejerazo borró de un plumazo. Ya nada volvería a ser como antes. Después llegó Felipe y poco a poco nos fuimos alejando, alejando... sobre todo de la libertad.

14 de febrero de 2007

Érika Ortiz

Acabo de leer un post de mi amiga Diablesa. Seguramente esta reflexión ya la hemos hecho otras veces y enfocándolo desde otros ángulos; pero creo que en este blog no podía faltar al menos un "apunte" sobre el deceso de la semana: Érika Ortiz, hermana de la Princesa de Asturias.

Lo primero, dejando aparte su condición de miembro de la Casa Real, son las circunstancias de su muerte. Al parecer, Érika estaba recibiendo ayuda psicológica debido a problemas que jalonaban la etapa que estaba viviendo. Qué duda cabe que la presión mediática pudo haber influido en el agravamiento de sus condiciones vitales.

Los consabidos "programas del corazón" patrimonializan de un modo escandaloso la intimidad de ciertas personas que por su posición o las circunstancias que las rodean llamamos "famosos". Y no sólo eso. La norma de actuación de estos medios de "comunicación" no es muy diferente de lo que antaño se decía respecto de las prostitutas: "caída una vez, caída para siempre".

Bien es verdad que quien quiere estar al abrigo de los focos inclementes de esos medios puede hacerlo. Podría ser el caso, por ejemplo, de Antonio Banderas. Podrán gustar o no las películas que dirige o en las que actúa (Locos en Alabama me parece una película muy estimable, por cierto); pero que yo sepa, no ha dado que hablar fuera de lo que es su trabajo y su profesión. Y así es como debería ser para todo el mundo.

Sin embargo, no todo el mundo está tan bien preparado para resistir esa presión. Parece que hay que "asumir" que cuando eres pariente o amigo de famoso, estás obligado a soportar la misma presión. "Todo el mundo" quiere saber de tu vida: qué haces, en qué trabajas, con quién sales, cómo te diviertes... etc. O peor: si te emborrachas, si "pones una raya en tu vida" o con quién te metes en la cama. Así, pues, si la princesa Letizia está bajo los flashes de las cámaras, los "reporteros" de la cosa asumen que todo el que esté relacionado con ella (principalmente familiares) puede ser "objeto de caza".

Supongo que puede haber gente que acceda a entrar en ese circo mediático. Tal vez creen que no se les irá de las manos, que lo podrán controlar. Yo, desde luego, no me prestaría a ello. Mi vida no es nada "interesante" y mucho menos mentiría para poder cobrar la exclusiva "falsa". Podría ir a algún plató de televisión y decir que "me acosté con Fulana de Tal (famosa o famosilla de turno)" y todos los días tendría paparazzi de guardia en el portal de mi casa. Y cobraría mis buenos dividendos aunque fuese mentira, habiendo sabido vestir bien la muñeca.

Por eso me encantó la putada (perdón por el vocablo, pero no me voy a retener de decirlo) que le gastaron al mundillo ése con el asunto César Sicre. Contrataron a un aspirante a actor y casi modelo (si no lo era, poco le faltaría) y les sacó los colores a los supuestos "periodistas". Y ahí se vio lo que muchos nos sospechábamos: que todo era petardeo y rumor. Y que todo valía para conseguir una "buena exclusiva". Y que a falta de exclusivas políticas o económicas que vender (al parecer, los políticos y los empresarios sí tienen vida privada), se le puede hincar el diente al mundo de la farándula. Que además, a ellos "les viene bien", porque "estar en el candelero aumenta el caché". Es el tradicional y españolísimo bien me meto con quien puedo. Y digo yo que si esos periodistas (algunos lo son, otros no) trabajaran igual de bien para sacar a flote los trapicheos económicos de algunos y las mentiras de otros, tal vez otro gallo nos cantara en España.

Érika Ortiz no tenía ninguna intención de pertenecer a ese circo. Bastante tenía con vivir su propia vida, como muchos millones de personas en España. Descanse en paz.

13 de febrero de 2007

Sarre, 1935

El Sarre es una región de Alemania, rica en materias primas para la industria. Sin embargo, en 1935 estaba en manos de Francia, en virtud del humillante Tratado de Versalles, impuesto a Alemania por los vencedores de la I Guerra Mundial.

En este contexto aparece Hitler, que después de ganar las elecciones de 1933 fuerza un golpe de Estado y se hace nombrar Führer del pueblo alemán, al que ha de reconducir al lugar que le corresponde entre las potencias mundiales, como Herrenvolk que es. Poco importa que en el camino vaya zurrando a los judíos, declarados oficialmente "enemigos del Reich"; poco importa que los comunistas, los católicos y cualesquiera otros que se opongan al Partido vayan siendo retirados de la circulación (a veces, de forma definitiva).

En el año concreto en que nos situamos, hay un referéndum en el cual, curiosamente, un 90% de los sarrenses decide reincorporarse a la patria alemana. Detrás de ese 90% hay una intensa campaña de amedrentamiento: se envían cartas amenazadoras a los tibios y a los opositores antinazis informándoles de las aterradoras consecuencias de su voto contrario a la vuelta al Reich. El Frente Patriótico ("marca" del partido nazi en la región) ofrecía papeletas contraseñadas a los tibios para que éstos, una vez ganado el referéndum, pudieran demostrar que habían votado en la forma correcta.

Por supuesto, no sirvió de nada. Una vez bajo control alemán, la Gestapo saldó las cuentas precisamente con los tibios, puesto que los antinazis se habían puesto a salvo al otro lado de la frontera. Los "indecisos" cayeron como "espías de Francia", "separatistas" o "víctimas de los indignados patriotas" en el curso de linchamientos "espontáneos" organizados cuidadosamente por la Gestapo.

Ahora, hagamos el siguiente ejercicio. Cambiemos "el Sarre" por "Navarra" y tengamos en cuenta lo siguiente: el 80% de los navarros quiere seguir siendo independiente de los vascos. Hace unos pocos días, unos "energúmenos" atentaron contra el Ayuntamiento de Pamplona. ¿Suena todo lo anterior? ¿Repetimos la historia?

Ea, ea, ea...

Que sí, que ya lo hemos oído otras veces. Sobre todo en Cataluña. Zapo se está lamiendo aún las heridas de la manifestación del 3-F. No sabían cómo "desacreditarla". En otro post hablábamos de la "marea rojigualda" que hubo en aquella manifestación, lo que hizo que al desgobierno de Zapo le faltaran reflejos. Eso y no otra cosa fue la salida de tono de Diego López Garrido ("la derecha se quiere apropiar de los símbolos de todos los españoles"), que a nadie engaña porque aquél que toma algo que otro ha abandonado, ni se apropia ni roba. Eso lo debería saber el señor López Garrido porque viene en su manual de Derecho romano. Las rei derelictae, que decían los romanos.

Pues nada, que ahora asistimos a otra genialidad de Pepiño. No sólo ha "prohibido" que ningún cargo socialista acuda a los programas de las televisiones públicas controladas por el PP (especialmente Telemadrid), sino que ha dado un paso más: querellarse contra el Foro Ermua por "enaltecimiento del terrorismo".

¿Cuál es el fondo de la querella? Al parecer, unos "cánticos" dirigidos a él de forma no demasiado apropiada. En Cataluña ya lo hemos visto antes. Jordi Pujol "travestía" los ataques dirigidos a su persona en "ataques a Cataluña", como si él representase a toda Cataluña. Siempre hemos mantenido que los malos gobernantes (o para ser más compasivos, los gobernantes "en horas bajas") se envuelven en el manto acogedor de la colectividad, donde pueden esconder mejor los fallos debidos a su gestión.

Así pues, resulta que unos cánticos un tanto subidos de tono se transforman por arte de magia y birlibirloque en un gravísimo "enaltecimiento del terrorismo". Naturalmente, el juez de la Audiencia Nacional, competente para entender de estos delitos, le ha mandado a... la Audiencia Provincial, probablemente porque de sustanciarse serán más bien un "honesto" delito de injurias o calumnias. Pero hay más. Resulta que al señor Mikel Buesa "no le consta" haber oído esos cánticos. Y como creemos que el señor Buesa dice la verdad cuando le preguntan y no tiene por qué mentir, habrá que pensar que fue un montaje para desacreditar nuevamente la manifestación. Sin embargo, he aquí que a Pepiño las cosas no le salen bien. Y luego pasa lo que pasa...

Ea, ea, ea,
Pepiño se cabrea...

12 de febrero de 2007

Rojooscurocasibermejo

Decíamos en el anterior post que "se nos fue el canario" y que, a cambio, nos han metido a Silvestre (que no es un lindo gatito, por cierto). Lo que sí parece es "silvestre" en la peor acepción de la palabra. Parece que el mayor mérito del susodicho es su acendrada fe socialista (él mismo lo ha dicho: que es de izquierdas y como tal actuará).

No es para nada buen augurio que un Ministro de Justicia, que procede además de la carrera judicial proclame con tantas campanillas su adhesión inquebrantable al régimen zapateril. Son palabras que dejan entrever bien a las claras el rencor (el mismo que debió sentir cuando quiso empapelar a José María Michavila y no pudo), en vez de la ecuanimidad que se supone norma de la casa.

Digo bien: se supone. Porque el nombramiento de Bermejo como Ministro de Justicia no refleja sino un doble fenómeno que venimos constatando desde hace tiempo: la judicialización de la política y la politización de la justicia. Vemos con demasiada frecuencia a jueces de Altos Tribunales pronunciarse ideológicamente a través de su pertenencia a asociaciones "progresistas" o "conservadoras", cuando por simple preservación de la independencia judicial no deberían formar en ninguna. Y asistimos casi con igual frecuencia a la presentación de querellas entre políticos por cuestiones que nunca debieran llegar a los Tribunales.

El siguiente párrafo se dedica al que podríamos llamar "gran ausente": Baltasar Garzón Real. Don Baltasar se ha quedado fuera por segunda vez fuera del baile...

... como aquel ladrón
que busca su fortuna
por un callejón
por donde nunca pasa nadie...

Probablemente, en el PSOE tienen memoria histórica (para lo que les conviene). Y se acuerdan muy bien de la primera vez, en que Garzón se dejó querer por Felipe pensando que éste le iba a dar el Ministerio de Justicia por su cara bonita. El Ministerio se fue para otro juez (Belloch) y Garzón no se conformó con la consolación del Plan Nacional de Drogas. Recuerdan también el tiempo que le faltó para salir a escape de la política y volver a ponerse la toga para hacerles la vida a cuadritos con lo del GAL y algunos asuntillos que todavía colean (aprendieron la lección: legislaron después que tendrían que pasar dos años para poder retomar la magistratura).

Dicen que a cualquier gobernante hay que darle cien días. Pero si Bermejo es tan radical como dicen sus antecedentes, no tardará ni un mes en demostrarlo.

8 de febrero de 2007

Pronóstico reservado

"Su optimismo antropológico no se lo cura ni el doctor House".
Pío García Escudero, portavoz del PP en el Senado, a Zapo

La frase tiene su gracia por la referencia televisiva, pero como casi siempre en nuestro blog, vamos a analizarla un poco más despacio.

Imaginemos a los doctores Foreman, Cameron y Chase discutiendo con el doctor House en su despacho. La pizarra blanca parece hoy más blanca que nunca. House oye en silencio y con el ceño fruncido las teorías que sus residentes van desgranando. El paciente, Zapo, está en coma; sin embargo, una sonrisa de pasta dentífrica cruza de parte a parte sus facciones y los sesudos doctores aún no saben qué es.

-Puede ser micomatosis obsesiva rabiosa -apunta Chase, siempre dispuesto a rebajar riesgos.
-Si fuera micomatosis obsesiva rabiosa -replica Foreman, sarcástico- los hongos estarían dibujando un hermoso cuadro de Jackson Pollock en su piel de la cabeza a los pies.
-Ah, bueno -dice Chase, y se calla-.
Cameron defiende a Chase y se encara con Foreman:
-Pues no me parece una idea tan descabellada.
-Tú es que últimamente le echas la culpa de todo a los hongos -replica Foreman, molesto-.
Tras un silencio embarazoso, Cameron propone, dubitativa:
-Si no es micomatosis obsesiva rabiosa... ha de ser algún tipo de inmunodeficiencia.
House salta rápidamente:
-Por ahí vamos bien.
-No puede ser -replica Foreman-, porque el recuento leucocitario es normal.
House le mira fijamente y le dice:
-Si yo digo que es inmunodeficiencia, es inmunodeficiencia.
Cameron asiente con la cabeza, mientras Foreman le echa una mirada asesina.
De pronto, los buscas suenan furiosamente y a la vez. Zapo ha despertado de su coma. A la carrera, los cuatro llegan a la habitación. Zapo tiene los ojos abiertos y la sonrisa de pasta dentífrica le sigue cruzando el rostro. House toma la palabra y le dice:
-¿Cómo está, señor Zapo?
Zapo, sonriendo beatíficamente, contesta:
-He hablado con Dios... Tenía el rostro de Felipe... He visto la luz... Me ha dicho que mi misión en el mundo es extender la pazzzzzzzz... Que tengo que ir a la ONU y decirle al secretario que todos tenemos que vivir en la pazzzzzzzz...
Los doctores se miran desconcertados. Foreman le dice:
-Muy bien, señor Zapo. Entonces, ¿proseguirá el proceso de paz como dicen los diarios?
Zapo no lo duda un segundo:
-Sí... Hemos de seguir en esos contactos para poder llegar a la pazzzzzzzzz...
Cameron no puede reprimirse y le dice:
-Pero oiga, ¿los de la ETA no son unos asesinos convictos y confesos?
-No, doctora... son hombres de pazzzzzzz... son hombres de talante... de mucho talante...
House se le queda mirando un momento y se le ilumina la cara con una ancha sonrisa. Ordena a la enfermera que le siga cuidando y a sus residentes que salgan de la habitación. Les tiene que decir algo importante.
-Este tío lo que tiene es una metástasis de optimismo filosófico causada por un trastorno autoinmune ante la realidad -concluye-.
Chase se queda pensativo y dice:
-¿Tiene cura?
House contesta tranquilamente:
-Ésas son las buenas noticias. No tiene cura.
Cameron salta:
-¿Y las malas?
House se lo piensa un momento antes de contestar:
-Las malas... Bueno, siendo como es presidente del gobierno... Mejor me reservo el pronóstico. Ya sabéis que yo de política entiendo poco.
Foreman protesta:
-¿Cuánto tiempo piensas tenerlo así?
House, despreocupadamente, dice:
-Decidle a Cuddy que en dos días le damos el alta.

Pues ahí lo dejamos. Ojalá fueran dos días porque, en realidad, todavía falta un año para darle de alta (aunque mejor sería decir "darle de baja").

Se me ha ido el canario

Durante los años de la movida ("los ochenta son nuestros", que dijo Ana Diosdado) surgieron en el proceloso océano musical español grupos con nombres a cual más raro. Me acuerdo de que hasta Clara Morán, la hija de nuestro bendito ministro de Exteriores de aquellos años, militaba en uno llamado Oviformia (con forma de huevo), o 21 japonesas y 46 hamburguesas (así era el nombrecito, que luego se pusieron a régimen le quitaron las hamburguesas y finalmente, desapareció en el ancho mar). O Un pingüino en mi ascensor. Habría que sentar a los miembros de esos grupos para saber de dónde sacaron esos nombres tan "originales". Cosas de aquellos tiempos, en que España quería pasar por "moderna" cuando estaba todavía quitándose la pátina anacrónica de la copla y el blanco y negro de la televisión.

En concreto, el nombre que quiero recuperar es el de No me pises que llevo chanclas. Son sevillanos y aparecen en el panorama musical en 1989, cuando la movida ya estaba casi agotada si no del todo. Y triunfaron con una canción que ahora viene muy al pelo...

Era la alegría de mi calle.
La banda sonora de mi hogar.
Toa la mañana en el balcón
me formaba la revolución.
El canalla estaba bien cuidao
y vivía mejor que yo.
Pero le llegó la hora
y el cielo se lo llevó.
Ese personaje amarillo
ese lindo pajarillo.
Me ha dejado solo y aburrido
y hasta las flores se han "shushurrido".

Esto lo podría cantar perfectamente Zapo, a quien se le han ido el canario y su hermano el caricato (dos por uno, oiga). Se ha ido uno de los ministros más guapos del Gobierno, cuya fina estampa y acento canario eran un contrapunto a los desagradables graznidos de la Momia o el no menos desagradable croar de Pepiño. Quizá haya tenido que ver su desplante árabe (no dar una conferencia en Arabia Saudita porque no se permitió la entrada al personal femenino que iba con él). Seguramente, el ya ex-ministro López Aguilar iba tarareando esto en el avión de vuelta...

¡Ay! mis siete Islas Canarias,
con el pico Teide de guardián.
Son siete hermosos corazones,
que palpitan al mismo compás.
¡Mis siete Islas Canarias!

En fin, que se fue "Piolín". ¿Y a quién nos han puesto en su lugar? A Silvestre. Atentos al próximo artículo...

7 de febrero de 2007

Para D. Antonio Gala

"Hay un personaje en el cuadro de las lanzas actual que re­clama mi atención. No sé qué pinta, ni en nombre de qué pinta lo que pinta. Se trata de un señor llamado Alcaraz, de extraño rostro y aún más extraño comportamiento, que preside al parecer la AVT. Llevo observando la política en general, y la antiterrorista en particular, mucho tiempo. La AVT y el Foro Ermua siempre me han parecido organiza­ciones sumisas a la voz de su amo más que a la de su cora­zón. Si es que lo tienen todavía. Erigirse en portaestandar­te de los vivos es arriesgado; de los muertos, imposible. Lo que en el fondo han de querer quienes amaron a las vícti­mas mortales, más aún que la venganza, es la paz. Esa es la única forma de hacer fértil su sangre. De verdad, no mu­rieron, nadie murió, para que ese Alcaraz u otro semejante destaque obedeciendo. De ninguna manera."

Si esto lo hubiese firmado alguno de los escribas a sueldo del Pravda (anteriormente conocido como Er Paí), no me hubiese sorprendido mucho. Para esa gente es "natural" burlarse de quien es víctima (o "ningunear", como se dice ahora) y no se resigna al silencio cómplice. Pero lo firma nada menos que Antonio Gala y en El Mundo (6 de febrero de 2007). Habría que preguntarle al señor Gala si su reacción hubiera sido diferente si a su Troylo se lo hubiese llevado por delante una bomba etarra. Me permito imaginar que eso sí le hubiese parecido una crueldad, ¿no es cierto?

La segunda es también para el señor Gala. Aquí no hay ninguna rendición. Ni de Breda ni de ningún español decente. En todo caso, la rendición es la del desgobierno socialista ante las exigencias etarras. Los españoles decentes (de izquierdas y de derechas, que los hubo de todos los colores), le dijeron el sábado pasado al desgobierno socialista que no estaban de acuerdo en bajarse los pantalones. Queda gente decente en el PSOE, como Rosa Díez, Gotzone Mora, Maite Pagazaurtundúa o Nicolás Redondo. Ésos tampoco se rinden, señor Gala.

Lo que quieren las víctimas del terrorismo (en puridad sus deudos, porque las víctimas están muertas) no es la paz. Y mucho menos la pá del corrá de Zapo. Lo que quieren, señor Gala, es justicia. Quieren que los terroristas cumplan íntegramente sus penas. Quieren que todas las alimañas que les arrebataron a sus seres queridos se pudran en la cárcel conforme al tiempo máximo que marque la ley. Porque ni las víctimas del terrorismo se toman la justicia por su mano, ni tampoco debe hacerlo el Estado de Derecho, que para eso es "de Derecho" (bien lo ha de saber, pues es usted Licenciado en Derecho). Y hay que enfatizar tanto más este ítem cuanto que esas alimañas no se arrepienten de sus crímenes.

Es inútil, señor Gala, que intente rebajar el papel del señor Alcaraz a mero mandadero de PP. Es exactamente la misma consigna que dan Zapo y Pepiño Blanco a sus huestes intoxicadoras (con las que me encuentro un día sí y otro también en algunos foros que frecuento). Le creía demasiado inteligente, señor Gala, como para hacerse eco de consignas políticas, de cualquier bando del que provengan. El señor Alcaraz es víctima del terrorismo y tiene derecho a formar parte de la AVT y a ser presidente de la misma si así lo deciden sus miembros en aplicación de los estatutos de la asociación.

El poeta que me emociona con estos versos,

A fuerza de tropiezos y reveses
la piel de la esperanza se me enfría.
Qué agonía ocultarte mi agonía,
y qué resurrección si me entendieses.

me decepcionó ayer como comentarista político y precisamente tocando un tema bien sensible, en el que no caben "puntos medios" ni "equidistancias" ni "negociaciones" de clase alguna, como tendría que haber quedado claro desde el día 3 de febrero.

Finalmente, que Pedro J. le dejara publicar esas líneas dice bien poco de la ortodoxia de ese periódico y es un punto en contra respecto de que yo siga comprándolo. Pero de Pedro J. tal vez sea conveniente hablar más despacio. Pero hablaremos, no le quepa duda.

Algeciras

Cantaba Serrat en 1971...

Yo, que en la piel tengo el sabor
amargo del llanto eterno,
que han vertido en ti cien pueblos
de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul
sus largas noches de invierno.

No sé de qué color sea Estambul; pero hoy Algeciras, por lo poco que se sabe, se está tiñendo de negro, más que de azul. La Junta de Andalucía, en el silencio total y "zeñore, aquí no paza ná". No se admiten voluntarios, no sea que se vayan de la lengua (es fundamental que todo el mundo dé la misma versión). Mintió la Junta, al decir primero que sólo era un kilómetro el afectado y después que eran cuatro o cinco (parece que son 10 o 12, en realidad). Dijeron que se había roto un tanque del barco; ahora admiten que se han roto dos. Ni siquiera tratan bien los residuos: los quitan de la playa... para llevarlos al vertedero, donde hay el peligro de que contaminen los acuíferos de la zona. Las grabaciones de la "caja negra" del barco "han desaparecido" (estarán celosamente custodiadas en la Consejería de Medio Ambiente). Probablemente haya más y tal vez nos enteraremos (aunque no nos lo cuente la Junta).

También es un detalle interesante la lista de ausentes:


  • Zapo: está muy ocupado lamiéndose las heridas de la manifestación del 3-F.

  • Chaves: hace siete días que ha sucedido el accidente y no ha aparecido ("sha vé como van la coza").

  • Narbona: está ultimando los detalles para del alquiler de una desaladora para regalarla al Ayuntamiento de Algeciras (previo traspaso del alquiler, claro) y que la utilicen para limpiar el chapa... digo fuellllllllllllll.

  • Salgado: "no es de su ramo".

  • Fuensanta Coves, Consejera andaluza del Medio Ambiente: está muy ocupada con el Infomme Preliminá de Zuelo Contaminao. É desí: trabahando...

  • El alcalde (socialista) de Algeciras: está en Madrid (Fitur) promocionando el municipio. Pedazo de propaganda va a hacer del chapapote (perdón, fuelllllllllll) "especial"...

  • Nunca Máis: que se conozca, no han aparecido por allí ni Suso del Toro ni demás compaña. Ya cobraron lo suyo (del dinero que cobraron nunca máis se supo) y además, ellos son gallegos y no se les ha perdido nada en Andalucía, claro.

  • Titiriteros: Éstos también cobraron y ya "agradecieron adecuadamente" la generosísima subvención de la menestra. Además, ¿cómo se van a pringar ellos con chapapote (perdón, fuelllllllll)?

Ah, pero falta aún un detalle: ¿de quien es la curpa, curpita, curpa? Pues ya se sabe...

Ay que dise que dise la Irene,
Ay que dise que dise José,
que la curpa, curpita la tiene,
que la curpa la tiene er pepé

Estamos de Carnaval. Un poco de buen humor no viene mal y dar la murga es lo propio de estos días.

P.D.- Si se es del PP, sustituir "José" por "Javié" y "er pepé" por "Manué".

6 de febrero de 2007

Una colleja te daría yo (o algo más)


Sin comentarios...

5 de febrero de 2007

Una madre

Ruego divulgación, siempre que estéis de acuerdo con lo que esa madre dice en su carta. Gracias y un fuerte abrazo.

Sr. Rodríguez Zapatero:

Quiero dirigirme a ustedes, ya que siento la necesidad de contar y transmitir a aquellas personas de bien, que puedan o quieran leer este artículo, como me siento en estos tristes momentos que estamos viviendo en nuestro país.

Soy Toñi Santiago, madre de Silvia, asesinada en Santa Pola (Alicante) el día 4 de agosto de 2002 por la banda terrorista ETA.

Sr. Zapatero, quiero que sepa que con su cobardía, con su desvergüenza, con su indignidad, con su maldito talante, con su pacto con los etarras, con su declaración del día 29 de junio para iniciar el proceso de diálogo, usted, transcurridos casi cuatro años, ha vuelto a asesinar a Silvia. Usted sólo ha conseguido que los sentimientos que tuve que vivir aquella tarde del atentado, vuelvan a resurgir hoy en mí. Sentimientos que todavía trato de canalizar, después de casi tres años de ayuda psicológica y de un tratamiento médico contra la ansiedad. Con su gestión en la política antiterrorista, ha conseguido que tenga el mismo desprecio por usted que siento por los asesinos de mi hija, de sus colaboradores y de quienes aplauden y festejan los atentados y que, para mí, son tan asesinos como aquellos que colocaron el coche bomba, cargado con 50 Kg. de explosivo, debajo del balcón de mi casa. Usted se ha puesto de rodillas ante esos asesinos, usted y su gobierno han claudicado ante esos canallas, pero por favor no nos pida a las víctimas comprensión.

Sr. Zapatero, usted no cuenta con mi autorización para negociar con la sangre de mi hija. Usted que fue tan cobarde el pasado día 28 de junio de no querer mirarme a los ojos en el Congreso de los Diputados, usted que dio las ordenes oportunas para impedir que accediéramos a las proximidades del recinto con una corona de flores, humillándonos y tratándonos como si fuésemos delincuentes, usted no conseguirá silenciar mi voz. En su anuncio de negociación, tan esperado por la banda terrorista ETA, usted nombra a las víctimas del terrorismo, a su memoria, a su dignidad y a su honor.

Casualmente siempre olvida usted mencionar la palabra "justicia". En los dos años y medio que lleva en el poder, nunca le he escuchado mencionar esta palabra cuando se refiere a las víctimas. Justicia es lo que espero conseguir contra los miserables que asesinaron a mi hija, aunque pacte usted con ellos o con el mismísimo demonio ... Por último le rogaría que no hable usted tan alegremente del dolor de las personas que hemos sufrido un atentado terrorista. A mí, como madre de Silvia, me ha demostrado que no le importa lo más mínimo el asesinato de una niña inocente.

Sr. Zapatero, desgraciadamente para mí, todos los días 4 de agosto que me queden por vivir tengo que recordar que, ese fatídico día mí hija fue brutalmente asesinada. En mi memoria quedará, que mientras usted celebra alegremente su cumpleaños ese día, en unión de sus dos hijas y de su esposa; a mi hija, con seis añitos no le permitieron cumplir ninguno más esos individuos con lo que usted ahora negocia. A Ella y a todas las personas que fueron asesinadas les va a tener que agradecer su continuidad en el gobierno. No me queda la menor duda de que esas ansias de poder es lo que le lleva a usted a traicionar la memoria de las víctimas inocentes.

Señor Zapatero, "NEGOCIACIÓN EN MI NOMBRE NO".

PÁSALO, PORQUE SILVIA SE MERECE ESTO Y MUCHO MÁS.

(gracias Vstavai)

4 de febrero de 2007

Marea rojigualda

Ayer fue Madrid un clamor. Cientos de miles de personas, más allá de las apenas 180.000 que dice la Delegación del Gobierno que hubo. Personas de toda edad, raza y condición, dentro de lo que se puede encontrar en Madrid, se manifestaron contra el "diálogo", contra la "negociación". Exigieron al Gobierno que no se negociase más con los terroristas. Los protagonistas absolutos fueron las víctimas: no solamente las de la AVT, como dicen los manipuladores, sino todas. Hubo también un emocionado recuerdo y homenaje a las dos víctimas más recientes, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, por parte de sus compatriotas residentes aquí. Excelente también la presencia de Rosa Díez: supongo que los camaradas del "vete a la mierda, Rosa" tendrán otro motivo para decirlo, pero da igual. Ella está con las víctimas, más allá de toda bandería, que es lo que importa.

Es significativo que nadie del Gobierno asistiese, cuando dice proteger tanto a las víctimas. Los voceros oficiales del Gobierno, como el agitador Pepiño y el converso López Garrido (ya se sabe que cuanto más reciente la conversión, mayor el furor) proclamarán a los cuatro vientos las consignas acostumbradas. Escenificarán (palabra consagrada para el uso, pero nunca mejor dicha) una de las mejores tácticas marxistas (de Groucho, no de Karl): "¿A quién va a creer usted: a mí o a sus propios ojos?".

También es muy significativo que Zapo ni sus corifeos hayan siquiera osado pronunciarse sobre la manifestación. Casi es de agradecer, porque las solemnes memeces que salían de sus bocas, cuando no la provocación lisa y llana, contribuían a caldear el ambiente. La consigna es el silencio; e incluso Pepiño, habitualmente incontinente, dedica su blog a meterse con Rajoy y con Aznar (qué obsesión con Aznar, oiga). Quizá debería preocuparse más por su propia casa, cuya permanencia en la Moncloa esperamos que tenga la fecha de caducidad de marzo del 2008.

Frente a la manifestación de los titiriteros, sin banderas españolas oficiales, una marea roja y gualda de personas de toda edad y condición sin deudas con el Gobierno. Frente a los carteles de "Alcaraz asesino" (lo vimos en Telemadrid), el "a ETA se la vence, no se la convence". Frente a los "cordones sanitarios" de Luppi (andaría sobrado de mate; si no, peor tantito), abrazo solidario (de verdad, no la solidaridad pagada de los titiriteros) a los compatriotas de Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.

Mientras tanto, las "investigaciones no oficiales" de Luis del Pino y compañeros avanzan lentamente, pero ya han conseguido que caiga un juez. Ha caído la versión oficial y lo que don Luis y compañeros empiezan a desvelarnos es para ponerle los pelos de punta al más pintado. Se trabaja nada menos que con la hipótesis de que fuera la ETA la responsable última del atentado, en la que el explosivo fue facilitado efectivamente por la trama asturiana, y se utilizara a unos moros con la doble función de atrezzo y de cabezas de turco. Y el foco se va dirigiendo lentamente hacia el PSOE.

Hay otra pregunta, no menos inquietante que todas las que se puedan hacer del 11-M: ¿se estaba enterando Ángel Acebes de lo que pasaba en su Ministerio siquiera un mes antes del horrible atentado? Lealtades vendidas y/o conservadas para Rafael Vera, que sin duda estaba mejor informado que el propio ministro... el despachiyo de Extremadura... eso es algo que también se ha de investigar.

Mira que si esto fuese verdad...

31 de enero de 2007

Ein Volk, Ein Reich, Ein Führer!

Este grito, que hoy pone los pelos de punta al más pintado, resume lo que Hitler prometía a la nación alemana: unidad, poder y guía.

  • Unidad dentro de Alemania: en el momento de la llegada de Hitler al poder (1933), apenas hacía sesenta años que los treinta y ocho estados alemanes se habían unificado en una sola nación bajo Federico Guillermo IV y su Eisenkanzler, Otto von Bismarck.

  • Y unidad fuera de Alemania: con el Anschluss (anexión) de 1938, Alemania no sólo amplía sus fronteras, sino que unifica con la "excusa" de la lengua y la cultura alemanas (Austria y Checoslovaquia). A Suiza no les dio tiempo a llegar, pero seguro que estaba en sus planes.
Hitler toca una tecla muy importante en el inconsciente colectivo alemán, que provoca, entre otros efectos, que a muchos alemanes no les importe que Hitler culpe a los judíos de las desgracias del pueblo alemán.

  • Poder, desde luego: un Estado único y centralizado, fuerte e incómodamente policial, pero "grande" al fin y al cabo.
  • Y guía: Hitler se presenta como "el elegido de los dioses para llevar a Alemania al puesto de honor entre las potencias mundiales" (y de paso vengar el Dolchstoss o "puñalada por la espalda" que supuso el humillante Tratado de Versalles).
A lo mejor me equivoco, pero presiento que todos esos elementos comienzan a darse en Euskadi. La unidad es la que se reclama desde el Zazpiak-Bat (siete en uno), es decir, los siete "herrialdes" vascos. Pero no sólo ésa: recordemos a Federico Krutwig, que además de eso pedía un trozo de Santander y otro de Aragón, al modo de los Sudetes checoslovacos (exigencia suscrita también por la ETA actual); pero sobre todo para asegurarse un lebensraum (otra vez esa odiada palabra nazi).

El chivo expiatorio son aquí los maketos o coreanos. Maketos que en los tiempos de Sabino Arana (Fundador de la Idea y rico venido a menos) eran simples obreros a quienes les gustaba el baile agarrao. Maketos que hoy en día son los "pervertidores de la raza vasca", "los de fuera", etc. Y por supuesto: maketos a los que los "buenos gudaris vascos" pueden combatir, ya sea extorsionándolos, disparándoles en la nuca, poniéndoles bombas en el bajo fondo de su coche, o quemándoles el negocio. La "puñalada por la espalda", o más castizo, la puñalá trapera es, al parecer, el Estatuto de Gernika.

El mito de la "vieja que pasó llorando" es en realidad el de una diosa lunar sangrienta. No importa que no se llame Ártemis o Daphoene, o que no tenga ojos de vaca, como Ío. La diosa exige sacrificios humanos. Y quiere a su tribu convertida en masa indiferenciada, porque así, al modo de Fuenteovejuna (el pueblo se llama en realidad Fuente Obejuna), todos y nadie es culpable de las barbaridades que se cometan. Por eso, cuando alguien "agrede" al lehendakari (o al Molt Honorable, en su caso), no está agrediendo solamente a la persona física. "Agrede" también al Urvolk (traducible libremente como "pueblo originario" o "esencia del pueblo" vasco o catalán), de cuyas esencias el lehendakari (o Molt Honorable) se considera depositario universal.

Formulaciones decimonónicas que, por lo que se ve, no han sido totalmente digeridas y mucho menos, superadas. Precisamente eso nos costó un disgusto que durante cuarenta años se puso en el congelador. Y ahora, al alimón de la debilidad del Gobierno de la nación, vuelve a salir a la palestra. Personas y partidos con el corazón parado en 1931, o tal vez antes.

Finalmente, nuestra generación es la que tiene la obligación de subsanar el problema que se creó no en 1936, ni en 1931, sino en 1898. Ya no podemos escurrir más el bulto. O eso, o traspasamos el problema a la próxima generación, de acuerdo con el españolísmo el que venga detrás, que se j...

28 de enero de 2007

Programas del corazón


Es un hecho que repasando las parrillas de programación de cualquier cadena generalista, uno advierte que los programas del corazón ocupan buena parte de esa parrilla. Programas de "testimonios", de "interés humano" o simplemente "de petardeo", a los que buena parte de los españoles, sin importar sexo (es falso que sólo los ven las mujeres, por más que sean el colectivo más numeroso), edad o condición social, se apuntan alegre y silenciosamente. Programas cuyo share se vería notablemente disminuido si en algunas Comunidades se dejara de ver la televisión siquiera durante una semana.

Tal vez coincidiríamos con Fernando Díaz-Plaja en que la existencia de esos programas tiene en España una justificación muy sencilla: el saludable cultivo de la inmensa Envidia española, que creíamos adormecida con la transición, el "consenso", el "cambio", el "con mi puedo y con tu quiero vamos juntos, compañero"... Pues no. Y además hay programas que parecen cortados a medida con ese único, simple y perverso propósito...

Con Juan hablé mal de Pablo,
con éste hablé mal de Juan;
sábenlo y conmigo están
por esto dados al diablo.
Con gusto Pablo me oía,
Con gusto Juan me escuchaba
Y uno y otro me incitaba;
¿en qué, pues, les ofendía?
(Juan Pablo Forner, 1756-1797)

Como era de esperar, no hemos cambiado nada en doscientos años (ni en cuarenta, desde luego).

26 de enero de 2007

"La Juani"

No haremos referencia en este artículo a la película de Bigas Luna, aunque hayamos tomado prestado el título.

La "Juani" a la que nos referimos es una Juani psicópata y asesina, que se llevó por delante hace años a veinticinco inocentes (y que después de todo ese tiempo, no muestra signos de arrepentimiento alguno). Es una Juani que, por echarle un pulso al Estado, inició una huelga de hambre. Es una Juani a la que ahora, porque lo dice el TC, hay que alimentarla a la fuerza. No se me olvida que Margaret Thatcher tuvo que enfrentarse a un problema similar: unos presos del IRA se declararon en huelga de hambre. La Dama de Hierro no cedió y murió uno. Los otros, viendo que la cosa iba en serio y que si continuaban podían correr la misma suerte sin que Thatcher cediera un milímetro, desistieron de la huelga. Probablemente, la Juani sabe que hay mucha distancia entre la Dama de Hierro y Bambi. Por eso se atreve a la huelga.

Pues bien, se discutía si a esta Juani había que excarcelarla "por motivos humanitarios". En una democracia normal eso no se plantearía: quien comete un asesinato múltiple y además no se arrepiente debe, como mínimo, seguir en la cárcel. Si esto ocurre fuera de nuestras fronteras, lo menos que le espera a alguien así es la cadena perpetua, cuando no la pena de muerte. Pero en España, salvo en la segunda legislatura de Aznar, siempre se ha tendido a "negociar" con los terroristas por aquello del mito del "consenso". Aquí, pues, como no tenemos pena de muerte ni cadena perpetua, hay que mantenerlo en prisión, a costa del bolsillo de todos.

Abro la página de Libertad Digital. Es un medio "tendencioso", para algunos. Tendencioso hacia la verdad, desde luego; pero esos algunos no pierden ocasión de tildarlo así (el españolísimo y de toda la vida calumnia, que algo queda). Leo la catarata de reacciones producidas tras la decisión de la Audiencia Nacional de mantener a la Juani en la cárcel. No me sorprenden las reacciones del sindicato CSIF o la AVT, felicitándose por la decisión. No es que no comparta su satisfacción; antes al contrario. Pero sí me hago, como cierto oyente de la COPE, esta reflexión: ¿a qué punto hemos llegado que las personas decentes se felicitan por la aplicación y el cumplimiento de la ley? Esto es la normalidad jurídica y democrática, nada más. Es justo que la Juani, asesina de veinticinco personas, siga donde está en vez de obtener beneficio alguno de su situación.

Tampoco me sorprenden del todo las reacciones del otro lado. Sobre todo, las pintorescas de Odón Elorza y de Agustí Cerdá, de ERC. El primero "lamenta profundamente" la decisión. Uno se pregunta cómo María San Gil puede compartir sala con este individuo. Probablemente, son misterios y necesidades de la política. En cuanto a Cerdá, sus declaraciones sí son sorprendentes: el republicano "lamenta" que el Tribunal no haya tenido un gesto humanitario con él. Claro. Si hubiésemos tenido el mismo "gesto humanitario" que la Juani tuvo con sus veinticinco víctimas, a estas fechas ya no tendríamos el problema jurídico-moral que representa la Juani.

Bienvenida sea, pues, esta decisión judicial. Aunque no sea muy cristiano, y aunque Bono se halle en las antípodas de mi "ideario", comparto con él sus palabras sobre este asunto: "Ojalá se hubiera muerto antes".

24 de enero de 2007

Mitrailleurs

Ya hemos comentado en este blog que la mayor "genialidad" de la menestra Trujillita fue, en su momento, lo de los "espacios habitacionales". "Espacios" de 30 metros cuadrados, especiales para el lumpen. Bueno, bonito y barato. Natural: según la menestra, un piojoso proletario de esos que no llegan a 1000 euros al mes tiene bastante con 30 metros. No importa que sus ¿habitaciones? se parezcan a un zulo (perdón, ahora se dice "proyecto de zulo") cada una. Son "espacios" con garantía total y absoluta de socialismo.

Un par de años más tarde, nos encontramos (sólo en Cataluña, por fortuna para el resto de España) con las "soluciones alquilacionales" del d'Iznáha. Se conoce que el paso por el Gobierno le ha acelerado las ideas y la "genialidad" es que los pisos vacíos podrán ser alquilados forzosamente (es decir, sin consentimiento del propietario si hace falta) por un período no superior a seis años. El derecho de propiedad que se garantiza en el art. 33 de la Constitución (ésa que estos iluminados aplican cuando les conviene), por el retrete, pues.

Ahora nos encontramos con las declaraciones de la señora Imma Mayol, concejala "eco-socialista" en Barcelona, que "aboga por despenalizar la okupación (sic)". Haciendo caso a la señora Mayol, nada impediría a esos okupas, de desconocido oficio o beneficio, okupar su chalet o segunda residencia, o casa de verano, puesto que su forma de vida no es delito. Pero vamos a un texto histórico, que seguramente hoy tiene resonancias más que evidentes, a cuenta del tema que estamos tratando:

«Todo el que posea más de lo indispensable ha de contribuir con una cuota igual al exceso a los grandes requerimientos de la patria. De modo que habéis de averiguar, de manera generosa y verdaderamente revolucionaria, cuanto tiene que desembolsar cada uno para la causa pública. No se trata aquí de la averiguación matemática, ni tampoco del método vacilante que en otros casos se emplea en la repartición de contribuciones; esta medida especial tiene que llevar el carácter de las circunstancias. Obrad, pues, generosamente y con audacia: quitadle a cada ciudadano lo que no necesite, pues lo superfluo es una violación patente de los derechos del pueblo. Todo lo que tiene un individuo mas allá de sus necesidades no lo puede utilizar de otra manera que abusando de ello. No dejarle, pues, sino lo estrictamente necesario; el resto pertenece íntegro, durante la guerra, a la República y a sus ejércitos».

(Fouché, Instruction de Lyon, 1793)

Y va otra cita. Las siguientes palabras se han extraído de la biografía de Joseph Fouché, le mitrailleur de Lyon, escrita por Stefan Zweig. Encierran una verdad que hoy, cuando algunos están pidiendo "medidas radicales", no deberíamos olvidar. La negrita es mía:

"No pecó por embriaguez de sangre la revolución francesa, sino por haberse embriagado con palabras sangrientas. Para entusiasmar al pueblo y para justificar el propio radicalismo, se cometió la torpeza de crear un lenguaje cruento; se dio en la manía de hablar constantemente de traidores y de patíbulos. Y después, cuando el pueblo, embriagado, borracho, poseído de estas palabras brutales y excitantes, pide efectivamente las «medidas enérgicas» anunciadas como necesarias, entonces falta a los caudillos el valor de resistir: tienen que guillotinar para no desmentir sus frases de constante alusión a la guillotina."

On fait peur ici d'être riches.

20 de enero de 2007

Concierto para instrumentos desafinados

"La actitud del director, el efecto que logra, me fueron revelados de manera inesperada a través de un vídeo de Danny Kaye con la Filarmónica de Nueva York. Al final, cuando han concluido las bromas y las chanzas, Kaye dirige un conjunto de pasajes clásicos de manera formal. Kaye es un individuo cómico, algo ridículo y errático. Observando la grabación, escuché atentamente. Me sorprendió. Porque exactamente así sonaba la Filarmónica de Nueva York: ligeramente ridícula y errática".

(Roger Vaughan, Herbert von Karajan. Javier Vergara editor, 1986, p. 37).

Prescindamos por un momento de que Zapo se parece a Mr. Bean al frente de la Filarmónica de Nueva York (o de la Orquesta Nacional de España, que nos pilla más cerca). Fijémonos en el concierto. Por votación popular (unida a un "accidente"), el director está subido en el podio y tiene que ejecutar una partitura que hubiera ejecutado otra persona de no haber sido por el accidente. Pero observemos con más atención al detalle.

El director tiene en el atril una partitura. Mueve los brazos haciendo como que dirige. Nadie parece darse cuenta, pero sus gestos no se corresponden con lo que está tocando la orquesta. Algo no marcha bien. O será que algún duende malvado ha hecho alguna travesura: él está dirigiendo el Adagietto de la Quinta de Mahler (lo que dice Guerra que escucha para parecer "intelectual") y, sin embargo, lo que suena en la orquesta es "otra" Quinta: la de Shostakovich. El director mira al concertino, preguntando qué pasa. El concertino le devuelve la mirada, como diciéndole: "No te preocupes, tú sigue moviendo los brazos. Estuvimos hablando con el sindicato y pactamos que sonara esto". Zapo recupera con resignación la compostura y sigue moviendo beatíficamente los brazos.

De pronto, a pesar de que el director ha intentado ponerles sordina, los metales trompetean una melodía muy agresiva. El director hace un gesto como diciendo: "No, no, no... Tóquenlo con pace ossia commodo e fluente". La orquesta, al parecer, no hace caso al director y se concentra en la partitura, como si alguien invisible los dirigiese. El director empieza a ponerse nervioso. La sección de percusión tiene los días contados. Ya hace muchos años que no tocan y sus instrumentos están apolillados. Los va a despedir a todos, ¡cabrones! ¿Quién los necesita? Todo este tiempo han estado conspirando contra él, así que ¡al carajo con la percusión! Cree que han sido ellos los que han dado el cambiazo. Es falso, naturalmente; pero como hay pocas obras en que se los necesite al completo, tienen mucho tiempo libre y por eso son sospechosos naturales. Además, en cuanto pueden hacen causa común con la sección de metal.

El promotor del concierto, en el palco, tiene cara de póquer aunque no puede disimular su disgusto. Este director que le recomendaron y al que contrató por cuatro perras no sabe hacer la O con un canuto. Y lo peor, lo que él creía que no iba a pasar, está pasando: el público también se está dando cuenta de que el director no sabe hacer la O con un canuto. Para el promotor eso significa que el director verá al día siguiente, si no a los pocos días, una gran cruz en su contrato y el recibo del finiquito, con cargo a las entradas, por supuesto. Encima que el director es un inepto, ¿va a pagarlo el promotor? ¡Ni hablar! En el interín está pensando en ajustarle las cuentas al "amigo" que le recomendó a ese director. Lástima que ese "amigo" esté cuidando de sus negocios en Venezuela, pero bueno, cuando vuelva ya se puede preparar.

El concierto ha terminado. Los últimos compases suenan hasta con eco. El director se seca la frente con la satisfacción de haber dirigido la obra hasta el final. Se da la vuelta y... ¡oh, sorpresa! La sala está vacía. Claro. Por eso reverberaron tanto esos últimos compases. Bueno, no totalmente vacía. Hay un señor en la fila ocho que aplaude muy entusiasta. Lleva turbante, chilaba y babuchas. El señor se acerca a él y le dice que tienen grandes planes juntos. Se lo va a llevar a Estambul.

Y cuanto más pronto, mejor.

18 de enero de 2007

Fantasmas del siglo XX

Somos unos cuantos los que opinamos que la situación actual española (tal vez la europea) se empieza a parecer alarmantemente a la de la Europa de los años 30. Parece que vuelven los fantasmas. España, gracias a un gobernante que no se sabe si es inepto o malvado o las dos cosas a la vez, se está dividiendo ideológicamente en dos (vuelve Machado también: Españolito que vienes al mundo...), como ocurrió en tiempos de la República: gobernantes ineptos o malvados (o las dos a la vez) no pudieron impedir la división en dos de España.

La Europa de los años 30, sumida en el hedonismo más decadente, creía poder frenar el irresistible ascenso de los totalitarismos porque existía una organización de cuño supranacional llamada "Sociedad de Naciones" (antecesora de la ONU y tanto o más inoperante que ésta) constituida como última instancia en los conflictos entre naciones. La Unión Soviética pillaba lejos a los señores Chamberlain y Daladier, el uno con su five o'clock tea y el otro felicitándose de vivir en la douce France; aunque tan totalitaria era como la Alemania nazi.

Hoy España se desliza lentamente hacia la división. De hecho, la división ideológica está consumada gracias a Zapo y sus secuaces, en un aquelarre en el que han invocado a todos los fantasmas de la guerra civil, con óptimos resultados que a la vista están.

París se frota las manos: es su venganza frente a los tiempos en que Aznar avergonzaba a Francia por el hecho de que un pays de troisième cumpliera los criterios de convergencia europea y Francia recibiera tirones de orejas por no cumplirlos. El orgullo de Francia podía tolerar (y no mucho) ser superada por Alemania, porque son superiores, a fin de cuentas y no queda más remedio que reconocerlo. Pero no se podía consentir que esos cochons d'espagnols tuvieran más peso en el concierto de las naciones que la gran Francia, mon cher. Con estos "amigos", ¿para qué quiere uno enemigos?

Rabat también se frota las manos porque aunque lo de Perejil "salió mal", están poco a poco colocando picas en Al-Andalus, con lo cual conquistarán Al-Andalus sin dar un solo lanzazo, como en Barbate o La Janda. Alá es grande y sabio, desde luego que sí. Mucho más que nuestro desgobierno. Y Zapo va a Rabat a tragar arena, sapos y culebras en nombre de la "Alianza de Civilizaciones" y de las "relaciones de buena vecindad".

Europa es hoy un poco más radical que hace apenas diez años. En la Eurocámara alientan ideologías de los nuevos socios descaradamente racistas.

Locke dijo hace cuatro siglos: "Hay que ser tolerante con los tolerantes e intolerante con los intolerantes". Esperemos que Europa no pierda los papeles por ser excesivamente "tolerante".

16 de enero de 2007

La comparecencia

Ayer tuvo lugar el debate más importante en lo que llevamos de legislatura. Presuntamente, Zapo iba a darnos cuenta y razón de lo que sabía del atentado y de lo que pensaba hacer a continuación. Algunos esperábamos que Zapo no dijera realmente nada y que Rajoy diera el callo en el debate. Y a mí, particularmente, no me defraudó ninguno de los dos.

No me defraudó Zapo porque ya esperaba que no dijera realmente nada. Mantuvo el discurso de siempre sobre la "pazzzzzzz" y el "diálogo", con una sola variación: "admitió un error". Efectivamente: fue un error garrafal decir un día antes del atentado "hoy estamos mejor que hace cinco años y dentro de un año estaremos mejor que ahora". Parece que es más bien lo contrario: que hace 5 años (2002) estábamos mejor que ahora y que dentro de un año... bueno, no lo quiero ni pensar. Veremos en qué condiciones abandona Zapo la Moncloa. Pero no dijo claramente que se rompían las negociaciones y menos aún que volvía al Pacto Antiterrorista, que él mismo rompió al solicitar y obtener el permiso de la Cámara para "negociar".

En cuanto al hecho de las negociaciones, parece ser que el Gobierno también mintió (¿se acuerda de lo que dijo el 12 de marzo de 2004, señor Rubalcaba?). De acuerdo con el diario proetarra Gara, resulta que las negociaciones no se detuvieron en ningún momento y que hubo "más de dos". No nos extraña, pues, que Pepiño le lanzara un zarpazo al camarada José Antonio Pastor, ordenándole que se callase. Y nuevamente repito lo que he dicho ya alguna otra vez: es lamentable que los terroristas sean más fiables como fuente de información que el propio Gobierno.

Tampoco me defraudó Rajoy. Su discurso fue brillante y duro, tanto en el fondo como en la forma. Creo que Zapo no se esperaba ese tono ni ese contenido. Sabiéndose solo, Rajoy no tenía deudas ni pactos contraídos con nadie y atacó. Atacó con adrenalina, sin arriolina, sin "moderación" y le puso las cosas claras a Zapo. A Zapo y a la izquierda, en general, les viene bien una derecha genuflexa y calladita. Pero ayer Rajoy estaba cargado de razones contra un Zapo que no propuso absolutamente nada. Y así sonó, como muchos españoles esperábamos oírle.

En el discurso de Rajoy faltó, como decía esta mañana Federico, una referencia a cómo se ha intentado "desactivar" a la AVT para que "no molestara" en el famoso "proceso de paz". Le faltó hablar de cómo Peces-Barba, al alimón con Conde-Pumpido, intentó dividir a las víctimas (nadie discute la condición de víctima de la señora Pilar Manjón, pero se le tendría que caer la cara de vergüenza por haberse prestado a ese juego); y que después de dos años de intentarlo y no conseguirlo, arrojó la toalla. Pero en fin, tal vez es que veinte minutos de réplica y diez de contrarréplica no dan para tanto. Rajoy estuvo magnífico, en resumen.

¿Y después? Bien. Zapo escenificó, salvo el "error" que admitió haber cometido (no se podía esconder, luego había que admtirlo por narices) el sostenella y no enmendalla del que este desgobierno hace uso con profusión. Es más que probable que Zapo no haga caso alguno de Rajoy y que, al final, Rajoy sea el único "amigo" que le quede. Los nacionalistas han aprendido bien la lección pujolista: lloriquear y, a la vez, poner el cazo. Sólo que ahora, como el Gobierno central es débil, en vez de poner el cazo ponen la olla exprés, que es más moderna y más grande, y añaden presión. Así que no cabe fiar de ellos.

En mi opinión, esta comparecencia ha dañado la imagen de Zapo (y del PSOE, de rebote) porque ha hecho visible (la izquierda le tiene pánico a la visibilidad cuando se enfoca hacia ella) para muchos españoles la poca enjundia de nuestro "presidente por accidente" (no sólo se lo llaman aquí: parece que el New York Times se apunta también a ese calificativo).

Dos detalles más me llamaron la atención. El primero, que no dejaran entrar a Libertad Digital, que ayer precisamente iniciaba sus emisiones en directo, con la burda excusa de que "es una televisión local". Cuestiones de visibilidad, claro. Si tan paladines son de la "libertad", ¿por qué no se dejó entrar a un medio convenientemente acreditado? De todos modos, es curioso que sus vídeos sean los más vistos en youtube...

El segundo detalle fue la "espantá" de sus señorías. Una vez terminado el debate entre los dos protagonistas principales (cada uno con su correspondiente claque), con turnos de réplica y dúplica, parece ser que sus señorías dejaron prácticamente el hemiciclo vacío. Lo anoto como una cuestión de respeto. La ocasión era lo bastante importante como para que todo el mundo se quedara a oír los discursos de los demás. Podría levantarme yo, que a fin de cuentas no comulgo con el discurso de la señora Uxúe Barkos, de "Nafarroa Bai", o del inefable Labordeta, de la "Chunta Aragonesista". Ni me pagan por escucharlos.

Pero a un señoría, generosamente sufragado a cuenta de nuestros impuestos, se le paga por oír discursos aunque no sean de su agrado, entre otras cosas. Son "gajes del oficio", ¿no? Que sí, que es un tostón oír a determinadas personas de representación minoritaria. Y estoy seguro que la excusa más socorrida es "la agenda llena", "los compromisos adquiridos" (a propósito: de los de Zapo nos hemos tenido que enterar por Gara, fíjate tú), etc. Malos motivos para no estar presente. Y, en lo que yo entiendo, una falta de respeto.

Va a ser que tenemos los políticos que nos merecemos...
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