P.D.- Hemos usado referencias a una determinada marca de vodka, pero los comentarios no se refieren a dicha marca, sino a Mrs. Hurley.
Cuando yo soy más débil que tú, te pido la libertad porque es algo que está de acuerdo con tus principios.
14 de noviembre de 2009
Absolut...
P.D.- Hemos usado referencias a una determinada marca de vodka, pero los comentarios no se refieren a dicha marca, sino a Mrs. Hurley.
9 de noviembre de 2009
Hacia atrás
Los demócratas estamos hoy de enhorabuena. Celebramos que cayó el muro de la vergüenza, el llamado por Churchill Telón de Acero. Todos recordamos con emoción cómo se abrazaron los alemanes del este y del oeste en aquella jornada histórica. Hoy el muro no es más que un recuerdo siniestro y Alemania, reunificada, es el motor de Europa –todavía arrastra el lastre de la reunificación, pero lo importante es que sólo hay una clase de alemanes–.
Naturalmente, hay quien no celebra tan magna efemérides. Lógicamente, los comunistas. Paco Frutos, recién salido de la directiva del PCE, dice que «él no tiene nada que celebrar». Y José Luis Centella, su sucesor al frente de ese partido, afirma que «él no tiene que pedir perdón por los crímenes cometidos por los comunistas en el pasado».
Pero es normal que ésos «no tengan nada que celebrar». El derribo del muro es la constatación del fracaso del sistema político y económico que preconizan. De hecho, si hubiese sido un «buen» sistema, los ciudadanos de los países sometidos al yugo comunista hubiesen podido salir y entrar libremente, en vez de serles retenido el pasaporte (como en Cuba). Y no sólo eso: países que son miembros de pleno derecho de la UE hubiesen continuado con ese sistema. Hoy, por tanto, es el día en que ellos y sus compañeros de viaje guardan un silencio avergonzado.
En cuanto a «pedir perdón», ellos han exigido a los demás perdón por todo: a la Iglesia (por «la Inquisición», naturalmente), a la «derechona» (por los crímenes franquistas, cuando al parecer muchos comunistas figuraban como confidentes en los ficheros de la Policía)… En cambio, ellos nunca han pedido perdón por los millones de víctimas de los regímenes comunistas. Ni siquiera en 2006, cuando una declaración del Consejo de Europa que pretendía condenar esos crímenes fue rechazada por la entente izquierdista entre socialistas y comunistas.
Y en este punto se produce una curiosa bifurcación. Animados probablemente por el ejemplo alemán, que sólo en recientes fechas se ha enfrentado con su pasado nazi (lo demuestran películas como El hundimiento, que generó un gran debate público), algunos países del entorno ex-comunista han desenterrado la historia con la que durante mucho tiempo no tuvieron el valor de enfrentarse. Polonia no es solamente «Auschwitz» (o Oswiecim, en traducción polaca). También es Katyn, lugar donde fueron masacrados más de 20.000 oficiales polacos, tanto por rusos como por alemanes. Lo mismo Ucrania, en donde se está buscando la declaración de genocidio para las hambrunas provocadas por el régimen estalinista. En Georgia han abierto dos museos para recordar los horrores del régimen totalitario comunista.
Sin embargo, los rusos, extrañamente, no quieren saber nada de ello (cuando menos, los mandamases rusos). No quieren enfrentarse a la historia, que en estos casos absuelve muy poco y pone a todo el mundo en su lugar. Este artículo del renombrado historiador Henry Kamen es una caja de sorpresas. Pero también se puede entender la actitud: en el momento actual, en que el Gobierno ruso está apelando al nacionalismo más rancio para unir al país, el recuerdo del comunismo y de sus horrores ha de sentar como una patada en las narices.
Y el muro se derrumbó cuando cayeron las bases que lo levantaron y lo sostenían: la mentira y el terror. Cuando la gente dejó de creerse la propaganda con la que les habían engañado durante años y cuando dejaron de tener miedo. Sólo así se puede emprender un camino en libertad. Por eso hay que alegrarse. Porque muchos ciudadanos alemanes perdieron el respeto a las mentiras de sus dirigentes y perdieron el miedo. Sin embargo, no hay que olvidar que la lucha por la libertad es diaria, puesto que hoy día sigue habiendo personas, organizaciones, estructuras, etc., que sueñan con arrebatarnos esa libertad y convertirnos en esclavos fieles y a gusto. Que esta efeméride sirva para no olvidar eso.
10 de septiembre de 2009
Salvajes en Pozuelo
Dicen que en Pozuelo de Alarcón la especie que más abunda es el pijerío. Gentes bien, sin problemas (económicos, por lo menos). Un municipio rico, lleno de artistas del pelotazo y otras artes que a los demás mortales nos son vedadas porque no tenemos los contactos que hay que tener (aunque ese detalle no haga al caso). En todo caso, personas y familias aparentemente "estructuradas" y "bien integradas". Sus parties en el chalet de la sierra, sus vacaciones en Irlanda "para aprender inglés"... Nada fuera de lo normal en el contexto que hace al caso.
Y sin embargo, precisamente eso es lo que hace difícil entender las escenas que se ven en el vídeo. ¿Niños pijos comportándose como outsiders, como gamberros de la más baja estofa? ¿Adolescentes presuntamente "bien integrados" acollonando a la policía? Policía que, encima y aun temiendo por su vida, no puede hacer uso de sus armas de fuego para que no la acusen de "brutalidad policial" y para que los medios y opinadores progres, more suo, hablen de "métodos policiales franquistas" y del "necesario diálogo con la juventud" y todas esas patrañas pseudopedagógicas.
Hay quien dice que quienes prendieron la mecha "no eran del pueblo". Puede ser. Pero siguen en pie las preguntas que hacemos. Por otro lado, cuando el alcohol corre en cantidad llega un momento en que no importa quién encienda la mecha. Se enciende y es incontenible. El dispositivo policial era el "normal" para unas fiestas sin incidentes, pero en absoluto estaba preparado para lo que ocurrió el pasado sábado.
¿Qué hay detrás de todo esto? En mi modesta opinión y para empezar, hay padres incapaces o dimitidos. Padres que no se han preocupado, en líneas generales, de transmitir a sus hijos los valores del civismo y del respeto a los demás. Sospecho que más de uno (o una: no hay que ser sexistas) se ha criado frente a la televisión, que por lo general ofrece modelos éticos poco edificantes. Habría que investigar qué modelo repiten estos adolescentes. Puede que nos lleváramos alguna sorpresa.
Pero no solamente eso. Al parecer, se detuvo a unos cuantos, a los que se metió en el calabozo. Al día siguiente eran puestos en libertad "con cargos" (para que no hubiese la sensación de "impunidad total"). Da para sospechar que no se trataba de "niños pijos normales": parece que incluso entre los pijos hay clases. Yo no sé si ustedes recordarán un hecho o gamberrada en que intervino un hijo de Dominique de Villepin, ex-ministro francés de Interior. Pues bien: una vez que se supo de quién era hijo el gamberro, se le puso en libertad sin más trámite. y discreción total. Y sospecho que algo así ha ocurrido en Pozuelo.
Da para pensar bastante, digo yo. ¡Cuánto daño han hecho la LOGSE y la LOE!
26 de diciembre de 2008
Muerto Franco, se acabó... el tener casa propia
Las viudas (1966).
Aficionados. Constructores, sí, pero aficionados. Parece que la política del gallego no sólo sujetaba la ambición bancaria, sino que controlaba a la casta del ladrillo.
Sé que es un palo para el antifranquismo militante, sobre todo en su versión "okupa", claro, puesto que nada mejor para acudir a una manifa por una vivienda digna que afinar la cuerdas vocales para soltar un par de gritos contra el ferrolano y su perversa herencia, pero lo cierto es que fue él (y no Marx) quien construyó una sociedad en la que podía adquirirse una casa en 6 años...
Los (irrefutables) datos son éstos:
VIVIENDAS SOCIALES (1.963)
Pisos de 42 m2
PRECIO FINAL: 250.000 ptas
amortizable en 50 años
330 Pts/mes
1.800Ptas/mes
100.000 Viviendas entregadas
-EN PROPIEDAD-
Cada mensualidad SÓLO CONSTITUÍA EL 18,5% DEL SALARIO DE UN MES DE TRABAJO
Comparemos:
"Luis Eduardo Cortés señaló que el próximo año 2002 el IVIMA prevé adjudicar más de 1.900 viviendas, con alquileres de 210,35 €/mes."
EL MUNDO - Viernes 14 de diciembre de 2001
Número 231
SALARIO MÍNIMO INTERPROFESIONAL (2002): 442,20 €/mes
(R.D. 1466/2001, de 27 de diciembre, I.L. 6561.)
Previsión de 1.900 viviendas entregadas
-EN REG. DE ALQUILER-
Cada mensualidad CONSTITUYE EL 47,5% DEL SALARIO DE UN MES DE TRABAJO
Las cifras cantan, y eso que en el primer caso hablamos de vivienda en propiedad, y en el segundo de alquiler.
Para los más supicaces siempre tendremos al poco sospechoso Forges para sacarnos de dudas:
¡Pero nada de arrugarse! ¡Palo al gallego y a su política de aburguesamiento de la juventud! ¡Abajo el franquismo! ¡Vivienda digna sí, pero... no tan barata!
PD: de lo que dejaron de percibir los bancos con este sistema, ni hablamos.
(gracias, Juan Empecinado)
23 de noviembre de 2008
Ocio asesino

Probablemente piensen ustedes que soy un carcamal o un retro. No me importa, pues estamos en un país (presuntamente) libre y cada hijo de vecino puede pensar lo que mejor le convenga. No hay sino lamentar la muerte (u homicidio, hasta que la justicia se pronuncie) del joven Álvaro Ussía.
Además de expresar mis condolencias a la familia y a los amigos del joven, quisiera reflexionar en voz alta sobre el acontecimiento. En primer lugar: ¿cómo es posible que un local que acumulaba cincuenta denuncias por otros motivos no hubiera sufrido la correspondiente inspección y se hubiera procedido a su cierre cuando menos cautelar? Hemos sabido que, por no tener, no tenía siquiera los papeles en regla.
Esto empieza a oler mal. Da la impresión de que el propietario tenía buenos agarres en el Ayuntamiento de Madrid y que, a cambio de generar la parte correspondiente de beneficios, alguien que debía controlar, inspeccionar o fiscalizar la actividad de dicho local miraría convenientemente hacia otra parte. No se trata de señalar a formaciones políticas determinadas, pues en toda España han muerto ya 20 jóvenes en circunstancias similares, con independencia de quién estuviera en el Ayuntamiento.
En tal caso, ya tenemos claro que estamos frente a un negocio. Un negocio que da mucho dinero, y no sólo a sus propietarios, sino también a la Administración.
La segunda cuestión se refiere a la seguridad. De ella da idea que los porteros de discoteca sean comúnmente conocidos como gorilas. Naturalmente, no todos son así. Los habrá que harán correctamente su trabajo, sabiendo hasta dónde pueden llegar y qué deben y no deben hacer. Sin embargo, el hecho de que existan jóvenes violentos o con ganas de bronca parece justificar la contratación de porteros con pocos miramientos y escrúpulos a la hora de hacer su «trabajo». El vacío legal, que por lo que vamos viendo no es inocente, ayuda a que en no pocos casos, el portero sea un castillo de músculos sin mucho cerebro.
Finalmente, hay una tercera reflexión que, al menos públicamente, aún no se la he oído a nadie. Teniendo en cuenta que en estos lugares puede peligrar la integridad física de las personas (no solamente por los porteros, sino porque en no pocos de ellos se venden pastillas con o sin conocimiento o consentimiento del dueño), ¿no es posible redirigir a los jóvenes hacia otro tipo de ocio? Por ejemplo, ¿acaso no es más saludable, por ejemplo, practicar un deporte de forma federada –atletismo, fútbol, baloncesto– que emborracharse todos los fines de semana? O cualquier otra actividad que ayude a ejercitar el cuerpo y la mente (y no me refiero a las videoconsolas, «que mejoran la coordinación entre el ojo y la mano»). Creo que es posible. Pero a quienes debería interesar no les interesa. Y me parece que me estoy oliendo por qué.
26 de junio de 2008
Vergüenza parlamentaria y quiebra de la Seguridad Social
(Visto aquí)
España necesita, hoy más que nunca, una sociedad civil que ponga freno a los disparates que día tras día comete la clase política ante la asombrosa anuencia de gran parte de la ciudadanía. Un movimiento cívico que establezca una barrera, respecto a determinados signos identificativos que son motivo de orgullo y signo de pertenencia en otras naciones, imposible de rebasar.
Que ponga patas arriba el sistema actual de partidos, su sospechosa financiación a través de sociedades domiciliadas en el extranjero, la no adopción en sus cuentas de criterios de contabilidad internacionalmente aceptados, el carácter plebiscitario y tercermundista de sus procesos de elección que recuerda a las Asambleas del Partido Comunista Chino, la ausencia de disensión, la falta de experiencia práctica, preparación e incluso capacidad de muchos de sus miembros (el 65% de los parlamentarios españoles no han pisado la empresa privada), la discriminación que obliga a un bedel ministerial a hacer una oposición pero que no impide a un animal político sin formación llegar a dirigir un ministerio.
Que denuncie ese sucedáneo del Despotismo Ilustrado, Todo para el Pueblo pero sin el Pueblo, en que se ha convertido gran parte de nuestro teatro público. Y sobre todo, que ponga un dique a un modo de hacer las cosas, el caradurismo, -ande yo caliente, ríase la gente-, que encuentra una de sus máximas expresiones en la complacencia con la que nuestros parlamentarios contemplan el deterioro de la Seguridad Social mientras ellos, todos ellos, y con el dinero de los españoles, destinan 2,5 millones de euros al año para que una entidad privada, el BBVA que ganó el concurso, trate de garantizar el futuro de un colectivo cuyo mayor mérito es tratar de perpetuar un modelo, el anteriormente descrito, del que resulta ser el mayor beneficiado.
La arenga no es propia. Corresponde a un comensal con el que departí ayer, próximo colaborador de Cotizalia, pero como si lo fuera. Por dos motivos:
Uno. España, de verdad, necesita de una sociedad civil por pura higiene democrática. Su ausencia no puede sino ser caldo de cultivo para la aparición de una estrella política que aglutine el desencanto de esa clase media y obrera que va a ser la mayor perjudicada de la crisis actual. Un líder que se dedique a hacer de la xenofobia y la exclusión, esto es, del gobierno contra, el mensaje central de su ideario político. Se equivocan quienes temen a la teórica extrema derecha alentada por unos obispos que parece no tienen otra cosa que hacer. No es éste sino aquél el verdadero peligro.
Dos. Un peligro que puede verse auspiciado por, vuelta la burra al trigo, la difícil situación por la que amenaza transitar la Seguridad Social, cuyo sistema de reparto y no de capitalización, aceptado comúnmente, no deja de ser un fraude piramidal de proporciones gigantescas legitimado de forma consuetudinaria. Les recuerdo lo que escribí sobre el tema en mayo de 2006: "Me uno, finalmente, a la opinión que han reflejado muchos lectores de este periódico digital estos días: el mayor fraude piramidal con diferencia en este país es el de una Seguridad Social concebida como sistema de reparto y no de capitalización.
Tal y cómo evoluciona la pirámide poblacional, visto cómo España se ha convertido en la panacea sanitaria de cualquier indocumentado que caiga por aquí y teniendo en cuenta el bajo nivel de participación en productos privados de pensiones que hay en España, nos enfrentamos a un problemón de aquí a menos de 15 años. Y si el viento deja de soplar de cola... abróchense los cinturones que va a haber turbulencias. Claro que a ver quién es el guapo que denuncia este fraude a todos los que contribuimos a pagar el sistema hoy en la esperanza de una prestación futura que sólo Dios sabe si vendrá. Pido no".
Pues bien, hoy es el día en que el viento ha dejado de soplar de cola. Con la crisis económica actual los ingresos de la Seguridad Social se van a resentir, especialmente una vez que desaparezca el efecto al alza provocado por las cláusulas de salvaguarda salarial que han elevado las bandas de cotización de muchos contribuyentes. Por el contrario, los gastos sólo tienen un camino: hacia arriba. Las prestaciones por desempleo están incrementándose a un ritmo similar al de principio de los años 90. Y lo peor está por llegar si nos atenemos a lo que afirma el divino Celestino.
Es verdad que, según se desprende de la propia Seguridad Social, la cifra de partida de los ingresos es sustancialmente superior a la de los pagos. Sin embargo, si se produjera un estancamiento de las entradas y, por el contrario, las salidas aumentaran en tasa interanual tan sólo un 5% adicional en cada uno de los próximos cinco años, podría darse una situación en la que, dentro de un quinquenio, las aportaciones de los paganini actuales no puedan hacer frente a los desembolsos exigidos por el sistema. ¿Y entonces? No es de extrañar que cada vez sean más las voces que exijan un nuevo Pacto de Toledo que aborde la reforma en profundidad de la institución para adecuarla a la nueva realidad demográfica y económica española.
Una reforma que resulta ineludible e inaplazable, que debería venir acompañadas de medidas fiscales de fomento de la previsión privada, y que requiere el consenso común de, como dicen los cursis, la gran mayoría del arco parlamentario. Es demasiado lo que está en juego. Entre otras cosas, probablemente, la propia estabilidad social de nuestro país. Bien. Seamos generosos y hagamos, para concluir, una concesión a nuestra clase política, expresión de la soberanía popular en la división de poderes de Montesquieu (algo que debería hacernos reflexionar: ¿cuál es la España que muestra? ¿Qué consonancia tiene con la realidad? ¿Dónde queda reflejada la riqueza de la sociedad española, en el pensamiento único que se impone en cada partido?).
Aceptémoslo: son humanos al fin y al cabo. Que pongan a salvo primero sus posaderas ante las posibles inclemencias futuras, aunque suponga una traición al interés por la colectividad que teóricamente. McCoy despierta, justifica cualquier vocación por la cosa pública. Pero una vez superado ese trago, (joder, qué tropa, que diría Rajoy), exijámosles sin desmayo que se pongan de una vez manos a la obra. Desde mi pequeña porción de sociedad civil tengo el derecho y el deber de exigírselo. Así lo hago. Eso sí, no les voy a engañar: con la misma convicción con que San Juan Bautista hacía su prédica en el desierto.
12 de junio de 2008
La huelga
Informe de situación.-
Estado de huelga. El transporte se ha levantado en armas contra la subida del carburante impuesta por el Gobierno. Ha habido disturbios y al menos dos personas han fallecido.
Situación de los manifestantes: Jodidos, (muy) cabreados y (muy) apaleados.
Situación de los ciudadanos: En algunos casos, psicosis de escasez.
Situación de la economía: Preocupantes y crecientes huecos en las tiendas. Preocupante subida de los tipos de interés (en especial, el EURIBOR).
Situación del Gobierno: No hay crisis.
Argumentación del Presidente del Gobierno: No hay crisis: sólo una desaceleración intensa que desaparecerá con el tiempo. Sospechas de la oposición acerca del uso por el Presidente de alguna sustancia alucinógena o estupefaciente.
Situación del Ministro o Ministra del ramo: En paradero desconocido.
Medidas que el Gobierno ha tomado ante la situación: Garrotazo y tentetieso a los huelguistas.
Oposición: PPresente, afeando a la Vicepresidenta que su Gobierno sea el que más altos cargos ha designado y que trabaje menos que el sastre de Tarzán.
Hay algo que sí podrían hacer las Cortes, aparte de rebajar su jornada semanal de tres a dos días (sin rebajarse proporcionalmente el sueldo, of course). Promover la aprobación de una verdadera Ley Orgánica del Derecho de Huelga, puesto que sólo se puede regular por ley orgánica como derecho fundamental que es. La regulación actual se contiene el Decreto 17/1977, constitucionalizado por la STC 192/1981, de 8 de abril. Al parecer, ningún Gobierno hasta ahora ha tenido narices de sacar adelante una Ley Orgánica (al igual que se hizo con el Código Penal) que regule de una vez por todas este derecho fundamental.
No tengo idea de todos los detalles que haya de contener esa ley, pero ciertamente ha de proteger el derecho a trabajar de aquellos que no quieran secundar la huelga y de declarar ilegales de una vez por todas los llamados piquetes informativos (de ésos que te informan que como no secundes la huelga te van a partir la cara, destrozar tu negocio, echar a perder tu mercancía o las tres juntas), cuya actuación, de siempre, ha constituido cuando menos un delito de coacciones, hoy tipificado en el artículo 172 del Código Penal (en relación con el 315.3). Lo transcribimos aquí por si a alguien le interesa:
Art. 172
1. El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados.
Cuando la coacción ejercida tuviera como objeto impedir el ejercicio de un derecho fundamental se le impondrán las penas en su mitad superior, salvo que el hecho tuviera señalada mayor pena en otro precepto de este Código.
Art. 315.3
1. Serán castigados con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses los que, mediante engaño o abuso de situación de necesidad, impidieren o limitaren el ejercicio de la libertad sindical o el derecho de huelga.
2. Si las conductas reseñadas en el apartado anterior se llevaren a cabo con fuerza, violencia o intimidación se impondrán las penas superiores en grado.
3. Las mismas penas del apartado segundo se impondrán a los que, actuando en grupo, o individualmente pero de acuerdo con otros, coaccionen a otras personas a iniciar o continuar una huelga.
Valdría la pena que sus señorías se tomaran más en serio el trabajo por el que se les paga (y bastante bien, por cierto, en relación a otros colectivos). Además, que España iba a ganar a Rusia estaba cantado y sus señorías podrían haber seguido el partido desde su escaño, porque para eso se les ha puesto internet, ¿no es así? En cuanto al Gobierno, por desgracia, es absolutamente previsible. Cuando la crisis (perdón, intensa desaceleración) arrecia, el Gobierno incrementa su gasto en... propaganda. No vamos bien. Para nada.
8 de abril de 2008
La banca gana

Está visto que hoy en día el único modo de adquirir una vivienda es colgándose al cuello durante treinta años una piedra llamada hipoteca. Eso ha sido uno de los grandes triunfos de la banca española. La hipoteca, técnicamente considerada, no es más que un préstamo con garantía inmobiliaria, que en este caso sería la propia finca urbana o vivienda que se pretende adquirir. Esto, en sí mismo, no tiene ningún problema. Es una forma legítima de hacer negocios. Usted, Juan Español, se sacrifica por sus hijos o sus nietos para que éstos puedan tener una vivienda libre de polvo y paja, en la que puedan vivir sin más apreturas que los gastos de comunidad, el IBI, la tasa de recogida de basuras, el alumbrado y otras gavelas que el Ayuntamiento de su ciudad, siempre falto de recursos, se pueda sacar de la manga.
Sin embargo, considerado más de cerca, tiene toda la pinta de ser un atraco legal. Teniendo en cuenta la normalidad del empleo precario, que hace veinte años no existía, ¿quién se atreve a hacer frente a una obligación de tan larga duración? Que para comprar un piso en estas condiciones han de ser dos, se cae por su propio peso, puesto que uno de los sueldos va a pagar la parte correspondiente de intereses o del principal.
Así es como la hipoteca se interpone entre las parejas y su felicidad. Recuerdo una publicidad de hace años de una entidad bancaria. Se ve a la pareja en la cama. Están abrazaditos como dos tórtolos. En un momento determinado él, todo meloso, le dice a ella: «¿Vamos a por el segundo, churri?». De golpe y porrazo, la «churri» se convierte en un amenazador empleado de banca que, burlón, dice algo así como: «¿Recuerdas cuánto dinero te falta por pagar... churri?». Y Juan Español tiene que envainársela —literalmente— y quedarse sin fiesta por lo menos para un mes.
Ayer, no obstante, nos enteramos de otra vuelta de tuerca. Después de entrar no solamente en Europa, sino en el mundo del euro, más o menos alegremente, hay una palabra o expresión que hace temblar a toda familia hipotecada que se respete: «variación del Euribor». La variación del Euribor es la que hace que suba el tipo de interés hipotecario y que, por tanto, la cuota mensual con que los bancos castigan al hipotecado suba o suba de acuerdo con unos inextricables y arcanos movimientos que sólo pueden predecir los muy entendidos.
Pero lo que ha ocurrido, al parecer, no lo habían previsto los bancos. Estamos en plena crisis inmobiliaria y, como consecuencia de ello, además de cerrar las agencias inmobiliarias como si de un dominó se tratase (que parece que se atropellan unas a otras cerrando), los pisos han bajado de valor. Lo que significa, también, que el valor de la hipoteca sobre el piso se reduce. Así, pues, Juan Español ya no deberá pagar los intereses de 40 millones, que es en lo que se valoró su vivienda, sino de 25 millones, que es su precio de mercado actual.
Pero Juan Español se llevará las manos a la cabeza cuando se entere de que nuestro Gobierno ha autorizado a los bancos a embargar a Juan Español otras posesiones en valor suficiente hasta completar los 40 millones que valía la hipoteca cuando se firmó. Así, si Juan Español tiene un coche, el banco se lo embargará, por mucho que lo use como herramienta de trabajo. Y pueden añadir ustedes todos los bienes que quieran... hasta completar el precio de la hipoteca.
Que el Gobierno (cualquiera que sea su color) está en manos de la banca, es afirmación que no necesita mayor encarecimiento. Lo llamativo es que sea un gobierno del P(SOE), presuntamente de izquierdas, el que esté siendo agarrado de las pelotas por el gran capital. La medida en cuestión, por otra parte, implica que los bancos no se van a apretar el cinturón. Quien lo va a tener que hacer es el usuario final, Juan Español. Otros se van a joder; la banca, jamás. Y si hay que conseguir que otro se coma el marrón que también debiera comerse la banca, se consigue.
No menos llamativo es que el decreto que desarrolla la Ley Hipotecaria en este punto haya salido el día 11 de marzo, dos días después de las elecciones. Como tantas informaciones, noticias y datos que se dejaron para el día después. O sea, con la seguridad de que ZP continuaba en Moncloa. Pero no nos debemos engañar: si salió el 11 de marzo, es que ya estaba preparado desde antes. No lo hicieron en dos días. Y mientras, ZP prometiendo lo de los 400 euros... los cheques-bebé... En fin. Riámonos, para no llorar. Y recordemos esto: la banca nunca pierde.
29 de marzo de 2008
Comedia de errores
Permítaseme la referencia un tanto jocosa en un asunto tan serio y tan grave como éste. Pues sólo así puede calificarse el arrêt Mari Luz Cortés, la niña onubense de 5 años de la que abusó un vecino (¡!) y que está además acusado de haberle dado muerte. Una maldita «comedia de errores».
El asunto no tendría «nada de especial» si no fuera porque ha puesto de manifiesto discontinuidades desastrosas en el conjunto del sistema de protección ciudadana, relacionadas con la cantidad y calidad de información que fluye entre sus diferentes componentes. Desinformación entre la policía y la judicatura. Desinformación entre diferentes órganos judiciales, que ha segado la vida de una niña inocente. Condenas pequeñas, que han supuesto que el delincuente no entrara en prisión durante todo este tiempo.
Hoy se rasga todo el mundo las vestiduras. Hoy todo el mundo se pregunta «¿cómo ha sido posible?» y se piden —casi se exigen— las más duras medidas contra el delincuente: «Nada... ¡cuatro tiros hay que pegarle!», «¡Hay que castrarlo!», «¡Hay que... (cualquier barbaridad que se les ocurra a ustedes)!». Los españoles, incluso los que dicen que no se sienten tales (que luego escarbas y resulta que tienen raíces al otro lado del Segre o de Santa María de Garoña o más abajo de Despeñaperros), somos de sangre caliente y reaccionamos con furia ante estos hechos. Eso, naturalmente, sirve mucho para desviar la atención del verdadero problema, que no es otro que el funcionamiento normal de la Justicia. Pero, hombre de Dios: si por ese concepto hasta se puede pedir indemnización en este país...
Por otro lado, ¿a quién habría que pedir responsabilidades por un retraso de cinco meses en sustituir a la funcionaria que según el juez Tirado tendría que haber tramitado las informaciones correspondientes? ¿Y quién es responsable de todos los demás fallos?
No se comprende cómo es posible que ya en pleno siglo XXI el funcionamiento de la Justicia siga siendo el del siglo XIX. A lo mejor en Estados Unidos (me resisto por completo a llamar «América» a esa nación, puesto que los mexicanos serían también americanos sensu stricto) las cosas son distintas. A lo mejor allí es verdad que los policías poseen un aparato conectado a la intranet correspondiente y pulsando un botón aparecen todos los delitos de los que se tiene constancia ha cometido el presunto, hasta las multas de tráfico. Por lo menos, así parece en las películas de Jólibus. Y eso que aún no hemos asistido a la sugerencia de que la policía se transforme en PreCrime, Inc.
Pero no se preocupen ustedes: no hay peligro de que eso ocurra en España. No se insinúa que todos los Juzgados funcionen igual de mal, ni mucho menos. Seguramente hay titulares de Juzgados que consiguen que su Juzgado dé bien en las estadísticas a fuerza de horas y horas de honrado trabajo. Sin embargo, no es menos cierto que las consecuencias de un error judicial (o de una concatenación de ellos) pueden ser terribles, como es el caso presente.
Y se habrán fijado ustedes en otro detalle. Será coincidencia o no, pero mientras bullía y estallaba la indignación popular por el caso de Mari Luz, se han dictado dos sentencias que de no haberse producido el fatal desenlace del caso Mari Luz, hubiesen tenido mucha mayor repercusión mediática: por un lado, la sentencia del caso Gescartera, que ha tardado nada menos que ¡siete años! y que ha permitido que Pilar Giménez Reyna y los otros bergantes hayan dado con sus huesos en la cárcel, una vez demostrada su culpabilidad. Por otro, la sentencia del caso Juan Antonio Roca, que resulta que no va a la cárcel porque le han impuesto de fianza la calderilla de un millón de euros. A saber qué se ocultará tras esa fianza de calderilla...
Es curioso que ambas sentencias hayan recaído después de las elecciones. ¿Se imaginan ustedes el efecto que la sentencia J. R., el factótum marbellí, hubiera causado en la candidatura de Manoliyo a la presidencia andaluza? Claro que en el cortijo de Manoliyo todo es posible... Y no digamos la de Gescartera: impacto menor, pero que los medios giliprogres hubiesen machacado hasta la náusea lo de «el PP es un partido corrupto». No sería difícil imaginar a Eva Hache (la novia de Freddy Krueger), vestida con el traje típico segoviano diciendo algo así como: «No durmáis, peperos... ¡por Gescartera esta noche os espero!»
Luego, se enfadarán y tratarán de empapelar a un alcalde (Pedro Pacheco) por decir que «la Juztizia é un cashondeo» o al dibujante Ramón por un dibujito de ná acerca del Tribunal... Constitucional («vamos a llevarnos bien...»). Siempre hemos dicho que si la Justicia española está enferma, ello es causa y consecuencia de que también lo esté la sociedad. ¿A alguien le interesa que la Justicia siga así de enferma? (y no es una pregunta retórica...)
28 de enero de 2008
El laberinto andaluz (y II)
Siguiendo con el post anterior, retomamos nuestro análisis del «prototipo del señorito» y su utilización política. Debido a ese pasado anarquista —que no fue muy glorioso: recordemos lo de Casas Viejas, donde ahora la Junta quiere construir un casino u hotel para echar tierra sobre la memoria histórica que no interesa—, la ideología izquierdista ha gozado siempre de gran predicamento en Andalucía. El largo paréntesis franquista, que llenó de suecas victoriosas las playas de Torremolinos y Benalmádena, y de niños pijos las de Marbella, está presto a ser olvidado.
Por eso, en período electoral, Manolito Chaves sabe ya lo que tiene que hacer: colgar en su perchero los trajes cortados a medida y los zapatos Gucci, y calzarse las abarcas, ponerse los pantalones de faena y la chaqueta de pana. Así, vestido de esta guisa, se presenta él a los mítines gritando hasta desgañitarse: «¡Zomo de lo vueztro!». ¿Qué huelen un poco a naftalina? No importa: el candidato se coloca lo suficientemente lejos del electorado y ya no huele. ¿Ves que fácil? Y los súbditos asienten satisfechos: «Éze é de lo nueztro».
Es decir, Chaves se presenta a sí mismo como el «gran campeón de la lucha contra los señoritos», el que «favorece al pueblo» y otras zarandajas electorales varias. Y el PSOE andaluz ha hecho un «buen trabajo» estos años, colgando al PP el sambenito y la coraza de sapos de ser «partido de los señoritos». Porque saben que el odio al señorito en Andalucía es capaz de movilizar sentimientos y pulsiones emocionales muy profundos. Sólo así se explican los ladridos de Alfonso Guerra en el 96, alertando de que «venía la derechona». Burdos y mentirosos, pero muy efectivos en Andalucía.
Sólo así se explica que el PP haya conseguido crecer «algo» en todos estos años (recordemos que se refundó entre 1989-90) y significativamente más en las ciudades que en el campo. El votante andaluz, incluso el desencantado, aún hoy identifica al PP con la derechona de Guerra y vota PSOE por el «miedo» de que vuelvan los señoritos de antes. O tal vez no quiere votar PSOE, pero a la derechona del PP no la votará jamás y se queda en casa o se va al campo, azí me den una pedrá zi voto a lo zeñorito der PP. Por todo lo cual, horadar ese muro de miedo, ignorancia y al mismo tiempo comodidad intelectual es verdaderamente difícil, por no hablar de horadar el muro casi infranqueable del ostracismo de los medios de comunicación, controlados por la taifa de Manolito. No se sabe qué esfuerzos están haciendo Javier Arenas o Teófila Martínez, pero seguro que habrán de sudar la camiseta.
Es decir, básicamente donde hay menos cultura es donde saca el PSOE sus votos. Por supuesto: la corrupción que ha supuesto el PER ha atado muchas voluntades al PSOE, bien por convencimiento, bien por vergüenza. En cuanto al presunto crecimiento en las ciudades, están empezando a solucionarlo: el férreo control político de las Universidades andaluzas hace imposible que la verdad circule cuando ésta es perjudicial para el PSOE. Conocemos ya algún caso de mobbing producido en la Universidad andaluza a causa de enemistades que poco tienen que ver con el conocimiento del que debiera sentirse orgullosa una Universidad. De forma muy parecida se ha actuado en Cataluña, si bien el control de calidad correspondió en este caso a los nacionalistas.
Y lo mismo se diga de los medios de comunicación. Se silencia a los tertulianos díscolos y se pretende empapelar a quienes denuncian las prácticas caciquiles de la Junta de Chaves y Zarrías. Andalucía imparable, desde luego. Pero hacia la tiranía lisa y llana.
No cabe duda alguna de que hoy Andalucía es el cortijo particular del PSOE. Y un inmenso pesebre donde comen multitud de estómagos agradecidos. Y Manuel Chaves es hoy el amo indiscutible del cortijo. Andalucía tiene que despertar de ese letargo triste en que vive desde que Chaves se instaló cómodamente en la poltrona de la Junta (e instaló cómodamente también a toda su familia). Curiosamente, ese letargo triste transido de desinterés es el que aqueja también a Cataluña, ya existente desde Pujol, pero acentuado sobremanera desde que virreina el P(S)C en estos lares.
De ahí que la educación sea tan «importante» en Andalucía. Para fabricar siervos, súbditos o borregos, no ciudadanos. Y cuando las cifras oficiales certifican esta verdad de forma irrebatible, se suceden las llamaditas de los inspectores a los profesores de instituto o colegio, para que hagan patria andaluza y aprueben masivamente a sus alumnos, incluso a aquellos que no lo merecen. «No me importa cómo lo hagas, pero tú apruébalos». La presión subsiguiente coloca al profesor en el brete moral de tener que elegir entre sus principios como educador y su puesto de trabajo, por no hablar de la simpatía o antipatía del inspector de turno, al que a su vez han presionado desde la Consejería para que «salgan los números».
En fin. Hablando de verdades irrebatibles, Chaves es hoy un señorito más. Un señor feudal que tiene montones de siervos a su alrededor y que procura mantener en la idiocia a quienes le votan, para que no se den cuenta de que es un señorito. Para que ningún andaluz se percate de que la única forma de acabar con los señoritos es ofrecer una educación de calidad al pueblo. Es dejar que la iniciativa privada haga su trabajo, en vez de ahogarla para que sirva a sus intereses privados y de su partido. Yo, particularmente, doy eso por perdido con Chaves. Tal vez el día que le sustituya alguien del PP con ideas distintas la cosa puede cambiar.
Y nada me gustaría más, créanme, que ver a una Andalucía al cien por cien en el campo, en la industria, en los servicios. Una Andalucía radiante, despejada la niebla pestilente de la corrupción, el abuso, el desaliento y el miedo a crecer. Una Andalucía orgullosa de ofrecer al mundo lo que es y no arrodillada y agradecida ante sus caciques. Una Andalucía que pueda mirar al futuro sin temor y que forme parte de un futuro que deseamos también radiante para toda España (así le duela a Mohamed VI, que ha puesto sus miras ya sobre Andalucía... o sobre Al-Andalus, que como los informados saben, no es lo mismo).
27 de enero de 2008
El laberinto andaluz (I)
Andalucía es una de las tierras más hermosas de España. Su belleza natural ha sido cantada por casi todos los poetas desde que las tierras hispanas aparecieron en la historia. Sus fértiles tierras, bien aprovechadas, podrían ser el orgullo de España y la envidia de Europa entera. Desde Huelva a Almería, el ingenio, la gracia y el salero se combinan para hacer de sus gentes las más hospitalarias de Europa.
Sin embargo, hay un pero. Un pero muy gordo. Andalucía —y también Extremadura, pero sobre todo la primera—, está a la cola del progreso y de la educación en el ámbito europeo. No lo digo yo, que seguramente habrá quien me tache de facha pepero y aún de cosas peores. Lo dicen estudios como el informe PISA y otros. Lo dicen las noticias e incluso la historia reciente de esa región (entendida por tal la que comienza desde 1978).
Habrá quien diga: «¿Sólo por eso? ¡Pero si eso no é ná!». Ya hemos perorado en otro lugar acerca de las consecuencias de esa clase de perspectiva educacional. Pero está claro que con una educación de baja calidad como la actual (vaya por delante que enjuiciamos la del momento presente, no la de hace 50 o 100 años atrás), se forman borregos, no ciudadanos. ¿Por qué borregos? Porque si uno limita la capacidad de razonamiento y e impide que ésta se ejercite, la persona acaba siendo fácil presa de lo que otros —particularmente el poder— puedan decir. Y cuánto más cómodo es para el poder un súbdito que acepta sin chistar lo que viene de arriba que un ciudadano consciente de sus obligaciones y derechos, que da la tabarra un día sí y otro también, ¿verdad?
Ahora bien, no sólo es eso. El hecho de que existan más súbditos que ciudadanos incide negativamente en la cuestión económica. Si nos centramos en crear súbditos, lo que tendremos es un colectivo acostumbrado a obedecer y sin iniciativa propia. Lo cual impide que exista la necesaria iniciativa privada, principio de la prosperidad de cualquier nación o región. No se crean empresas, nadie asume riesgos. ¿Y en qué acaba esto? En que el súbdito se acaba echando en brazos de papá Estado (en este caso, en brazos de mamá Junta), esperando que éste le mantenga. Es el clásico «dame pan y llámame tonto», que es lo propio de un Estado del Bienestar atrofiado y/o pervertido respecto de su intención primera. El súbdito renuncia alegremente a su libertad por una hogaza de pan (o una tapa de pescaíto frito o shipirone, ya que estamos). El ciudadano, en cambio, cree que su libertad es su bien más preciado, por encima del dinero y de cualquier otra posesión.
Por eso no me cabe duda de que en Andalucía, desde que virreina Manuel Chaves, hay una taifa, una satrapía, un feudo, un régimen, por decirlo de algún modo. El PSOE ha creado ya una cultura en Andalucía que usa hábilmente los tópicos de toda la vida de aquellas tierras para perpetuarse. No tiene nada de extraño que lleven treinta años y que todavía sean la despensa electoral del PSOE (a pesar de que Cataluña, virreinada por otro andaluz, lleva las trazas de desbancarla). Vamos ahora a profundizar en esta afirmación acerca de los tópicos andaluces, que en mi opinión van indisolublemente unidos a determinados personajes de la vida cotidiana.
Sería el caso, por ejemplo, del gracioso. Éste es un tópico muy manido incluso a nivel nacional (no hay más que ver la televisión): se conoce que en el resto de España, pongamos Asturias o Cantabria, no hay gente (tan) graciosa. Observémoslo, incluso, en nuestra charla cotidiana: para inyectar gracia a cualquier aseveración, incluso nuestro acento cambia al andaluz. Quién sabe por qué, los acentos catalán y vasco no suenan tan graciosos. Vaya un ejemplo más. Recordarán ustedes un programa televisivo presentado por el ilusionista y mago Pepe Carroll, Genio y figura. Pues bien: si no recuerdo mal, de todos los concursantes no había uno solo que no fuera andaluz; y de hecho, ahí fue donde Chiquito de la Calzada tomó la alternativa, para después convertirse en fenómeno sociológico (durante el boom Chiquito no era infrecuente ver a una reata de personas cojeando y diciendo al mismo tiempo: «no puedor, no puedor» o «te ví a cortá el fistro d'abajo», o referirse al dolor estomacal como «pupita en el diodenorl»).
Y es verdad que en Andalucía sobra gracejo e ingenio para el chascarrillo fino; pero digamos que yo lo entiendo como una especie de reacción. ¿Reacción a qué? Pues a la contrafigura del gracioso: el señorito. El señorito, para quien no sea español, es el hijo del amo. Se suele usar en sentido muy despectivo, para señalar que la persona habrá heredado la sangre del señor, pero no su señorío ni otras virtudes que pudieran adornar la personalidad del progenitor.
El señorito es, por lo general, un adolescente o adulto que vive la vida como si no tuviese obligación alguna porque es el padre quien paga sus caprichos. Esto no tendría nada de particular si no añadimos que el señorito, al igual que su señor padre, se cree con derecho a todo sin merecerlo. Nos referimos, ciertamente, a algunas costumbres bárbaras que hasta hace cuatro días han perdurado en Andalucía, cuales son el derecho de pernada y algunas otras que sólo pueden calificarse de caciquiles (tan caciquiles como lo puedan haber sido en Galicia, que tiene también una larga historia en el tema caciquil).
La sola existencia del señorito ha justificado históricamente que durante la República prendiese fuertemente la llama del anarquismo en Andalucía. Es de lógica histórica que después de tanto aguantar abusos de los señoritos, el pueblo tuviese un momento de cólera y en tierras andaluzas (como de hecho en toda España, pero allí con un tinte más dramático) se cometiesen barbaridades en nombre de la anarquía y la «libertad» y no era de esperar que «se comportasen razonablemente».
Igualmente, la sola existencia del señorito ha justificado el masivo éxodo rural a las ciudades industrializadas durante el franquismo. La imposibilidad de hacerse un porvenir en su propia tierra y la promesa de un futuro mejor en tierras madrileñas o catalanas empujó a muchos andaluces animosos y hartos de los señoritos a marcharse casi con lo puesto lejos de su tierra. Muchos de ellos son hoy tratados como «inmigrantes de mierda» por algunos nacionalistas descerebrados; y sus hijos tienen que hacerse perdonar su origen «extranjero» intentando ser más nacionalistas que quienes los insultan. Pero todos ellos saben que estos «emigrantes» son la causa de la riqueza de Cataluña (y en particular, de la oligarquía catalana que hoy vota a CiU) hasta bien entrados los 70, aunque nadie se atreva a decirlo por vergüenza y por no cabrear a nadie.
26 de enero de 2008
Carta imposible a Hugo Chávez Frías
Por correo me llegó esta «carta» de una muy querida amiga colombiana, así que paso a difundirla a la mayor brevedad y rapidez posible.
Señor presidente Chávez,
En nombre de la gente de Colombia, no del gobierno ni de ninguna entidad gubernamental, quisiéramos darle las más sinceras gracias por sus oficios como mediador en la liberación de las dos secuestradas Clara Rojas y Consuelo González.
Son de todos muy conocidas, por sus recientes acciones y declaraciones, las grandes razones humanitarias que le han motivado a ser el gran intermediario en el conflicto que vive nuestra bella Colombia desde hace tantos años.
Por eso, estamos todos seguros que usted, Presidente Chávez, es capaz de lograr la liberación de los restantes 698 secuestrados por las FARC. A cambio de eso, Presidente Chávez, y a nombre de la gran mayoría de Colombianos, le extiendo una mano con nuestros mejores deseos para usted y una lista de regalos.
Le damos las FARC y al ELN, todas para usted. No nos las merecemos: nuestro egoísmo hace que rechacemos a estas personas tan humanitarias. Lléveselas usted y disfrútelas.
Le damos toda la droga que está en los territorios donde se esconden las FARC, haga lo que le plazca con ella. Regálesela a los jóvenes europeos que constantemente hacen colectas para ayudar a las guerrillas. Creo que se lo merecen.
Le damos todas las minas quiebra patas que han puesto las FARC en nuestra tierra, le damos los burros-bombas, le damos los cilindros explosivos con los que se han destruido humildes pueblos.
Le damos a todos los que odian a Colombia, le damos a Piedad Córdoba; úsela a su antojo, disfrútela. Le damos a todos los violentos, los delincuentes, los políticos corruptos. Le damos el gobierno de transición que Piedad Córdoba le prometió a Simón Trinidad. Le damos a Simón Trinidad: cuando cumpla su condena en los Estados Unidos, se lo puede llevar también.
Le damos el terrorismo que asola nuestra nación, cójaselo para usted. Cuando ya lo tenga, llámelo como quiera: 'beligerancia', 'humanismo', 'altruismo', 'proyecto Bolivariano'. Le damos a los paramilitares, triste consecuencia de las acciones 'humanitarias' de las guerrillas.
Le damos nuestras lágrimas, nuestros miedos, nuestros temores, nuestras pesadillas, nuestro dolor, nuestros más funestos recuerdos. Le damos todo eso, presidente, sí, disfrútelo y compártalo con todos los que lo aplauden, con todos los que alientan su proyecto Bolivariano. Por favor, no lo devuelva: es todo suyo. Se lo damos de todo corazón.
Respetuosamente,
Un colombiano más.
TODA COLOMBIA SE CANSÓ DE TANTA MAMADERA DE GALLO, DE TANTAS MENTIRAS Y DE TANTA MALDAD.
Toda Colombia se cansó de que en los países del mundo que no saben nada de nuestro país existan JÓVENES INGENUOS que creen en la estúpida mentira de que las FARC representan la lucha del pueblo colombiano.
Toda Colombia se cansó de ver como un puñado de ASESINOS Y CRIMINALES juegan miserablemente con el dolor de los familiares de los secuestrados para exigir privilegios que no se merecen.
Toda Colombia se cansó de estar arrodillada ante el terror, ante el miedo a perder la vida, la libertad y la dignidad por cuenta de estos GENOCIDAS.
POR ESO EL DIA LUNES 4 DE FEBRERO COLOMBIA ENTERA SERÁ UNA SOLA Y PACIFICA VOZ QUE MARCHARÁ PARA DECIRLE AL MUNDO DESDE LAS ENTRAÑAS DE SU ALMA Y DE SU CONCIENCIA, QUE NO QUEREMOS A LAS FARC, QUE RECHAZAMOS TAJANTEMENTE LA EXISTENCIA DE ESA GUERRILLA, Y QUE YA ES HORA DE LIBERAR A LOS SECUESTRADOS UNILATERALMENTE.
Con este grito inmenso lograremos decirle al mundo de forma contundente que las FARC son una plaga inhumana y cruel, y lograremos que algunos guerrilleros que aún tengan cerebro y corazón se den cuenta del mal que están haciendo y se desmovilicen masivamente.
Todos difundan este mensaje por toda Colombia, hagan llegar este mensaje a todos sus contactos, y reguémonos como pólvora, porque seremos todos protagonistas de un momento único en Colombia, el momento en que les diremos al mundo entero: ¡NO MÁS FARC! ¡NO QUEREMOS MAS FARC! ¡DÉJENNOS EN PAZ....!
Comentario nuestro.- Seguramente esta carta no la leerá Hugo Chávez. Ni falta que hace. Basta que la lean los jovencitos —y no tan jovencitos— descerebrados que en España hablan de «revolución», «pueblo», de «opresión capitalista» y otros conceptos comunistas sin saber lo que están diciendo. Todos esos jovencitos —y no tan jovencitos— que, como dice la carta, hacen colectas aquí para enviar dinero para «ayudar» a las FARC. Todas esas personas que, «llevadas de su buena fe» (y, sin duda alguna, de un buen lavado de cerebro), creen que el comunismo apenas disimulado del mono rojo va a llevar a Venezuela y a Latinoamérica a la prosperidad (de hecho, ha hecho ricos a los boliburgueses, así que tan malo no puede ser, ¿verdad?).
Pues eso: que basta que la lean aquellos que «ayudan a la revolución» para que se den cuenta de que lo que hacen es únicamente ayudar a unos ASESINOS y a un DICTADOR.
Y desde mi muy humilde tribuna pido que el día 4 de febrero hagamos un minuto de silencio en apoyo de aquellas personas que se van a manifestar en Colombia para verse libres de esas plagas llamadas FARC y ELN. En España sabemos lo que es que una banda terrorista sea más o menos protegida por el gobernante de un país extranjero (encima «democrático»). Por eso pido para Colombia este minuto de silencio y de tener presentes a los hermanos colombianos. Para que no tengan que sufrir nunca más el miedo, el chantaje, la extorsión, el asesinato.
26 de julio de 2007
De cómo la derecha social derrotó a Bush (I)
Transcribimos aquí un artículo de Oscar Rivas publicado en Minuto Digital. No tiene desperdicio.
El pueblo estadounidense le ha dado sopas con ondas a su Presidente. So pretexto de reformar la ley de inmigración, Bush pretendía amnistiar a los 12 millones de inmigrantes que residen ilegalmente en el país. Para ello, la Casa Blanca no estaba sola. Todos, republicanos y demócratas, o al menos sus principales cabezas pensantes, coincidían en la necesidad de transformar radicalmente el "statu quo" de la inmigración.
Tanta prisa tenían, tal era su interés en acometer la reforma que la propuesta concedía al Gobierno el inaudito plazo de 24 horas para investigar a los indocumentados. De la noche a la mañana, como aquél que dice, Estados Unidos tendría doce millones más de ciudadanos. La cuestión de la inmigración, gentileza del Tío Sam, sería cosa del pasado. Eso, al menos es lo que trataba de hacer creer el Gobierno.
Sin embargo, las élites que idearon la propuesta cometieron un error: subestimaron a sus ciudadanos. Pensaron que si unían sus fuerzas, conciliando sus minoritarios, sus exclusivos intereses, no tendrían dificultades para que el pueblo los aceptara como suyos. Supusieron que, tramitando el proceso de aprobación del proyecto a marchas forzadas, hurtándole á aquél el obligado debate que una proposición de tal magnitud requería, la sociedad civil no sería consciente del engaño. En tal contexto, sin la presión de sus votantes, los senadores acatarían sin reparo los dictados de sus líderes y votarían a favor de la reforma. Pero se equivocaban.
Siempre atenta, la derecha social norteamericana no tardaría en sacar a la luz las oscuras ambiciones de sus elites. Evidenciando cómo la reforma del Gobierno, lejos de redundar en beneficio de los intereses del pueblo, los perjudicaba ostensiblemente, la sociedad civil fue desmontando una a una las tramposas razones gubernamentales.
A la argumentación según la cual los inmigrantes se limitaban a ocupar los trabajos que los nacionales no quieren, éstos oponían otra realidad: lo que no aceptan los estadounidenses son los salarios de miseria con los que los inmigrantes transigen.
Otra razón era que la reforma contribuiría a mejorar la seguridad de las fronteras. Pero tampoco el pueblo lo entendió así. Más allá de disminuir la inseguridad, la aprobación de la "amnistía" provocaría un efecto llamada que invitaría a nuevas masas de inmigrantes a cruzar ilegalmente las fronteras. La inseguridad fronteriza se incrementaría y, en poco tiempo, el país se encontraría con millones de nuevos ilegales.
Ni siquiera la invocación gubernamental de un lugar común como la solidaridad con los desfavorecidos, lograron conmover la firme voluntad de un pueblo, el estadounidense, que no veía en la reforma sino un premio para quienes habían infringido la ley y que los colocaba en pie de igualdad con quienes se atuvieron a ella. Era evidente que de aprobarse el proyecto de Bush, los inmigrantes legales serían uno de los sectores más perjudicados.
Finalmente, el Senado accediendo a los deseos de los norteamericanos, rechazó el proyecto de reforma ideado por sus líderes. El Gobierno de Bush había sido derrotado y con él las componendas de los dirigentes republicanos y demócratas. Lo paradójico del caso es que el fracaso de Bush vino propiciado por la misma derecha social que le había reelegido presidente.
Hoy las élites, despechadas, tachan de racistas y xenófobos a quienes atizaron el fuego de la derrota. Pero el desenlace no podía ser otro. Tal y como ha hecho notar el brillante intelectual conservador Thomas Sowell, la ley de reforma integral de la inmigración fue de principio a fin un insulto a la inteligencia de los norteamericanos. Sólo que los estadounidenses no resultaron ser tan tontos como presuponían sus élites. Por eso salieron en defensa de sus propios intereses. Por eso lograron quebrantar las espurias intenciones que subyacían tras una ley tramposa.
No creo preciso señalar las similitudes entre la amnistía que proponía Bush con la que nuestro Parlamento aprobó en esta legislatura, otorgando la ciudadanía a más de un millón de ilegales. Pero entonces, ¿por qué Zapatero lo tuvo tan fácil?
25 de julio de 2007
Complots
Media Barcelona lleva ya varios días sin luz y los barceloneses están ya más que soliviantados. No se pueden duchar, no pueden comer caliente ni beber frío (o a la inversa). La causa física parece ser el incendio de dos transformadores de la empresa suministradora, avería que al parecer tardará algunos días más en solucionarse. Las pérdidas en establecimientos de comestibles y similares Ante esta perspectiva los barceloneses, cacerola en mano, se han sublevado y salen por las noches a protestar.
El diario Avui —criatura mantenida con respiración artificial, angelico mío– y El Periódico, que de estas cosas parecen saber mucho, ya han apuntado la causa final del mega-apagón: ha sido un complot de Madrit, naturalmente. Y dentro de Madrit, pues han de ser los de la FAES, Aznar y Pizarro los muñidores del tal complot. Lo explica bien José García Domínguez en su artículo de hoy en LD. Que al final resulta que sí, que la culpa es de Madrit, pero del Ministerio del señor Cerrado, no de los mesetarios de turno. Más valiera que esos rotativos dejaran de lado su victimismo de pa sucat amb oli y se dedicaran a otros menesteres más edificantes.
Pero ya puestos a imaginar complots (como si no tuviésemos nada mejor que hacer: ociosos los señores del Avui y de El Periódico), situémonos ahora en la meseta castellana, presuntamente culpable del apagón barcelonés. Están luchando contra una plaga de nada menos que 500 millones de topos (a estas fechas). Los agricultores están desesperados, porque los miserables roedores (ciegos, pero no tontos) se reproducen a una velocidad supersónica y se lo comen absolutamente todo. De momento la Consejería de Agricultura no ha tomado medidas «radicales» contra la plaga, evidentemente superada por la rapidez de los acontecimientos. Lo que ya intuimos algunos es que la cosecha de este año, de lo que sea que produzca Castilla-León, se va «concretamente a la mierda», que diría nuestro Boadella.
La pregunta es tanto o más acuciante que en Barcelona: ¿quién ha sido? Puestos a malpensar, imaginemos que el Norte de Castilla, el diario más leído de la región, presentara un editorial incendiario culpándonos a los catalanes. «¡Han sido esos cabrones de catalanes! No les gustó lo del boicot a su cava y a otros productos y ahora se vengan», vociferaría el presunto editorial. Tal vez corriese la afirmación como un reguero de pólvora entre los agricultores desesperados, empobrecidos y cabreados por la plaga. Cualquiera que resulte ser «el culpable» de la plaga, va a verse condenado al fuego eterno por los perjudicados.
Quizá a través de la investigación se pueda rastrear el origen, aunque ya me figuro que eso es dificilísimo. Un hecho es cierto: una pareja de topos no aparece en un lugar como Castilla si nadie la pone allí.
Y quienquiera que lo hizo, ya sea ecologista, moro, etarra o independentista catalán arrendado por Giscard, quedó bien lucido y entiendo que merece cualquier calificativo menos el de inocente. Si lo que quería era empobrecer Castilla (y de rebote España), desde luego que ha conseguido lo que pretendía. El trigo que se produce en Castilla habrá que buscarlo en otros lares (no en Cataluña, por supuesto: aquí se predica mucho y no se da un grano de trigo) a precio de oro. La cosecha de vino de Rueda, creo que también se irá «concretamente allí» si Dios y la Consejería competente no lo remedian. Y así todo. Un buen ejemplo de terrorismo sin bombas, vaya que sí.
Más vale que a quien (o a quienes) se le(s) ocurrió esta genialidad no lo(s) encuentren o ponga(n) tierra de por medio. Porque si no…
Actualización 29 julio 2007.- Parece que los ecologistas se opusieron en noviembre pasado a que la Consejería de Agricultura tomara las medidas necesarias para erradicar lo que se veía venir como una plaga. "Pobres topillos", decían. ¿Dónde están ahora esos "ecologistas de vía estrecha"?
24 de julio de 2007
Otra vez con la EPC
Está claro que el verano va a ser «caliente». Miren lo que llevamos de julio (apenas dos semanas) y la cantidad de acontecimientos que se han producido. Uno pensaría que esto no ha hecho más que empezar: entre el vídeo-porquería de los cachorros zapateriles, la dimisión- portazo de Piqué, el fallecimiento de Polanco, la viñeta de El Jueves y el mega-apagón de Barcelona (medio millón de barceloneses sin luz y aquí no passa res, nen). Hay asuntos, no obstante, que presentan ya alguna recurrencia como éste de la EPC.
Retomamos la argumentación que ya en otro post expusimos. ¿A qué obedece o puede obedecer la EPC? Oficialmente, sería un intento por parte del Estado de indicar a nuestros retoños «el buen camino», ante la alarma que causa el que un mocosete de apenas ocho años pueda enfrentarse a un profesor «y denunciarle por malos tratos», con el apoyo del Consejo escolar y el aplauso de sus propios padres. O que una niña en los primeros ardores adolescentes pueda denunciar a su padre por lo mismo y luego se descubra que la niña tenía ganas de salir por la noche y no contaba con el permiso de su denunciado progenitor.
Algo así como que el Estado quiere suplantar a los padres y les dice: «Tranquilos. Si no podéis encargaros de la criatura, papá Estado lo hará por vosotros». Ésa podría ser la postura inocentemente oficial.
Pero si hay algo que Zapo ha demostrado ampliamente en estos tres años y medio de legislatura, es que todo lo que hace tiene trampa. Y así nos encontramos con esto de la EPC, bajo cuya pátina de «educación social» hallamos el intento de educación totalitaria más reciente de la historia europea. Ya hemos tenido tiempo de ver algunos de los contenidos de la asignatura y, la verdad, no desmerecen en nada de la Formación del Espíritu Progresista o de la educación que en los años 30 debieron de recibir los retoños soviéticos.
Aún hay más. Resulta que en otros países europeos también se imparte la EPC. Pero a diferencia del caso español, en tales países la EPC es sumamente respetuosa con el hecho religioso. La EPC no pretende, en tales países, sustituir la enseñanza de la religión; sino que, de una forma democrática, se ofrece la posibilidad de que quien no quiera recibir enseñanza religiosa pueda apuntarse a esta educación cívica.
Y no acaba aquí la cosa. Precisamente porque somos carpetovetónicos y batuecos y no sé cuántas cosas más, muchos padres (católicos, por más señas) han dicho: «Para que me lo malcríe el Estado, prefiero seguir malcriándolo yo». Y han empezado a «objetar». ¿Creíamos que la objeción de conciencia sólo servía para la mili? Ah, claro: agarrarse al artículo 30 de la Constitución era naturalmente muy progre y bien visto (a los militares, ni agua: faltaría más. OTAN no, bases fuera). Pero resulta que éstos de ahora «objetan» contra el Gobierno. Eso sí que no. Como esos jueces retro-fascistas que «objetan» contra el matrimonio gay. Eso es insubordinación, ¡caramba! En el Falansterio de Educación, la menestra Cabrera se sube por las paredes y grita como una posesa una nueva versión del no pasarán: «¡El que no curse la EPC no pasa!» y sus secuaces le hacen los coros. Y, cómo no, la EPC se va a cursar ahora por narices (por decirlo en fino).
La última escena (por ahora) de este sainete se produjo hace dos días, en la clausura del congresito de los «nuevos rojos». Zapo, siempre dispuesto a ayudar, ha dicho que «ninguna fe está por encima de la ley». Frase indefinida, pero que es como decir «aquí se reza lo que yo digo» en laico. Y todo porque la mayoría de los objetores son católicos (cualquier oportunidad de atacar a la Iglesia es buena). Hubiera sido mejor citar el Evangelio («dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios»); pero claro, Zapo se arrodilla ante Jakin y Boaz, no ante el Crucificado. Y así le salen a él las palabras.
En fin. Si alguna virtud ha tenido la EPC, ha sido la de arrancar la careta progre al Gobierno y mostrar su auténtica faz totalitaria (lo que han sido las izquierdas siempre, por otra parte) a quienes tuvieran alguna duda todavía. Nos queda alguna esperanza: el capote que le ha echado Zapo a su menestra es garantía de que la EPC no saldrá adelante…
21 de julio de 2007
La portada de El Jueves
Parece que el verano no deja de depararnos sorpresas. Anteayer, el vídeo-porquería de los «cachorros» del PSOE. Ayer, la sorprendente (pero no menos esperada) dimisión del Piqué al frente del PPC. Y hoy tenemos para comentar algo que creíamos que sólo sucedía con Franco: el secuestro cautelar de la publicación El Jueves a causa de una portada pretendidamente humorística en la que se ridiculiza a los Príncipes de Asturias. Como siempre, vamos por partes, a ver si conseguimos separar (aislar, que diríamos en términos científicos) los ingredientes de la cosa.
En primer lugar, El Jueves es una revista de corte satírico que se edita en Barcelona. El dato es importante especialmente por un motivo: en Cataluña nunca se tuvo en gran estima a los Borbones, especialmente desde 1714. Ese rencor o desprecio se ha ido cultivando en diversos grados hasta la actualidad. Que lo de la actualidad tiene tela también, pero ya llegaremos. Así, pues, no importa lo que los Borbones hubieran favorecido a Cataluña en el pasado o en el presente, ni siquiera que Doña Cristina trabaje en la Fundación de «La Caixa», verdadero rovell de l'ou del catalanismo económico: son una dinastía extranjera (calificativo que aún se podría mantener actualmente, para algunos: el Rey actual es un español vía Roma y además contrae matrimonio con una princesa griega).
En segundo lugar, existe al parecer una consigna no escrita para todos los medios de comunicación en cuanto a los asuntos de la Corona: «El Rey no se toca». De ahí que todas las informaciones que hacen referencia a la esfera personal y familiar de la Corona se manejen por los periodistas con el mismo cuidado y delicadeza que una masa crítica de plutonio. De ahí, también, que en los medios aparezca la «cara amable» de la Corona: los Reyes son amantes abuelos de sus nietos y menudean las fotografías de todos en amable y acompasada armonía. Y nada puede (o debe) traspasar esa espesa armadura.
Claro que la «imagen perfecta» tiene sus problemas, porque a fin de cuentas, la Familia Real no deja de ser un conjunto de personas humanas, con sus virtudes y sus vicios. Pero como la protege esa cláusula no escrita, todo son «rumores». Y si, por desgracia, aparece una noticia que no puede calificarse de «rumor» por tener demasiados visos de veracidad, «se toman las medidas necesarias» para que esa noticia no aparezca en los medios (o para que el periodista que suministró dicha noticia tampoco vuelva a aparecer ni por el forro en los medios).
Sentados estos primeros párrafos, vamos centrando el objetivo de este post. No es la primera vez en nuestra democracia que se «ataca» a las altas instituciones de la Nación. Somos un país latino, y por ende exaltado, así que no faltan expresiones como las de «La juztizia é un cashondeo», dicho con el gracejo andaluz de Pedro Pacheco. O la de cierto humorista llamado Ramón, a quien se le ocurrió referirse a nuestro más Alto Tribunal como «Tribunal Prostitucional» (y que le costó una querella, aunque luego fuese archivada). Es lo que tiene ser portavoz de lo que muchos están pensando y nadie se atreve a decir. Incluso se puede admitir (estirando mucho el criterio) que hubo una cierta «gracia» en esas expresiones.
En Cataluña, por el contrario, las referencias a la Familia Real han presentado y presentan un elemento común: el mal gusto. En la mente de muchos catalanes estará el recuerdo de cierto día de 1983. Se emitía por TV3 el programa nocturno «Oh, Bongònia!», dirigido y presentado (ahora se dice conducido, que queda más fino y más anglófono) por Miquel Calzada Mikimoto. En dicho programa se le ocurrió al periodista burlarse de las facultades mentales de Doña Elena. Rápidamente, una llamada desde Zarzuela expresando el disgusto por el tratamiento que se dio a la Infanta y el periodista es obligado a pedir disculpas públicamente. Claro que a mí se me ocurre una idea. Hubiera estado muy bien que el señor Calzada hubiese podido entrevistar a Doña Elena, para tener información de primera mano y no agarrarse a los tópicos nacionalistas de toda la vida, que ya hemos citado.
(Aunque sea entre paréntesis, recuérdese también el diferente tratamiento que tuvo unos años después un sketch de Javier Gurruchaga en TVE, en el que se burlaba de los tres iconos más furibundamente nacionalistas: La Moreneta, el Barça y Pujol. Aquí el asunto fue casus belli y delito de lesa catalanidad. El programa se tuvo que retirar. Los nacionalistas no demuestran ningún sentido del humor cuando son ellos el objeto de la burla).
Con estos precedentes, ya podemos analizar el secuestro de la publicación. La viñeta en cuestión es, primeramente, de mal gusto. Presenta a los Príncipes de Asturias en su supuesta intimidad, aprovechando la coyuntura del cheque-bebé de Zapo. Pero el insulto no está solamente en presentarlos en su supuesta intimidad. Hay dos detalles más, no menos insultantes que el citado y que se intuyen de las palabras que el «humorista» pone en boca del Príncipe:
- El primero, que Don Felipe es un vago. O sea, que vive de gorra del resto de los españoles. Realmente, cuesta saber con detalle (no trasciende en los medios) cómo se prepara el Príncipe para suceder a su padre, pero entendemos que eso no es motivo para decir que no hace nada. Y mucho menos cuando se desconoce su vida personal.
- El segundo, que Don Felipe es idiota (ésa es la impresión no demasiado subliminal que da en la viñeta). Lo cual es un insulto totalmente gratuito por parte de alguien que ni siquiera le conoce personalmente, pero que aquí en Cataluña se capta inmediatamente por todo lo que ya hemos explicado.
¿No había otra manera de tratar el asunto que meterse con los Príncipes, por muy republicano que sea uno? Yo les sugiero una, si me lo permiten. Presentemos la misma situación, pero sustituyamos a los Príncipes de Asturias por Zapo y Sonsoles (si se quiere más morbo, se puede incluso sustituir a Sonsoles por Zerolo. Con Zerolo tendríamos el problema de que no se quedaría preñado, pero seguro que los humoristas le encontrarían la punta…). Ah, pero es que a Zapo no se le puede criticar así. ¿Cómo que no? Habría represalias. Claaaaaaaro. Viva la libertad de expresión…
No sé si es apropiada la medida del secuestro de publicaciones en el siglo XXI, en que las comunicaciones van tan rápidas. Lo que sí sé es que los «humoristas» de El Jueves deberían tomar alguna que otra aspirina para curarse de su resfriado ingenio. Y para que recuerden que su libertad de criticar termina donde comienza el insulto (sobre todo el gratuito). Y ya de paso, para que se les vea menos el plumero.
14 de julio de 2007
Explicación razonable
¿Tiene algo de extraño el lamentable comportamiento de algunas personas en la carretera y que la DGT tenga que emitir anuncios como éste?
Si ven este vídeo, convendrán conmigo en que no es muy extraño, no.
Eso sí: nadie quiere aceptar las consecuencias de ese tipo de "publicidad"... Y la gente sigue muriendo en la carretera porque cree que puede imitar a los especialistas que ruedan esas escenas (rarísima vez esas escenas son rodadas por los actores protagonistas).
¿Pero a quién carajo le importa eso? Los que podrían hacer algo al respecto están más interesados en recaudar que en solucionar el problema. Los unos, porque así se venden más coches; los otros, porque la pela és la pela...
Jeta-Fe
Éste es el fruto del resfriado ingenio de unos presuntos creativos publicitarios. No han encontrado forma mejor de promocionar un club de fútbol que agredir a la Iglesia Católica. Es sabido que agredir a la Iglesia Católica (como a otras instituciones de la nación) sale gratis en el país de las ZPmaravillas. Y yo me pregunto: ¿y si en ese vídeo, en vez de burlarse someramente del catolicismo, se burlaran someramente... del Islam?
Veamos un ejemplo. Primera escena: Mahoma y Bin Laden muy acaramelados entre sí. En la segunda escena: aparece el logo del club de fútbol y Bin Laden se queda traspuesto, anonadado y mirando fijamente el logo del club. Tercera escena: Bin Laden le dice a Mahoma: "Ahí te quedas. Yo me voy con el Getafe". Mahoma vocifera: "¡Si te vas de mi lado emitiré una fatwa que te vas a cagar!" y otras amenazas varias, que se van perdiendo mientras Bin Laden se aleja, indiferente y sordo.
"No mola", ¿verdad? ¿Por qué este guión (o parecido) no se les ocurrió a esos presuntos creativos? Pues por lo de siempre: a los moros no hay que cabrearlos. En cambio, a la Iglesia se la puede torear.
Pero lo mejor de todo es que el Presidente del club, con un par, no ha querido retirar el anuncio. El anuncio es ofensivo para los católicos, tiene la gracia en salva sea la parte... pero no se retira. Me pregunto qué pensarán los socios católicos del club (y algunos más que, sin ser católicos, creen necesario el respeto a las religiones y cultos).
Basta ya de agredir y burlarse de la Iglesia, por favor.
13 de julio de 2007
Conversión
Cuentan que un señor que había trabajado durante toda su vida y se había esforzado por dar a su familia una situación económica desahogada, tenía dos hijas. A la mayor la mandó a una de las mejores universidades del país. Es de todos sabido que la Universidad está hoy por hoy okupada por catedráticos y profesores en su mayor parte afines a las teorías socialistas o de izquierdas. Así que era cuestión de tiempo que la muchacha sacara a colación el tema.
Una noche, mientras cenaban, tuvieron la siguiente conversación:
–Papá, estoy un poco avergonzada por mis amigos.
–¿Y eso? –se sorprendió el padre–.
–No les he hablado de la casa que tengo, ni les he dicho que es tan grande. Tampoco les he dicho que disponemos de un vehículo para cada miembro de la familia. Y cuando abro la nevera, lo primero en lo que pienso es en los pobres niños de África, que no tienen nada que comer. En realidad, papá, pienso que tenemos más comida de la que necesitamos. Por eso he decidido que este año no cuentes conmigo para las vacaciones en Estados Unidos y que el dinero que te gastarías en eso se lo des a la gente necesitada. Me sentiré mejor si haces eso, papá –dijo, en tono convencido–.
El padre seguía sin hablar y la hija, viendo que le daban permiso para continuar, se arrancó a hablar entusiásticamente de las bondades del comunismo. El comunismo era muy bueno porque superaba la lucha de clases y el capitalismo era muy malo porque oprimía a los pobres. Se extendió un cuarto de hora entero sobre el particular. Cuando terminó, el padre abrió la boca:
–Hija, ¿qué sabes de Verónica? Creo que vais a la misma clase, ¿no? Hace mucho tiempo que no la veo.
–Yo también hace mucho que no la veo. Pero ya sabes: ha sido época de exámenes finales y me he encerrado a estudiar. Por eso he sacado matrícula en todas las asignaturas. Ella, en cambio, salió todas las noches de marcha y se conoce prácticamente todas las discotecas de la ciudad. No creo que la dejen pasar de curso con tantas asignaturas suspendidas. La verdad, lo siento por ella.
El padre le respondió:
–Bueno, hija… ¿Puedo sugerirte algo?
–Claro, papá.
El padre respiró profundamente y le dijo:
–Mira, tal vez deberías ir a la Universidad. Habla con los profesores y les dices que estás preocupada por Verónica. Diles que para que ella pueda pasar de curso tú cedes la mitad de tu puntuación para que a ella le suba la media y así pueda pasar sin problemas. ¿Qué te parece?
La muchacha se sorprendió un poco. Lo empezó a pensar, pero al instante saltó, muy enfadada:
–¿Y por qué tendría que hacerlo? Verónica es un putón verbenero que durante todo el año no ha hecho ni el huevo. Creo que por no saber, ni siquiera sabe el color del lomo de sus libros. ¡Siempre de marcha, siempre de fiesta, siempre de discoteca! En cambio yo me he quemado las cejas noche tras noche, estudiando como una loca, ¡sin salir de fiesta ni perder el tiempo! –El tono de voz fue subiendo y acabó casi gritando–. Entonces, ¿por qué tendría yo que compartir mis notas, que me han costado tanto esfuerzo con esa holgazana?
Mientras la muchacha hablaba, al padre se le fue dibujando una sonrisa de oreja a oreja. Cuando la muchacha terminó, el padre le dijo tranquilamente:
–Cariño, bienvenida al capitalismo.
3 de julio de 2007
Decálogo del empresario mercantilista
He aquí, en diez sencillos principios, la receta para ser un buen depredador territorial, en México o en donde se pueda:
- El mercado es un territorio de tu propiedad exclusiva, incluidos todos los "excedentes" que les puedas sustraer a las piezas de caza que ahí habitan, también conocidas como consumidores o contribuyentes. "Excedente" es todo lo que no es indispensable para la estricta supervivencia de las piezas de caza.
- Tu primer deber es defender ese territorio de cualquier intruso (importaciones, inversión extranjera, nuevos competidores, inmigrantes) y de cualquier condición que amenace tu exclusividad, sean leyes que fomenten la competencia, sean impuestos que reduzcan tus rentas, sean disposiciones que te impidan cazar a tus anchas.
- El Gobierno existe para defender única y exclusivamente tus derechos adquiridos sobre el territorio de caza. Su misión es establecer sólidas barreras protectoras que impidan la entrada a todo elemento perturbador.
- El Gobierno debe, por tanto, cerrar las fronteras a productos, servicios, trabajadores o inversores ajenos al territorio. Si el cierre total de fronteras es inviable, el Gobierno debe establecer barreras arancelarias –lo mínimo aceptable son aranceles del 500%– y no arancelarias que impidan el ingreso de elementos nocivos, como mercancías de mayor calidad o más baratas, trabajadores más competentes o inversionistas dotados de mejores capacidades para la competencia.
- El Gobierno, además, debe evitar que tus rentas mengüen por el cobro de impuestos; idear justificaciones y mecanismos –por ejemplo, decretar que tu territorio de caza es "estratégico y prioritario"– que impidan la libre competencia y garanticen tus rentas a través de altos precios.
- Del mismo modo, el Gobierno debe contener los salarios en el mínimo indispensable para que se mantengan los niveles de consumo pero sin afectar tus márgenes de ganancia.
- Las aduanas existen no para facilitar el comercio en beneficio de los consumidores, sino para proteger a los depredadores exclusivos.
- El Gobierno debe facilitar tus labores predatorias mediante créditos blandos o a fondo perdido, con cargo a los recursos públicos.
- Otorgarás premios a los políticos que apoyen tu exclusividad en el territorio y castigarás a los que amenacen la "integridad" (léase, exclusividad) del mismo territorio.
- No importa si el Gobierno es de derecha o es de izquierda, en ambas posiciones encontrarás políticos y burócratas dispuestos a cooperar con la salvaguarda del territorio de caza.
