3 de diciembre de 2007

Mi propia opinión sobre el post anterior (II)

Sentado esto, hemos de reconocer que la vivienda es un derecho fundamental y básico de carácter económico que todo individuo posee. La vivienda es nuestra raíz física: donde nos alimentamos, donde formamos una familia, donde descansamos de la diaria presión del mundo cruel (dejemos aparte por ahora el hecho de que hay casos en que donde uno tiene la bronca es en casa y que a veces cuesta volver a ella sin antes haber pasado por el bar).


Descendiendo un poco más, nos encontramos con que en nuestra Constitución el «derecho a una vivienda digna» no se halla entre los derechos fundamentales más dignos de protección (figura en el alejado art. 47 de nuestra Carta Magna y está excluido de la protección directa de los derechos civiles y políticos enumerados en los arts. 14 a 30):


«Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.


La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos».


Estamos todos de acuerdo en que si esto fuera verdad, otro gallo nos cantara en España. Sobre todo la parte que dice «[…] regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para evitar la especulación». Entonces, ¿cómo se ha llegado a la situación actual?


Naturalmente, la culpa de todo la tiene el sistema, que se decía en mis juventudes. O sea, el gobierno, Madrit, el ministro del ramo… Vamos a ponernos serios un momento. La culpa de todo este embrollo, en realidad, la tiene quien tenga la potestad (responsabilidad) de autorizar y/o otorgar licencias de edificación que se traducen en feos edificios de viviendas proletarias o construcciones de cristal si se trata de oficinas. Se consideró que esa potestad debía quedar residenciada en los Ayuntamientos, donde uno puede tratar a los políticos «de tú» (trata de tutear a todo un señor alcalde siendo nada más que ciudadano de a pie y ya verás cómo tuerce el gesto, salvo que esté en campaña).


En ése y en otros puntos, el alcalde no es muy diferente del encomendero de las Américas. El encomendero recibía las leyes del Rey Cristianísimo en un rollo o legajo. Lo levantaba por encima de su cabeza y pronunciaba solemnemente estas palabras: «Se acata, pero no se cumple». El símil vale hoy también allí donde ha arraigado el nacionalismo, puesto que los nacionalistas se sienten invadidos. Y así hoy, la geografía nacional se halla salpicada de «escándalos» urbanísticos, sin importar el color político del gobierno municipal, tal como apuntaban la amiga Schwan y el amigo CLD. Recalificaciones imposibles, construcción de edificaciones allí donde la ley lisa y llanamente no lo permite… Chanchullos, que diríamos a nivel coloquial.


Se supone que a nivel municipal existe un mayor conocimiento del político que ha de regir los destinos de la corporación. Y que los conciudadanos votan también con más conocimiento de causa. Y puede ocurrir que uno pueda votar al partido X en las generales, pero como resulta que el candidato a alcalde de su ciudad no le inspira confianza, no le vote. El gobierno municipal es verdaderamente el que nos merecemos. Y la culpa, finalmente, de que nos encontremos un alcalde que recalifica para los amiguetes, finalmente es sólo nuestra. Aunque, de hecho, el funcionamiento real de la política municipal daría para varios posts.

Mi propia opinión sobre el post anterior (I)

He estado tentado de borrar el post anterior, en vista de las acertadas críticas que amablemente me han dirigido algunos amigos y colegas blogueros. Uno tiene la tentación, sobre todo cuando cae en la cuenta de que ha caído en la trampa de la doble argumentación progre (exponer una verdad y colarte la morcilla progre cuando tú estás todavía bajo el efecto de esa verdad). Sin embargo, es algo que no haré, por más que deje bien sentado que únicamente suscribo lo que de verdad tenga ese post que es, sin duda, la parte referida al dinero. Quizá hubiera debido de dejar un comentario de respuesta y punto; no obstante, después pensé que la extensión del comentario justificaba otro post. Pero vamos por partes, que dijera Jack el Destripador.


Lo primero de todo es decir que Forges tiene su parte de razón. Él «sitúa la acción» en 1979, cuando hacía ya un año que teníamos Constitución (ésa de la que dentro de tres días celebraremos su aniversario y en la cual, debido a sus diarias violaciones media España ha dejado de creer) y dos de democracia real. Pero también hubiera podido situarla en 1969 y no pasaba nada, vamos. Y casi con mayor motivo porque en 1969 aún no había estallado la crisis del petróleo (lo haría en 1973) y los egipcios aún se estaban lamiendo las heridas del garrotazo del Yom Kippur de 1967. Pero claro: el credo progre impide alabar al régimen franquista aunque hubiera hecho algo bien, por más que destacados progres de hoy fuesen los hijos del régimen de ayer. Que ya lo dice el tango: cuarenta años no es nada. Pero prosigamos.


Es muy difícil negar que quien gobierna realmente nuestras vidas hoy en día es el Banco. El sacrosanto Banco, que siempre crece. A mí me da rabia cuando sale por la televisión el presidente de una entidad bancaria (cuando los sacan por la televisión: el verdadero poder no suele aparecer mucho por los medios), con gesto compungido disimulado o sin disimular «reconociendo» ante los accionistas reunidos en Junta General que «en este ejercicio económico hemos crecido un dos por ciento menos que en el ejercicio anterior y sólo hemos ganado mil millones de euros». Oiga, amigo: me toma usted el pelo, ¿verdad? ¡¡Sólo mil millones de euros!! ¿Y de cuánta sangre, sudor y lágrimas de mileurista están formados esos mil millones? Puede sonar demagógico, pero claro: te salen con el argumento de que un Banco no es una Hermanita de la Caridad y parece como que el hecho de que las empresas existan única y exclusivamente para ganar dinero es definitivo y que no hay progre que lo enmiende (entre otras razones, porque no son pocos los progres que tienen buenas cuentas corrientes, aquí o en el extranjero). En fin, que suena como lo que en estas fechas está ocurriendo (primeros de mes, claro): del Banco vienes y al Banco has de volver.


Resumiendo esta parte, digamos que efectivamente es muy difícil que hoy un joven recién salido de la Universidad (algún día hablaremos de la Universidad), trabajando en algo para lo que no se preparó y cobrando bastante menos de lo que cobraría si trabajara en algo relacionado con lo que estudió pueda independizarse así, por las buenas. Hasta aquí, toda la razón al señor Forges. La morcilla progre está muy bien disimulada, en la última frase de su artículo:


[… ]La ley del libre mercado puede establecer el precio de los televisores de plasma al precio que quiera (yo no los compraré)... pero nunca tuvimos que permitir que esa misma ley fijara el precio de la vivienda, porque todos necesitamos vivir en una y no todos podemos pagarla. Los jóvenes, incluso aquellos que tenemos estudios superiores, no podemos competir'.


Aquí entraríamos en la segunda parte de la argumentación, que es de paso la parte más progre del post y por la que casi «pido disculpas». Según la argumentación el mercado es malo malísimo para regular los precios. Esto es lo que dicen los neokeynesianos y los marxistas, cada uno por diferentes razones, claro está. Los neokeynesianos desconfían del mercado porque siempre están esperando que la mano correctora del Gobierno enderece lo que el mercado, abusando de la libertad, podría torcer; los marxistas, porque creen en su Plan Quinquenal, en donde se regula hasta la forma correcta de presentar los informes de resultados de las empresas socialistas en el supuesto paraíso de los trabajadores.

2 de diciembre de 2007

Macromanifestación 23/12/07

La nómina de mi padre (Artículo de Forges en El País)


'La nómina de mi padre en diciembre de 1979 era de 38.000 pesetas. Él trabajaba como peón en una obra. En ese mismo momento le ofrecieron comprar una casa. Le pedían un total de 500.000 pesetas por ella. Decidió no arriesgar y continuar viviendo en régimen de alquiler, en unas condiciones muy buenas. Se trataba de una casa modesta pero muy bien ubicada, en pleno centro de un pueblo cercano a Barcelona. A los pocos meses mi padre y mi madre compraron un terreno en otro pueblo de la misma provincia y en menos de cinco años de esfuerzo ya habían levantado y pagado una vivienda de 120m2.


Han pasado 27 años. En 2006 y en el mismo pueblo donde viven, un piso modesto de 75m2 a las afueras no se encuentra por menos de 35 millones de pesetas, y estoy siendo muy generoso.


En el año 1979 el coste de un piso era del orden de 14 mensualidades de un peón de obra:


38.000 pts./mes x 14 meses = 532.000 pts.


El sueldo en 2006 de un universitario recién titulado en ingeniería informática sin experiencia profesional no llega a las 200.000 pesetas mensuales. En el año 2006 una vivienda modesta cuesta 175 mensualidades (¡¡¡¡14 anualidades!!!!) de un ingeniero informático.


200.000 pts./mes x 175 meses=35.000.000 pts.



Los jóvenes de hoy necesitaríamos cobrar 2,5 millones de pesetas mensuales para estar en igualdad de condiciones con nuestros padres que compraron una vivienda a principios de los años 80.


2.500.000 pts./mes x 14 meses = 35 Mill. de pts.


Los pisos en el año 2006 deberían costar 2,8 millones de pesetas para que los jóvenes de hoy estemos en igualdad de condiciones con nuestros padres en 1979.


200.000 pts./mes x 14 meses = 2.800.000 pts.



No encuentro adjetivo alguno en el año 2006 para calificar lo que mi padre consideró arriesgado en 1979. Está claro que los pisos no van a pasar a costar 30 veces menos de la noche a la mañana, de 35 a 3 millones. También está claro que no voy a cobrar 2,5 millones de pesetas mensuales, por muy buen trabajo que encuentre y por muchos estudios que tenga. Lo primero que se le ocurre a uno es seguir viviendo en casa de sus padres y ahorrar el 100% del sueldo durante los próximos 14 años, para el año 2020 (yo rondaré ya los 40 años de edad) tendré el dinero suficiente para comprar una vivienda al coste del año 2006 pero, por supuesto, no al coste del año 2020. Evidentemente esta ocurrencia la desecha uno antes de hacer cualquier cálculo. Aunque un joven bienintencionado consiga ahorrar 2, 4 o 6 millones con mucho esfuerzo en pocos años, a día de hoy nunca podrán evitar:


1) Pedir un préstamo al banco a 40 o 50 años (si consigues ahorrar 2, 4 o 6 millones puedes reducir el período a 35 - 45 años, pero 5 años no suponen prácticamente nada cuando estamos hablando de medio siglo de pago). Te darás cuenta de que no vives en una democracia sino en una dictadura. El dictador no se llama Francisco Franco, sino La Caixa, BSCH, Banc de Sabadell o, en general, 'la banca'. Ni siquiera tendrás la libertad de decir lo que piensas a, por ejemplo, tu jefe, no vaya a ser que cierre el grifo y no puedas pagar al dictador.


2) La otra solución es pagar un alquiler de por vida. En este caso el dictador se llamará Juan García, José Pérez o Pablo el arrendador. La situación no es distinta a 1).


Después de esta reflexión ten la delicadeza de no decir a un joven que su problema es que no ahorra. Eso fue válido para ti en 1979 —incluso era valido para algunos jóvenes en 1999—, pero no en 2006. En 2006 sólo consigues cargar con más impotencia, si cabe, al muchacho. El esfuerzo de nuestros padres, sin duda alguna admirable, no era estéril (podían obtener una vivienda de propiedad en un período de 5 años). El mismo esfuerzo realizado por nosotros, los hijos, sólo llega para quizá reducir en 5 años una hipoteca de medio siglo. La vivienda nunca fue un objeto para enriquecerse, sino para vivir y es de lo poco material que sí necesitamos. La ley del libre mercado puede establecer el precio de los televisores de plasma al precio que quiera (yo no los compraré)... pero nunca tuvimos que permitir que esa misma ley fijara el precio de la vivienda, porque todos necesitamos vivir en una y no todos podemos pagarla. Los jóvenes, incluso aquellos que tenemos estudios superiores, no podemos competir'.


Forges, EL PAÍS, 2/5/2006


Nota: Tenemos que hacernos oír, todos juntos somos más fuertes!


RAZÓN: Después de la primera sentada por una vivienda digna se han convocado muchas otras, todas ellas desorganizadas y disgregadas en unas pocas ciudades. Este es un problema a nivel estatal, es por eso que se convoca una Macro-Manifestación, no una macro-sentada, para el *SABADO 23 DE DICIEMBRE A LAS 17:00 HORAS*, se convoca con tanta antelación para que se difunda lo máximo posible, se ruega a todo el que reciba este mensaje que lo difunda de todas las formas que se le ocurran, panfletos, mails, foros de internet, cartas a los medios de comunicación, a todo tipo de asociaciones...


CÓMO SE REALIZARÁ: Esta manifestación se hará en forma de marcha cortando el tráfico por las principales calles del estado español ya que ha quedado claro que las simples sentadas no son atendidas, aunque nunca se abandonará el espíritu pacífico con el que esta iniciativa ha nacido. Si la policía detiene la marcha, se volverá al punto inicial pacíficamente, sin enfrentamientos, y se esperará a que se pueda reanudar, en el caso de no poder hacerse, se convertirá en una sentada más pero se habrá llamado más la atención. Debido a las fechas navideñas de la MACRO-MANIFESTACIÓN el eslogan principal 'No podemos volver a casa por navidad porque todavía no nos hemos marchado de ella.'


CIUDADES CONVOCADAS: (Si la tuya no está, ponla):


Madrid: Puerta del Sol

Huesca: Plaza Navarra

Girona: Plaça de correus DEVESA

Barcelona: Plaça Catalunya

Zaragoza: Plaza del Pilar

Salamanca: Plaza Mayor

Valladolid: Plaza Mayor

Iruña: Plaza del Castillo

Vigo: Puerta del Sol

Elche: Plaça Baix Collado

Villalba (Madrid): Plaza del Ayuntamiento

A Coruña: Plaza de Maria Pita

Toledo: Plaza de Zocodover

Córdoba: Plaza de las Tendillas

Palencia: Plaza Mayor

León: Plaza de San Marcelo

Bilbo: Plaza del Teatro Arriaga.

Granada: Fuente de las Batallas

Badajoz: Plaza de San Francisco

Málaga: Plaza de la Constitución

Sevilla: Plaza Nueva

Valencia: Plaza de San Agustín

Albacete: Plaza del Altozano

Talavera de la Reina: PZ EL PAN

Santa Cruz de Tenerife: Plaza Weyler

DONOSTIA: Alderdi Eder.

CALAHORRA: en el ayuntamiento.

Huelva: Plaza de las Monjas

Alcalá de Henares (Madrid) Plaza Cervantes


Si crees que eres libre es que no has volado lo suficiente como para encontrarte con tus rejas.


Todos unidos
(a ver si los políticos se dan cuenta de que los políticos sordos no deben hacer política).


Nota de Aguador.- Recibido de un correo electrónico que me mandaron. El artículo de Forges no es de hoy precisamente, pero sigue estando de actualidad ahora que dicen que «la burbuja inmobiliaria ha explotado». Muestra, de paso, la subordinación de los gobiernos, autonomías y ayuntamientos a los intereses de la banca, sin que importe el color del gobierno de que se trate. Y en un asunto tan serio y un derecho tan básico como la vivienda, el Gobierno —no importa su color— debería deberse a quien gobierna, no a quien le paga las campañas. ¿O no? Por otro lado, si tiene razón hay que dársela, aunque publique en El País

24 de noviembre de 2007

"Vamos a llevarnos bien, porque si no..."

Esto es lo que parece decir el amigo Astur en su blog "El talante de Zapatero y su equipo", de cuya existencia me entero a través del amigo Cerrajero. Por de pronto, tras la presentación obligada de su blog, ha enfocado su mirada hacia la Voguemomia... y bien puede decirse que a ésta le han caído "hondonadas" de... bueno, de eso. Pues nada: que bienvenido a la Resistencia, guaje, y sigue así.

23 de noviembre de 2007

«.cat» versus «.ibs»

Apareció anteayer en La Razón y francamente, me quedé pensando (aparte de acordarme de mi amigo Daniel). ¿Así que los políticos desgobernantes baleares quieren formar parte de los mal llamados Païssos Catalans? Ésa es la resultante que se deduce de dicha decisión y de otras anteriores que, miradas desde el Principat, producen cuando menos cierta perplejidad.

Sin ánimo de ofender, parece que algunos diputados baleares estén cantando algo parecido a esto...


Die Negerlein in Afrika
Sie rufen all' zugleich:
"Wir wollen deutsche Neger sein,
wir wollen heim ins Reich!"

Lo curioso es que tan alegre canto lo entonan all' zugleich (todos a una) los diputados del Pacte dels Pobrets, bien aleccionados por Maria Antònia Munar, Sa Nina, y por el propulsor de la medida, el diputado Miquel Meli. Una buena muestra de que «los extremos se tocan» cuando conviene, puesto que UM en teoría es «izquierdoso nacionalista balear» y los otros son izquierdosos sui generis, con la notable excepción de… ERC, que es la de siempre aquí y allí. Juega allí un papel parecido al del PNV en Navarra, es decir: el de cuerpo extraño, pero no rechazado, que consigue que las iniciativas del poder local vayan por los raíles que ERC quiere, desea y necesita.

De momento volver, lo que se dice volver, ya han vuelto al Institut Ramon Llull, el regulador de la cultura catalana en el llamado «domini lingüístic català» (es decir, la institución que se ocupa de controlar que todo el que esté bajo sus amorosas alas sea adecuadamente nacionalista). Se recupera una ley de Francesc Antich de 2001, que va en la misma dirección que la nuestra de normalització lingüística: ¿se acuerdan de los 600 leuros que Carod y sus muchachos querían imponer de multa a la horchatería La Valenciana por no rotular en catalán? Pues ahora eso mismo puede ocurrir en las Baleares. Claro que, según el doble rasero nacionalista, se atreverán sólo con aquellos que rotulen en castellano, no con los demás. ¿Se imaginan a Antich imponiendo multas a todos los establecimientos que en Baleares cuelgan el rótulo «English speaking only» o «Deutsch sprechen nur»? No, ¿verdad? Pues yo tampoco.

Que el nacionalismo, en su expresión más rancia y decimonónica, es expansionista, no lo discute hoy por hoy nadie con dos dedos de frente. Porque por encima de todo está el lebensraum. Lebensraum que para el orbe nacionalista se extiende desde Fraga a Maóooooo / i de Salses a Guardamaaaaar (por lo menos). Ése es  un reconocimiento implícito de que Cataluña, sin "esclavizar" económica y culturalmente a Valencia y Baleares, no podría pensar siquiera en la independencia. Vamos, que solos no íbamos a ninguna parte.

Pero hay más. Distinguen entre buenos y malos (aunque sean «malos» como Miquel Ángel Nadal, a mi juicio un excelente embajador de su tierra y a quien desde mi humilde blog expreso mi solidaridad), sino que también expresan el derecho de los «malos» a ser conquistados, ya sea política o culturalmente. No es una actitud muy diferente respecto de la de los musulmanes de Al-Qaeda, seguidores radicales del Corán. Sonaría algo así como: "Os concedemos el derecho de uniros a la gran nación catalana. Si no os unís, iremos a por vosotros".

En público, Carod ya no dice gran cosa (para su desgracia y la de muchos comerciantes catalanes, el boicot no sólo no ha terminado, sino que toma nuevos bríos cada Navidad), salvo ir a Frankfurt a brindar por el «gran éxito de las letras catalanas» (sin Eduardo Mendoza, sin Carlos Ruiz Zafón, sin Juan Marsé…); pero en privado no es difícil imaginarle en la escena del globo de El gran dictador, delirando a más (no, no es un juego de palabras facilón) y a mejor con el asunto de la Grosskatalonien.

El caso es que ERC tiene ya metido en el bolsillo al Gobierno balear para que «se integre» en esa gran nación que son los llamados Païssos Catalans. De hecho, la diputada socialista balear Rosa Alberdi afirma que «el catalán (cursiva nuestra) es la lengua materna de la mayoría de los ciudadanos de las Islas». Es decir, para esta señora el mallorquín no existe como lengua diferenciada del catalán que hablamos en el Principat (de su variedad oriental, al menos). Lo que significa, en términos políticos, que se forma parte de una misma comunidad cultural y que por tanto, debe haber instituciones culturales comunes que van limando las «diferencias» entre unos y otros. Comunidad lingüística institucional que, de acuerdo con la ideología pancatalanista (o pangermanista, o paneslavista, etc.), acaba transformándose en política. Y en ésas estamos.

¿Y Valencia? Pues nada. Valencia resiste, fruto de una personalidad histórica de la que los valencianos sí han sido conscientes en el devenir de los siglos. Regían una legislación y unas consuetudines diferentes (entre ellas, si no me equivoco, los Furs o Fueros del Reino de Valencia) y por ello, los intentos que desde Barcelona se han dado para «colonizar culturalmente» la región valenciana han fracasado estrepitosamente (el último fracaso, el definitivo desmantelamiento de las antenas de TV3 en la región). Y no sólo eso: la región valenciana en su conjunto aventaja a Cataluña tanto en lo económico, como en lo cultural, como en lo social. No es de extrañar que en «el norte» se coman los codos de envidia y proclamen a voz en cuello que Valencia «también» forma parte de los Païssos Catalans. También es cierto que en Valencia, gracias a Dios, no están hechos de la materia blanda de que está hecho políticamente Jaume Matas (lo cual es palpable incluso en el hecho de pegar la espantá y decirle a su segunda: "Estarás en la oposición", en vez de dejar las cosas bien arregladas).

En fin, para no alargarme más y pasarle el testigo a mi amigo Daniel, que siendo de allí tendrá un conocimiento de las cosas más sobre el terreno que este humilde servidor, decir que poco a poco, ante la impotencia, inactividad o indiferencia de la oposición (o las tres cosas: prefiero pensar que no hay nada de connivencia), allí acabarán cantando lo que poníamos al principio. Lo traduzco, aunque seguramente para muchos de ses Illes no necesitará de traducción…

En África los negritos
gritan todos a una voz:
«¡Queremos ser alemanes negros,
queremos volver al Reich!».

21 de noviembre de 2007

Expertos


En España siempre hemos pecado de considerar lo de fuera mejor que lo propio. Para que se convenzan de una vez tirios y troyanos, aquí ponemos este vídeo, para que se den cuenta de que "lo mejorcito" lo tenemos en casa, o sea, lo mehó de lo mehó...

Que lo disfruten con salud.

20 de noviembre de 2007

Guía políticamente incorrecta del Islam (y de las Cruzadas)

El libro cuyo título hemos colocado es un libro altamente recomendable para todos. No es un libro muy extenso (apenas tiene 200 páginas), pero es muy ilustrativo respecto de algunos mitos pro-islámicos que circulan por ahí. El libro no sólo es de rabiosa actualidad, sino que permite ofrecer una proyección de lo que puede suceder a quienes caigan bajo las garras del islam.


Sin pretender un comentario exhaustivo del libro, hay dos puntos que me llaman poderosamente la atención. Uno de ellos ya lo he comentado alguna que otra vez, pero únicamente ateniéndome a la realidad de los hechos. Con el libro en la mano, dichos puntos adquieren un cariz completamente distinto. Vamos, pues, aunque sea brevemente, a comentar el asunto.


El Islam es una religión de paz.


Se dice y mucho que lo es. No obstante, hay algunos datos que no cuadran con la beatífica expresión facial de los proislamistas cuando hablan de la tolerancia del Islam. En primer lugar, es conocido que el Islam se asienta sobre cinco pilares: la guerra santa (yihad), el ayuno, la oración diaria y el viaje a La Meca. No es casualidad que el primero que suele citarse es el de la guerra santa, pues al parecer se trata de una obligación primordial de todo musulmán el extender la fe islámica. El paso más allá se da cuando dicha extensión se produce por la fuerza de las armas. Parece ser que el propio Corán no se extiende mucho ante el particular, pero la mayoría de los hadiths (dichos y hechos del Profeta sobre cuestiones coránicas) versan casualmente sobre la yihad. Por tanto, cabe entender que la «guerra santa», entendida literalmente, es un elemento central de la enseñanza islamista. No está de más recordar aquí el famoso versículo de la espada, que algunos yihadistas han enarbolado en su lucha contra Occidente:


«Matadlos dondequiera que los encontréis y expulsadlos de donde os han expulsado» (2:191).


Se demuestra claramente la «voluntad de paz» de esta religión. De paso, se demuestra también que Iliá Ehrenburg no inventó nada cuando lanzó la consigna «¡Matadlos hasta en el vientre de sus madres!», dirigida contra los nazis invasores de su país.


La dimma


Supongamos que nuestra peor pesadilla (la invasión y/o entrega de Andalucía a Mohamed VI) se cumple. ¿Qué ocurre con las personas? Habrá quienes se conviertan al islamismo, con lo cual entrarán en la comunidad de creyentes (umma) y los habrá que no, que seguirían siendo cristianos. A éstos el Corán les reserva la calificación de dimmíes, lo cual no es precisamente un modelo de tolerancia. De entrada, el dimmí justifica su derecho a existir con el pago de la jizya o tributo a la autoridad musulmana, en concepto de «protección» (¿quién dijo que la mafia la inventaron los sicilianos?). Este pago no es precisamente un formulario 300, de los que se ven en las Delegaciones de Hacienda. El pago se hace en condiciones humillantes para el dimmí e incluye una ceremonia en la que el funcionario musulmán pega al infortunado dimmí al efecto de que éste se sienta en todo momento una persona inferior (Corán, 9:29). Es decir: los no musulmanes pueden ser tratados como la autoridad decida, con el único límite del pago de este «impuesto». Y lo peor es que este estatus, con las mismas características, se sigue manteniendo hoy en día (no es en absoluto cosa del pasado, como sostienen algunos pro-islamistas).


No quisiera alargarme más, pero como aperitivo de lo que puede suponer la lectura de este libro, creo que está bastante bien. Por si de todos modos no os apetece comprar el libro, hay un resumen de sus ideas en http://zetapolleces.com/docs/viva-el-coran.pdf.


Así, cuando oigáis a los mansurescuderos y a los yusufgalanes ya no os podréis llamar a engaño. Por no hablar de los progres, a quienes los musulmanes consideran poco más que «tontos útiles».

19 de noviembre de 2007

El muerto

Pongamos de una vez los puntos sobre las íes. Los «elementos radicales de izquierda» están al mismo tiempo de luto y de enhorabuena. De luto, porque ha muerto un correligionario. De enhorabuena, porque ese joven ha sido apuñalado por un facha (un «elemento radical de derechas»), en un desarrollo de acontecimientos que se veía venir.


Los hechos son los siguientes, al parecer. Un grupúsculo de extrema derecha solicita al ayuntamiento de Madrid autorización para celebrar una manifestación. El ayuntamiento de Madrid deniega la autorización, como es de esperar en estos casos (cabría preguntarse si el ayuntamiento se hubiera negado en caso de que quien hubiera solicitado la autorización hubiesen sido «los otros»). La manifestación se celebra igualmente, aunque es claramente ilegal por no autorizada.


En estas, aparecen «los otros». No van precisamente a un ensayo de Els Pastorets y seguramente tampoco les ha convocado el consiliario de su esplai (si no gusta el símil religioso, sustitúyase Els Pastorets por West Side Story, que queda incluso más adecuado). Van armados, que bien se puede decir así aunque sea con arma blanca. Unos y otros por fin se encuentran y no se saludan amigablemente; todo lo contrario: hay follón, riña, pendencia, alharaca, tumulto… y muere apuñalado uno de «los otros».


A éstos «otros» les ha faltado tiempo para calificar al apuñalado de «mártir por la causa» y elevarlo a los altares laicos (ésta es su «enhorabuena», con el agravante de que el muchacho era menor de edad). Pero no solamente eso: de resultas de la sinergia provocada, en Barcelona los «colectivos antisistema» montan igualmente una algarada, cirio, gresca, asonada, motín… y veintidós mossos d'esquadra resultan heridos, uno de ellos grave. Sin olvidar el habitual destrozo de mobiliario urbano que pagamos los que no nos metemos en problemas, faltaría más.


Más allá de la demagogia que hace al caso, lo democrático hubiera sido que esos niñatos de extrema izquierda se hubiesen quedado en su casa. Digamos que es lo normal. Si no me gusta el fútbol, raramente me verán en un estadio. Si no me gusta una película, no pagaré por verla ni la compraré. Lo que no haré será impedir que otros vayan a ver el fútbol o la película de que se trate. Considero que eso es lo democrático. También, por otro lado, lo democrático es que si no se autoriza la manifestación, ésta no se celebre de todos modos.


Lo que queda palmariamente a la vista es que ni unos ni otros respetaron, por un lado, la legalidad vigente y, por otro, la libertad de expresión. No hay mal alguno en dar vivas a José Antonio o a Franco, en principio, como tampoco lo hay en dar vivas a Stalin o a Mao (digo éstos dos por poner ejemplos que la izquierda patria siempre ha tenido en «alta estima»: otra cosa es que sean criminales de cuyos crímenes nadie ha pedido perdón). Lo preocupante es que se defiendan las ideas violentamente y se justifique el triunfo de una u otra idea por la aniquilación del contrario (que ya no es contrario, sino enemigo).


A los niñatos de izquierdas que comparecieron en la manifestación no autorizada no se les pasó por la cabeza en ningún momento que quien tendría que haber hecho su trabajo en ese momento y lugar era únicamente la policía. Imagino que tendrían la cabeza llena de pájaros filocomunistas (al igual que los otros la tendrían llena de yugos y flechas) y que por tanto, no quedaba un solo resquicio para una idea sensata. Unos y otros resolvieron sus diferencias a navajazos, como los «machos». Sí, esos machos que se pueden ver en la televisión; o los machos de videoconsola que matan marcianos, monstruos de vario tamaño o pelaje, o seres humanos a carretadas y sin rasguños.


Pues miren, tengo una solución para esto. Es sumamente impopular, pero estimo que muy efectiva. Si tan machos creen que son, lo que hay que hacer es reclutarles y mandarles a una guerra de las muchas que se libran en el ancho mundo, para que sepan lo que es la violencia y su peor consecuencia, la muerte de personas inocentes. O tal vez, sin tanto peligro, reinstaurar el servicio militar y hacerlo en condiciones, para que a unos y a otros se les calmen las hormonas, que al parecer las tienen muy subidas. Los unos y los otros.


Actualización de urgencia, martes 20 noviembre 07.- Respecto de los altercados en Barcelona, hemos sabido ayer que los mossos d'esquadra tenían órdenes de intervenir, "pero sin contundencia" (!). Y que las órdenes venían de "muy arriba", lo cual sólo puede señalar al señor Joan Saura. La orden se explica muy bien teniendo en cuenta que el partido al que pertenece el señor Saura se alinea "moralmente" con los colectivos antisistema y otras hierbas de buen rollito. Sabido esto, y siquiera fuese por decencia, el señor Saura debería dimitir como conseller de Interior. Lástima que, como es costumbre entre la izquierda, los cargos son cesados, nunca dimiten.

18 de noviembre de 2007

Recapitulación y puesta al día

Hay que ver, hay que ver cómo está este mundo de revuelto. Al igual que aquellos que os fuisteis a unas merecidas vacaciones, me ha ocurrido a mí: me ausento por motivos laborales de la blogosfera y… caramba, la de cosas que han pasado.


Dejé el hilo en la beatificación de los mártires religiosos de la guerra española, con el apunte de que a algún descerebrado se le ocurrió decir que «si los mataron… sería porque fueron malas personas» (menuda perla). Entretanto, cuatro han sido los acontecimientos que han fijado mi atención, sin orden de preferencia:



  • El por qué no te callas, del Rey a Hugo Chávez.

  • La visita de los Reyes a Ceuta y Melilla.

  • Los ataques a la COPE en Vigo.

  • La censura del mono rojo al blog de Martha Colmenares.

Lo de la censura a Martha casi que no es noticia. Más que nada, la cosa estaba en ver cuánto iba a tardar el mono rojo en ponerle mordaza y, en fin, ya ha ocurrido. Desgraciadamente para el mono rojo y sus corifeos a ambos lados del charco, Internet es todavía un espacio de libertad y Martha ha podido salir al aire otra vez, aunque sea en formato de emergencia. Nos alegramos porque la verdad no puede ser silenciada. Lo único que falta es que quien pueda hacer algo allí en Venezuela (empezando por el pueblo venezolano), impida la conversión del país hermano en un chavezato.


La visita de los Reyes a Ceuta y Melilla es, con mucho, de lo poco y bueno que estamos oyendo de nuestra Monarquía subvencionada. Ya fuese motu proprio o por consejo de «miZter Z», ha estado bien que el Rey haya ido allí a proclamar la continuada españolidad de esas dos plazas frente a las pretensiones del querido primo Mohamed. Es de imaginar que Mohamed VI se tuvo que comer una ingente cantidad de ajos, traídos especialmente del Alto Aragón para él, al ver que los ceutíes y los melillenses salían a la calle para demostrar cariño al Rey portando banderitas españolas. Pero ya era hora de que algún gobernante español se plantara allí para afirmar que Ceuta y Melilla son España. No sorprende que no lo hiciera Felipe González (tal vez estaba muy ocupado en robar y luego de defenderse de los que le acusaban de robo). Sorprende que no lo hiciera Aznar, que tanto pecho sacó con lo de Perejil y cuyas relaciones con Rabat nunca fueron realmente buenas. Y ZP… bueno, los «adictos» dicen que él sí ha ido allí; pero no mencionan que fue en calidad de candidato (lo que le equipara a cualquier español empresario que pretendiese hacer negocios allí y poco más) y no de Presidente. Seguiremos pendientes de los acontecimientos y en un próximo post nos extenderemos acerca del particular.


Siguiendo con la Monarquía, creemos que también estuvo bien que el Rey le dijese a Chávez «que se callara». Que sí: que se saltó el protocolo. Pero el mono rojo empezó a despotricar de Aznar, quien hoy ya no es presidente y no le puede contestar en el mismo modo. Visto desde España, algo bueno habrá hecho Aznar cuando el mono rojo despotrica de él. Aquí (Cataluña), claro, ha sido el cachondeo padre: apenas acababa de decir el Rey la frase y el imitador oficial del Régimen, Toni Albà, se puso a ridiculizarlo en un programa de la terrorvisión catalana. El caso es que el mono rojo sigue dándonos la brasa con el incidente.


Pero este hecho deja al descubierto otro no menos importante: que el comunismo es capaz de ponerse cualquier vestido encima. Así, en Europa se «viste» de ecologismo concienciatorio en unos casos, o de lagarterana en otros (en Europa somos muy serios y un político con aspiraciones todavía debe presentarse bien vestido). En Hispanoamérica, sin embargo, el comunismo ha encontrado un filón en el indigenismo: es decir, en denigrar la conquista española y en dar todo lujo de detalles sobre las torturas que los pobres indiecitos sufrieron a manos de los españoles. A poco más y Evo Morales va a la Cumbre de marras con el vestido y las pinturas de guerra. Si nosotros fuésemos menos educados, le diríamos a Chávez, a Morales y otros pseudoindigenistas lo siguiente: «Dentro de poco hará 200 años que nos expulsaron. ¿Qué han hecho que todavía siguen en la mierda, tratando de salir adelante? ¿No han tenido tiempo de levantarse?». Lo cual es especialmente válido para Bolivia, uno de los países más pobres del planeta. En fin, ellos mismos se retratan con un «antiespañolismo de boquilla» (máxime si se tiene en cuenta que miZter Z les va perdonando créditos, por valor de 3.500 millones de euros ya).


Finalmente y no porque sea menos importante, el tema de las agresiones a la COPE. La COPE, la «emisora de los obispos», ha sufrido un atentado con bomba en su sede de Vigo. No es difícil imaginar quién ha podido causarlo. Jóvenes emborrachados con la «dialéctica revolucionaria», que desde luego no creen en la democracia, pescados en el mismo arroyo que pescaba Hitler. Jóvenes que, invocando una razón superior pero ya trasnochada (la «liberación del proletariado»), se dedican a ejecutar acciones terroristas (entendido el terrorismo como acción violenta dirigida a personas indistintamente «culpables» e inocentes) para justificar su ideología.


Lo llevamos diciendo hace tiempo: el descenso del nivel cultural general deja a los ciudadanos inermes ante la actuación de agitadores políticos de cuarta, que podrían llevarnos a una situación parecida a la de 1936. Y es que miZter Z sería capaz de provocar otra guerra civil sólo para poder tener la posibilidad de poder ganarla.


Y en París, Giscard d'Estaing se frota las manos.

3 de noviembre de 2007

Aviso


Por motivos laborales estaré ausente este mes de los circuitos bloggeros. Esperamos volver a final de mes con energías renovadas a seguir discutiendo las cosas de la política y de la sociedad que más nos llaman la atención

Saludos cordiales (besos a ellas y abrazos a ellos),
Aguador

27 de octubre de 2007

Mártires

No es ninguna verdad oculta que el aparato mediático de la izquierda ha intentado por todos los medios ningunear, rebajar el significado, quitarle importancia a la beatificación de 498 novicios y sacerdotes asesinados durante la guerra civil, en representación de un total de 5.000 religiosos en la persecución religiosa más sangrienta de los tiempos modernos en España. Se ha llegado a decir que son «los mártires del odio», o que «no están todos los que son». Incluso he llegado a leer que «si los mataron, no sería por ser católicos, sino por ser malas personas».


Pero el hecho es que quinientas personas son muchas personas (como lo son cinco mil). Y si añadimos los testimonios de algunos «anarquistas puros» (lo de «puros» es por lo de «revolucionarios»), como el testimonio que aparece en La Razón del jueves 27-10-2007, nos daremos cuenta de que mienten desvergonzadamente quienes afirman que la República fue esa arcadia feliz contra la que «se levantaron unos militarotes malos malosos». Sostenemos, al igual que Pío Moa —y lo sentimos si hay alguien que desprecie a Pío Moa sin detenerse en rebatir o argumentar— que en 1936 ya no había «legalidad» contra la que sublevarse, sino la barbarie frentepopulista y anarquista.


La izquierda española actual procede, con cincuenta años de retraso, como la intelligentsia inglesa. La misma que ninguneó —lo siento por don Fernando Lázaro Carreter, que crucificó este neologismo en sus Dardos en la palabra— nada menos que a George Orwell después de escribir su Rebelión en la granja. El hoy reconocido «gran escritor» (los muertos, por suerte para algunos, ya no muerden) tuvo que editar ese libro en «editorial de pobre». Orwell deja escrito lo siguiente:


El servilismo con el que la mayor parte de la intelligentsia británica se ha tragado y repetido los tópicos de la propaganda rusa desde 1941 sería sorprendente, si no fuera porque el hecho no es nuevo y ha ocurrido ya en otras ocasiones. Publicación tras publicación, sin controversia alguna, se han ido aceptando y divulgando los puntos de vista soviéticos con un desprecio absoluto hacia la verdad histórica y hacia la seriedad intelectual.


Palabras, como decimos, que siguen estando de actualidad. A algún sector de la izquierda le molestan algunas verdades de este jaez y se enfada, rabia, patalea e insulta. La izquierda «civilizada», no obstante, no hace esas cosas. La izquierda «civilizada» promueve y da dinero para que se filmen películas basadas en medias verdades —o en mentiras completas, como la horrorosa versión española de En brazos de la mujer madura, que hubiese ganado más de haberse atenido más al texto—, pensando que el (falso) revuelo mediático provocado por la pluribeatificación favorecerá el visionado de una película que va «a contracorriente».


Si la izquierda de este país fuera simplemente laica, no le escocería tanto la pluribeatificación. Como le escuece, hay que concluir, lisa y llanamente, que es anticatólica. Y finalmente, un ruego: dejen que la Iglesia haga su ceremonia por aquellos que verdaderamente dieron su vida por su fe. Criticar a la Iglesia desde una posición antagónica y negarle legitimidad como sujeto histórico es lo fácil y lo que ha hecho siempre la izquierda. Lo difícil es asumir responsabilidades. Algo que desde luego, ni la izquierda de este país (ni de ningún otro) ha hecho.


Actualización.- Después de leer un comentario de mi amiga Lady Vorzheva, creo que será bueno copiar en toda su extensión el comentario de un usuario de Vieiros.com de donde extraje esa frase tan incalificable (por decirlo suavemente). Está en gallego, pero se entiende tan clarito que lo puedo traducir hasta yo. El comentario dice así (no tiene desperdicio):


"Estou case seguro que unha boa parte de estar persoas non morreron por ser uns bos cristiáns senón máis ben por ser unhas malas persoas.


En todo caso é absurdo beatificar aos que morren por motivos relixiosos, pois teriamos a 6 millóns de santos, aínda que sexan xudeus.


Que sexan miles ou ata millóns de católicos non quere dicir que teñan razón. Tamén hai miles de mouros que che cortarían o pescozo".


Traducción aproximada (servidor no es gallego e fai o que pode :P):


"Estoy casi seguro de que una buena parte de estas personas no murieron por ser unos buenos cristianos, sino más bien por ser unas malas personas.


En todo caso, es absurdo beatificar a los que mueren por motivos religiosos, pues tendríamos a 6 millones de santos, aunque serían judíos.


Que sean miles o incluso millones de católicos no quiere decir que tengan razón. También hay miles de moros que te cortarían el pescuezo."


Todo un produto LOGSE y buen discípulo de Pepiño, o pasmo de Palas do Rei.

25 de octubre de 2007

De derechas, pero repubicano

Créame el lector que ni siquiera un servidor pensaba que en tan corto espacio de tiempo sus ideas iban a cambiar tanto. Hasta hace poco se puede decir que uno era respetuoso con la institución monárquica, por varias razones. En primer lugar, porque de acuerdo con la Constitución, el Rey es el Jefe del Estado y como tal se le debe un respeto. En segundo lugar, porque figuras respetables del periodismo como puedan ser Alfonso Ussía o Luis María Ansón lo son. Probablemente, también influyó toda la «construcción histórica» del 23-F, en la cual «un valeroso Rey sale en la televisión a ponerse al frente de las Fuerzas Armadas y aplastar el golpe de Milans del Bosch».


Recuerdo muy bien que en un lejano 1985, una amiga de entonces, hablando de cierta visita de un señor importante de Madrid a su Facultad de Agrónomos, vino a decir a los presentes que la consigna era «el Rey no se toca». ¿Que el Rey caza en Doñana, pese a ser Parque Natural? Como «el Rey no se toca», no aparece nada de eso en la prensa. ¿Que el Rey tiene un affaire con una determinada artista? Como «el Rey no se toca», no aparece nada de eso en la prensa. Y si a dicha artista se le ocurre insinuar que «podría saberse», se tapa su silencio con dinero. ¿Que el Rey tiene negocios privados? El Rey, naturalmente, «es un ciudadano como los demás y tiene tanto derecho a hacer negocios como el hijo del vecino». Que se lo pregunten, si no, a Manuel Prado y Colón de Carvajal.


Y lo que vale para el Rey vale también para su familia. Por aquellos años (o tal vez más adelante), un periodista se dedicó a seguir los pasos del Príncipe Felipe cuando éste andaba medio enamoriscado de la americana Gigi Howard. No hizo falta más que una llamada de Zarzuela a la Casa Blanca para que Bush, Sr. se ocupara inmediatamente de apartar de la circulación al molesto moscón, que dio con sus huesos en la cárcel. Tanto fue así que el padre del periodista tuvo que ir prácticamente a suplicar clemencia al Rey. El Rey, mostrando su gran generosidad, magnanimidad y longanimidad, le perdonó la vida a condición de que no escribiese más sobre el Príncipe. Es posible que ahora el muchacho esté en algún oscuro periódico de provincias escribiendo en la sección de necrológicas.


Conclusión: el Título II de la Constitución no es muy diferente a algunos contratos blindados de la Administración o la empresa privada. Suena feo, pero se podría decir así: «Seré Rey vuestro a condición de que no se me pueda empapelar por nada que hagamos yo o cualquier miembro de mi familia o mi casa».


Entresacamos unos párrafos de la página de Altermedia, que explica con claridad algunos detalles. El artículo es de 2003 (firma el periodista Gonzalo San Segundo), pero se puede extrapolar, mutatis mutandis, a nuestros días:


Ni siquiera se sabe, al menos oficialmente, si los miembros de la familia real española cobran un sueldo, directa o indirectamente, de la asignación que La Zarzuela recibe de los Presupuestos del Estado, que para este año 2002 asciende a 6,98 millones de euros (1.161 millones de pesetas), 8 veces menos que la asignación estatal de la familia real británica. Según dispone del artículo 65 del Título II de la Constitución, el Rey "distribuye libremente" dicha cantidad, cuyo fin es "el sostenimiento de su Familia y Casa".


Ante ese panorama, algo más nítido en otras monarquías europeas, como la familia real británica, especialmente después de los escándalos de carácter económico que ha protagonizado (ver recuadro), ¿se deben regular las actividades privadas, concretamente las empresariales, de los miembros de la Casa Real española?


Algunos juristas, en línea con la postura que mantiene Carlos de Inglaterra, Príncipe de Gales, en relación con su familia, sostienen que la dedicación de los miembros de la realeza debería estar limitada a actos oficiales y tareas institucionales. Otros son partidarios de que se establezca algún tipo de incompatibilidad que evite sospechas y situaciones incómodas. Y no falta quien aboga por la libre actividad, según la conciencia de cada cual. Pero los consultados prefieren guardar el anonimato.


¿Y qué opinan los políticos? De izquierda a derecha, las respuestas son cuando menos, digamos, comprometidas. Y es que el asunto parece delicado, cuando no tabú. Luis Carlos Rejón, miembro de IU en las comisiones Constitucional y de Justicia e Interior del Congreso, es tajante y claro: "Sí, por supuesto, como cualquier persona que reciba dinero del erario público". En el Grupo Parlamentario Socialista, cuyo portavoz es Jesús Caldera, se considera que no es un tema para abordar ahora. No están ni a favor ni en contra, simplemente "no lo tenemos en la agenda como asunto prioritario". Luis de Grandes, portavoz del Grupo Parlamentario del PP, prefiere no opinar y se remite al Título II de la Constitución, que trata de La Corona. Y Xavier Trías, de CiU, ni se manifiesta.


Así las cosas, uno tiene todo el derecho de dudar. Añadamos un dato más. Últimamente, el Rey se dedica a fustigar a la COPE y en especial a Federico Jiménez Losantos. Diríase que no tiene nada más importante en que pensar Su Majestad que en quitarse de en medio a un periodista «molesto». Parece ser que no es mentira que el Rey está más «cómodo» con el PSOE que con el PP (probablemente el Rey no perdona a Aznar que éste ordenara cerrar el grifo de los gastos reservados de la Corona, entre otras «perrerías»). Será verdad que el Rey trata a patadas a quien le podría defender si fuera un Rey mejor y en cambio hace amigos entre quienes están deseando darle a él la patada. Digamos que la foto amable del Rey como amante abuelo rodeado de sus nietos y familia toda se resquebraja, al menos en mi imaginario.


Por otro lado, hemos de contar que la experiencia republicana en España se ha saldado con dos sonoros fracasos. Y el segundo, además, con una guerra civil que se llevó casi a un millón de personas por delante y marcó a fuego el inconsciente colectivo de la nación (ahora vuelven a sacar a pasear los fantasmas de aquellos tiempos, algo que nunca se debiera haber hecho). Pero con los mimbres que llevamos contados (y otros que se pueden recoger aquí), quizá se pudiera intentar la experiencia de una República de derechas. Francia lo es, hoy por hoy, y no pasa nada. Los únicos que se han rasgado las vestiduras allí son los socialistas, pero probablemente sea más una rabieta por haber perdido las elecciones que otra cosa. Alemania también lo es, y dirigida por la fracasada Angela Merkel, va marcando los tiempos en el concierto de las naciones (mal que le pese a algún progre descafeinado de aquí).


Pues lo dicho: que desde hoy me declaro de derechas, pero republicano.

23 de octubre de 2007

CARTA A D. SANTIAGO CARRILLO SOLARES

Sr. "Don Santiago Carrillo Solares"


Creo que me conocerás. Yo sí te recuerdo mucho. Hoy soy vecino de Aranjuez, tengo 85 años. En el año 1.936 fui enterrador del cementerio de Paracuellos del Jarama. También estuve en la checa de la ESCUADRILLA DEL AMANECER, de la calle del Marqués de Cubas nº 17 de Madrid, donde presencié los más horribles martirios y crímenes.


También estuve en el Cuartel de la Guardia de Asalto de la calle Pontones, en la Puerta del Sol, donde tú, Santiago Carrillo, mandabas realizar toda clase de martirios y ejecuciones en las checas de tu mando. Yo soy Pionero, al que llamaban "EL ESTUDIANTE", que llevaba la correspondencia a las diferentes checas a cambio de la comida que me dabas… ¿Me conoces ahora, Santiago Carrillo?


¿Te acuerdas cuando tú, Santiago Carrillo, acompañado de la Miliciana SAGRARIO RAMÍREZ y de SANTIAGO ESCALONA y RAMIRO ROIG alias "EL PANCHO", en la era de Fuencarral, Kilómetro 5, el día 24 de agosto de 1.936 a las 7 de la mañana, asesinasteis al Duque de Veragua y tú, Santiago Carrillo, mandaste que le quitaran el anillo de oro y piedras preciosas que llevaba? ¿Recuerdas que no se lo podías quitar y tú, Santiago Carrillo, ordenaste que le cortaran el dedo?


¿Te acuerdas, Santiago Carrillo, la noche que llegaste a la checa del Fomento, en el coche Ford, matrícula de Madrid 984, conducido por el comunista JUAN IZACU y los chequistas MANUEL DOMÍNGUEZ alias "EL VALIENTE" y el Guardia de Asalto JOSÉ BARTOLOMÉS y en el sótano mandaste quemar los pechos de la monja Sor Felisa del Convento de las Maravillas de la calle Bravo Murillo, y así lo hizo "EL VALIENTE" con un cigarro puro? Esto sucedió el 29 de agosto de 1.936 a las 3 de la madrugada… ¿Me recuerdas ahora, Santiago Carrillo?


Con 24 años que tenías, ¡cuántos asesinatos cometiste…! ¡Cuánta sangre tienes derramada en España…! No quiero molestarte más, Santiago Carrillo, CRIMINAL.


Se despide de ti el enterrador de Paracuellos del Jarama, alias "EL ESTUDIANTE", que presenció los martirios y asesinatos que tú, Santiago Carrillo, mandaste que se realizaran en España.


(tomado de Minuto Digital)


La Ley de Memoria Histérica sólo alcanza hasta 1939. Muy lógico. Si empezamos a revolver en lo que fue la República, como ha hecho Pío Moa, tal vez empecemos a darnos cuenta de que aquello no fue la «Arcadia feliz» contra la que se sublevaron un grupo de militares malos malosos. Viene a decir Pío Moa que en el año 1936 ya no había legalidad alguna contra la cual levantarse, sino solamente la barbarie frentepopulista, que te enviaba al paredón o te asesinaba en plena calle con la mera sospecha de ser católico o no ser «revolucionario». Y lógicamente no estarán justificadas las indemnizaciones que recibirán tanto PNV como UDC (¡hasta los etarras se pueden acoger a dichas indemnizaciones!).


Bien está que miremos al presente o al futuro en vez del pasado. Pero, por favor: que la corrección política no nos impida hablar con objetividad de aquellos hechos que hoy algunos pretenden sacar a pasear de forma sectaria y sesgada.

21 de octubre de 2007

Cierto olor a podrido

Éste es el título de una novela de José Luis Martín Vigil, novelista que hizo fortuna con novelas para adolescentes. Habrá personas de alguna edad que recuerden La vida sale al encuentro, una novela que nos relata el duro rito de pasaje de un joven a quien, por desgracias de la vida, se le muere un hermano (y las niñas, que tendrían harto al escritor de tanto preguntarle por «Ignacio Sáez de Ichaso» o «Carlos Vega Ros»).


Pero para lo que hoy tomo prestado el título de la novela es para dar cuenta y razón del proceso de descomposición del PSOE. En su momento hablábamos de la deconstrucción del PSOE, hace aproximadamente dos años. Hoy ya ha dado un paso más y se está descomponiendo. O quizá no es descomposición, sino purga, lo cual sería tanto más grave porque la purga en sentido político lo es de disidentes, descontentos y contraopinantes diversos. En los partidos de izquierdas (ni siquiera ETA, cuya «ideología» es de izquierdas, se libra del cliché) la purga es equiparable al sacrificio ritual de los pueblos primitivos. En él los participantes se liberaban de sus culpas guiados por el chamán, que era el canal de conexión con los antepasados.


En el PSOE llevan una temporada de celebraciones que ya dura bastante. Comenzó con la minicrisis, que se llevó por delante a cuatro ministros (y el caso es que las cosas siguen igual o peor). Siguió la marcha de Rosa Díez del PSE, a quien es posible que sigan los Redondo, socialistas de tradición nada proclives a deslices nacionalistas, o Maite Pagazaurtundúa (difícil imaginar un apellido más vasco que ése: largo y rotundo, como tiene que ser, ¡ené!), cuya voz discordante en medio del silencio de los borregos le puede costar la expulsión (sin querer meterme donde no me llaman, opino que le harían un favor). Entre las bajas contamos también a Simancas y a Sebastián, tras el batacazo electoral. Ahí yo creo que no se perdió gran cosa y que, además, a Sebastián le impusieron el castigo de presentarse a las elecciones tras la pifia de la «Oficina Económica del Gobierno». Luego, el PSOE bailó la jota de los socialistas navarros («saca a Puras a mear y a Pepiño a pasear, ¡y el porrón!»)


En Valencia hay rumor sordo de navajazos. El último, el que le ha costado el cargo a Joan Ignasi Pla. Realmente, fue por un «ponme acá esos ladrillos». Eso, en teoría, no tiene nada de particular porque en ningún partido han faltado cargos que han confundido lo privado con lo público («está mal, pero todos lo hacen»). Lo cual, en cierta manera, anula el motivo. Quizá de lo que se trataba era de provocar una minicrisis para presentar al cesante Jordi Sevilla como «salvador de la barca». O quizá es que el señor Pla tenía tantos enemigos dentro de la casa que no se sabe quién le asestó la puñalada fatal. Pero es lo que ocurre con un partido en el que se forman banderías de interés personal y nada general (en alguna entrada próxima hablaremos de las baronías): cuando el partido es sometido un largo período de oposición, tarde o temprano se reparten navajazos para todo el que quiera y más.


Y ahora, Maragall. Parece que el Alzheimer, ese alemán molesto, le ha dado alcance. Creo que su mujer ya no era del PSC; y ahora se ha ido él. De todos modos, si se va de la política, cabe decir que se va harto. Como alcalde de Barcelona, tuvo la suerte de pillar las Olimpíadas del 92, que quedarán para siempre asociadas siempre a su nombre También es verdad que en su largo mandato frió la Ciudad Condal a impuestos olímpicos, pero en fin, vamos a hablar sólo de las cosas buenas, ¿no? Dicen que ha sido ZP (bueno, ahora «Z», como en una película de James Bond) quien le ha obligado a marcharse (y eso que Maragall lamenta ahora haberle dado el apoyo que le dio en 2000, pero eso ya no tiene arreglo). Claro que si yo fuera Ernest Maragall, también andaría escocido por la alargada sombra de un hermano al que yo le hubiera hecho todo el trabajo cuando él era alcalde y que, encima, sin ni siquiera tener cargo o representación en el Partido, brillase más que yo siendo conseller.


Lo raro —o no— es que no se haya producido movimiento alguno en Extremadura y Andalucía. Se conoce que el PSOE tiene las cosas muy bien atadas allí, amén de que los gobernantes socialistas se eternizan en sus cargos prácticamente sin oposición remarcable. Lo cual es como la primera regla del informático: «Si algo funciona bien, no lo toques». Otra cosa es que dicho funcionamiento redunde en beneficio del territorio gobernado. Por eso Andalucía va imparable al foso de las zonas deprimidas de la nación, aun teniendo el potencial que tiene y las gentes que tiene, que se merecen a alguien mejor que a Chaves de presidente. Y en Extremadura tres partes de lo mismo, aunque ya Rodríguez Ibarra haya prometido que no se presentará a las próximas elecciones.


En fin. Algo huele a podrido en el PSOE cuando las gentes significativamente díscolas con la dirección deciden abandonar el partido y tratar de «refundar la izquierda» desde una perspectiva más acorde con el respeto a la Constitución y con una visión más «nacional» de las cuestiones que nos afectan a todos.

19 de octubre de 2007

ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ

Que ya estamos en campaña lo dijimos hace tiempo ya. El marketing político (o cómo vender las ideas políticas y a quienes las enuncian) ya funciona a pleno rendimiento. El marketing (publicidad) es un conjunto de técnicas de venta que inciden directa o subliminalmente sobre el cliente (aquí hablaríamos más exactamente del votante, pero hoy en día ambas vertientes suelen confundirse) en el sentido de elegir a uno entre varios «produtos», que diría Pepiño (partidos).


Lo extraño del marketing político es que hoy es difícil diferenciar entre un anuncio electoral en que se pide el voto de un anuncio comercial en que se dice que la lejía XXX lava más blanco o que el coche XXX se pone en 100 km/h en 3 segundos. Fíjese el lector que ya no se habla de programas, sino de mensajes. Que se busca en una frase brillante lo que es definitivo de cada candidato (no importa que tras la supuesta brillantez de la frase no haya nada; basta que brille).


Por supuesto que hay ciudadanos responsables que se leen los programas; pero a día de hoy, muchos nos tememos que el programa por el que clamaba el coherente Julio Anguita es el catálogo de palabras que más derecho tiene a figurar en los créditos finales de Lo que el viento se llevó. Que por otro lado es también consecuencia de la clase de educación que se imparte y de la influencia total y casi absoluta de la televisión: 80 páginas ya es un mamotreto para mucha gente y «no hay tiempo para leerlo» (a saber qué pensarían de El Quijote o de Los hermanos Karamázov, de más de mil páginas cada uno). Y si le añadimos letra pequeña y grandes palabras, mucha gente como que sufre de vértigo y ya no sigue leyendo.


Otro detalle importante es que la «buena publicidad» es la que insulta nuestra inteligencia mientras parece darnos palmaditas en la espalda. Un buen latiguillo es un logro que durará bastante tiempo y cuya vida útil puede superar el año. Por recordar algunos de los clásicos, tenemos el Gueropaaaaa (parodia fonética del «get up, ah!» del Sex Machine del reverendo James Brown), el famoso zincpiritione, curiosísima e ignota sustancia de la que estaba hecho cierto vehículo. Y cómo no, el gran Chiquito de la Calzada, genial fabricante de latiguillos con inigualable gracejo malagueño, aun a costa de maltratar la lengua de Nebrija, ese torpedo sesuar pecadorl de la pradera. Por no hablar del clásico «Quién me pone la pierna encima», del legionario Jorge Berrocal. Era —por decirlo suavemente— todo un espectáculo ver cómo la gente repetía borregamente, viniera o no a cuento, la frasecita de moda.


De la política también se pueden recordar latiguillos famosos: uno de los más famosos es el «Puedo prometer y prometo», de Adolfo Suárez, político que, sin ser perfecto, debería tener un altar en muchas casas españolas de bien. O el «Obviamente, por consiguiente», de Felipe González. De Aznar recordamos el «Váyase, señor González» de antes de 1996 y su sempiterno «Le voy a decir una cosa».


Quiere decirse que la publicidad ha adelgazado al político y ha engordado al comunicador. Lo que significa que no importa lo que se diga, siempre que sea en un envoltorio agradable a la vista y al oído. Importa el mensaje, no la idea. Importa que el político sea «fotogénico» y que «dé bien en la cámara», no que sea coherente con lo que dice y que mire por los intereses generales de la nación. Esto ya era así en los tiempos de Suárez (no pocas amas de casa confesaban que le habían votado porque «era tan guapo…», sin haberse leído una línea de su programa); pero el grado de superlativo y progresivo vaciamiento de contenido verdaderamente político de los partidos es para bostezar. Más aún: los partidos políticos hoy son tan marcas comerciales como lo puedan ser Adidas, Danone o el Real Madrid. Y el márketing sigue borrando esas supuestas diferencias. Claro que hoy por hoy no son imaginables todavía unos "calzoncillos PP" o unas "bragas PSOE" (si ven el negocio, todo se andará).


Los contendientes de hoy, ZP y Rajoy, son de perfil bajo. Quiere decirse con ello que ellos no se ocupan de calentar el ambiente, que para eso ya tiene el uno al ínclito Pepiño y el otro a Acebes o a Zaplana, por separado o al alimón (y el día que les deja). No hay latiguillos con que se les pueda asociar: apenas a ZP con lo del talante y la pazzzzzz (que ya sabemos en qué han acabado uno y otra) y poco más.


No obstante, los hechos son tozudos y nos muestran a ZP en su carátula electoral habiendo escogido un modelo infantil, pero serie Z. Incluso tiene el detalle de reírse de sí mismo recogiendo una imagen de su guiñol. Pero todo lo demás es puro marketing aliciano, con abuso y sobreabuso de la Z. Tan infantil resulta el anuncio y tan clara es la renuncia al contenido a favor del mensaje que sólo falta la presencia de Xavier Sardà en plan Cosas de niños con un grupo de niños intentando definir la política de ZP (tarea les mando…).


No sabemos qué carátula electoral usará Rajoy. Pero, por su propio bien, espero que nos trate como a personas mayores. Por lo menos, que tenga esa deferencia, ya que el único derecho político enteramente reconocido que tenemos es el de votarle.

18 de octubre de 2007

Zapa fue un error


Nuevamente, del blog de Patricia Lorente (perdón por el mal pareado xD) una de las perlas anti-ZP que andan circulando por las bandejas de entrada de media España. No es que yo esté muy al tanto de la música moderna, pero en fin... A veces, como dice el famosísimo merengue, "la vida te da sorpresas...". Espero que la disfruten, porque está muy trabajada.

17 de octubre de 2007

Tres tazas de caldo

Del blog del Patricia Lorente, una contribución al "Cien figuras españolas" (versión progre-EpC, claro). ¡Un abracico, maña!

Hago un breve repaso de algunos personajes conocidos para refrescar la "memoria historica" que tanto les gusta a algunos.

XABIER ARZALLUS: Su padre fue el aguerrido y conocido requeté, Felipe Arzallus, que participó como voluntario en la guerra civil en el bando nacional (con perdón). Su hijo se pasó al bando contra el que combatió su padre. ¿Renegado o listo?

MARIANO FERNÁNDEZ BERMEJO: ¿Se avergonzará el ministro de Justicia de su padre, alcalde franquista y jefe local del Movimiento de Arenas de San Pedro (Ávila)? No lo sabemos, pero sería bueno que diese ejemplo a los españoles pidiese perdón e hiciese una autocrítica.

ALFREDO PÉREZ RUBALCABA: El ministro de Interior socialista y portavoz del Gobierno de los GAL tuvo un padre que fue suboficial del Ejército del Aire franquista y entró por ello a trabajar como mecánico de vuelo en Iberia.

JOSÉ ANTONIO MARTÍN PALLÍN: Hijo de un oficial que en La Coruña apoyó el alzamiento nacional. Ingresó en la carrera fiscal durante el franquismo, con lo que aplicó la legislación de la dictadura. Ahora, como magistrado jubilado, pide la elaboración de una Ley de Memoria Histórica y la anulación de las condenas dictadas por tribunales militares contra criminales de izquierdas (¿Alzheimer?).

JOSEP VILARASAU: El ex presidente de La Caixa fue otro catalán colaboracionista. En los años 70, cuando el futuro del franquismo parecía tranquilo una vez que el caudillo había designado a su sucesor, el Príncipe de España, Vilarasau fue nombrado director general del Tesoro, uno de los puestos más importantes del Ministerio de Hacienda y de libre designación por el ministro. Este dato se elimina de sus Biografías oficiales.

JUAN ANTONIO SAMARANCH: El marqués, alto cargo en la Administración franquista y catalán colaboracionista. Después de la muerte de Franco, declaró "Considero que la figura y la obra realizada por el Caudillo se inscribirá en la historia como uno de los estadistas más grandes del siglo XX. Para España, el mandato durante 39 años de Francisco Franco ha supuesto la era de prosperidad y paz más larga que ha conocido nuestro país desde hace muchos siglos". Ahora introduce a Carod-Rovira en la Comité Olímpico Internacional para que monte unos Juegos de naciones sin Estado.

FERNANDO ÓNEGA: El periodista se ha vuelto a definir como centrista (La Voz de Galicia, 17-3-2007), pero empezó en el periodismo como exaltado franquista. Fue jefe de prensa de la Guardia de Franco, una asociación que no se caracterizaba por conspirar contra el régimen.

JOSÉ ENRIQUE SERRANO: Jefe de Gabinete de Zapatero. Su padre D. Enrique Serrano, secretario de un ministro de Franco; gracias a este señor todos sus hijos han podido tener sus estudios correspondientes... de colocarlos se ha encargado el PSOE, José Enrique con el presidente.

FRANCISCO MARTÍNEZ GARCÍA: Pasó de la ONU en tiempos de Franco a ser alto cargo de Telefónica con el PSOE, otro de ellos en el Registro de la Propiedad de Madrid. D. Enrique, el padre, fue un benefactor de su pueblo Tribaldos, la agrupación escolar lleva su nombre. En su pueblo todos recuerdan como ocultaron a su madre Dª Josefina y sus tías en un pajar, porque habían matado a su padre D. Francisco Martínez García (abuelo del hoy jefe de gabinete de ZP) y allí estuvieron hasta que su familia vino a buscarlas desde Murcia. El ajuar de la casa, como la cubertería de plata, la guardaron los vecinos hasta el final de la guerra, las joyas estuvieron guardadas en una gran maceta del patio hasta el final de la guerra, pues su casa estuvo ocupada por los milicianos.

Mª TERESA FERNÁNDEZ DE LA VEGA: Hija de Wenceslao Fernández de la Vega, falangista de Girón en el ministerio de Trabajo, el más falangista de los ministerios de Franco. María Teresa (Valencia, 1949) estudió Derecho en la Universidad Complutense de Madrid y en 1974 sacó plaza como secretaria judicial cuando todavía vivía Franco.

JOSÉ BONO: El ex ministro de Defensa y ex presidente de Castilla La-Mancha es hijo de un falangista con el carnet nº 230.096 de Falange, alcalde de su pueblo y jefe local del Movimiento.

RODOLFO MARTÍN VILLA: Jefe Nacional del SEU, hoy en PRISA

JUAN LUIS CEBRIÁN: El académico y directivo del grupo PRISA empezó como periodista en la Prensa del Movimiento, de la mano de su padre, el falangista Vicente Cebrián. Pasó por 'Pueblo' y por 'Arriba'. En 1974, el régimen, en atención a sus servicios le nombró director de los servicios informativos de TVE con Carlos Arias Navarro.

MANUEL MARÍN: El presidente del congreso es hijo de un aguerrido falangista de Ciudad Real ya fallecido. Su fama en la capital manchega y su discurso nacional-sindicalista aun se recuerda. Fue abogado. Se le concedió por parte del Régimen Franquista una vivienda en las llamadas casas baratas (protección oficial) en Ciudad Real, zona residencial hoy muy cotizada. También fue presidente de la Hermandad de Alféreces Provisionales.

JOSÉ MARÍA BARREDA: Presidente de CASTILLA LA MANCHA, miembro del PSOE y previamente del PCE. El presidente de Castilla La Mancha pertenece a una familia de rancio abolengo en Castilla La Mancha. Su familia pertenece a la Aristocracia local de la provincia de Ciudad Real y tiene una larga tradición de terratenientes. Su familia se comprometió desde primer momento con el golpe del 18 de julio. Este señor tiene entre sus ascendientes a la Casa de Treviño y Gotor. Uno de sus familiares directos fue el Marques de Treviño, fundador de los sindicatos católicos agrarios y fusilado por las 'hordas rojas' (con perdón) en los primeros tiempos de la guerra. En una de sus innumerables fincas aparece en la capilla un listado completo de todos los familiares muertos "por Dios y por España" en la contienda. Uno de sus tíos políticos fue uno de los primeros falangistas en unirse al golpe y protagonizo el secuestro de una de las radios locales. Su familia no se caracteriza por haber pasado hambre tras la guerra civil. Familia acomodada, contaba con un sin fin de criados y su trayectoria vital le llevo a hacer una tesis llamada Caciques y Electores en la que se limito a abrir el baúl documental de la familia.

JORGE VESTRYNGE. Secretario General de Alianza Popular hasta 1986, después militante del PSOE y finalmente asesor del Partido Comunista, Jorge Verstrynge colaboró durante los años 70 con la organización neonazi CEDADE.

ANTONIO MASIP: Alcalde socialista de Oviedo (1983-1991) y actual eurodiputado. Su padre, Valentín Masip, fue alcalde franquista (1957-1963) y una calle de la ciudad lleva su nombre. Los socialistas de Oviedo continuamente piden quitar los "nombres franquistas" de las calles de la ciudad. ¿Querrán quitar también la de D. Valentín?

CÁNDIDO CONDE-PUMPIDO FERREIRO: El abuelo del actual fiscal general del Estado fue designado por Franco en 1936 como vocal del Alto Tribunal de Justicia Militar, entre cuyas actuaciones figura el célebre proceso contra la tripulación del «Mar Cantábrico», donde fueron ejecutados veinticinco de sus tripulantes, dos de ellos menores de edad. Ya en la posguerra, Luciano Conde Pumpido pasó a formar parte del Consejo Supremo de Justicia Militar, por el que pasaban para su confirmación o conmutación miles de condenas a muerte.

Lo que había debajo de la Memoria Histérica

Entresaco y separo en párrafos un texto proveniente de la periodista Carmen Leal, en Diario de América. Al margen de la reivindicación trasnochada de eventos y personajes varios que estarían mejor sin haber sido reivindicados —clásicas cortinas de humo—, hete aquí de lo que de verdad estamos hablando:


De la aprobación de esta ley de "memoria histórica" los nacionalistas han sacado sustanciosos beneficios económicos. El PNV recibirá a cambio de sus votos su antigua ex-sede en París, un palacete, ahora sede del Instituto Cervantes, ya remodelado y adecuado cuyo elevado costo ha sido sufragado con los impuestos de todos los españoles. Curiosamente nunca se ha podido demostrar que la titularidad fuese del PNV. Este partido reclama también parte de los archivos de Salamanca y que aún no lo ha conseguido. Todo se andará.


A CiU tampoco le ha ido mal. A "Unión" de Durán Lleida se le restituye sus bienes (mejor dicho: los bienes del un Partido fundado en 1931, escindido de Acción Catalana y llamado Unión Democrática de Cataluña que se disolvió en 1939 y se confiscaron sus bienes). Aunque duró 8 años se le ha considerado en la ley como partido histórico. No sabemos el monto económico que percibirá, todavía andan en negociaciones.


No es de extrañar que se escenifique en las votaciones una cierta "resistencia" a la ley, ya que estamos en campaña preelectoral, pero que Zapatero contará con su inestimable ayuda es un hecho. Además podrá transmitir desde la SER, y con mucha prisa que esta ley salió del Parlamento con los votos de la derecha camuflada de nacionalismo (CiU y PNV) y la izquierda. Aunque los casi 10 millones de votos del PP queden al margen, en el "cordón sanitario".


Ante esto, yo pregunto: ¿devolverá la izquierda todos los bienes que se llevó al exilio, a México, a Francia, etc., o será como las oscuras golondrinas de Bécquer? Cabría incluir el llamado oro de Moscú, pero como se llevó en pago de la raquítica ayuda militar soviética (no así la ayuda política: Stalin mandó un alud de comisarios políticos que detenía y torturaba a la aterrorizada población civil), casi se le puede perdonar (o no: se admiten sugerencias).


Aznar perdió una ocasión de oro en su segunda legislatura para reformar la ley electoral e impedir que los partidos nacionalistas se acabaran constituyendo en los árbitros de la situación política y —sobre todo y mucho más grave— de los dineros de todos. Que es lo de siempre: al final, politicastros y dinero van de la mano (la política, tal como yo la conceptúo, es otra cosa).

La frase del día

"Quien no quiere razonar es un fanático; quien no sabe razonar es un tonto; quien no se atreve a razonar es un esclavo".

William Henry Harrison (9 de febrero de 1773-4 de abril de 1841)

(otro Aguador... cómo no, jeje).

Gracias al amigo Jesús Salamanca por poner la frase en su blog. La hubiese puesto en el mío como frontispicio, pero es que la que tengo sigue estando muy bien y es de rabiosa actualidad...

15 de octubre de 2007

En pocas palabras...


He aquí una prueba del modus operandi de las juventudes progres. No les interesa la libertad (en este caso, de expresión) y han de entrar a intentar reventar la conferencia de Pío Moa, que los conoce muy bien por haber sido él mismo de izquierdas durante muchos años. Si realmente estos niñatos "luchasen por la libertad" se hubieran quedado en su casa, pues Pío Moa tiene tanto derecho como cualquier hijo de vecino a exponer sus ideas ante un auditorio.

Malos tiempos corren cuando hay que andar recordando estos principios tan elementales de la Constitución. Seguro que salen en el vídeo de las JJSS y suspenden...
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