Cuando yo soy más débil que tú, te pido la libertad porque es algo que está de acuerdo con tus principios.
16 de enero de 2010
Haití
9 de noviembre de 2009
Hacia atrás
Los demócratas estamos hoy de enhorabuena. Celebramos que cayó el muro de la vergüenza, el llamado por Churchill Telón de Acero. Todos recordamos con emoción cómo se abrazaron los alemanes del este y del oeste en aquella jornada histórica. Hoy el muro no es más que un recuerdo siniestro y Alemania, reunificada, es el motor de Europa –todavía arrastra el lastre de la reunificación, pero lo importante es que sólo hay una clase de alemanes–.
Naturalmente, hay quien no celebra tan magna efemérides. Lógicamente, los comunistas. Paco Frutos, recién salido de la directiva del PCE, dice que «él no tiene nada que celebrar». Y José Luis Centella, su sucesor al frente de ese partido, afirma que «él no tiene que pedir perdón por los crímenes cometidos por los comunistas en el pasado».
Pero es normal que ésos «no tengan nada que celebrar». El derribo del muro es la constatación del fracaso del sistema político y económico que preconizan. De hecho, si hubiese sido un «buen» sistema, los ciudadanos de los países sometidos al yugo comunista hubiesen podido salir y entrar libremente, en vez de serles retenido el pasaporte (como en Cuba). Y no sólo eso: países que son miembros de pleno derecho de la UE hubiesen continuado con ese sistema. Hoy, por tanto, es el día en que ellos y sus compañeros de viaje guardan un silencio avergonzado.
En cuanto a «pedir perdón», ellos han exigido a los demás perdón por todo: a la Iglesia (por «la Inquisición», naturalmente), a la «derechona» (por los crímenes franquistas, cuando al parecer muchos comunistas figuraban como confidentes en los ficheros de la Policía)… En cambio, ellos nunca han pedido perdón por los millones de víctimas de los regímenes comunistas. Ni siquiera en 2006, cuando una declaración del Consejo de Europa que pretendía condenar esos crímenes fue rechazada por la entente izquierdista entre socialistas y comunistas.
Y en este punto se produce una curiosa bifurcación. Animados probablemente por el ejemplo alemán, que sólo en recientes fechas se ha enfrentado con su pasado nazi (lo demuestran películas como El hundimiento, que generó un gran debate público), algunos países del entorno ex-comunista han desenterrado la historia con la que durante mucho tiempo no tuvieron el valor de enfrentarse. Polonia no es solamente «Auschwitz» (o Oswiecim, en traducción polaca). También es Katyn, lugar donde fueron masacrados más de 20.000 oficiales polacos, tanto por rusos como por alemanes. Lo mismo Ucrania, en donde se está buscando la declaración de genocidio para las hambrunas provocadas por el régimen estalinista. En Georgia han abierto dos museos para recordar los horrores del régimen totalitario comunista.
Sin embargo, los rusos, extrañamente, no quieren saber nada de ello (cuando menos, los mandamases rusos). No quieren enfrentarse a la historia, que en estos casos absuelve muy poco y pone a todo el mundo en su lugar. Este artículo del renombrado historiador Henry Kamen es una caja de sorpresas. Pero también se puede entender la actitud: en el momento actual, en que el Gobierno ruso está apelando al nacionalismo más rancio para unir al país, el recuerdo del comunismo y de sus horrores ha de sentar como una patada en las narices.
Y el muro se derrumbó cuando cayeron las bases que lo levantaron y lo sostenían: la mentira y el terror. Cuando la gente dejó de creerse la propaganda con la que les habían engañado durante años y cuando dejaron de tener miedo. Sólo así se puede emprender un camino en libertad. Por eso hay que alegrarse. Porque muchos ciudadanos alemanes perdieron el respeto a las mentiras de sus dirigentes y perdieron el miedo. Sin embargo, no hay que olvidar que la lucha por la libertad es diaria, puesto que hoy día sigue habiendo personas, organizaciones, estructuras, etc., que sueñan con arrebatarnos esa libertad y convertirnos en esclavos fieles y a gusto. Que esta efeméride sirva para no olvidar eso.
2 de noviembre de 2009
A grandes males, grandes remedios...
Si esto es así, ¿por qué pidió Josu Erkoreka que los defendiese el Ejército ESPAÑOL en vez de los "gudaris vascos"? Claro que me temo lo que podría ocurrir: que, resultando más cómodo destrozar cajeros, quemar autobuses amedrentando al pasaje, extorsionar a honrados empresarios vascos, poner bombas o acribillar a balazos a la txakurrada, la mayoría alegarían "ahlvalahostia, es que en alta mar me mareo, pues".
Creo que la señora Gallizo, la de Instituciones Penitenciarias, debía pensárselo. Es una buena solución para que asesinos confesos y borrokalaris jamás arrepentidos hiciesen un servicio al "pueblo" al que dicen "defender" con su actividad criminal, en vez de tenerles a pan y cuchillo en nuestras cárceles, para sonrojo y vergüenza de sus víctimas...
15 de febrero de 2009
No es amor… es dictadura
Ayer, 14 de febrero, era el día de los enamorados en buena parte del mundo. Digo en buena parte porque, según tengo entendido, los musulmanes no lo celebran. Desde hace días, no obstante, en la radio, la televisión e internet han aparecido tal cantidad de ofertas, anuncios y demás que era imposible no darse cuenta de la efeméride (¿quieres trivializar una fiesta? Haz de ella un acontecimiento comercial).
Sea como fuere, para Luis Herrero no fue ayer precisamente «el día del amor». Fue el día en que, por decir lo que pensaba del gobierno del simio rojo, unos orangutanes le echaron el guante sin contemplaciones y lo metieron en el primer avión que salía de Venezuela.
Desde luego, el simio rojo se ha retratado con esa actuación. No porque Luis Herrero «fuese del PP» (es sabido que algunos, si pudieran, gasearían a aquellos que se atreven a discrepar de su opinión). No porque Luis Herrero fuera eurodiputado (no estoy seguro, pero creo que la persona de los eurodiputados es inviolable ubique et semper). Simplemente por ser Luis Herrero alguien que expresó su opinión sobre la dictadura bananera chavista. Por ejercer el derecho humano a la libertad de expresión. Por decir algo que aquí podrá agradar a unos y disgustar profundamente a otros, pero que en ningún caso merecería el trato que le han dispensado.
Se ha retratado bien el simio rojo. Pero al mismo tiempo, las reacciones de algunos ponen sobre el tapete algunas cuestiones.
La primera es si el señor Herrero podía expresar libremente sus opiniones. El PZ(OE) insiste en que se encontraba en Venezuela en calidad de observador internacional, lo cual comporta el deber de neutralidad (es decir, de mantener la boca cerrada). Por lo tanto, según el Gobierno, «si has incumplido ese deber y te han zurrado, te jodes». Pura manipulación. El señor Herrero, que no tiene por qué mentir, estaba allí en calidad de invitado de la oposición, lo cual no le impondría deber alguno respecto de la discreción e hincha la canallada del simio rojo a tamaño natural. Lo más gracioso es que no existe un presunto «estatuto de observador internacional», al que apelaba Elenita Valenciano para «justificar» la tropelía. Existen, sí, unas reglas, pero en modo alguno forman parte del Derecho Internacional, sino que únicamente son recomendaciones. Algo así como el «Código de Buena Conducta», que el Gobierno se pasa habitualmente por el forro.
Y aunque hubiese estado allí en calidad de observador internacional, ¿qué derecho tenían los gorilas chavistas a sacar a Luis Herrero a empellones de su casa, cual si fuera un vulgar delincuente y meterlo en el primer avión que salía del país? Son los modos de las policías políticas que hemos leído en los libros que nos hablaban de Rusia, de China, de Chile, de Argentina. Nada nuevo bajo el sol.
No sorprende que el ¿gobierno? de ZP no haya movido un dedo por él a pesar de ser un nacional español. Por otra parte, casi mejor. Imaginen ustedes que ZP presta a Luis Herrero su apoyo incondicional, como ha hecho con Obama. Al presidente estadounidense le han salido ranas unos cuantos Secretarios de Estado y ya empieza a haber críticas por su gestión (y eso que no lleva 100 días en el gobierno). No quiero pensar en lo que le hubiese podido pasar a Luis Herrero de haber sido así.
22 de enero de 2009
Testimonio
He visto el video en el blog de mi amiga María... y no he resistido la tentación de ponerlo en el mío. Y de paso, unir mi voz a la suya y a la de este fotógrafo que tuvo LOS COJONES (repito: LOS COJONES) de denunciar nuestro comercio de armas ante ese público presuntamente "solidario" y "humanitario", pero que no quiere saber nada en realidad de las personas que aparecen en las fotografías. Supongo que ahora saldrán los del "no a la guerra" para ponerse a su lado y defender su discurso (mode ironía on).
Es muy probable que no le vuelvan a premiar en España. Pero gracias a Dios, todavía quedan personas de buen corazón como él, que no se limitan únicamente a enseñar el horror, sino que denuncian a quienes lo causan o colaboran en su causa.
12 de enero de 2009
Gaza (y III)
Para estos «pacifistas» los muertos tienen diferente valor según del lado del que provengan. Pero hay una explicación más, a mi entender. Se trata de la orfandad ideológica en que la caída de la URSS en 1989 dejó a la izquierda. La única consigna que les queda es la de la doctrina Zhdanov, que data… de 1947. Condenar a Israel es una forma de atacar a Estados Unidos, que es lo único que les queda después de haber intentado el ecologismo, el pacifismo a secas y la multiculturalidad. No les importa si con ello defienden a una banda terrorista (a fin de cuentas, ZP llamó a los malnacidos de la ETA «hombres de paz»). Tampoco les importa, al parecer, que esa defensa de Hamás les acerque a la argumentación nazi (los jeques árabes y los nazis ya establecieron buenas relaciones en el pasado, fundadas en su común odio a los judíos).
¿Y a quién beneficia todo este jaleo? Es una respuesta complicada. Sería más fácil decir a quién no beneficia, que a mi entender son el pueblo israelí y los palestinos no terroristas. Sin embargo, aquí los progres se manifiestan «contra Israel», sin más matices. Podemos intentar, no obstante, una lista de beneficiarios:
Los progres, porque les permite decir que «tienen conciencia humanitaria».
El Gobierno español, que quiere mantener a todo trance su Alianza de Felaciones, la cual, sin la inestimable participación de Ahmadineyad no vale un real. Ah, y porque así los españolitos no hablamos de la CRISIS. Que hablar puede llevar a atar cabos y entonces...
Los países árabes, porque así expresan su odio a los israelitas sin tener que dar la cara.
… (se admiten sugerencias).
Para el caso de que algún día cayese Israel, veo a toda la caterva de titiriteros (empezando por Juan Diego y terminando por Carmen Machi) haciéndose musulmanes para salvar el pellejo. Que a lo mejor no se han enterado aún, pero los islamistas no distinguen entre ateos, agnósticos, o cristianos. Todos son infieles. Y todos, mientras no acaten el mandato de Alá, merecen la muerte.
Gaza (II)
Oímos hablar mucho a los países árabes de la «amenaza israelí». Dudo mucho que sea una amenaza a nivel militar, sino que lo es más bien a nivel político y de ejemplo. Como decíamos antes, Israel es una democracia al modo occidental, en la que los israelíes, hombres y mujeres, tienen básicamente los mismos derechos y su nivel de vida se corresponde aproximadamente con el trabajo que desarrollan.
En cambio, los estados islámicos no pasan de ser una teocracia (modo de gobierno medieval y ya superado por Occidente), que apenas encubre un terrorífico feudalismo. Feudalismo en el que sólo unos pocos viven muy bien, mientras el resto del pueblo es condenado «por Alá» a la miseria y al silencio. La única posibilidad que tienen de «redimirse» es la de dejarse matar por Alá (y mejor, claro, si se llevan por delante a unos cuantos judíos).
La verdadera amenaza israelí, pues, está en que como democracia y sistema político eficiente amenaza el statu quo musulmán, ineficiente económicamente y desigual políticamente. El establishment musulmán tiene miedo de que sus súbditos sientan la tentación democrática, porque sus privilegios basados en la religión se esfumarían. Es el mismo proceso que ocurrió en Occidente: la democracia acabó con las monarquías a divini iuris; proceso al que el orbe musulmán no ha llegado. Y al que no llegará mientras haya mullahs y jeques que crean que es mejor que uno (uno de ellos, claro) piense por todos los demás.
Contra esa «amenaza» luchan los terroristas de Hamás y sus valedores iraníes.
¿Y cuál es la posición española? ZP ha «exigido» a Israel el «alto el fuego» (sólo falta que invite también a los israelíes a la Alianza de Felaciones). La izquierda caviar, como hemos dicho, se manifiesta en contra de la «salvajada israelí». Sin embargo, unos y otros olvidan que los 8.000 misiles Qasam lanzados por los terroristas de Hamás en los 8 años anteriores han causado una buena cantidad muertes inocentes, tan inocentes como las de palestinos no terroristas en Gaza.
Pero los progres niegan el derecho a defenderse de quienes consideran sus enemigos. Igual que niegan el derecho que tuvo media España a defenderse en 1936 de una República deslegitimada. Al igual que los católicos, según los progres, los israelíes tienen que dejarse matar. ¿Pero por qué esta inquina progre contra Israel? La respuesta la da, muy claramente, Inocencio Arias, en un excelente artículo (El Mundo, 19 de marzo de 2008):
«Bueno, el pacifismo español es encomiable, pero totalmente selectivo. Millones de personas se echan a la calle si el atropello puede ser atribuido a EEUU. Pocos se mueven, permanecemos totalmente indiferentes, ante otras tragedias internacionales con un número espantoso de muertos si no se ve la mano directa de Washington. ¿Cuánta gente se ha echado a la calle para protestar por el actual drama de Darfur? Aquí no hay manifestaciones. ¿Cuánta protestó cuando trascendió que en Ruanda habían sido asesinadas 800.000 personas en 100 días? Muy pacifistas, sí, pero a la carta.»
Gaza (I)
Hacía mucho que no veíamos manifestarse a los titiriteros. Hacía mucho que, calladitos ellos, disfrutaban de sus subvenciones tras habérselas ganado con el sudor de su… garganta, chillando contra lo que el ¿Gobierno? les había dicho que tenían que chillar. Son un buen ejemplo de… este… ciudadanía. «¡Ciudadano! El Gobierno te necesita. ¡Acude a la manifa!». Por otro lado, parece evidente que la manifa es el remedio saludable del progre, ya sea para que el caviar no le cree exceso de tejido adiposo o para poder adherirse a los placeres de la buena mesa.
¿Y contra qué se manifiestan los progres, sus lacayos, sus tontos útiles y otras gentes engañadas en sus buenos sentimientos? Contra Israel. «Es que los israelitas son unos bestias», dirá uno. «Es que han matado a niños inocentes», apostillará otro. Argumentos repetidos una y otra vez. Y todos a coro: «¡Pobres palestinos!».
Permítanme, antes de sacar el pañuelo y echarme a llorar, razonar un poco. Ante todo, hay que recordar una cosa: que Israel, con todos los fallos que pueda tener, es una democracia más o menos asentada. Tienen su sistema representativo y, mientras no se demuestre lo contrario, sus elecciones no son un requisito meramente formal, como ya ocurre en España. Cierto es que allí son un poco más rígidos, pero son rigideces derivadas del permanente estado de alerta en que viven.
En cambio, ¿qué tenemos del otro lado? No tenemos a «Palestina», como quieren hacernos creer los progres, que últimamente se les oye muy pro-árabes. Del otro lado tenemos a Hamás, que como mucho llega a banda terrorista asesina. Claro que Hamás no es solamente Hamás. Parece ser que tras esa banda terrorista se halla la alargada sombra de Irán, cuyo máximo dirigente, Ahmadineyad, aparte de ahorcar homosexuales y azotar a católicos conforme a la Shari-a, o enriquecer uranio (eso creo que no entra en la Shari-a, pero desde luego, lo hacen), declaró que «había que borrar a Israel del mapa».
Establecidos, pues, los dos términos de la confrontación, sigamos. Entiendo –y corríjame alguien si me equivoco– que hay muchos palestinos que no comulgan con las ideas de Hamás y que solamente quieren paz para ellos y sus familias. Quieren paz para poder ganarse tranquila y honradamente el pan con el sudor de su frente, trabajando en aquello que Dios, Yahvé o Alá les haya a entender. Quieren paz para legar a sus hijos un porvenir en el que no haya bombas ni misiles.
Dejemos de lado que la de ANP fue, ya en los tiempos de Arafat, una administración corruta e ineta. Si todo el dinero que se agenció Arafat hubiese servido para reconstruir Palestina, Gaza y Cisjordania no tendrían nada que envidiar a Israel en cuanto a prosperidad. Dada la situación actual, está claro que ese dineral no sirvió para eso. De hecho, Arafat distrajo una bonita cantidad del dinero para mandarla a Suiza (la calderilla de 900 millones de dólares). Y Europa se dejó robar beatíficamente, creyendo que hacía una obra de misericordia.
Del lado de Israel hay muchas personas que también quieren lo mismo que muchos palestinos, en absoluto representados por Hamás o Al-Fatah. Quieren trabajar honradamente y ganarse el pan con el sudor de su frente. Y también quieren legar a sus hijos un futuro libre de misiles Qasam. Sin embargo, ante las agresiones, los israelíes ejercen su derecho a defenderse, sobre el que volveremos en el siguiente post.
4 de diciembre de 2008
¿Recuperar el socialismo?

Este gráfico presenta de una forma bastante clara cuál ha sido la evolución de los "argumentos" socialistas para intentar revitalizar una ideología a la que en 1989 se hirió de muerte.
Tomado y traducido de Roots!.
6 de noviembre de 2008
And the winner is...
... Bara[c]k Obama. Por fin se ha terminado el coñazo electoral estadounidense, que comenzó desde el surgimiento de Obama como posible candidato en la carrera hacia la Casa Blanca, presentado por John Kerry –curiosa justicia poética la de que un café con leche haya terminado en la Casa Blanca–, hará aproximadamente unos dos años. Obama se deshizo de su competidora Hillary Rodham Clinton en los correspondientes caucus y congresos del Partido Demócrata.
Y bien, después de una campaña electoral que se nos ha hecho larguísima, llegó el día de las elecciones y triunfó el Yes, we can. El triunfo de Obama tiene mucho de simbólico por el hecho de que por primera vez y en una nación donde hasta hace cuatro días los negros sólo valían para las pruebas de atletismo, el claqué y las series de televisión con actores exclusivamente de raza negra (¿se acuerdan de Cosas de casa y de Steve Urkel, cuya versión carpetovetónica es Pepiño Blanco? Pues eso) llega a la Presidencia del país alguien que no es WASP.
Parece así que el camino que emprendió Rosa Parks al negarse en 1956 a ceder su asiento de autobús a un blanco, el que emprendió James Meredith en 1962 como primer estudiante universitario de color, o el de Martin Luther King al decir a sus correligionarios I have a dream ha llegado a su fin. En eso tienen razón los diarios. Igual que la tendrían si la ganadora hubiera sido Hillary Rodham Clinton. Claro que eso ya no sería tan raro, porque Gran Bretaña tuvo a Margaret Thatcher antes y Alemania está siendo llevada con pulso firme por Angela Merkel. En eso hay que coincidir que estamos ante «un momento histórico».
Ahora bien, más allá de eso no creo que tenga más o menos importancia el color de su piel. Importará o no que sea un buen presidente para su país. E importará que, por la parte que nos toque, las decisiones que tome o en las que participe redunden en beneficio de todo el mundo. Cuando se apaguen las luces de la fiesta, se recojan los confetis del suelo y se pase la resaca de la euforia electoral, veremos de qué pasta está hecho este nuevo presidente de los USA.
Por de pronto, no creo que haga una política especialmente afro o coloreada al menos con ese tinte. Será, en el mejor de los casos, la que necesiten los USA. Y ahí tendrá que demostrar que en su paso por Harvard no se dedicó a contemplar los jardines y a fumar hierba. Los estadounidenses no le exigirán más que a los presidentes anteriores sólo por su color; pero tendrá que cumplir con ellos. Que en estos casos, los estadounidenses son menos viscerales que los europeos.
Y hablando de vísceras europeas, llama la atención los elogiosos epítetos que se le van dirigiendo desde Moncloa. ZP le considera prácticamente «de la familia» y se postula como «su amigo fiel». ¡ZP, quién te ha visto y quién te ve! Hace cuatro años infligiste tres ofensas al pueblo de los USA: no levantarte al paso de su bandera, siquiera fuera en señal de respeto, como todos los demás; retirar las tropas españolas de Irak cuando más se las necesitaba; e invitar (o más bien arengar) a los otros países presentes en Irak a que hicieran lo mismo que tú. Tres ofensas que el pueblo de los Estados Unidos no ha olvidado.
Y así te ves ahora: como un perro vagabundo y pulgoso, junto al que nadie quiere estar. Como aquel mendigo que va pidiendo: «Una foto, por caridad». Como un mal remedo del Richard III de Shakespeare:
A pic! A pic! My kingdom for a pic!
Y por mucho que desde Moncloa y Ferraz jaleen a Obama, intentando presentarle como «progresista», como «uno de los suyos», mucho me temo que se les va a acabar pronto la alegría. Por de pronto, aunque no ha trascendido gran cosa de su programa, opina que los gays pueden casarse, pero que a su relación no se le puede llamar matrimonio y que eso le está reservado a la unión heterosexual. Valga este detalle como muestra de la distancia que hay de lo que los progres de aquí piensan que va a ser Obama a lo que puede resultar ser al final.
Y aún otro: no es probable –según se dice en medios USA– que Obama retire de un plumazo las tropas destacadas en Oriente Medio. Es posible que las traslade de Irak a Afganistán y que además, pida colaboración a los demás Estados al efecto de contribuir con hombres y armas (me imagino que nuestro inefable ZP se presentará voluntario para mandar tropas a los lugares de peligro mientras aquí intenta vender lo de las misiones de pazzzzzz).
Finalmente, un detalle del que deberían tomar nota muchos politicuchos de tres al cuarto de nuestro sufrido país. El candidato perdedor, John McCain, en su discurso final de aceptación de la derrota, dijo a sus seguidores entre otras cosas: «Deseo que Dios acompañe al hombre que fue mi rival y será mi presidente». ¿Alguno de ustedes recuerda algo así de un candidato perdedor en unas elecciones en España, a cualquier nivel? No es infrecuente verles con la sonrisa forzada, el colmillo retorcido y con cara de pensar: «Deseo que te pegues un buen estacazo y convoques pronto elecciones, que de tus errores haré yo mi programa». Claro que allí, blancos, negros, hispanos o chinos, son todos estadounidenses. Aquí… ejque semo' asín.
25 de octubre de 2008
22 de octubre de 2008
No pintamos nada
Ah, ¿que no se lo creían ustedes? Bueno, pues ya está: España como nación pinta menos en el concierto de las naciones que una cagada de mosca en una ventana. Estamos metidos en una crisis de mil pares de cojones, se van a reunir los grandes y ¡qué sorpresa: ¡no nos han invitado! Bush, que será (o no) todo lo tonto que los progres dicen que es y otras presuntas maldades, ya le ha dicho que "si quieres algo, me lo haces llegar por conducto de alguno de los que esté invitado".
Verán. No quiero ser malvado, pero yo diría que en realidad a nuestro inefable ZP Bush le ha hecho un favor. Pequeño, eso sí; pero favor al fin y al cabo. Estamos en crisis y le ha dado a entender que hay que extender eso de la cultura del ahorro. Le ha ahorrado el bochornoso espectáculo de su soledad ante todos los demás gobernantes, como ocurrió en Rumania. ¿Recuerdan la imagen de ZP, apartado del resto, pareciendo como que releía papeles, mientras los otros conversaban animadamente, como si ZP no existiese?
Pues no sólo se lo ha ahorrado a ZP, que ya no tendrá que gastarse nuestro dinero en ir a una cumbre en la que ni siquiera los rumanos le iban a dar los buenos días. También nos lo ha ahorrado a nosotros. Ahora ya sabemos que para Bush contamos lo mismo que, dicho sea con todos los respetos, Papuasia o Nueva Guinea y, ¡por Dios! (o por Jakin y por Boaz, que parece ser lo que pinta ahora), no nos tenemos que enterar por la televisión de ello (¡horror! si sales por la tele hasta el más tonto del lugar se da cuenta del asunto). O sea: nada de nada, rien de rien, nothing de nothing.
De paso, también le han ahorrado a la Fashionaria Voguemomia prolijas (y vanas) explicaciones sobre el "breve encuentro que no se llegó a producir". Y a Moratinos. Y a Pepiño, por supuesto, aunque supongo que dirá que la culpa es de la derechona. Y lo peor es que no sé si habiendo cambio de gobierno las cosas mejorarán. Antes del 9-M tenía alguna esperanza. Hoy ya no lo sé. Parece ser que hay muchas arenas movedizas, muchos lobos en la villa y pocos corceles en las cuadras.
Pero quien no se consuela es porque no quiere. Sí, esa verdad ha rasgado cruelmente los velos de una conciencia que todavía se creía en la Europa "de la primera velocidad". Por eso mismo les dejo con el tema de Mecano No pintamos nada, de su trabajo menos comercial, al decir de los críticos. Tengo entendido que han sacado una versión más industrial, un remix que dicen ahora, con mucha percusión y mucho ruido; pero no creo que sea necesario tanto ruido para tan pocas nueces. Ah, por cierto: de eso de las nueces hablaremos en un próximo post. Y si me olvido, les pregunten a los del PNV, que hoy acaban de recoger una buena cesta...
19 de septiembre de 2008
Bienvenidos a... 1984
Informa Nora en el grupo "Por la libertad de expresión". Traduce Crispal (muchas gracias).
Señores: bienvenidos a "1984"... (progres incultos analfaburros y Rubytossmarmolejos varios abstenerse de preguntar gilipolleces y leed, cretinos, que a vosotros también os afectará...)
Cojones, es que ni un puto fin de semana tranquilo nos dejan... Y por favor, esto hay que repicarlo YA.
Una agencia de la ONU está preparando discretamente un borrador de especificaciones técnicas, propuestas por el gobierno chino, para definir métodos de rastreo de la fuente original de comunicaciones por Internet y potencialmente frenar la habilidad de los usuarios para permanecer anónimos.La Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (U.S. National Security Agency) está también participando en el grupo de redacción del "Rastreo de IPs" llamado Q6/17, que se reunirá la semana próxima en Ginebra paratrabajar en la propuesta de rastreo. Miembros del Q6/17 han rechazado la publicación de documentos importantes y las reuniones son a puerta cerrada.El potencial de erosionar el derecho al anonimato para los usuarios de Internet, que está protegido por ley en Estados Unidos y reconocidointernacionalmente por grupos como el Consejo de Europa, ha alarmado a algunos expertos en tecnología y partidarios de la privacidad. También podría afectar a servicios como la red Tor que permite el anonimato."Lo que es perturbador es que no parece que haya ninguna consideración real hacia cómo esta capacidad técnica pueda ser mal utilizada", dijo Marc Rotenber, director del Centro de Información de la Privacidad Electrónica en Washington, D.C. "Se trata realmente de una preocupación por los derechos humanos".Casi todo el mundo está de acuerdo en que hay, al menos en algunas circunstancias, razones de seguridad legítimas para desvelar la fuente de comunicaciones en Internet. La justificación más común para los rastreos es luchar contra los ataques de denegación de servicios o DDOs.Pero los detalles de aplicación son importantes, y los gobiernos que participan en el proceso –organizados por la Unión Internacional de las Telecomunicaciones, organismo de la ONU- podrían tener otros objetivos. Un documento presentado por China esta primavera y obtenido por CNET News dice que "es necesario que el mecanismo de rastreo de IPs se adapte a varios entornos de redes como las diferentes direcciones (IPv4 e IPv6), diferentes métodos de acceso (con cable o sin él) y diferentes tecnologías de acceso (ADSL, cable Ethernet), etc." Añade: "Para asegurar el rastreo se debe grabar la información esencial del originador".El autor chino del documento, Huirong Tian, no respondió a las llamadas repetidas para entrevistarle. Tampoco lo hizo Jiayong Chen de la estatal ZTE Corporation <http://wwwen.zte.com.cn/>, vicepresidente del grupo originario del Q6/17 que sugirió en una reunión en abril de 2007 que estudian el rastreo de IPs.Un segundo documento aparentemente filtrado de la UIT ofrece justificaciones para la monitorización y control que parecen muy indicados para regímenes represivos:*Un oponente político de un gobierno publica artículos desfavorables para el gobierno. Dicho gobierno, con una ley contraria a toda oposición, intenta rastrear la fuente de los artículos negativos pero al ser publicados por un servidor proxy no puede hacerlo porque se protege el anonimato del autor.***Este documento se le hizo llegar a Steve Bellovin, un conocido científico de ordenadores de la Universidad de Columbia, miembro del Internet Engineering Steering Group y participante en el Internet Engineering Task Force que escribió una propuesta de rastreo hace ocho años. Bellovin dice que recibió el documento de la UIT como parte de un documento comprimido (zip file) de alguien que él conoce y en quien confía, y pudo confirmar su autenticidad por una segunda fuente. (Un representante de la UIT discutió su autenticidad pero rechazó hacer públicos los documentos del Q6/17 incluyendo el archivo comprimido que describe los requerimientos de rastreo publicado en la web de la agencia protegida por contraseña.Bellovin dijo en una entrada en un blog esta semana que "institucionalizar métodos de aplastar a la oposición a los gobiernos contraviene directamente la propia Declaración de Derechos Humanos de la ONU". Dijo además que el rastreo no es un concepto especialmente útil dado que pocos ataques usan direcciones falsas, hay demasiadas fuentes de ataques de denegación de servicio que son útiles y el ordenador originador puede probar en todo caso haber sido hackeado.Otro técnico, Jacob Appelbaum <http://www.appelbaum.net/>, uno de los desarrolladores del sistema anónimo Tor, se muestra también alarmado. "La naturaleza técnica de este "hecho" es una bestia de tal calibre que no puede ver la luz en Internet". "Si se desarrolla este sistema será mal utilizado por precisamente aquellos a los que se supone que se busca rastrear. Ningún delincuente será cogido nunca con esto".Añadiéndose a las especulaciones sobre hacia dónde se dirige la agencia de la ONU están las indicaciones de que algunos miembros desearían cortar el anonimato de Internet de forma más amplia.• Una reunión de seguridad de la UIT de hace unos años concluyó que el anonimato no debería ser permitido. El resumen dice: "El anonimato era considerado un problema importante en Internet (podría conducir al crimen). La privacidad es requerida pero deberíamos asegurarnos que se basa en pseudónimos más que en anónimos".• Una presentación en julio del coreano Heung-youl Youm decía que a grupos como el IETF "se les debería pedir que desarrollaran estándards o normativas" que pudieran "facilitar el rastreo de la fuente de un atacante incluyendo la identificación de su IP, la aplicación utilizada y el usuario". Otra propuesta coreana –no hecha pública- decía que todos los proveedores de Internet "deberían tener procedimientos para ayudar a la identificación legal de incidentes de seguridad".• Una propuesta previa a la UIT de RAD Data Communications<http://www.rad.com/>en Israel decía: "Rastreo significa que todas las redes futuras deberían permitir el rastreo de las fuentes, mientras que responsabilidad significa que a los proveedores de cuentas se les debe exigir alguna forma de identificación razonable antes de conceder acceso a las redes. (lo mismo que hacen los bancos antes de abrir una cuenta bancaria)".
Misión cumplida... :-)
30 de agosto de 2008
Abre los ojos
En Rusia, en todo el tiempo que duró el régimen comunista, hubo 76 millones de muertos.
Sí, me dirijo a tí, progre. A tí, que defiendes el comunismo y echas pestes del capitalismo (pese a vivir en un sistema capitalista y aprovecharte de él al 100%). A tí, que cuando te hablan de estas cosas las desprecias y dices: "Bah, son mentiras fachas e imperialistas". Abre los ojos. Mira. Eran personas como tú. Y fueron asesinadas. Asesinadas por el Estado. Ese Estado que prometió un paraíso a los trabajadores. No pocas veces, sin ser culpables de nada: solamente porque alguien tenía que pagar un mal día del comisario de turno. Abre los ojos. Mira. Personas como tú y como yo. Hombres, mujeres, niños, ancianos, locos... "Culpables" y "antirrevolucionarios". "Culpables" de preferir el aroma de una flor silvestre o el gorjeo de una calandria al olor acre de la retórica revolucionaria. Culpables de no dejarse robar las palabras y los sueños para convertirse en ínfimas piezas de la eficaz maquinaria del Estado. Todos ellos eran como tú y como yo. Yacen ahí, aplastados por esa maquinaria que en su ingenuidad ayudaron a construir. Y ahora, que su asesinato puede ser visto por muchas personas, descansan por fin en paz.
Y todavía hay quien se niega a condenarlos.
1 de mayo de 2008
Inviolabilidad
Cuántas veces no habremos oído que la casa —o, más exactamente, el hogar— suele estar a salvo de las miradas ajenas. Así lo certifica la expresión «lavar los trapos sucios en casa», lejos de las miradas curiosas, interesadas, malvadas o morbosas de la gente. Cada casa —cada hogar— parece ser un reducto en que frecuentemente se impone una ley que no siempre coincide con la de puertas afuera. Si alguien se atreve a mirar, decimos: «En mi casa mando yo», «en mi casa hago lo que me da la gana» y eso suele bastar para disuadir al curioso de indagar más. Marcamos todos nuestro lebensraum, en el cual nadie puede penetrar sin permiso salvo el Estado —y aún éste, a regañadientes—. Y nos despreocupamos, pues harto trabajo tenemos con llevar nuestra vida adelante.
Dicha inviolabilidad ha provocado, entre otros efectos, que la gente «se preocupe de sus asuntos» y «no se meta donde no debe». Para justificarnos, decimos: «Mientras pague su alquiler y no haga ruido, no me importa lo que haga en su casa». No importa quién sea, de dónde viene o qué hace para ganarse la vida: mientras no perturbe exteriormente la vida de los demás vecinos, a nadie le importa.
Sin embargo, la realidad no va en el mismo sentido. Aparece en los periódicos la noticia de que una persona asesina a su pareja cosiéndola a puñaladas o de cualquier otro modo que el sadismo pueda imaginar. Nos horrorizamos —reacción estereotipada—. Pero llama la atención un detalle: los reporteros y los periodistas preguntan a los vecinos. Muchos no quieren salir o siquiera dar su opinión ante las cámaras: «no es asunto suyo», «no quieren problemas». Los que sí salen suelen decir: «Sí, había frecuentes discusiones a altas horas de la noche». O tal vez: «Nunca se les oyó una palabra más alta que otra». Pero también, y más de una vez: «Se veía venir...»
La cuestión ha dado una vuelta de tuerca más con el «asunto Josef Fritzl». Obviamente, si supiéramos que en nuestro barrio se iba a instalar un pederasta padre de sus propios nietos nos opondríamos con todas nuestras fuerzas, ¿no es así? Sin embargo, en el barrio de ese hombre la clave está en que nadie conocía a nadie. Nadie hablaba con nadie. Ni siquiera su mujer parecía saber qué ocurría en el sótano. ¿Cómo iban a oponer resistencia alguna? Luego se ha sabido que Herr Fritzl hasta se fue de vacaciones a Tailandia, al parecer paraíso oficioso de la pedofilia, gracias al alto nivel adquisitivo de que gozan los ciudadanos austríacos medios.
No sé hasta qué punto una persona ajena al caso podría intervenir, por ejemplo, llamando a la policía en caso de haber discusión. El problema, sobre todo en el caso de los malos tratos, es que si estamos ante delitos perseguibles únicamente a instancia de parte, si la víctima no denuncia o perdona después de haber denunciado, los poderes públicos tienen las manos atadas. Tampoco es fácil trazar la frontera entre el mero interés, la curiosidad y el chismorreo. Pero lo que sí me parece claro es lo que decía John Donne:
Ningún hombre es en sí
equiparable a una isla;
Todo hombre es un pedazo del continente,
una parte de tierra firme.
Las otras circunstancias —el horror del encierro, la violación continuada de su hija— son añadidas para recordarnos lo lejos que puede llegar la mente enferma cuando se cree a salvo de toda vigilancia. Lo importante es que una sociedad en la que la palabra se reserva es una sociedad enferma, así sea una nación, una región, una ciudad, un barrio o una casa. El silencio puede proporcionar una apariencia de normalidad, pero nunca ser una excusa para dejar que ocurran crímenes como éstos. Y la consecuencia es que no vivimos en compartimentos estancos cuando hay alguien que está sufriendo. Somos interdependientes.
No sé qué va a decidir la justicia austríaca sobre el horrendo crimen que ha cometido este señor, que ya tiene 73 años. Pero si existe una justicia divina —como yo creo que existe—, este hombre tendrá que sufrir mucho. Por de pronto, prefiero pedir por sus hijos-nietos. Que puedan llegar a la edad adulta con la menor cantidad de secuelas posibles y que Dios y las buenas gentes los iluminen para que lleguen a ser personas de provecho para ellos mismos y para su sociedad.
9 de abril de 2008
Breve (e informal) encuentro
17 de marzo de 2008
Sombras de la China

Está muy claro que China se siente fuerte. Terminó el 2007 y sentó la mano con fuerza en Birmania, colonia china donde los derechos humanos sencillamente no existen e incluso la posesión de un móvil con cámara puede ser causa de condena a muerte. Ante la pasividad y la timidez de las condenas occidentales, China sigue haciendo y deshaciendo con mando a distancia en Rangún modo sovietico. Naturalmente, China chantajea a Occidente: los chinos deciden con quién hacer negocios. Y los hombres de negocios europeos, para quienes lo principal es ante todo el negocio, pasan de puntillas sobre ese hecho. Por eso a nuestro inefable ZP no se le ha oído más que una palabra: «preocupación», cuando las que muchos quisiéramos haber oído son «enérgica condena y retirada de los JJ.OO.».
La historia se vuelve a repetir con el Tíbet. La diferencia con Birmania reside en que el Tíbet fue ocupado militarmente, mientras que Birmania «sólo es una colonia económica». En el Tíbet los chinos están en casa y reparten mandobles ellos mismos, sin personas o gobiernos interpuestos. Y pese a existir ciudades francas, donde hay una cierta apertura económica, no hay que llamarse a engaño: China sigue estando bajo un régimen comunista, enemigo de la libertad de sus súbditos (que ahora no pueden acceder a las imágenes colgadas del Tíbet porque su gobierno, que controla internet, ha impedido el acceso). Y no han servido para nada las campañas contra dicha ocupación: ni que Richard Gere se haya hecho budista, ni que Nacho Cano, budista también, les compusiera esa canción llamada Aidalai por aquello de la concienciación.
China, sentada a perpetuidad en el Consejo de Seguridad de la ONU, se sonríe zen mientras atiza a los tibetanos, que se han atrevido a rebelarse contra sus amos chinos. Nadie se atreve a boicotear los JJ.OO. por no enemistarse con el gigante chino. China se ríe de los gobiernos occidentales —en particular los europeos— y de sus juegos malabares para no quedar mal ante sus conciudadanos y, al mismo tiempo, preservar sus oportunidades de negocios. Claro. ¿Cómo es posible perder la oportunidad de que mil millones de chinos usen tus pantalones, beban tu refresco, se pongan tu colonia o vean tu película? ¡Ni hablar! No me vengas hablando de derechos... ¿cómo has dicho? Ah, sí: derechos humanos. Los respetaré mientras no interfieran en mis negocios.
Y quisiera saber dónde están los manifestantes profesionales, los abajofirmantes profesionales, los «luchadores de la libertad» profesionales... para protestar por ese atropello. Y por supuesto, quisiera saber dónde está nuestro inefable ZP que no condena a toda velocidad y retira —lo siento por ellos— los embajadores y la representación española en las Olimpiadas. Ya que tuvo las narices de hacerle un feo a Bush, ¿se atreverá a hacerle ese feo a China? Se corren apuestas, aunque yo opino que tendrá la boca cerrada, porque con la crisis que se nos avecina no quedará ni para el bocatajamón ni para el bus. Mucho menos para subvenciones a fondo perdido para que algún titiritero cante una canción en contra de la ocupación china del Tíbet, respecto de la cual la pasividad de Occidente es una de sus tantas vergüenzas.
5 de marzo de 2008
Falsos mitos vascos 4
Falso mito vasco núm. 4.- El País Vasco está en conflicto con España desde hace 160 años.
Otro mito vasco que se repite de tiempo en tiempo es el del llamado «conflicto vasco» con España, existente al menos desde hace 160 años. Nos encontramos otra vez ante un dogma vasco según el cual las guerras carlistas fueron la primera manifestación de «la lucha del pueblo vasco en busca de su liberación nacional».
Las guerras carlistas fueron, en el fondo guerras civiles: media España luchó contra la otra media, esta vez por razones de ideología y dinásticas. Fernando VII, el Deseado (valiente mariconazo, por cierto), murió en 1833 sin dejar descendencia masculina. Con ello —y debido a la existencia de la Ley Sálica, que prohibía reinar a las mujeres— plantó la primera semilla de las guerras carlistas. Los partidarios del mantenimiento del Antiguo Régimen, con sus fueros y privilegios, se unieron en torno a la figura del pretendiente Carlos María Isidro, mientras que los partidarios de la abolición de éste abogaron por Isabel II y por su regente madre, María Cristina. No hubo enfrentamientos entre regiones, pues, sino enfrentamientos entre españoles en el marco de una dinastía española: catalanes, vascos, andaluces... en ambas trincheras.
Los carlistas nunca tuvieron como objetivo ninguna reclamación secesionista. Una de sus cantinelas era «Cueste lo que cueste hay que conseguir que venga el Rey a la Corte de Madrid»). El único punto en común entre los carlistas era su adhesión al pretendiente, que siempre hay que colocar en un marco más amplio: la lenta transición de la economía española, antes agraria, hacia una economía industrial. De ahí que el carlismo prendiera con fuerza en las zonas rurales (especialmente del País Vasco y Cataluña), que veían con desconfianza los modos y maneras liberales, al igual que la liquidación de las instituciones del Antiguo Régimen. Pero no es menos cierto que las ideas liberales prendieron con igual fuerza en las ciudades ilustradas. De hecho, Bilbao sufrió dos intentos de asedio carlista (el de 1874 fue narrado plásticamente por Unamuno).
La historiografía nacionalista separatista insiste en presentar las guerras carlistas como la lucha de los vascos por "defender sus leyes e instituciones, así como por su liberación nacional". No obstante, queda fuera de toda duda que fue un largo y sangriento enfrentamiento entre españoles, en un país que se resistía a recibir una tardía influencia liberal.
B.O.
Para algunos que ya tengan una cierta edad y un uso más o menos continuado del IRC, estas siglas les han de recordar algunos de sus más negros momentos, especialmente si nos referimos a los primeros años de Internet, en que su popularidad creció de forma exponencial y un joven informático, Khaled-Mardam Bey, se hacía prácticamente de oro con su cliente de IRC, el famosísimo mIRC. Las siglas a que hacemos referencia significan en primer lugar Back Orifice. Traducido al español, queda en el poco agraciado nombre de «agujero del culo».
El caso es que el famoso Back Orifice fue el primer troyano del IRC que yo recuerdo. Por aquel entonces era una amenazadora novedad que alguien a distancia te pudiera abrir y cerrar el ordenador, meterse en él, curiosear en tus archivos y hasta abrirte o cerrarte el CD. Nos sentíamos indefensos (especialmente si uno era torpe, como un servidor de ustedes) y en aquel entonces, que la seguridad informática no estaba ni de lejos tan desarrollada como ahora, los gamberros disfrutaban haciendo que te fueras por las patas abajo con la amenaza de «meterte un troyano».
Viene a cuento este largo exordio a cuenta de las elecciones americanas, cuya banda sonora debería ser la de la película El día más largo. Por ahora, lo único que sabemos es que en el lado derecho los sufragios se inclinan por John McCain (Mitt Romney se ha puesto a su disposición, así que pronto ha acabado la disputa). En el lado izquierdo la cosa está más animada y quizá por eso los medios han dedicado más atención. Hay dos candidatos, o por decirlo más gráficamente, candidato y medio. Pese a no haber empezado con un gran pie, Bara(c)k Obama ha remontado y puede contemplar las próximas convocatorias del largo proceso electoral estadounidense con esperanza. Se puede decir, aunque sea un chiste fácil, que Billary «lo tiene negro».
Pero las cosas no son así de simples. Billary Clinton ha demostrado que su rival ha tenido un pasado musulmán por el que los asesores de éste han pasado de puntillas. Ya sabemos que detrás de Hillary (la Hilaria, que dice mi padre) está un pasado de inoportuna ausencia de quitamanchas y de regia dignidad ante el chaparrón posterior. Sin embargo, ¿qué hay detrás de Obama? Puede que tal vez sólo estén detrás de él sus partidarios. Pero la foto en que se le ve vestido de musulmán en una época en que practicaba efectivamente el credo musulmán despierta muchas dudas.
Dicho de otro modo y poniéndonos en lo peor: la apestosa corrección política está afectando a diversos ámbitos de la vida norteamericana. Me entero vía mi amiga Lady Vorzheva (que a su vez me remite a un blog en inglés) del caso de un universitario que tiró por el retrete unas copias del Corán después de pelearse con unos compañeros musulmanes. Le han expedientado y expulsado de la Universidad Pace (bonito nombre). ¿Hubiese existido la misma respuesta por parte de dicha universidad si los ejemplares destrozados hubieran sido de la Biblia, o de Hojas de Hierba, de uno de los mayores poetas norteamericanos, Walt Whitman?
Pues bien. Imaginen ustedes qué podría ocurrir con un Presidente simpatizante de la shari-a (o cuando menos no beligerante respecto de la expansión musulmana en los USA), al que los musulmanes utilizaran como resorte para invadir culturalmente los USA. Para pensarlo, ¿no? Los USA podrían llevarse un disgusto mayúsculo si después de haberse partido la cara en Irak con los yihadistas y en Afganistán con los talibanes (a los que alguna prensa malintencionada de aquí llama insurgentes) acabaran teniendo el enemigo en casa. Se podría decir que los musulmanes habrían introducido un troyano en los USA. Aunque puede sonar racista, que se sepa, ningún agujero del culo es blanco. Y la corrección política, usada contra la democracia, un arma peligrosísima. Lo estamos comprobando ya en España. Y bueno sería que los norteamericanos tomaran nota, en vez de sonreírse con suficiencia cuando hablan de la «vieja Europa».
25 de febrero de 2008
Javierito ya ha ganado el Oscar

Supongo que voy a ejercer de español, porque no soy actor y no sabría fingir, un suponer, ser un esquimal o un bantú o un cantonés. Ejercer de español supone, muchas veces, encontrarse como aquél en la plaza de toros. Mientras el resto del tendido aplaude a rabiar la faena del diestro, hay un señor en la última fila que mueve el dedo índice y dice «¡No-se-ñor! ¡No-se-ñor!», como dando a entender que a él, Juan Español, no le engaña la supuesta maravilla de la faena.
Pues eso, que Javierito Bardem se va a casa con la preciada estatuilla. Ha estado en la Meca del cine, la fábrica de sueños, que dijo Ilya Ehrenburg, la feria de vanidades de la que Julie Christie (recordada Lara Antipova y madre de Kate Winslet en Descubriendo a Peter Pan) huyó como de la peste. Esta vez no se ha producido el curioso espectáculo de que Penélope Cruz —que a lo que parece, sí se ha acostado con todos sus pretendientes; y los de su tocaya fueron 108, nada menos...— tuviera que darle el premio a su ¿novio? y gritase histérica «¡¡Javieeeeeeeeeeeeeer!!».
No, no voy a cometer la ordinariez de decir que Bardem sea un mal actor sólo porque no coincida con mis ideas políticas. Sería no reconocer la realidad cuando le han dado un premio tan importante como el Oscar. Incluso diré que cuando le vi actuar en Los lunes al sol, de Fernando León de Aranoa, estuvo bastante bien en su papel de Santa. Mar adentro aún no la he visto (y eso que me la regalaron), porque con toda la polvareda mediática que se levantó, quedaba en mi ánimo la sospecha de que tal vez fuese un intento de adoctrinamiento cinematográfico acerca de la eutanasia, que tomaba demasiado partido. Y aunque es materia de otro post, creo que si algo no hay que darle al Estado es poder sobre la vida y la muerte. Quizá un día de éstos me arme de valor y la vea.
Me queda una cuestión por plantear. Con el dinero que costó el modelito de mamá Bardem, ¿cuántas familias cubanas podrían comer durante un mes? Tengo entendido que muchos cubanos, de ésos a los que Javierito saca a colación para meterse en un jardín que no es el suyo, viven con 35 céntimos al día (¿te acuerdas de Mila, Javier? Puede que ella sea uno de esos cubanitos). Claro que una cosa es «ser de izquierdas» y por ello pedir que se juzgue a determinadas personas por «crímenes de guerra» (de Fidel mejor no hablar, naturalmente) y otra muy diferente son los «gastos de representación». Es decir: los que uno hace para que no le tomen por un paleto con un plátano en la boca en una feria en la que se da un premio para tener contentos a los de colonias y participen todos en el gran negocio que es el Hollywood business.
Lo dicho: felicidades al pollo. Pero que se acuerde de que está más guapo haciendo de lo suyo y nada más.

