21 de abril de 2007

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa

Leo en Libertad Digital un artículo de Maite Nolla, dirigente de Ciutadans. Como también leí el artículo de Daniel Sirera, diputado del PP "Sé lo que no hicisteis este último fin de semana". Y voy a tratar de "desconfundirme" un poco.

Yo saludé con entusiasmo la llegada de Albert Rivera a la política catalana. Creía en un partido diferente de "los de siempre" y en la ruptura del "reparto" de la política catalana: una CiU poderosamente establecida, que tras 23 años continuados en el poder había creado una tupida red de clientes; una izquierda condescendiente con el nacionalismo y colaborante (PSC) en el llamado oasi català o radical en la oposición y presta a corromperse tan pronto tocara algo de Poder (ERC). Y por último, un PP renqueante y testimonial que tiene que oír de CiU lo de "tú respiras porque yo te doy permiso para respirar", contentándose con las migajas de CiU.

Por eso me pareció que Ciutadans era una propuesta diferente a ese reparto. Una propuesta que incluye a personas como Albert Boadella, que se ha distinguido siempre por una libertad interior que le lleva a defender el toro cuando se quiere cerrar definitivamente la Monumental y a poner en escena una obra corrosiva como Ubú president, contra el monolítico Pujol. O a Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional, que desde sus artículos en la Vanguardia siempre me pareció la veu del seny, eso que ahora en Cataluña brilla por su ausencia.

Confieso que me descolocó mucho la presencia de Albert Rivera en la manifestación de los titiriteros. Y su correlativa ausencia en la manifestación del PP. Creo que era más lógico que un partido que defiende la aplicación de la ley española, aunque sólo sea en Cataluña (y sobre todo aquí, que se vulnera todos los días en materia de banderas y educación) estuviese en Madrid el día 10 de marzo, conjuntamente con quienes defienden unos principios similares, en vez de andar en una manifestación de "desagravio" al Gobierno y de "oposición a la oposición". Y así fue señalado, a mi parecer con certeza, por Daniel Sirera. No obstante, vuelvo a mostrar mi apoyo a Ciutadans ante la pintada que unos vándalos dejan en casa de un diputado de ese partido, como lo haría respecto de cualquier otro diputado.

Volviendo al artículo de Maite Nolla, éste pone el dedo en la llaga, en mi opinión. ¿Qué clase de política practica el PP en Cataluña? ¿El arte de lo posible, que hubiera dicho el eterno Molt Honorable? ¿La política que le lleva a estar a rebufo de lo que CiU quiera graciosamente concederle? ¿La política que, si es cierto lo que afirma Nolla, llevará a los ayuntamientos a aquellos que repudiaron notarialmente al PP en octubre? Recordemos que cuando estuvo Vidal-Quadras de presidente del PPC, el partido no debía nada a nadie y subió porque Vidal-Quadras hizo una apuesta valiente y sin complejos.

El PP en Cataluña debe reaccionar. Debe recordar que no necesita permiso de CiU para respirar, para salir a la calle, para recorrer Cataluña y oler un poco menos a moqueta. Debe recordar que hay personas que todavía creen que hay políticos que los defienden frente a quienes pretenden clasificar a los catalanes en "catalanes de primera", "de segunda" o incluso "de tercera". Debe abandonar el discurso dels pobrets de mi y recuperar, en cambio, los valores de un partido que no se vende por unas pocas prebendas y que, como a los perrillos, lo atan al poste unas horas cuando "se porta mal". Rajoy ha tomado buena nota y el resultado está a la vista. A ver si Piqué hace lo mismo.

19 de abril de 2007

Que se jodan

Con todo el dolor de mi corazón y el respeto por las víctimas lo digo. En Estados Unidos, la "tierra de las oportunidades", ha acaecido un hecho luctuoso. Un estudiante surcoreano se ha llevado a 32 personas por delante antes de suicidarse él, una radiografía de lo que llamaríamos crimen perfecto. Ya lo habíamos visto antes en Bowling for Columbine, de Michael Moore. De algún modo, llueve sobre mojado.

Parece que en los USA es fácil conseguir un arma. Tan fácil como presentar una identificación y pagar el precio que se pida. Es el mercado. La ley de la oferta y la demanda. Quien vende no pregunta de dónde sale el dinero; quien compra no aduce sus motivos. El dinero lo es todo. No hay mayor control. Pero no solamente eso. Resulta que la política estadounidense se mueve a través de lobbies o grupos de presión, en este caso tan potentes como el de la NRA. Al parecer, ha pasado a la historia lo de "escribiré a mi senador y va a saber usted quién soy yo". Allí los políticos se deben al interés bastardo de la proliferación de armas y por eso la NRA tiene senadores en todos los partidos. Eso, sin contar la protección constitucional a llevar armas de fuego, que también es un punto a favor y contra el que la población, al parecer, no está demasiado en contra. Los intentos de regular ese mercado han fracasado estrepitosamente.

Pues ateniéndose a esas circunstancias, que se jodan. Si no son capaces de movilizar al resto, si ellos mismos creen que son "desgracias menores"... que se jodan.

11 de abril de 2007

Juantxo

Sería justamente por estas fechas, hará unos diez o quince años aproximadamente. Celebrábamos el Lunes de Pascua unos amigos en la torre de la familia de uno de ellos. Hacía un día regular, como el de este año, aunque nos dio tiempo a jugar un partidillo de fútbol antes de que empezara a llover. Había venido Juantxo, primo de una amiga, navarro él y buena gente. El caso es que comentando con él acerca del tema de la ETA, me dijo unas palabras que no recuerdo en su exactitud, pero sí se me quedó grabada la idea: "Como no os andéis con cuidado, en 30 años tendréis el mismo problema que nosotros". Yo, confiado de mí, le repliqué que eso no podía ser porque Pujol había cortado de raíz el conato de "crecimiento" de Terra Lliure (movimiento terrorista catalán de corto vuelo), que estaban cerca las Olimpiadas y que la lluvia de millones que iba cayendo en Barcelona no se iba a cortar por las bombas de cuatro descerebrados. Le vine a decir, en suma, que atendiendo a la situación política y económica del momento, no era imaginable que se diese alas a un grupo terrorista independentista. Juantxo insistió en sus palabras y yo, aunque finalmente le di la razón, pensé: "Largo me lo fiáis...".

Pues va a ser que las palabras de Juantxo fueron proféticas. Hace unos días, apareció en Barcelona el nombre de José Domingo, diputado de Ciutadans en una diana y una bandera independentista a modo de firma. No han pasado ni treinta años y el problema ya está llamando a la puerta. Sabido es que Terra Lliure, por mor de las Olimpiadas, acabó en brazos de ERC, un partido "democrático", gracias a los buenos oficios de Àngel Colom (que, andando el tiempo, acabaría en brazos de CiU que, agradecida, le nombró cónsul honorario de CiU en... Marruecos).

Pero hay que tener en cuenta otro factor. Tras veinticinco años de adoctrinamiento (que no educación) nacionalista, los jóvenes que "dan el paso" de integrarse en el independentismo ya saben de sobra que Cataluña "tiene un enemigo", que no es otro que el "Estado español", o sea, la "puta España" que decía el camarada Rubianes (malo cuando para tener público o audiencia necesitas cagarte en la madre que te parió). Y que ser "español" y "catalán" no es compatible. Y que quien trate de ostentar las dos condiciones a un tiempo no es más que un traidor que debe ser borrado de la faz de la tierra.

Parece que el pujolismo, es decir, el nacionalismo rentable, moderadamente reivindicativo y altamente quejumbroso, está liquidado. Ahora lo que se lleva es la presión. Pero no solamente la presión de la olla exprés, que sería el caso de la presión ejercida sobre "Madrid". Es la presión interna ejercida sobre los disidentes, los que no tragan, los que se atreven incluso a formar un partido político más allá de los despachos universitarios. Desde el olvido, el desprecio y la burla de los plumillas lameculos del Govern hasta las intimidaciones alevosas de mozalbetes descerebrados (pero no desorganizados: todo eso está cuidadosamente orquestado, como los amotinamientos patrióticos del Sarre de 1935, cuidadosamente organizados por la Gestapo): todo eso vale con tal de fulminar al enemigo.

Ahora bien. Lo verdaderamente grave del asunto no es tanto que el nombre de ese diputado aparezca en una pintada de esas características. Lo verdaderamente grave es que ocurra como en Euskadi: que un mozalbete independentista realice una pintada de este tipo contra una persona "desafecta" y que no pase nada. Que le quemen la librería a una persona "desafecta" y no pase nada. Que le peguen una paliza a una persona "desafecta" (como sí sería el caso aquí de Francisco Caja) y no pase nada.

Acabo de recordar un capítulo del libro "El bucle melancólico", de Jon Juaristi, que trata del paso de los jóvenes de las Juventudes Vascas (Eusko Gazteriak) a otra cosa distinta, llamada ETA. ¿Se estará dando el mismo proceso en Cataluña, ahora que el independentismo tiene parcelas de poder (tan importantes como la de Educación: moldeando ideológicamente la juventud a su gusto)?

Tenías razón, Juantxo. Y no han pasado ni siquiera treinta años. A los que no somos de la cuerda nos van a quedar tres salidas: o entregarnos como borregos, o irnos, o defendernos con uñas y dientes, ya que el Govern no lo hace por nosotros.

P.D.- Acabo de encontrar esto en el diccionario de la RAE. Es lo que tiene ser charnego e independentista...

maula.

(De maular).

1. adj. Arg., Bol., Perú y Ur. Cobarde, despreciable. U. t. c. s.

2. f. Cosa inútil y despreciable.

3. f. Engaño o artificio encubierto.

4. f. p. us. Pedazo de tela, piel o chapa que se vende como saldo o resto de mercancías.

5. f. ant. Propina o agasajo que se daba a los criados ajenos.

6. com. coloq. Persona tramposa o mala pagadora.

7. com. coloq. Persona perezosa y mala cumplidora de sus obligaciones.

ser alguien buena ~.

1. loc. verb. coloq. Ser taimado y bellaco.

9 de abril de 2007

Cara a… la hoz y el martillo (I)

Me cuenta mi padre de cuando él era mozo, en su pueblo, que aunque los niños tenían que ayudar en las tareas del campo, tenían su escuela y su maestro de primeras letras. El profesor entraba en la clase y los niños tenían que cantar el Cara al sol con el brazo en alto. Una escena muy falangista, desde luego, cuyo fervor patriótico fue decayendo con los años. En los años sesenta ya no se cantaba el himno falangista: metidos de lleno en la España en obras, en las escuelas daba más por rezar que otra cosa; y saliendo como estábamos saliendo de la pobreza, el rocanrol ya empezaba a ser lo más importante. Triunfaban el Dúo Dinámico y Manolo Escobar, que dejó de repartir cartas en Badalona para encasquetarse el micro, con bastante fortuna como se ha podido ver.

Se podrá decir que la educación que recibieron los niños de la posguerra era falangista, nacionalcatólica o cualquier otro adjetivo despreciativo que a la mente acudir pueda. Pero no se podrá negar que aquella educación tenía un punto «bueno»: la famosa «integración familia-escuela», esa especie de grial progre que busca desesperadamente la caterva educativa que gobierna hoy los destinos de las escuelas. Y que no era más que lo siguiente: si tú hacías una pifia en la escuela y el maestro te descubría, te atizaba un buen azote o regletazo (a gusto); y si además, se enteraban de la pifia en casa, recibías también otro soberano azote. Ni más ni menos. Se exigía que los niños cumplieran con sus tareas y se estaba encima de ellos constantemente. El maestro tenía una autoridad, ciertamente: ahora parece que van de «coleguillas» pero entonces eran «Don Ernesto» o «Don Tarsicio». O también «Doña Pilar» o «Doña Raimunda». Y ojo con faltarles al respeto.

Hoy en día, con todo lo que ha llovido desde entonces, el pueblo queda lejos. Se habla de «comunidad educativa», de forma que cada colegio parece una especie de «célula autogestionada» y de otros términos más propios de la panglosia pretendidamente tecnocrática de los 60-70 (en realidad, un cúmulo de expresiones de la más absoluta pedantería). ¿Y para qué? Simplemente, para conseguir que los padres se impliquen más en la educación de los hijos. Para educarlos, en el sentido de que los hijos no son «el estorbo que inevitablemente hay que aguantar en vacaciones» y que la escuela no es una especie de «aparcamiento infantil», donde se deja al niño o a la niña mientras uno va a trabajar.

Hoy en día el problema más acuciante a resolver no es tanto el acoso escolar (es un problema, es grave, pero es un problema derivado). El profesor (es decir, «alguien que profesa» ideas de otras personas; ya no maestro), privado como está de la autoridad de la que antes gozaba (y en algún caso se le podía ir la mano), se desentiende hoy. Sabe que si quiere aplicar un correctivo a algún mocoso, por muy justificado que esté, se puede echar encima al APA, al director, al Consejo escolar y en algún caso sangrante, hasta a la justicia. Que si por un zapatillazo te arrean 16 meses de separación y una multa, por un tortazo qué menos que cuatro meses, ¿no? El problema más acuciante es el de devolver la autoridad al profesor. Eso, y preparar a los profesores para que se enfrenten a una clase con 30 o 40 mozalbetes que no piensan más que en mandarse mensajitos de móvil y en acoquinar al "diferente" simplemente por diversión, además de grabarlo con el móvil y colgarlo en la Red.

No es de extrañar que haya tantos profesores «quemados», que piden la baja por depresión, ante la imposibilidad de defenderse de sus alumnos (malo cuando un profesor tiene que defenderse de sus alumnos).

8 de abril de 2007

«Yo no entiendo de economía»

Esto es lo que debió de pensar Pepiño Blanco cuando Solbes le dejó el marrón de explicar qué había pasado con el caso Endesa. El caso es que, más o menos en su papel y sin insultar (por una vez, la culpa de todo no la tuvo el PP), apareció el otro día hablando de los derechos de los accionistas de Endesa. No convenció, pero al menos resultó un poco menos faltón que de costumbre.

Modestamente, debo confesar la misma ignorancia en temas económicos que el insigne Pepiño. Supongo que para explicar el caso Endesa haría falta un libro y a un nivel no demasiado técnico, para que nos enteráramos de cuáles han sido las maniobras de unos y de otros que han terminado en el famoso «despiece» de Endesa: un trozo para Gas Natural y otro para la italiana Enel, quedándose los alemanes de E.on con un palmo de narices.

Quizá para empezar a entender el asunto habría que remontarse a los tiempos en que Montilla, hoy «insigne Molt Honorable», era ministro de Industria, puesto que hoy ocupa el exalcalde mejor peinado de toda Europa. Parece ser que Montilla había contraído una deuda de 1.000 millones de pesetas (cuanto más grande es un hombre, más grandes son sus deudas, sin duda) con La Caixa. Y como Vilarasau y Fornesa son personas de quienes «no se ríe nadie», le debieron de apretar las tuercas y debieron decirle "o pagas o…". Y Montilla pagó permitiendo la OPA hostil a Endesa. ¿Fue una cacicada? Sí. Por eso el TS primero y después Bruselas pararon la OPA. Esta es la parte nacional del culebrón Endesa, aderezada con floridas declaraciones de Zapo acerca de la nación y de la «españolidad» de Endesa y la procesión de Pizarro por toda España con un ejemplar de la Constitución, ésa que según él los gobernantes actuales se pasan por el arco de triunfo.

La segunda parte de este culebrón ya se escenifica a nivel europeo. Aquí es donde uno se pierde, limitado por sus pocos conocimientos de economía y por el pobre seguimiento que hizo de la cuestión traspasadas las fronteras nacionales. Lo que sí tengo claro es que Neelie Kroes, comisaria de Competencia, debe estar con un enfado de tamaño supergigante, porque Moncloa y los italianos de Enel se han arreglado a sus espaldas. Probablemente estas prácticas caciquiles también serán detenidas en Bruselas; pero para entonces, a los españoles ya nos habrán subido el 15% de la cuenta del gas y la electricidad. La justicia llegará, como siempre; E.on podrá reclamar lo que crea conveniente ante Bruselas y la decisión que se tome, finalmente, es muy posible que sea bastante justa. Pero veremos cuánto interés práctico tenga para los españoles, a no ser para señalar la sinvergoncería de unos gobernantes que pretenden sacar tajada para solucionar sus propios problemas.

A estas alturas del culebrón, que todavía puede durar algún tiempo, ya tenemos una víctima: el virtualmente expresidente de la CNMV, Manuel Conthe. Él es quien representa en esta película el papel del «hombre que sabía demasiado» (esperemos que no acabe igual que el personaje de Hitchcock). Además, con la carga de que el PSOE quiere impedirle demostrar lo que sabe. Así se lo ha hecho saber Antonio Gutiérrez, exsecretario general de CC.OO. y actual diputado socialista: que «no se equivoque de ventanilla», le viene a recomendar (eso de las ventanillas debe de conocerlo él muy bien). Entiendo que Conthe no es ni héroe ni villano: simplemente, amenaza con tirar de la manta y se ha colocado en una posición por ello muy peligrosa. Dejado de la mano de su examigo Solbes, quiere tirar por el camino de en medio. Y eso es lo que el PSOE, al parecer, pretende evitar.

Víctima es Endesa también, pero al mismo tiempo botín de caza de los italianos, que al parecer aprovecharon bien el desplante de Moncloa a Manuel Pizarro. ¿Qué interés tendría Moncloa en no dar gusto a Pizarro con la OPA de E.on, pese a que E.on cumplía con todas las especificaciones europeas? Finalmente, víctimas seremos los españoles, porque si ya el ministro Clos anunció esa brutal subida de precios en un sector tan estratégico como es el gas y la electricidad antes de que todo esto se supiera… es que ya estaría pactado. E.on se retira, finalmente, harta de las injerencias del Gobierno español (un Gobierno sometido a una Constitución que, al menos en teoría, protege la libertad de mercado).

Esperaremos acontecimientos ahora. Veremos si finalmente Conthe consigue explicarse en el Congreso. De paso, podremos empezar a cuantificar los perjuicios que todo este sainete nos ha producido en el bolsillo y en la economía general.

Finalizo con una cita del economista y articulista de Libertad Digital, Jorge Vallín, que entiendo describe perfectamente lo que está pasando en la economía española:

«La economía del fascismo es la unión entre grandes grupos privados y el Gobierno para conseguir unos fines "sociales", nunca liberales, donde sólo una élite se beneficia a expensas de la sociedad».

5 de abril de 2007

Cosillas "del nostre país"

Acabo de leer en Libertad Digital dos artículos de Juan Carlos Girauta sobre las chorradas nacionalistas (él dice "gansadas", pero es que su manual de estilo es más completo que el mío) y sobre la corta memoria. Efectivamente, en la avanzada sociedad catalana lo que "funciona" es el fervor por la causa, que ya denuciábamos como lo más inútil que existe en política. Pero no solamente eso. Funciona, como en toda sociedad nacionalista que se respete, el "señalamiento del enemigo". Hoy por hoy, el PP es el enemigo nacional de Cataluña. Sin embargo, aquí el PP es un enemigo relativamente pequeño. El olor a moqueta de Piqué y su cuadrilla, conjuntamente con su política "de a poquitos" es la garantía de que nunca van a ser opción de gobierno en estas tierras guiadas por la Moreneta hacia el cielo nacionalista.

Entonces, ¿por qué esas declaraciones altisonantes? De ERC no nos sorprenden en absoluto, puesto que ellos ya dijeron sin necesidad de notariarlo que el PP era el enemigo a batir. No el "adversario político", sino el enemigo, con una ferocidad mal contenida digna del español más profundo (ése al que tanto desprecian y al que por desgracia tanto se parecen). De CiU nos sorprenden un poco más, porque a fin de cuentas CiU es nacionalista. Y sin embargo pacta con el PP para gobernar en los Ayuntamientos (particularmente, el de Tarragona).

Solución que propone Juan Carlos Girauta: se aburren. Se aburren soberanamente y, por eso, los sábados en que no juega el Barça (o que juega pero no es un partido interesante, como cuando juega en la Copa Catalunya contra el Atlético Albatàrrec) salen con alguna chorrada. Véase, si no, el chalaneo de Xavier Vendrell ("te doy mi Generalitat a cambio de tu referéndum soberanista"). El asunto produce sonrojo y vergüenza ajena; pero si no recuerdo mal, ése sábado el Barça no jugaba un partido interesante.

Lo mejor, sin duda, es ser del PSC porque se puede jugar a dos barajas: cuando conviene, se juega con la baraja catalanista; y cuando ésta no conviene, se juega con la baraja "de izquierdas" (progre en realidad). Así, Maragall jugaba con la primera por el peso de la tradición familiar. Montilla juega con la segunda porque jugando con la primera sonaría falso e impostor. Por eso se presenta como catalán, pero d'Iznáha. Y además, viniendo como viene de l'Hospitalet, parte del cinturón rojo de Barcelona, no tenía elección.

¿Y qué importancia tiene esto? Para el ciudadano de a pie (sobre todo el de Barcelona), que soporta alquileres altísimos, a quien el ministro Clos (el anestesista con la mejor raya en medio de todos los ex-alcaldes de Barcelona) acaba de anunciar que le va a subir el agua, el gas y la luz... más bien poca. Pero es lo que tiene tener unos políticos "aburridos". El día en que les toquen el bolsillo, o dejan de ser aburridos, o dejan de ser políticos.

4 de abril de 2007

Cuestión de "cojones"

Creíamos que el nacionalismo abertzale ("amantes de la patria", que tiene bolaños la cosa) era lo más cavernario que teníamos por estas castigadas tierras españolas. También creíamos que no se iban a presentar; nos lo prometió Zapo (ya se han presentado en sociedad, con la bendición del "rey negro"). A ver con qué malabarismo nos salen Zapo y Rub-al-Kabra para que se presenten a las elecciones en mayo, aunque esto es harina para otro artículo).

El artículo de hoy tiene otro tema, que podría estar relacionado. Hoy quería yo recordar a los supuestamente nacionalistas "moderados". ¿Qué se entiende por "moderados"? ¿Que se trata de personas que no matan ni mueren por su ideal? Como siempre, hay que recordar que la línea que separa lo moderado de lo radical en cuanto a nacionalismo vasco es muy fina y que la comunicación entre ambas líneas ha sido siempre fluida (más en los tiempos de Arzallus, menos en los de Imaz, a lo que parece).

El PNV siempre quiso colgarse la etiqueta de moderado frente a ETA. Obvio: el PNV no asesina, no extorsiona por la brava. Consideremos también otro detalle: llevando más de veinte años en el poder, no le hace falta. El poder tiene otros medios más sutiles para borrar a la gente "molesta" del mapa; incluso tiene el recurso, como es el caso del PNV, de recurrir a los "chicos de la gasolina" para que le hagan el trabajo sucio (recordemos la librería Lagun en San Sebastián, de María Teresa Castells, tantas veces quemada o rotas sus lunas).

Lo que ocurrió hace unos días en la sede del TSJPV no fue solamente la patada en los genitales al señor Antonio Aguirre por parte de un matoncillo del PNV. Fue el recordatorio de que al PNV se le pueden aplicar muchos calificativos, menos el de "moderado". También es muy significativo lo que ocurrió: dos miembros del Foro Ermua lo retuvieron hasta que la dos ertzainas hicieron acto presencia. Éstos, mirando hacia un punto determinado, parece ser que recibieron la orden de dejarlo marchar.

Si la patada la hubiera propinado el señor Aguirre, rápidamente los medios nacionalistas y de izquierda (sí, de izquierda también) se hubieran abalanzado sobre éste cual jauría furiosa y le hubieran tratado de "español", de "bestia" y otros apelativos "cariñosos". Y se hubiera concluido: "así son los del PP" (desconozco si el señor Aguirre es militante del PP; pero a la prensa socialista no le importa mezclar churras con merinas cuando se trata de los traidores).

Resulta que el tal sujeto es un coleccionista de enchufillos del PNV y funcionario jubilado, marca de la casa y guía y norte de todos aquellos que quieran progresar en el universo peneuvista. El hecho de que los ertzainas le dejaran marchar después de haber recibido una orden visual no es sino la constatación de la impunidad de la que gozan en Euskadi quienes atacan de cualquier modo o manera a los "traidores" (llámense Foro Ermua, Basta Ya, AVT y ese otro largo etcétera que se opone a la tiranía nacionalista y lucha por no ser enviado al olvido).

Si quedaba alguna duda respecto de la "moderación" del PNV, ha quedado totalmente aclarada. Desde el "entraremos por cojones" del consejero Azkarraga hasta la patada del gorila semi-anónimo, va a ser que se trata de una cuestión de "cojones". Pues eso: manda cojones...

26 de marzo de 2007

La transición pendiente

Buena la ha liado el señor Polanco con sus declaraciones. A propósito de una de las manifestaciones más multitudinarias de la democracia, Don Jesús del Gran Poder dice que "es una manifestación que es el franquismo puro y duro". Y que "le dan mucho miedo las ansias de revancha si la derecha vuelve al poder".

Lo del "franquismo" bien lo ha de saber él, que se enriqueció con Franco y con Suárez, último jefe del Movimiento Nacional. Él, que con Felipe González consolidó su poder y a quien Aznar sólo pudo hacer algunas cosquillitas (lo de Sogecable fue una broma, aunque se llevara por delante a uno de los jueces más honrados de la democracia). Él, que ahora manda recados a Zapo a través del Pravda. Él, pues, que se ha convertido en el amo y de quien Zapo, como el logotipo de la discográfica HMV, es el perrito faldero, hasta el punto de que el PSOE parece la "franquicia política" de PRISA.

Se ha hablado mucho de la "segunda transición". La primera, en mi opinión, fue la que hizo la derecha: Fraga, cual Moisés gallego, llevó a la travesía del desierto a la derecha, que nunca fue del todo obediente y que también cayó en la tentación de adorar al becerro de oro. Erraron durante bastantes años (no cuarenta, por cierto) e incluso hubo un advenedizo que con minoría absoluta le quiso plantear al todopoderoso gobierno de Felipe una moción de censura. Por eso Fraga se quedó a dos palmos de pisar la tierra prometida (el anhelado poder) y fue su sucesor Aznar quien la holló con todo el derecho, después de haber puesto firmes a la tropa y haber expulsado a los díscolos (a alguno de ellos lo veríamos después con los filisteos, convertido en "amigo del pueblo filisteo"). Hoy por hoy, pues, la derecha es una alternativa democrática de gobierno tan legítima como las demás.

Sin embargo, si miramos del otro lado, resulta que después de 40 años (éstos sí) de travesía del desierto, la izquierda vuelve con el ideario de siempre. El mismo de Largo Caballero e Indalecio Prieto. El mismo de Pablo Iglesias ("acataremos la legalidad cuando nos convenga; cuando no nos convenga no lo haremos"). Al igual que al régimen franquista, la crítica les provoca una dolorosísima urticaria, que tratan de calmar con el remedio de siempre: "es que la derecha sólo sabe crispar". La izquierda actual sigue peleando contra Franco (y sigue perdiendo, aunque esté en el Gobierno: sólo así se explica que el gobierno organice manifas contra la oposición). De forma urgente, un médico tendría que prescribirles esa transición que tanto necesitan (su pasado es de todo menos democrático).

No menos recomendable es esa segunda transición para los nacionalismos. Después de 40 años de travesía del desierto, el nacionalismo llega a las puertas de la democracia con el mismo ideario de Sabino Arana en el caso vasco o con la misma idea de la "Arcadia feliz" de Joan Maragall y de Prat de la Riba. Claro que en el caso vasco tuvieron que "maquillarlo" un poco para que pasara por democrático: las teorías racistas de Sabino se sustituyeron por la discriminación lingüística, que en el fondo viene a ser lo mismo pero "más fino", más "a lo Neguri". En Catalunya no hubo ese problema: cuando Franco, la oligarquía catalana hablaba catalán en la intimidad; y a los cuatro días de proclamarse el Estatut, cualquiera que hablara castellano era declarado un paria por esa misma oligarquía.

Y aunque esto pueda parecer una "herejía", ETA es el último residuo del franquismo, bien que ahora travestidos en mafia de asesinos a sueldo, perdida ya toda esperanza de que la ideología los salve de la di-solución final...

No nos hable de "franquistas", señor Polanco. Usted es el último de ellos.

25 de marzo de 2007

Hermann Tertsch

Vaya por delante que para nada soy lector habitual del Pravda (diario anteriormente conocido como "Er Paí"). Mayormente, que diría Fiti, porque acabo de enterarme de que los lectores de Periodista Digital lo consideran el más sectario de los diarios mayoritarios. Lo cierto es que me llama la atención (aunque no me sorprende) cómo Jesús del Gran Poder fulmina a uno de sus plumillas simplemente por andar trasteando en "campo enemigo".

Parece ser que el señor Tertsch resulta ser de la vieja guardia del diario y no está muy conforme con la actuación de la nueva dirección del rotativo. Es lo que ocurre con las "viejas guardias": que como llevan tantos años en el mismo sitio, se creen con derecho a opinar y a colocarse moralmente por encima de quienes mandan. Les ocurrió a las viejas guardias comunistas; les ocurrió también a los "camisas viejas" falangistas. ¿Pero qué se ha creído usted, hombre? Aquí manda quien manda y se ha terminado. Como se dice en el "Decálogo del Jefe":

Artículo I. El Jefe siempre tiene razón.
Artículo II. Si no la tiene, se le aplica el Artículo I.

Parece ser que esa tendencia de la vieja guardia a ir por libre le ha costado cara al señor Tertsch. Uno cree que por "tener una trayectoria" de fidelidad absoluta e inmaculado fervor al servicio de la causa ya es una "vaca sagrada" y por lo tanto, intocable en sus hechos y opiniones. Y no: se convierte uno en intocable, sí, pero de los de abajo. Un paria. Un apestado.

Algo tiene que oler a podrido en una democracia cuando empiezan a conocerse nombres de periodistas represaliados. Hace un tiempo fue Josep Clemente. Hace unos días fue Jordi Barbeta (bien es verdad que el Tripartito I ya tenía enfilada a La Vanguardia; pero lo del señor Barbeta traspasa los límites hasta de la buena educación: hay que tener bolaños). Y ahora le toca el turno a Hermann Tertsch, que debe de haberse dado cuenta de que "el futuro ya no es lo que era" y cuyos segundos apellidos, según me he informado, son Del Valle-Lersundi (querida, recordada y llorada Loyola: cuánta falta nos hace en estos momentos una Loyola de Palacio que frene un poco el circo de tres pistas en que se ha convertido España).

Pero lo más curioso es que estos nombres surgen allí donde domina la izquierda: es decir, Cataluña y los aledaños del Pravda. Recuerdo ahora que no hace mucho tiempo un progrerillo de medio pelo "echaba pestes de la censura franquista" y me aseveraba, afirmaba y recontra-afirmaba que "hoy en día no hay censura". Pues bien: al igual que a Zapo, los hechos le desmienten. No solamente sigue existiendo la censura, sino que además ésta se ejerce "en nombre de la libertad". Y la ejerce quien todos los días se llena la boca con esa palabra. No confío en que ese progrerillo me dé algún día la razón, porque un progre prefiere sus ideas a la realidad cuando sus ideas y la realidad son divergentes. No obstante, los hechos son tozudos (eppur' si muove) y con eso basta.

22 de marzo de 2007

Politkom Bolaños

En China se están dejando de las zarandajas del "hombre nuevo" y van poniendo el traje Mao en bolitas de alcanfort. Empiezan, muy al contrario, a hablar de religión y de propiedad privada (no se puede vivir sin Dios ni sin dinero; sobre todo sin lo segundo). Mi opinión es que están cambiando la piel de dictadura de izquierdas para acabar luciendo la de dictadura de derechas, más acorde con los tiempos que corren, que ya no son los que corrían.

En España, sin embargo, algunos parecen no haberse enterado. No se han enterado de que el comunismo como sistema político y referente ideológico fue derribado en noviembre de 1989. Tal es el caso del camarada comisario Bolaños. El gospodin politkom Bolaños ya estuvo metido en líos debido a su gran bocaza; y estamos seguros de que hubiera hecho una gran carrera a la sombra de Lavrenti Beria, a juzgar por las trazas del personaje.

Pero lo peor es que el camarada comisario Bolaños reinicide. Ya al señor Esteban Gómez Rovira Jr. le acabó llamando (a él y a todos los que piensan como él, claro) "panda de fachas y neonazis", "fascista de mierda" o "subnormal" y aún más. Nos lo cuenta Periodista Digital:

Rovira, que se identificó con nombre, apellidos y número de colegiado en el Colegio de Abogados, considerando que "ya entra dentro de la chulería más que en la falta de educación" la actitud de Bolaño, le responde diciendo que "sospecho que su futuro profesional es negro cual carbón", pronóstico que debió sentar muy mal al dircom del ministro, que ya sí, respondió diciendo "hablas de tu puta madre, cerdo hijo de puta". A este correo sólo llegó una contestación, en la que Rovira le informaba de que se verían en los tribunales.

Pues bien. Otra de las gracias del camarada comisario ha sido encararse con el señor Jordi Barbeta, de La Vanguardia y decirle con mucho cariño: "Te juro que no voy a parar hasta joderte". Uno puede no simpatizar con el periodista que le pone a parir. Incluso con el diario en el que trabaja dicho periodista. Pero lo que no es de recibo son las maneras prepotentes del camarada comisario, Zhdanov redivivo o trasunto del sargento Highway (al menos ése logró que aquellos desgarramantas se comportasen como verdaderos soldados).

Significativa ha sido también la ausencia de artículos en favor de la independencia del señor Barbeta y de su derecho a criticar al poder (ésa es una de las funciones principales del periodista, precisamente: ser mosca cojonera del poder y no su primer lameculos). Tal como denuncia José García Domínguez en Libertad Digital, nadie ha salido en defensa del redactor, a pesar de ser "uno de los nuestros" de toda la vida, lo cual dice bien poco del Col·legi de Periodistes de Catalunya. Que no lo hicieran con Josep Clemente, que con un par se atrevió a poner como chupa de dómine el sacrosanto oasi català "puede tener un pase"; pero que nadie defienda a uno que "es de la cuerda"... vamos.

Creo que ya lo he comentado en algún otro post. Que con el Tripartito bis nos encaminamos a pasos lentos pero sin retroceder a la República Socialista Soviética de Catalunya. Los troglodíticos modos y maneras del politkom Bolaños, del que no se tiene noticia de que haya presentado dimisión o de que Montilla le haya cesado fulminantemente parecen un indicio más que evidente.

20 de marzo de 2007

Corán porno

La noticia de la semana va a resultar ser otra genialidad de un gobierno socialista, esta vez del extremeño. Resulta que un señor que se dice fotógrafo e ilustrador ha sacado un libro en el cual se puede ver a la Virgen y a su prima Santa Isabel en actitudes poco adecuadas (entre otras lindezas, suponemos). La ofensa a los católicos es de grueso calibre; sin embargo, si este señor se hubiera pagado la edición de su bolsillo, podríamos aplicar el derecho a la libertad de expresión ("artística", en este caso) tensando mucho los límites del mismo. Que dicen los teóricos que una pedorreta es "arte" si lo es para alguien. Cosas más raras se han visto y oído, oiga.

La cosa quedaría ahí si no fuera porque esa gran obra del arte patrio ha sido financiada con el dinero de todos los extremeños, tanto de los "creyentes" como de los "paganos" (en realidad todos paganos, tirios y troyanos). El señor Rodríguez Ibarra se ha caracterizado siempre por dar la nota y su despedida no iba a ser una excepción. Y sin encomendarse a Dios ni al diablo, su gobierno ha permitido que con dinero público se financiase esta ofensa.

Pensemos por un momento. Si ese libro hubiese sacado a Mahoma, al Moro Muza (con la cara de Ben Laden) y a Hassan II (padre del actual rey de Marruecos) haciendo(se) guarreridas españolas antes de la comida, que diría Chiquito, rodeados de gachises (digoooooooooo huríes) en el Jardín de Alá, se habría armado "la de Dios es Cristo". Enarbolando las coránicas suras, los Yusufgalanes y otros comparsas-compañeros-camaradas de la troupe islámica hubieran declarado un pedazo de fatwa. Una fatwa (una mardisión gitana, para entendernos) más dura que la que le echaron a Salman Rushdie por sus "versos satánicos". Que no era para tanto; para "satánicos", los versos de Les litanies de Satan, de Baudelaire ("Gloire et louange à toi, Satan...")

Viene a ser lo que hemos dicho siempre: que si la Iglesia Católica sostuviera, financiara y alentara a un grupo de locos religiosos terroristas, a los "rojos" no se les ocurriría insultar de ese modo a la Iglesia. Por eso, desde que mandan quienes mandan y donde mandan, insultar a la Iglesia no solamente sale gratis: se computa como mérito a la hora de hacer carrera en el Partido.

Y que no nos traten de confundir: no son laicos, sino anticatólicos.

19 de marzo de 2007

Ponga un chinito en su vida

O un negrito. O un indiecito. Es la "moda" en cuanto a hijos no naturales. Lo practica Angelina Jolie, que tiene fijación por los vietnamitas. O nuestra Isabel Pantoja, que se trajo una niña del Perú (foto con Fujimori incluida: quién le ha visto y quién le ve ahora). Los orgullosos padres, henchidos de conciencia social, toman el chárter hacia la pobreza, dispuestos a rescatar un espécimen de aquellas lejanas y exóticas tierras y de paso redimir su capitalista conciencia y su carne pecadora.

Desde luego y por lo poco que yo sé, como penitencia no está nada mal. El proceso puede durar unos dos años, dependiendo de las cantidades que se paguen (cuanto más potente se es, más exprés es la adopción) y de la agencia a la que se acuda. El papeleo también es una penitencia: cuando se termina, parece que uno ha firmado el Quijote (pero todo sea por el niño, claro). Sobre todo, lo importante es la idoneidad: psicológica, fisiológica... pero en especial económica, para que el Gobierno del país exótico de turno pueda exprimirte todo lo que quiera. A veces hay que incluir a la agencia, que también puede pedir dinero para esto, para lo otro y para lo de más allá. Y los padres, jodidos pero ilusionados, pagan y pagan y vuelven a pagar...

Respeto, por supuesto y como no podía ser de otra manera, esa decisión. Pero a mí me parece que, adoptar por adoptar, no hace falta irse tan lejos. Es verdad que a veces en las noticias salen hechos espeluznantes y uno, impotente ante tanta crueldad (el caso del orfanato ruso o antes los chinos, que hacían "desaparecer" a las niñas siguiendo la bárbara costumbre espartana), quiere hacer algo. No obstante, opino que en España ya tenemos una cuota suficiente de desgracias y sufrimiento infantil como para irse tan lejos a buscar la "salvación".

Estamos en tiempo de Cuaresma, sí. Pero como suele decirse, no hay que aumentar la carga que Dios pone sobre nuestros hombros. Seguro que los orgullosos padres de un niño de ojos rasgados o una niña de piel oscura sienten, cuando tienen a la criatura en brazos, que han ganado el cielo. Y es probable que así sea: han pagado mucho dinero por ello, así que el cielo es lo menos que les pueden dar.

A no ser, claro, que adoptar en España sea más caro que adoptar en China. Y como está el patio hoy en día, quién sabe. Como decía el chiste, "de infierno a infierno es llamada local".

17 de marzo de 2007

Pederastas

Hace ya bastante tiempo que en las noticias (sobre todo en las de la televisión) aparece con alguna frecuencia la noticia de que "cae una red de pederastas". Son de diversas provincias españolas y resulta que el jefe de la red es un señor "normal" en cuyo disco duro aparecen varias (o muchas gigas) de imágenes y videos relacionados con el tema.

Vaya por delante que comento este tema con la mayor de las repugnancias. Aparte de felicitar a la Unidad de Delitos Informáticos de la Guardia Civil por el excelente trabajo que a mi parecer está haciendo, quisiera comentar varias cosas que me llaman la atención.

A mi juicio (profano, desde luego) un pederasta es un enfermo, además de un delincuente. Por lo tanto, además de condenarle considero conveniente que se explore en lo posible las profundidades de su mente, para llegar al conocimiento de la raíz de esa enfermedad mental. Dicho en palabras más llanas: ¿por qué un pederasta llega a serlo y a hacer lo que hace? Probablemente, mis parámetros morales son conservadores y me cueste entenderlo. ¿Quién se atrevería, con un mínimo de sentido y valores morales, a robarle su inocencia a un pequeño? ¿Qué depravada mente podría llegar a sentir un placer de intensidad sexual ante un hecho así?

Diferente es el caso del sado, también conocido por sus siglas inglesas BDSM. Aunque yo en lo particular no me prestaría a semejante práctica, puedo "entender" que dos personas adultas consientan libremente en prestarse a jugar ese juego. Nada que objetar puesto que ambas partes saben dónde se meten y hasta dónde pueden llegar, al menos en la teoría.

No sé si se puede aplicar la teoría que se suele aplicar a los maltratadores: es decir, que un pederasta lo es porque en su niñez fue abusado por alguien de su familia y él no hace sino pagar a los demás lo que hicieron con él. Así, pues, ¿un pederasta hace lo que hace "porque no puede evitarlo"? Equivaldría a equipararlo con un adicto (a las drogas, al alcohol, a internet, a la televisión, a la comida, al gimnasio...). O, por el contrario: ¿es alguien que sabe perfectamente lo que hace y que busca voluntariamente ese tipo de comportamientos? Sin dejar de condenarle legalmente (la ley debe ser cumplida) y dejando momentáneamente aparte valoraciones morales, creo que sería bueno considerar cuál sea la lógica o encadenamiento mental de ideas que lleve a una persona a incurrir en un comportamiento que los demás denominamos "pederastia" o "pedofilia".

Particularmente, me inclino por una mezcla de ambas posiciones: posiblemente hay un "fallo psicológico" que provoca en estas personas la necesidad de abusar de un ser indefenso como un niño; de, como decía antes, robarle su infancia, su inocencia. Hasta con criaturas de 6 meses ha denunciado la prensa estos comportamientos, lo cual creo que repugna hasta a la mente más "abierta".

En fin. Es complicada la mente humana. Ya lo dijo Goya: "El sueño de la razón produce monstruos". La admonición de Goya sigue en pie. La pedofilia es una muestra de lo que la mente produce cuando cree que no la vigilan.

14 de marzo de 2007

"Tus muertos"

Suscribo en toda su extensión el artículo que Cristina López-Schlichting escribe hoy en La Razón. El descubrimiento del monumento al 11-M debió continuar con el protagonismo de las víctimas del más horrendo atentado de la democracia. Debió haber continuado con el silencio y con el desolado solo de violonchelo desgranando las notas de El cant dels ocells, de Casals. Para recordarnos que por encima del ruido inane de las rencillas políticas de los vivos, están la soledad y el silencio de los muertos, de los que ya no volverán.

Sin embargo, el cristal de que está hecho ese monumento representa bien la fragilidad de la condición humana. Y como el cristal quebraron el necesario recogimiento y respeto a la memoria de los fallecidos en ese atentado. Volvieron a oírse las palabras "rojo" y "facha", las mismas que hace 70 años llevaron a la tumba aproximadamente a un millón de españoles. Pudo más el odio cainita que parece un cromosoma más de la esencia española, que el debido respeto a las víctimas del atentado terrorista. Víctimas, además, que lo fueron de toda edad y condición: blancos, negros, amarillos, españoles, latinoamericanos...

Pero voy a añadir algo más. El modus operandi habitual de la izquierda es la provocación, principio que si no viene en el capítulo primero del "manual del buen izquierdista", viene en la primera página del segundo. La izquierda sabe cómo (lleva muchos años haciéndolo) tirar la piedra y esconder la mano. Es López Garrido (apostrofado por su antiguo jefe Anguita como "felón") cuando dice que "la derecha se apropia de los símbolos nacionales". Es Pepiño cuando dice que "los manifestantes del sábado pasado representan la mitad de los muertos de la guerra de Irak" (mal vamos si hay que sacar a pasear la guerra de Irak a estas alturas) y otras "gracias", por decirlo amablemente. Es Rubalcaba cuando en una comparecencia de 60 minutos en la que tiene que explicar su política penitenciaria, se pasa 45 minutos hablando de la del PP de hace 9 años y los 15 minutos restantes tratando de esquivar las preguntas directas de un inmenso Zaplana (y de paso, haciéndole el trabajo sucio a Zapo).

Y hay más. Es la Universidad de Barcelona, declarando a Aznar "persona non grata" y agrediendo físicamente a quienes, como el profesor Francisco Caja, no comulgan con las ruedas de molino nazionalistas. Es la Universidad de Lleida, en la que finalmente Aznar no pudo pronunciar una conferencia porque una serie de "alborotadores de cuarta" se lo impidieron. Se supone que la Universidad es una institución donde debería estar garantizada sobre todo la libre circulación de ideas, donde todo aquello que respete la Constitución tuviera cabida y derecho a ser oído. Pues no.

Por lo general, la derecha es civilizada y cuando un señor de ideología contraria quiere protagonizar un acto público, como una conferencia o similares, suele optar por no hacer acto de presencia. La izquierda, no. La izquierda no puede tolerar que alguien ose discrepar del pensamiento único en el territorio que considera de su dominio y por eso trata de reventar cualquier propuesta "diferente". Por eso han ocurrido incidentes en Barcelona como el de junio pasado, en un acto convocado por Ciutadans. O el ataque del stand del PP en Lleida durante la Diada de Sant Jordi, poco antes. Podríamos tirar de hemeroteca y rastrear qué ocurre cuando a la derecha se le ocurre hacer algo distinto de quedarse en casa, de rodillas y con el culo apretado. Tendríamos para un buen rato.

Me he permitido todo este gran rodeo a cuenta de la actitud de algunos a quienes no cuesta nada provocar. Y de la de otros que se han cansado de agachar la cabeza y poner la otra mejilla. No importa quién empezara. Por encima de todo eso estaban las víctimas y el monumento. Y la música de Pau Casals.

El mejor monumento que se puede hacer a las víctimas, para respetar su memoria y devolverles su dignidad, es exigir justicia. Es trabajar sin descanso para que finalmente sepamos la verdad de lo que ocurrió en esos nefastos días de hace tres años. Algo que el Gobierno ha demostrado sobradamente no estar dispuesto a hacer.

Descansen en paz las 192 personas que fallecieron el 11 de marzo de 2004. Y ni "tus muertos" ni "los míos".

13 de marzo de 2007

Una opinión

¿Cómo resolvería Usted la crisis nacional por la división de los dos grandes partidos?
Pregunta del 12-03-2007 - Bitácora de los lectores de Libertad Digital

(Gracias, Sinuhe19)

Supongo que a hostias otra vez. Ellos lo están provocando y eligen armas. Salvo que Dios lo remedie el duelo ya esta en marcha. Sólo un tonto tomaría a broma la amenaza. Se está trampeando para cambiar la Constitución, de tal modo que permita la secesión de Las Vascongadas, Navarra incluida, y Cataluña. En esta operación marchan juntos CiU, ERC, IU, PNV y el resto de partidos nazi-onalistas, juntamente con el P$O€. Confunden y manipulan a la opinión pública con facilidad, pues no es tan difícil ver a dónde conducen los delirios de esta gente: a conflictos civiles sumamente peligrosos, o al hundimiento de España en una impotencia adormecida y suicida.

Ya no hablemos de los partidos nazi-onalistas. En realidad también muchos socialistas, que por su educación ideológica tienen un concepto muy negativo de España, y no consideran la subsistencia de nuestro país un objetivo importante. Diría más aún: para muchos de ellos, en Cataluña y Vascongadas sobre todo, acabar con la unidad de España es, si no un empeño definido, sí algo perfectamente deseable. Por tanto no ven ahí una razón de peso para oponerse al terror.

Una u otra causa para combatir el terror sería la defensa de la democracia; pero la izquierda ha vivido (y parte de ella vive aún) ensoñada en hueras utopías de fondo antidemocrático, y en intentos de aplicar una “pedagogía” de arbitrarias buenas intenciones, básicamente contrarias a las libertades. Para eso quieren el poder y su balance habla por si sólo. El poder les interesa solamente por el poder. Sus partidos, los de la izquierda y los nazi-onalistas han llegado a ser poco más que aparatos en busca de mando y empleo para una legión de aspirantes a vivir del erario público.

No era de esperar del P$O€ una verdadera política antiterrorista ni una alianza con el único partido que sigue defendiendo la unidad nacional. Ellos han elegido la “negociación”, mientras el españolito no sabe que se está pagando y que se pagará, aunque todos lo intuimos.

Aunque el odio africano cause estragos en su propia militancia, incapaz de entender el enfrentamiento y el rencor sin límite hacia la derecha y aunque zETAp, La Vicemico, Llamacafres y sus amigos lo nieguen, es una realidad incuestionable que la izquierda española demuestra sentirse más a gusto en compañía de terroristas como Otegui y Josu Ternera, de separatistas y de nacionalistas que desprecian la constitución, como los seguidores de Ibarretxe y Carod Rovira, que con los integrantes del Partido Popular y con las víctimas del terrorismo.

Para llegar a esa barbaridad ideológica, algo sumamente grave ha debido ocurrirle a la concepción que la izquierda tiene del gobierno y de la política en democracia, cuyo envilecimiento ha ido más lejos de lo que se temían los más pesimistas. Sólo existen dos explicaciones racionales: o se ha perdido hasta la última gota de principios ideológicos o la obsesión por el poder se ha hecho tan enfermiza e insana que cualquier cosa es lícita, hasta lo antinatural y lo absurdo, con tal de aplastar al adversario y conseguir o conservar el ansiado poder.

Los dirigentes de la actual izquierda deberían reflexionar y analizar qué enfermedad es la que les ha llevado a negarse a cumplir los deseos ciudadanos, partidarios de que se restablezcan el diálogo y la cooperación entre los partidos, optando a cambio por compartir objetivos y estrategias con los pistoleros, los violentos, los que han asesinado a decenas de socialistas en el pasado, los que han profanado la tumba de Gregorio Ordóñez, los que vuelan por los aires los aparcamientos de Barajas o los que arropan a Ibarretxe y niegan la igualdad ante la ley, afirmando, por ejemplo, que el lendakari no es un ciudadano común.

Estamos a un paso de repetir la historia. Quiera Dios que no resolvamos el asunto a hostia limpia como de costumbre.

12 de marzo de 2007

Post número 100

Como para no creerlo. Cuando empecé este blog, hace un año, que ya era continuación de otro que cerraron, no pensé llegar a la mágica cifra de cien posts. No pensé que tendría la suficiente paciencia para reconstruir mi blog y seguir desde allí. Veía los blogs de otros compañeros que llegaban sin despeinarse a la brutal cifra de 300 o 400 posts, me entraba la envidia y decía: "¿Y cuándo llegarás tú a ese número?". Bien, pues poco a poco vamos dando pasos.

Me doy cuenta de que muchos blogs son cuatro líneas y una imagen, mientras que el mío, generalmente, es "sólo texto". La verdad: que no me importa que mi blog no sea lo último en birguerías informáticas, con una aplicación que al mismo tiempo te da las noticias del día, te pone tu música porque se conecta a una carpeta de tu disco duro y se puede jugar a una versión más o menos apañadita del Arkanoid. Me basta con poder escribir sobre lo que me llama la atención. Particularmente sobre política, pues de eso se habla mayormente en este blog: de las motos que la clase política dirigente trata de vendernos pensando que vamos a tragar sin más. Como siempre he dicho, me basta con poder escribir aquí lo que no me publicarían en un diario (de hecho, he intentado hace unos días traspasar la blogosfera, con el mismo resultado inútil de siempre). Como decía Orwell, que ése sí que era verdaderamente de izquierdas, "todos los cerdos son iguales, pero algunos son más iguales que otros".

En fin, pues: éste es el post número 100 y ya veremos qué podremos decir cuando lleguemos al 200...

9 de marzo de 2007

Cánones y verdades

Transcribo casi palabra por palabra un escrito de Juan César Jover que no tiene desperdicio, ahora que estamos de movilización contra el canon de la SGAE (canon que, por otra parte, protegen y avalan tanto el PSOE como el PP...).

LA VERDAD SOBRE LA SGAE

Juan César Jover

Imaginémonos que somos músicos, y queremos hacer dinerillo con nuestros temas. Llamas a la $$$$ y ¿qué te contestan? "Afíliate y te asesoraremos". Eso está bien: si no estas dentro, no te dan ni las gracias. Eso se llama ayudar y lo demás son tonterías.

Bueno, no pasa nada. Nos montamos los temas y conseguimos un máster del disco, del cual, ahora, queremos hacer copias. Llegamos alegres y felices a la empresa que hace las copias (da igual cuál elijas), les das tu flamante copia maestra, ellos te miran y esperan. ¿Cómo? ¿Que traerte mi copia maestra, con mis derechos registrados legalmente no es suficiente? Parece ser que no. Por muy legal que te parezca el papelito, el de la $$$$ lo es más; no sólo eso, también es verde. Va a ser lo del color. Tienes que declarar a la $$$$ el número de copias y el precio de distribución, y pagar a la $$$$. "Qué gran riesgo", pensamos ahora, "qué bien que tenemos grandes compañías que se arriesgan". ¿De verdad se arriesgan? No: tú no eres una gran compañía, y tienes que ir con el dinero por delante. Es decir: primero pagas y luego cobras. Si fueras una gran compañía sería distinto: primero cobras y luego pagas, lo cual hace las cosas bastante mas fáciles.

Bueno, hemos conseguido los cedés fuera de España. Ahora queremos distribuirlos. Llegamos a la distribuidora, y cuál es nuestra sorpresa cuando ellos también nos piden el papelito de la $$$$; si no, nada de nada.

Hoy es nuestro gran día. El amigo de un amigo nuestro nos ha conseguido una actuación en un bar. Sacaremos dos duros (bueno, ahora diez céntimos) y nos tocará trabajar como esclavos durante horas para tocar delante de cuatro personas, pero no importa. Cuál será nuestra sorpresa al encontrarnos a la gente de la $$$$. ¡Qué alegría! Viene a vernos. Nos acercamos, les saludamos y nos dan un bonito papel. Nos piden que pongamos el nombre de las canciones que vamos a tocar y que se llevan parte del dinero. Si nos negamos, pues nada: llaman a la Guardia Civil, montan un escándalo y no hay concierto. Por supuesto, el dueño del local ya no te deja entrar nunca más.

De momento ya vemos las ayudas prestadas a la hora de sacar nuestro disco al mercado con cierta libertad, intentando no pasar por el aro y sin afiliarnos. Hemos encontrado un gran apoyo en esta querida Sociedad. Ellos dicen que velan por los derechos de los autores, pero el problema es que no nos aclaran de qué autores. Nos afiliamos, porque como dicen algunos autores, "en su momento parecía una buena idea"(?). Ahora podremos vivir tranquilos, pues la gran $$$$ nos protege. Y no debemos preocuparnos por nada, ya que ahora nos protege una sociedad que hace parecer al Padrino un aficionado.

Se pasará por los bares recolectando dinero. Es decir, que a un bar que nos haga el favor de poner un grupo al que nadie conoce, le cuesta dinero. No contento con ello, al pobre señor le cobran el día que compra el aparato, y aparte le cobran por tenerlo en un sitio público funcionando. ¿Cuántas veces le cobran nuestros derechos?

Da igual que sea un bar pequeño, donde tres jubilados juegan a las cartas y sólo se ve el telediario de Televisión Española (pagado con los impuestos de todos), y que ni es música ni es nada. Si está encendido el televisor, ellos pasan y le cobran, y pobre de él como diga que no.

Reconozco que algunos presentadores de telediario son muy buenos, pero para llegar a cantante tienen que practicar un poco más, ponerse música o algo por el estilo, y sobre todo, afiliarse a la $$$$, para que le puedan cobrar al señor del bar.

Vamos, que aquí parece que cobran incluso porque alguien tararee tus canciones en la ducha. Parece que la cosa va bien: nadie quiere ni hablar oír de ti ni de tu disco, nadie quiere pagar por poner la música de un grupo sin nombre, por lo que tu disco no se escucha ni en tu casa (no sea que a tu padre también le cobren: ¡quién sabe a estas alturas!).

También están los cánones: el conocido sobre los CDR, sobre las cintas de vídeo, sobre las cintas de audio, sobre los aparatos grabadores, sobre las fotocopiadoras, y como nos despistemos, sobre los discos duros de los ordenadores y la conexión a Internet.

Bueno, ha llegado el momento de la verdad, de ver el dinero, de ver los minolles como dice nuestro amigo Rafa. ¿Que no hay minolles? ¿Que no vemos ni un duro? Aaaaahhh, es que no nos habíamos enterado: más del 60% de los autores afiliados no cobran porque no llegan a los mínimos ¿Y qué pasa con ese dinero? Grandes secretos de la humanidad. Bien, no nos pongamos nerviosos: esto es una Sociedad y se podrá votar. Ah, ¿que no se puede votar? Pero si me han dicho que hay elecciones y cosas de ésas. Parece ser que tampoco nos enteramos de esa parte: que si no llegas a unos mínimos tampoco tienes derecho a voto. ¿Y por qué hay mas votos que gente que llega a los mínimos? Muchas gracias por explicarnos que a partir de ciertas cantidades tienes derecho a más de un voto, y puedes llegar a cinco votos tú solito. Eso está bien, pero creo que sólo está bien para los de arriba, los de abajo no cobramos y no tenemos derecho a rabiar.

Bien, ¿qué tenemos? Tenemos unas ventas casi nulas, ya que no nos escucha ni el gato del garaje en el que tocamos. Tenemos deudas por todas partes por todo lo que les hemos tenido que pagar. Tenemos a media sociedad española boicoteándonos porque somos socios de la $$$$ y la $$$$ les cae mal (entre otras cosas por los cánones indiscriminados que cobran). No vemos ni un duro y, para colmo, la $$$$ tiene más poder sobre nuestras canciones que nosotros mismos.

Bueno, pues entonces será que hace un bien social. La música es cara, cánones por todas partes, multas, cierre de locales, conciertos que no reportan beneficios a nadie (a nadie mas que a la $$$$), y la limitación de acceso a la música.

Bueno, llegará un momento en que esa música sea de todos. Efectivamente: 70 años tras la muerte del autor. Si tenemos en cuenta que la esperanza de vida actualmente está en torno a los 85 años y en ascenso, y que algunos miembros de grupos sacan sus canciones con menos de treinta años, nos salen unas bonitas cuentas. Todo este bien cultural por el que estamos pagando no será accesible libremente a la sociedad hasta dentro de más de 130 años en algunos casos.

Como podemos ver, la única sociedad a la que ayuda la $$$$ es a sí misma, y sólo a una parte, la de arriba. Desde aquí le mando mi agradecimiento por negarnos el acceso a la cultura y a la música de nuestros días, y por no ayudar a los autores que intentan mejorarla (no sea que lo consigan). Tan sólo les planteo una pregunta: ¿quiénes son los que realmente tendrían que plantearse respetar a los autores? También quiero agradecer a la gente del foro vilecha (http://vilecha.cibertad.org) por todo lo aprendido allí, sin lo cual este artículo no habría sido posible.

De espaldas y en latín

Durante siglos, al decir misa, el cura se situaba en el altar de cara al santo patrón y de espaldas al pueblo. Y además decía la misa en latín, el idioma de la cultura, sin duda, pero no del pueblo. Aventuraremos una significación del ritual: el sacerdote sólo responde ante Dios, no ante su rebaño. La consecuencia más evidente era que uno, todo lo más, podía familiarizarse con el sonsonete, aunque sin entender palabra de lo que se decía. El sermón sí era en la lengua propia del país; pero claro, como no existía el libre examen, era el cura el que interpretaba según sus luces, guiado ciertamente por el magisterio de la Iglesia y el santo temor a la Inquisición, las Sagradas Escrituras. Como se decía entonces, extra Ecclesiam salus non est.

Hubo que esperar a 1958 para que Juan XXIII, el papa que "se suponía que iba a durar poco" y que era "de transición", armara un revuelo considerable con el Concilio Vaticano II. A partir de entonces el cura, aunque se situaba en un escalón superior por su formación y mayor exigencia de espiritualidad, decía toda la misa en la lengua del país y de cara al pueblo. Se admitió el libre examen y así los fieles dejaron de ser un rebaño sumiso, sino que empezaron a hablar al cura de tú a tú y a entender las cosas como es debido. Y cosa curiosa (o no): las iglesias empezaron a vaciarse.

¿Lección? No se puede "gobernar" en modo alguno a espaldas del pueblo. El gobierno que así lo hace cava su propia tumba y la de su partido, a la corta o a la larga. Eso es lo que, según entiendo, ha ocurrido en España en estos tres años que llevamos de legislatura. El PSOE ha gobernado de espaldas al pueblo y en latín. Ha gobernado para las minorías, para los "amigos", para los acreedores políticos (en especial los de signo nacionalista). Ha gobernado de espaldas a media España, a los diez millones de votantes que el 14 de marzo de 2004 formaron la base electoral del PP. Y las "joyas de la corona" de esta legislatura son tres leyes (de Violencia de Género, del Matrimonio Homosexual y de la Dependencia) cuyo calificativo común es la inoperancia.

Por eso el PP convoca una manifestación mañana. Para decirle al Gobierno que hay una España que sigue existiendo, por más que no aparezca en el telediario de las tres ni en el de las nueve. Lo hace, por supuesto, acogiéndose al constitucional derecho de reunión y manifestación establecido en nuestra norma fundamental en su art. 21. Al PSOE le molesta, claro, porque hasta ahora "la calle era suya" (como antes lo fuera "de Fraga") y porque la manifestación siempre fue un medio de presión "de izquierdas". Y no. En un sistema democrático, la calle es de todos. Abertzales, constitucionalistas, independentistas, socialistas, izquierdas, derechas... todos tienen derecho a manifestarse, con el debido respeto a las leyes y a los demás ciudadanos. Y posiblemente, por mucho que "bailen las cifras", el índice de participación será bastante elevado.

No hay esperanzas de que el desgobierno zapateril oiga el clamor de esa media España que saldrá a la calle mañana. Pero a Zapo ya no le quedan muchos más conejos que sacar de la chistera. Lo más probable es que, sabiendo que lo ha hecho mal y siendo evidente para muchos que cuando fue al Senado se comportó como una loca histérica, esté preparando a partir de ahora una operación de tierra quemada. Un regalito envenenado para que cuando Mariano Rajoy llegue a la Moncloa se encuentre solamente la tricolor, la foto de Azaña y los diarios del capitán Lozano sobre la mesa. O tal vez sea un poco más generoso y le ponga en la puerta las columnas Jakin y Boaz, aunque sea en cartón-piedra.

8 de marzo de 2007

La boca pequeña

Haciendo un repaso de lo que llevamos de legislatura, me he dado cuenta muy pocos son los que ahora dicen que aprueban a Zapo; o si lo dicen, lo hacen con la boca muy pequeña. No menos sorprendente es que muchos que en marzo del 2004 se definían como "socialistas" (a todo trapo, además, casi a muerte) se definen, tres años después, como "de izquierdas" y casi como quien no quiere la cosa.

Zapo ha sido una desilusión para bastantes más de los que tienen la sinceridad de admitirlo en público. Aunque esté mal que yo lo diga, a mí Zapo no me desilusionó. Yo ya sabía que su llegada a la Moncloa iba a ser peor que la invasión de los ultracuerpos y en ese sentido ha superado todas mis expectativas. Prácticamente no hay palo que haya tocado que no lo haya dejado peor, si es que no lo ha machacado.

Sin embargo uno, que es curioso (y a veces tiene su miaja de mala leche), pregunta. Y los fervorosos defensores de Zapo de antes del 11-M hoy, tres años despues, se enfadan si les recuerdan el "desliz". Le espetan a uno que "ellos no entienden de política" y casi es cuestión de amistad no insistir en el tema. Sin insistir, pues, uno se sonríe para sí puesto que no queda más remedio.

Pero no queda ahí la cosa: a veces no sólo se enfadan. A veces hasta contraatacan y te dicen: "Sí, pero Aznar hizo esto, lo otro y lo de más allá". Como si uno fuera exactamente la contraparte de un socialista fervoroso. Pero se equivocan: por desgracia, en política nada hay más inútil que el "fervor por la causa". Quizá es un defecto típicamente español: la famosa devotio iberica de la que hablaban los romanos se ha transformado en el "viva er Beti manque pierda", aunque el significado profundo, jondo, de la cosa sigue incólume tras el cambio de formas. Haga el partido de uno bien o mal, uno "es del partido hasta la muerte".

En cualquier caso, no me considero un fanático político. Puedo estar poco informado, puedo divagar; pero en lo posible, espero poder afirmar siempre que mi objetividad no está en venta y que no va al pairo de los acontecimientos. No tanto porque se la deba a nadie, sino porque me la debo a mí mismo. Y además: jugar al escondite con la propia conciencia es muy, pero que muy cansado.

7 de marzo de 2007

A vueltas otra vez con la Juani

He tardado bastante tiempo en escribir porque había algunos puntos un tanto oscuros en el tema sobre el que escribo hoy. Pero sabedor de que no puedo dejar pasar mucho tiempo sin escribir sobre lo que ya lleva más de una semana indignando por lo menos a media España, me lanzo a ello.

Lo primero, decir que la Juani es precisamente el primer terrorista excarcelado por motivos políticos (de "humanidad", desde luego). El Gobierno de Zapo no ha podido soportar la presión ciudadana y, al mismo tiempo, la de ETA y ha "atenuado" así la prisión del terrorista. Por supuesto, en los think tanks prisoístas se han puesto con entusiasmo inasequible al desaliento, dedicación incansable y fervor acendrado a justificar esa decisión política, que no jurídica, como nos recordaban Maite Pagazaurtundúa y Rosa Díez no hace muchos días.

Primero, bis: aplicando la ley la Juani podría haberse pasado bastante más tiempo en la cárcel. El desgobierno de Zapo, actuando "sabiamente", apartó del caso a aquellos fiscales que podían complicar las cosas pidiendo más años de cárcel para la Juani. Por eso las peticiones finales de la Fiscalía fueron tan "mansas"; tanto, que prácticamente pusieron a la Juani en la calle.

Segundo: Rubalcaba mintió como un bellaco al decir que la Juani "no gozaba de privilegios carcelarios". Los propios policías que custodiaron la habitación desmintieron esas palabras de Rubalcaba e incluso presentaron una orden directa por escrito. Y también, hace pocos días, nos contaron que la Juani gozó (nunca mejor dicho) de comunicación especial íntima (estupendo eufemismo penitenciario para explicar que la Juani se entregó a las dulces artes amatorias) con su novia, compañera o lo que fuese. Y que por orden directa de la "autoridad", a la novia no se la podía cachear. Qué dura es la vida del ministro Rubalcaba, que cuando dice algo hasta sus propios subordinados le desmienten.

Tercero: la Juani en "huelga de hambre". Por lo que se sabe, la Juani podría haber estado de huelga "indefinidamente". El jamón era del hiper de al lado (sólo faltaba que además le dieran los bocadillos de jamón de Jabugo), pero bastó para que la Juani mantuviera un semblante más o menos demacrado. Me imagino a la novia diciéndole: "Iñaki, esconde la tripa, joder, que estas fotos van al Times". Y él, haciendo lo que pudiese. Porque ése es otro "logro" de la famosa huelga de hambre: "internacionalizar el conflicto", que es además el desideratum de todo terrorista. Conseguir que un medio de comunicación que no es de casa te considere un preso político separatista en vez de un terrorista asesino es todo un logro.

Cuarto: las consecuencias de la bajada de pantalones zapateril. La más obvia, que diez compañeros gudaris han iniciado una "huelga de hambre" como la de la Juani. Otra, menos inmediata, pero tampoco a largo plazo, es el aumento de presión por parte de Otegi, ese terrorista vestido de lagarterana parlamentaria: "Sin Navarra no queremos nada". Probablemente en Navarra sí hayan contestado a esas palabras, pero yo no tengo constancia de lo que se haya dicho al respecto.

Quinto: el desgobierno y el PRISOE, conscientes de que están defendiendo lo indefendible, toman por buena la máxima de que "la mejor defensa es un buen ataque", que debe de figurar en el primer capítulo del libro de texto de dialéctica marxista. Por eso estamos oyendo a Zapo y a Pepiño (y a todos los paniaguados de consigna) todos los días: "Es que cuando gobernaba el PP...". Pero vamos a ver: si según ellos el PP cometió el error de negociar, ¿por qué insisten en negociar? ¿Y por qué, para justificarse, critican en los demás lo mismo que hacen ellos? Además, hay un matiz importante: no es lo mismo negociar cuando está en juego la vida de una persona (caso de Ortega Lara) que negociar cuando lo que está en juego son unas pretensiones políticas totalmente inasumibles.

Quinto y medio: en todo este tiempo hay algo que me llama mucho la atención. Concretamente, la ausencia de declaraciones por parte del PNV. Y me llama la atención porque el PNV comparte con ETA "los fines, aunque no los medios". La consabida teoría del árbol y de las nueces. Recuerdo que antes, en los tiempos de Arzallus, nunca faltaban unas infames declaraciones de Joseba Egíbar en las que se ponía siempre en duda el trato correcto a los presos de ETA (posteriormente, si había lesiones, se podía demostrar que eran el resultado de una autolesión). Tanto Ibarretxe como Imaz han hecho mutis por el foro y quien lleva la voz cantante es Otegi.

Final. Sigue en pie la pregunta: ¿Qué le debe Zapo a ETA?
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