4 de febrero de 2007

Marea rojigualda

Ayer fue Madrid un clamor. Cientos de miles de personas, más allá de las apenas 180.000 que dice la Delegación del Gobierno que hubo. Personas de toda edad, raza y condición, dentro de lo que se puede encontrar en Madrid, se manifestaron contra el "diálogo", contra la "negociación". Exigieron al Gobierno que no se negociase más con los terroristas. Los protagonistas absolutos fueron las víctimas: no solamente las de la AVT, como dicen los manipuladores, sino todas. Hubo también un emocionado recuerdo y homenaje a las dos víctimas más recientes, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, por parte de sus compatriotas residentes aquí. Excelente también la presencia de Rosa Díez: supongo que los camaradas del "vete a la mierda, Rosa" tendrán otro motivo para decirlo, pero da igual. Ella está con las víctimas, más allá de toda bandería, que es lo que importa.

Es significativo que nadie del Gobierno asistiese, cuando dice proteger tanto a las víctimas. Los voceros oficiales del Gobierno, como el agitador Pepiño y el converso López Garrido (ya se sabe que cuanto más reciente la conversión, mayor el furor) proclamarán a los cuatro vientos las consignas acostumbradas. Escenificarán (palabra consagrada para el uso, pero nunca mejor dicha) una de las mejores tácticas marxistas (de Groucho, no de Karl): "¿A quién va a creer usted: a mí o a sus propios ojos?".

También es muy significativo que Zapo ni sus corifeos hayan siquiera osado pronunciarse sobre la manifestación. Casi es de agradecer, porque las solemnes memeces que salían de sus bocas, cuando no la provocación lisa y llana, contribuían a caldear el ambiente. La consigna es el silencio; e incluso Pepiño, habitualmente incontinente, dedica su blog a meterse con Rajoy y con Aznar (qué obsesión con Aznar, oiga). Quizá debería preocuparse más por su propia casa, cuya permanencia en la Moncloa esperamos que tenga la fecha de caducidad de marzo del 2008.

Frente a la manifestación de los titiriteros, sin banderas españolas oficiales, una marea roja y gualda de personas de toda edad y condición sin deudas con el Gobierno. Frente a los carteles de "Alcaraz asesino" (lo vimos en Telemadrid), el "a ETA se la vence, no se la convence". Frente a los "cordones sanitarios" de Luppi (andaría sobrado de mate; si no, peor tantito), abrazo solidario (de verdad, no la solidaridad pagada de los titiriteros) a los compatriotas de Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.

Mientras tanto, las "investigaciones no oficiales" de Luis del Pino y compañeros avanzan lentamente, pero ya han conseguido que caiga un juez. Ha caído la versión oficial y lo que don Luis y compañeros empiezan a desvelarnos es para ponerle los pelos de punta al más pintado. Se trabaja nada menos que con la hipótesis de que fuera la ETA la responsable última del atentado, en la que el explosivo fue facilitado efectivamente por la trama asturiana, y se utilizara a unos moros con la doble función de atrezzo y de cabezas de turco. Y el foco se va dirigiendo lentamente hacia el PSOE.

Hay otra pregunta, no menos inquietante que todas las que se puedan hacer del 11-M: ¿se estaba enterando Ángel Acebes de lo que pasaba en su Ministerio siquiera un mes antes del horrible atentado? Lealtades vendidas y/o conservadas para Rafael Vera, que sin duda estaba mejor informado que el propio ministro... el despachiyo de Extremadura... eso es algo que también se ha de investigar.

Mira que si esto fuese verdad...

31 de enero de 2007

Ein Volk, Ein Reich, Ein Führer!

Este grito, que hoy pone los pelos de punta al más pintado, resume lo que Hitler prometía a la nación alemana: unidad, poder y guía.

  • Unidad dentro de Alemania: en el momento de la llegada de Hitler al poder (1933), apenas hacía sesenta años que los treinta y ocho estados alemanes se habían unificado en una sola nación bajo Federico Guillermo IV y su Eisenkanzler, Otto von Bismarck.

  • Y unidad fuera de Alemania: con el Anschluss (anexión) de 1938, Alemania no sólo amplía sus fronteras, sino que unifica con la "excusa" de la lengua y la cultura alemanas (Austria y Checoslovaquia). A Suiza no les dio tiempo a llegar, pero seguro que estaba en sus planes.
Hitler toca una tecla muy importante en el inconsciente colectivo alemán, que provoca, entre otros efectos, que a muchos alemanes no les importe que Hitler culpe a los judíos de las desgracias del pueblo alemán.

  • Poder, desde luego: un Estado único y centralizado, fuerte e incómodamente policial, pero "grande" al fin y al cabo.
  • Y guía: Hitler se presenta como "el elegido de los dioses para llevar a Alemania al puesto de honor entre las potencias mundiales" (y de paso vengar el Dolchstoss o "puñalada por la espalda" que supuso el humillante Tratado de Versalles).
A lo mejor me equivoco, pero presiento que todos esos elementos comienzan a darse en Euskadi. La unidad es la que se reclama desde el Zazpiak-Bat (siete en uno), es decir, los siete "herrialdes" vascos. Pero no sólo ésa: recordemos a Federico Krutwig, que además de eso pedía un trozo de Santander y otro de Aragón, al modo de los Sudetes checoslovacos (exigencia suscrita también por la ETA actual); pero sobre todo para asegurarse un lebensraum (otra vez esa odiada palabra nazi).

El chivo expiatorio son aquí los maketos o coreanos. Maketos que en los tiempos de Sabino Arana (Fundador de la Idea y rico venido a menos) eran simples obreros a quienes les gustaba el baile agarrao. Maketos que hoy en día son los "pervertidores de la raza vasca", "los de fuera", etc. Y por supuesto: maketos a los que los "buenos gudaris vascos" pueden combatir, ya sea extorsionándolos, disparándoles en la nuca, poniéndoles bombas en el bajo fondo de su coche, o quemándoles el negocio. La "puñalada por la espalda", o más castizo, la puñalá trapera es, al parecer, el Estatuto de Gernika.

El mito de la "vieja que pasó llorando" es en realidad el de una diosa lunar sangrienta. No importa que no se llame Ártemis o Daphoene, o que no tenga ojos de vaca, como Ío. La diosa exige sacrificios humanos. Y quiere a su tribu convertida en masa indiferenciada, porque así, al modo de Fuenteovejuna (el pueblo se llama en realidad Fuente Obejuna), todos y nadie es culpable de las barbaridades que se cometan. Por eso, cuando alguien "agrede" al lehendakari (o al Molt Honorable, en su caso), no está agrediendo solamente a la persona física. "Agrede" también al Urvolk (traducible libremente como "pueblo originario" o "esencia del pueblo" vasco o catalán), de cuyas esencias el lehendakari (o Molt Honorable) se considera depositario universal.

Formulaciones decimonónicas que, por lo que se ve, no han sido totalmente digeridas y mucho menos, superadas. Precisamente eso nos costó un disgusto que durante cuarenta años se puso en el congelador. Y ahora, al alimón de la debilidad del Gobierno de la nación, vuelve a salir a la palestra. Personas y partidos con el corazón parado en 1931, o tal vez antes.

Finalmente, nuestra generación es la que tiene la obligación de subsanar el problema que se creó no en 1936, ni en 1931, sino en 1898. Ya no podemos escurrir más el bulto. O eso, o traspasamos el problema a la próxima generación, de acuerdo con el españolísmo el que venga detrás, que se j...

28 de enero de 2007

Programas del corazón


Es un hecho que repasando las parrillas de programación de cualquier cadena generalista, uno advierte que los programas del corazón ocupan buena parte de esa parrilla. Programas de "testimonios", de "interés humano" o simplemente "de petardeo", a los que buena parte de los españoles, sin importar sexo (es falso que sólo los ven las mujeres, por más que sean el colectivo más numeroso), edad o condición social, se apuntan alegre y silenciosamente. Programas cuyo share se vería notablemente disminuido si en algunas Comunidades se dejara de ver la televisión siquiera durante una semana.

Tal vez coincidiríamos con Fernando Díaz-Plaja en que la existencia de esos programas tiene en España una justificación muy sencilla: el saludable cultivo de la inmensa Envidia española, que creíamos adormecida con la transición, el "consenso", el "cambio", el "con mi puedo y con tu quiero vamos juntos, compañero"... Pues no. Y además hay programas que parecen cortados a medida con ese único, simple y perverso propósito...

Con Juan hablé mal de Pablo,
con éste hablé mal de Juan;
sábenlo y conmigo están
por esto dados al diablo.
Con gusto Pablo me oía,
Con gusto Juan me escuchaba
Y uno y otro me incitaba;
¿en qué, pues, les ofendía?
(Juan Pablo Forner, 1756-1797)

Como era de esperar, no hemos cambiado nada en doscientos años (ni en cuarenta, desde luego).

26 de enero de 2007

"La Juani"

No haremos referencia en este artículo a la película de Bigas Luna, aunque hayamos tomado prestado el título.

La "Juani" a la que nos referimos es una Juani psicópata y asesina, que se llevó por delante hace años a veinticinco inocentes (y que después de todo ese tiempo, no muestra signos de arrepentimiento alguno). Es una Juani que, por echarle un pulso al Estado, inició una huelga de hambre. Es una Juani a la que ahora, porque lo dice el TC, hay que alimentarla a la fuerza. No se me olvida que Margaret Thatcher tuvo que enfrentarse a un problema similar: unos presos del IRA se declararon en huelga de hambre. La Dama de Hierro no cedió y murió uno. Los otros, viendo que la cosa iba en serio y que si continuaban podían correr la misma suerte sin que Thatcher cediera un milímetro, desistieron de la huelga. Probablemente, la Juani sabe que hay mucha distancia entre la Dama de Hierro y Bambi. Por eso se atreve a la huelga.

Pues bien, se discutía si a esta Juani había que excarcelarla "por motivos humanitarios". En una democracia normal eso no se plantearía: quien comete un asesinato múltiple y además no se arrepiente debe, como mínimo, seguir en la cárcel. Si esto ocurre fuera de nuestras fronteras, lo menos que le espera a alguien así es la cadena perpetua, cuando no la pena de muerte. Pero en España, salvo en la segunda legislatura de Aznar, siempre se ha tendido a "negociar" con los terroristas por aquello del mito del "consenso". Aquí, pues, como no tenemos pena de muerte ni cadena perpetua, hay que mantenerlo en prisión, a costa del bolsillo de todos.

Abro la página de Libertad Digital. Es un medio "tendencioso", para algunos. Tendencioso hacia la verdad, desde luego; pero esos algunos no pierden ocasión de tildarlo así (el españolísimo y de toda la vida calumnia, que algo queda). Leo la catarata de reacciones producidas tras la decisión de la Audiencia Nacional de mantener a la Juani en la cárcel. No me sorprenden las reacciones del sindicato CSIF o la AVT, felicitándose por la decisión. No es que no comparta su satisfacción; antes al contrario. Pero sí me hago, como cierto oyente de la COPE, esta reflexión: ¿a qué punto hemos llegado que las personas decentes se felicitan por la aplicación y el cumplimiento de la ley? Esto es la normalidad jurídica y democrática, nada más. Es justo que la Juani, asesina de veinticinco personas, siga donde está en vez de obtener beneficio alguno de su situación.

Tampoco me sorprenden del todo las reacciones del otro lado. Sobre todo, las pintorescas de Odón Elorza y de Agustí Cerdá, de ERC. El primero "lamenta profundamente" la decisión. Uno se pregunta cómo María San Gil puede compartir sala con este individuo. Probablemente, son misterios y necesidades de la política. En cuanto a Cerdá, sus declaraciones sí son sorprendentes: el republicano "lamenta" que el Tribunal no haya tenido un gesto humanitario con él. Claro. Si hubiésemos tenido el mismo "gesto humanitario" que la Juani tuvo con sus veinticinco víctimas, a estas fechas ya no tendríamos el problema jurídico-moral que representa la Juani.

Bienvenida sea, pues, esta decisión judicial. Aunque no sea muy cristiano, y aunque Bono se halle en las antípodas de mi "ideario", comparto con él sus palabras sobre este asunto: "Ojalá se hubiera muerto antes".

24 de enero de 2007

Mitrailleurs

Ya hemos comentado en este blog que la mayor "genialidad" de la menestra Trujillita fue, en su momento, lo de los "espacios habitacionales". "Espacios" de 30 metros cuadrados, especiales para el lumpen. Bueno, bonito y barato. Natural: según la menestra, un piojoso proletario de esos que no llegan a 1000 euros al mes tiene bastante con 30 metros. No importa que sus ¿habitaciones? se parezcan a un zulo (perdón, ahora se dice "proyecto de zulo") cada una. Son "espacios" con garantía total y absoluta de socialismo.

Un par de años más tarde, nos encontramos (sólo en Cataluña, por fortuna para el resto de España) con las "soluciones alquilacionales" del d'Iznáha. Se conoce que el paso por el Gobierno le ha acelerado las ideas y la "genialidad" es que los pisos vacíos podrán ser alquilados forzosamente (es decir, sin consentimiento del propietario si hace falta) por un período no superior a seis años. El derecho de propiedad que se garantiza en el art. 33 de la Constitución (ésa que estos iluminados aplican cuando les conviene), por el retrete, pues.

Ahora nos encontramos con las declaraciones de la señora Imma Mayol, concejala "eco-socialista" en Barcelona, que "aboga por despenalizar la okupación (sic)". Haciendo caso a la señora Mayol, nada impediría a esos okupas, de desconocido oficio o beneficio, okupar su chalet o segunda residencia, o casa de verano, puesto que su forma de vida no es delito. Pero vamos a un texto histórico, que seguramente hoy tiene resonancias más que evidentes, a cuenta del tema que estamos tratando:

«Todo el que posea más de lo indispensable ha de contribuir con una cuota igual al exceso a los grandes requerimientos de la patria. De modo que habéis de averiguar, de manera generosa y verdaderamente revolucionaria, cuanto tiene que desembolsar cada uno para la causa pública. No se trata aquí de la averiguación matemática, ni tampoco del método vacilante que en otros casos se emplea en la repartición de contribuciones; esta medida especial tiene que llevar el carácter de las circunstancias. Obrad, pues, generosamente y con audacia: quitadle a cada ciudadano lo que no necesite, pues lo superfluo es una violación patente de los derechos del pueblo. Todo lo que tiene un individuo mas allá de sus necesidades no lo puede utilizar de otra manera que abusando de ello. No dejarle, pues, sino lo estrictamente necesario; el resto pertenece íntegro, durante la guerra, a la República y a sus ejércitos».

(Fouché, Instruction de Lyon, 1793)

Y va otra cita. Las siguientes palabras se han extraído de la biografía de Joseph Fouché, le mitrailleur de Lyon, escrita por Stefan Zweig. Encierran una verdad que hoy, cuando algunos están pidiendo "medidas radicales", no deberíamos olvidar. La negrita es mía:

"No pecó por embriaguez de sangre la revolución francesa, sino por haberse embriagado con palabras sangrientas. Para entusiasmar al pueblo y para justificar el propio radicalismo, se cometió la torpeza de crear un lenguaje cruento; se dio en la manía de hablar constantemente de traidores y de patíbulos. Y después, cuando el pueblo, embriagado, borracho, poseído de estas palabras brutales y excitantes, pide efectivamente las «medidas enérgicas» anunciadas como necesarias, entonces falta a los caudillos el valor de resistir: tienen que guillotinar para no desmentir sus frases de constante alusión a la guillotina."

On fait peur ici d'être riches.

20 de enero de 2007

Concierto para instrumentos desafinados

"La actitud del director, el efecto que logra, me fueron revelados de manera inesperada a través de un vídeo de Danny Kaye con la Filarmónica de Nueva York. Al final, cuando han concluido las bromas y las chanzas, Kaye dirige un conjunto de pasajes clásicos de manera formal. Kaye es un individuo cómico, algo ridículo y errático. Observando la grabación, escuché atentamente. Me sorprendió. Porque exactamente así sonaba la Filarmónica de Nueva York: ligeramente ridícula y errática".

(Roger Vaughan, Herbert von Karajan. Javier Vergara editor, 1986, p. 37).

Prescindamos por un momento de que Zapo se parece a Mr. Bean al frente de la Filarmónica de Nueva York (o de la Orquesta Nacional de España, que nos pilla más cerca). Fijémonos en el concierto. Por votación popular (unida a un "accidente"), el director está subido en el podio y tiene que ejecutar una partitura que hubiera ejecutado otra persona de no haber sido por el accidente. Pero observemos con más atención al detalle.

El director tiene en el atril una partitura. Mueve los brazos haciendo como que dirige. Nadie parece darse cuenta, pero sus gestos no se corresponden con lo que está tocando la orquesta. Algo no marcha bien. O será que algún duende malvado ha hecho alguna travesura: él está dirigiendo el Adagietto de la Quinta de Mahler (lo que dice Guerra que escucha para parecer "intelectual") y, sin embargo, lo que suena en la orquesta es "otra" Quinta: la de Shostakovich. El director mira al concertino, preguntando qué pasa. El concertino le devuelve la mirada, como diciéndole: "No te preocupes, tú sigue moviendo los brazos. Estuvimos hablando con el sindicato y pactamos que sonara esto". Zapo recupera con resignación la compostura y sigue moviendo beatíficamente los brazos.

De pronto, a pesar de que el director ha intentado ponerles sordina, los metales trompetean una melodía muy agresiva. El director hace un gesto como diciendo: "No, no, no... Tóquenlo con pace ossia commodo e fluente". La orquesta, al parecer, no hace caso al director y se concentra en la partitura, como si alguien invisible los dirigiese. El director empieza a ponerse nervioso. La sección de percusión tiene los días contados. Ya hace muchos años que no tocan y sus instrumentos están apolillados. Los va a despedir a todos, ¡cabrones! ¿Quién los necesita? Todo este tiempo han estado conspirando contra él, así que ¡al carajo con la percusión! Cree que han sido ellos los que han dado el cambiazo. Es falso, naturalmente; pero como hay pocas obras en que se los necesite al completo, tienen mucho tiempo libre y por eso son sospechosos naturales. Además, en cuanto pueden hacen causa común con la sección de metal.

El promotor del concierto, en el palco, tiene cara de póquer aunque no puede disimular su disgusto. Este director que le recomendaron y al que contrató por cuatro perras no sabe hacer la O con un canuto. Y lo peor, lo que él creía que no iba a pasar, está pasando: el público también se está dando cuenta de que el director no sabe hacer la O con un canuto. Para el promotor eso significa que el director verá al día siguiente, si no a los pocos días, una gran cruz en su contrato y el recibo del finiquito, con cargo a las entradas, por supuesto. Encima que el director es un inepto, ¿va a pagarlo el promotor? ¡Ni hablar! En el interín está pensando en ajustarle las cuentas al "amigo" que le recomendó a ese director. Lástima que ese "amigo" esté cuidando de sus negocios en Venezuela, pero bueno, cuando vuelva ya se puede preparar.

El concierto ha terminado. Los últimos compases suenan hasta con eco. El director se seca la frente con la satisfacción de haber dirigido la obra hasta el final. Se da la vuelta y... ¡oh, sorpresa! La sala está vacía. Claro. Por eso reverberaron tanto esos últimos compases. Bueno, no totalmente vacía. Hay un señor en la fila ocho que aplaude muy entusiasta. Lleva turbante, chilaba y babuchas. El señor se acerca a él y le dice que tienen grandes planes juntos. Se lo va a llevar a Estambul.

Y cuanto más pronto, mejor.

18 de enero de 2007

Fantasmas del siglo XX

Somos unos cuantos los que opinamos que la situación actual española (tal vez la europea) se empieza a parecer alarmantemente a la de la Europa de los años 30. Parece que vuelven los fantasmas. España, gracias a un gobernante que no se sabe si es inepto o malvado o las dos cosas a la vez, se está dividiendo ideológicamente en dos (vuelve Machado también: Españolito que vienes al mundo...), como ocurrió en tiempos de la República: gobernantes ineptos o malvados (o las dos a la vez) no pudieron impedir la división en dos de España.

La Europa de los años 30, sumida en el hedonismo más decadente, creía poder frenar el irresistible ascenso de los totalitarismos porque existía una organización de cuño supranacional llamada "Sociedad de Naciones" (antecesora de la ONU y tanto o más inoperante que ésta) constituida como última instancia en los conflictos entre naciones. La Unión Soviética pillaba lejos a los señores Chamberlain y Daladier, el uno con su five o'clock tea y el otro felicitándose de vivir en la douce France; aunque tan totalitaria era como la Alemania nazi.

Hoy España se desliza lentamente hacia la división. De hecho, la división ideológica está consumada gracias a Zapo y sus secuaces, en un aquelarre en el que han invocado a todos los fantasmas de la guerra civil, con óptimos resultados que a la vista están.

París se frota las manos: es su venganza frente a los tiempos en que Aznar avergonzaba a Francia por el hecho de que un pays de troisième cumpliera los criterios de convergencia europea y Francia recibiera tirones de orejas por no cumplirlos. El orgullo de Francia podía tolerar (y no mucho) ser superada por Alemania, porque son superiores, a fin de cuentas y no queda más remedio que reconocerlo. Pero no se podía consentir que esos cochons d'espagnols tuvieran más peso en el concierto de las naciones que la gran Francia, mon cher. Con estos "amigos", ¿para qué quiere uno enemigos?

Rabat también se frota las manos porque aunque lo de Perejil "salió mal", están poco a poco colocando picas en Al-Andalus, con lo cual conquistarán Al-Andalus sin dar un solo lanzazo, como en Barbate o La Janda. Alá es grande y sabio, desde luego que sí. Mucho más que nuestro desgobierno. Y Zapo va a Rabat a tragar arena, sapos y culebras en nombre de la "Alianza de Civilizaciones" y de las "relaciones de buena vecindad".

Europa es hoy un poco más radical que hace apenas diez años. En la Eurocámara alientan ideologías de los nuevos socios descaradamente racistas.

Locke dijo hace cuatro siglos: "Hay que ser tolerante con los tolerantes e intolerante con los intolerantes". Esperemos que Europa no pierda los papeles por ser excesivamente "tolerante".

16 de enero de 2007

La comparecencia

Ayer tuvo lugar el debate más importante en lo que llevamos de legislatura. Presuntamente, Zapo iba a darnos cuenta y razón de lo que sabía del atentado y de lo que pensaba hacer a continuación. Algunos esperábamos que Zapo no dijera realmente nada y que Rajoy diera el callo en el debate. Y a mí, particularmente, no me defraudó ninguno de los dos.

No me defraudó Zapo porque ya esperaba que no dijera realmente nada. Mantuvo el discurso de siempre sobre la "pazzzzzzz" y el "diálogo", con una sola variación: "admitió un error". Efectivamente: fue un error garrafal decir un día antes del atentado "hoy estamos mejor que hace cinco años y dentro de un año estaremos mejor que ahora". Parece que es más bien lo contrario: que hace 5 años (2002) estábamos mejor que ahora y que dentro de un año... bueno, no lo quiero ni pensar. Veremos en qué condiciones abandona Zapo la Moncloa. Pero no dijo claramente que se rompían las negociaciones y menos aún que volvía al Pacto Antiterrorista, que él mismo rompió al solicitar y obtener el permiso de la Cámara para "negociar".

En cuanto al hecho de las negociaciones, parece ser que el Gobierno también mintió (¿se acuerda de lo que dijo el 12 de marzo de 2004, señor Rubalcaba?). De acuerdo con el diario proetarra Gara, resulta que las negociaciones no se detuvieron en ningún momento y que hubo "más de dos". No nos extraña, pues, que Pepiño le lanzara un zarpazo al camarada José Antonio Pastor, ordenándole que se callase. Y nuevamente repito lo que he dicho ya alguna otra vez: es lamentable que los terroristas sean más fiables como fuente de información que el propio Gobierno.

Tampoco me defraudó Rajoy. Su discurso fue brillante y duro, tanto en el fondo como en la forma. Creo que Zapo no se esperaba ese tono ni ese contenido. Sabiéndose solo, Rajoy no tenía deudas ni pactos contraídos con nadie y atacó. Atacó con adrenalina, sin arriolina, sin "moderación" y le puso las cosas claras a Zapo. A Zapo y a la izquierda, en general, les viene bien una derecha genuflexa y calladita. Pero ayer Rajoy estaba cargado de razones contra un Zapo que no propuso absolutamente nada. Y así sonó, como muchos españoles esperábamos oírle.

En el discurso de Rajoy faltó, como decía esta mañana Federico, una referencia a cómo se ha intentado "desactivar" a la AVT para que "no molestara" en el famoso "proceso de paz". Le faltó hablar de cómo Peces-Barba, al alimón con Conde-Pumpido, intentó dividir a las víctimas (nadie discute la condición de víctima de la señora Pilar Manjón, pero se le tendría que caer la cara de vergüenza por haberse prestado a ese juego); y que después de dos años de intentarlo y no conseguirlo, arrojó la toalla. Pero en fin, tal vez es que veinte minutos de réplica y diez de contrarréplica no dan para tanto. Rajoy estuvo magnífico, en resumen.

¿Y después? Bien. Zapo escenificó, salvo el "error" que admitió haber cometido (no se podía esconder, luego había que admtirlo por narices) el sostenella y no enmendalla del que este desgobierno hace uso con profusión. Es más que probable que Zapo no haga caso alguno de Rajoy y que, al final, Rajoy sea el único "amigo" que le quede. Los nacionalistas han aprendido bien la lección pujolista: lloriquear y, a la vez, poner el cazo. Sólo que ahora, como el Gobierno central es débil, en vez de poner el cazo ponen la olla exprés, que es más moderna y más grande, y añaden presión. Así que no cabe fiar de ellos.

En mi opinión, esta comparecencia ha dañado la imagen de Zapo (y del PSOE, de rebote) porque ha hecho visible (la izquierda le tiene pánico a la visibilidad cuando se enfoca hacia ella) para muchos españoles la poca enjundia de nuestro "presidente por accidente" (no sólo se lo llaman aquí: parece que el New York Times se apunta también a ese calificativo).

Dos detalles más me llamaron la atención. El primero, que no dejaran entrar a Libertad Digital, que ayer precisamente iniciaba sus emisiones en directo, con la burda excusa de que "es una televisión local". Cuestiones de visibilidad, claro. Si tan paladines son de la "libertad", ¿por qué no se dejó entrar a un medio convenientemente acreditado? De todos modos, es curioso que sus vídeos sean los más vistos en youtube...

El segundo detalle fue la "espantá" de sus señorías. Una vez terminado el debate entre los dos protagonistas principales (cada uno con su correspondiente claque), con turnos de réplica y dúplica, parece ser que sus señorías dejaron prácticamente el hemiciclo vacío. Lo anoto como una cuestión de respeto. La ocasión era lo bastante importante como para que todo el mundo se quedara a oír los discursos de los demás. Podría levantarme yo, que a fin de cuentas no comulgo con el discurso de la señora Uxúe Barkos, de "Nafarroa Bai", o del inefable Labordeta, de la "Chunta Aragonesista". Ni me pagan por escucharlos.

Pero a un señoría, generosamente sufragado a cuenta de nuestros impuestos, se le paga por oír discursos aunque no sean de su agrado, entre otras cosas. Son "gajes del oficio", ¿no? Que sí, que es un tostón oír a determinadas personas de representación minoritaria. Y estoy seguro que la excusa más socorrida es "la agenda llena", "los compromisos adquiridos" (a propósito: de los de Zapo nos hemos tenido que enterar por Gara, fíjate tú), etc. Malos motivos para no estar presente. Y, en lo que yo entiendo, una falta de respeto.

Va a ser que tenemos los políticos que nos merecemos...

13 de enero de 2007

La manifa

O valdría más decir las manifas. La tan cacareada "unidad de los demócratas" es todavía un deseo más que una realidad.

Es lamentable que sea así. El desgobierno de Zapo pide "unidad contra el terrorismo" y uno se acuerda del 11-M, luctuosa fecha en que el PSOE y sus medios afines se comportaron con pavorosa deslealtad institucional. Ahora, claro, Zapo tiene problemas y pide ayuda al PP, al mismo tiempo que trata de marginarlo. Inaudito. Y lo peor es que Rajoy se va a comportar de forma noble y caballerosa y le va a "ayudar". Aunque de momento le llueven las críticas por no ir (con razón) a la misma manifestación que el PSOE y su "Sección de Coros y Danzas".

Y Acebes, lloroso, dice que "van a por nosotros para ocultar su fracaso". Sí, es cierto: tratan de aislar al PP y de borrarlo de la vi(d)a pública. Bien a las claras se ve que Zapo ha elegido ya a sus compañeros de mesa. Para mal de todos los españoles, desde luego. Sigue creyendo en la pazzzzzzz y así nos va a todos los demás...

Padre Nuestro del titiritero

Bambi nuestro que estás en Moncloa,
pancarteado sea tu nombre,
venga a nosotros tu lapsus,
y hágase tu voluntad
así en la radio como en la tele.

Danos hoy nuestra subvención de cada día,
perdónanos nuestras películas
así como nosotros aburrimos a nuestros espectadores
No nos dejes caer en la libertad
y líbranos del PP.

No hay por dónde coger a estos desgobernantes nuestros. Lo mires por donde lo mires.

9 de enero de 2007

Catalán para españoles

Este Tripartito II, como ya venimos diciendo en algunos posts, nos regala de vez en cuando alguna "genialidad". La última, la del honorable conseller Treserras. El señor Treserras pide una cadena que emita en catalán "para toda España", porque según dice él, "será muy útil para el pluralismo". Y para mejor promocionar las "bondades" de la catalanidad, los presentadores tendrían que salir vestidos con el traje regional: ellos, de hereus y ellas de pubilles.

Pues pregunto yo si le gustaría al conseller Treserras que desde Extremadura se pidiera un canal que emitiera sólo en castúo para toda España, porque "también sería útil para la pluralidad". O que desde Madrid se pidiera un canal que emitiese en abierto para toda España. Eso sí que sería digno de verse: los presentadores, de majos y majas y con ese acento tan castizo y propio de Madrid: "És-tas son las no-ti-cias que han pa-sao en Ma-drí. Pa que te en-te-res, pas-mao". O en Valencia, las presentadoras, con el traje de fallera mayor, diciendo algo así como "Chèeeeeeeee!! Eixes són les notícies!! Vixca Valènsia!!" y despidiendo los informativos con una traca.

¿Y qué decir de Andalucía? Porque de acuerdo a los criterios de la progresía lingüística, allí no se habla "español castellano": se jabla andalú (aunque al paso que van, acabarán hablando árabe; pero bueno, ciñámonos a lo presente). Imaginen a las presentadoras con bata de cola, faralaes y peineta radiotelescópica modelo Martirio; y los presentadores, con traje de raso y sombrero cordobés, saludando más o menos así a la audiencia: "Ea, que vamo a dá la noticia d'hoy pa que l'audiencia zepa lah cozah y lah coziyah que han pazao en Zeviya y parte de l'eztranjero, ozéaze, Ehpaña".

Y bueno, los de Aragón... pues nada: el presentador ataviado con el consiguiente traje regional y tocado con el sempiterno cachirulo: "Éstas son las noticicas que el mañico y la mañica (y el españolico y la españolica) han de saber, ¡hala!". Y aún más: para darle gusto a Labordeta, que cuando perora en castellano es bastante malhablado (en fabla es de suponer que menos), que la hipotética emisora lo haga en la fabla aragonesa.

Y para no olvidarnos del Norte, echemos un vistazo a Asturies. Transmitiendo desde Mieres, un locutor, también tocado con el traje regional, el perru y la cadena. Y una asturianina para dar la información del tiempo: "¡Oye, guaje! ¡Esti fin de semana ye güenu pa arrexuntar barriga con la guaja en l'henar! Buenes temperatures, ¿eh? ¡Nun habrá orbayu, y podrás comer tus fabes y beber tu sidrina, que nun va a manca-te !".

Y todos ellos emitiendo en abierto también en Cataluña. Creo que el conseller Treserras no soportaría tanta pluralidad...

8 de enero de 2007

Las deudas de Zapo

No hay que ser muy Sherlock para adivinar que Zapo tiene una hoja de ruta que le han marcado los demás. Los demás con los que ha pactado, desde luego. Aunque sea dar palos de ciego, merece la pena hacer un repaso:

  • El infame Estatut catalán es el pago por el apoyo de ERC. También de CiU, aunque ahora estén muy ocupados notariando sus propias debilidades.

  • La Ley de la Memoria Histérica es el pago al apoyo de Izquierda Hundida, aunque como decíamos en algún post anterior, a ellos también les interesa declararla para "limpiar" su memoria. De todos modos, la sangre no se limpia con nada.

  • El "proceso de paz" es el pago a los proetarras. Toda esa deriva independentista del famoso "proceso", que según parece "terminó" el 3o de diciembre puede ser muy bien debida al hecho de que entre ETA y el 11-M existió una relación más que circunstancial. Claro que hay que ser cautelosos con eso porque "aún se está investigando" y aunque se ha demostrado que la versión oficial no se tiene en pie, tampoco sabemos en realidad qué pasó.

Lo decía Agustín de Foxá, guapo, rico, aristócrata y comediógrafo de éxito en tiempo de Franco: "Cuando Franco se vaya, menuda patada le van a dar en nuestro culo". El caso es que Franco no se fue por propia voluntad, sino que falleció de viejo y en la cama. Y Zapo tampoco se irá por propia voluntad, por supuesto (la dignidad le es un concepto esencialmente extraño). Tendrá que haber unas elecciones democráticas que lo aparten del gobierno. Lo malo es que cuanto más tiempo pase, más nos va a doler la patada que le van a dar en nuestro culo.

7 de enero de 2007

Semos peligrosos (y II)

Publico este artículo tal cual lo leí en Libertad Digital, porque me encantó. Disfrútenlo.

Dice Juan Carlos Girauta en su último libro, y lo confirmó durante la presentación del mismo en Madrid, que los progres están nerviosos. Lo están. Sólo hay que ponerse la mascarilla y sumergirse en las webs progresistas para constatar que muchos de ellos están, en efecto, al borde del síncope. Les molesta sobre todo la superioridad de los medios liberales en internet, como han dejado de manifiesto numerosos estudios de la gente del grupo Prisa, preocupados por que la caspa progre no tenga en la Red la hegemonía de que disfruta en los medios convencionales.

Si de Juan Luis Cebrián dependiera, el asunto quedaría fácilmente solucionado cerrando todas las páginas que no pasaran con notable un cuestionario de calidad progresista elaborado por su gabinete de expertos. Pero es lo que tiene la Red, que ni Dios –me refiero, lógicamente, a Don Jesús– puede controlar los contenidos de una herramienta que tiene como base la libertad, ese concepto al que la izquierda suele ser tan refractaria.

Últimamente se detecta en los ambientes de progreso una cierta escalada en el tono de la crítica, que diría Anson, y ya se nos tacha a quienes escribimos en los medios contrarios de sujetos peligrosos. Cuando la izquierda te adjudica ese adjetivo la cosa no es para tomársela a broma, sobre todo si tenemos en cuenta sus métodos tradicionales para erradicar el peligro. Pero no nos daremos por amenazados, seguros como estamos del talante de nuestros queridos adversarios. Lo dejaremos en un exceso voluntarista del botarate en cuestión en su afán por convertirse en tertuliano de la SER, nirvana al que aspira todo retroprogresista con ínfulas de notoriedad.

La cuestión es descubrir qué es lo que hace suponer a esta banda de la cachiporra cibernética que somos sujetos peligrosos. Nosotros ni apedreamos sedes de ningún partido político ni jaleamos a quienes lo hacen. Las tropas españolas siguen desplazadas en escenarios de conflicto bélico y no azuzamos a las masas para que llamen asesino al Gobierno legítimo de España. Es cierto que algunos no soportamos el cine español, por considerarlo técnicamente mediocre, estéticamente cochambroso e ideológicamente detestable, pero eso no es motivo suficiente para que se pretenda nuestra eliminación, sobre todo porque también nosotros subvencionamos a nuestros artistas, de forma que puedan seguir agrediendo al séptimo arte y llegar a fin de mes con cierto confort.

En fin, que somos unos pedazos de pan, gente formal que paga sus impuestos religiosamente, perdón, puntualmente, y la única discrepancia con la elite progresista es que nos reímos de sus capulladas doctrinales y no nos tomamos en serio su grandilocuencia antioccidental. Supongo que entre los nuevos derechos de ciudadanía esmaltados en el frontispicio de la era ZP habrá un huequecito para los discrepantes.

La izquierda no ha estado nunca dispuesta al debate de ideas. Lo suyo es acallar al discrepante para hacer valer su propio discurso y que sea asumido por la masa de forma acrítica. Pero no es sólo una cuestión de vocación totalitaria, que por supuesto también; es que sus ideas –llamémoslas así– no soportan la confrontación seria con la realidad, y al menor pescozón dialéctico se vienen estrepitosamente abajo. Entre apuntalar su discurso con rigor intelectual o demonizar al hereje, lo más cómodo es optar por lo segundo. Evita uno ciertos sofocos para los que nunca se está lo suficientemente preparado.

La caída del Muro de Berlín fue el primer varapalo serio al progresismo, y tan dolorosos fueron sus efectos que gran parte de él aún no se ha recuperado. Su particular mitología, que convertía en benefactores de la humanidad a los sujetos más sanguinarios, cada vez es asumida por menos gente, incluso entre sus filas, y ya sólo se aferran a ella las minorías más extremistas. Por lo que respecta al capitalismo, poca gente pone en duda que es un orden social infinitamente más eficiente que el socialismo, y en cuanto a la lucha de clases, jaculatoria que la izquierda ha enarbolado durante más de un siglo, hay ya una gran masa de votantes de izquierda que ni siquiera sabe lo que es, en parte gracias a la Logse perpetrada por sus políticos, que de esta forma llevan en el pecado una muy justa penitencia.

Como la realidad contemporánea no les da la razón, ahora intentan cambiar el pasado reciente para compensarlo. Por eso les fastidia tanto que historiadores libres pongan de manifiesto sus manejos y, encima, vendan diez veces más libros que los intelectuales orgánicos encumbrados por los muecines de la secta.

Pero qué se le va a hacer, son las servidumbres de un Estado de Derecho; una de ellas, que todo el mundo tiene derecho a expresar sus ideas libremente, y a transmitirlas a los demás con las únicas limitaciones que impone la ley. Y mientras esto sea así –tampoco hay que fiar la suerte a largo plazo, dado cómo está el patio–, vamos a seguir defendiendo nuestros principios, que casualmente son los que han convertido a las sociedades occidentales en las más libres y más prósperas del planeta, y a seguir criticando el discurso que pretende devolvernos a la caverna socialista, con su secuela inevitable de tiranía, pobreza y dolor.

Así que un poco de paciencia tal vez no les vendría mal, a estos censores del pensamiento ajeno, sobre todo porque con Libertad Digital Televisión vamos a empezar a jugar en la misma liga que los acorazados sedicentemente progresistas y a dar muchas satisfacciones. Tengo entendido que las infusiones de valeriana van muy bien para estos casos. De nada.
Pablo Molina, en Libertad Digital

Semos peligrosos

Hoy me dio la vena lírica y así voy a dedicar esta letra a todos aquellos que luchan verdaderamente por la libertad y contra la tiranía intelectual del desgobierno socialista...

Semos peligrosos
y nos llaman maleantes
por respirar sin permiso
por mirar siempre pa´lante

y es que no se enteran
que no vivimos de ausencias
que lo que falta se inventa
que en el barrio sobra ciencia

y es que no se enteran
que no vivimos por vicio
que estamos porque aquí estamos
que vivir ya es un oficio

Y hay que decirlo
pa´l que no se entera
la esperanza es una puta que va
vestida de verde

Semos peligrosos
pa´l que no manda al infierno

Pa´ese que cobra conciencias
y hasta en la huida hay que estar atentos
que al final la disidencia nos trae el conocimiento

Makinavaja
makipoeta

el último chorizo que queda
El último profeta

1 de enero de 2007

Feliz Año Nuevo

Empezamos bien el año. Todavía resuena el estrepitoso hundimiento de la T-4 en Madrid por el bombazo de ETA. Comparece Zapo y, en esa comparecencia, no se atreve a decir que rompe las conversaciones con los terroristas. Solamente "las suspende". Son los demás los que tienen que aclarar al respetable que el "proceso de paz" sí está roto irremediablemente. Pero todavía algunos hablan de que "si ETA dejara las armas".

Veamos. En sus 40 años de vida (se cumplen el año que viene), ETA no ha dejado nunca las armas. Se ha escindido, ha "declarado treguas", pero jamás ha abandonado la lucha armada. Los políticos tienden a olvidar que la kale borroka es también lucha armada, porque a fin de cuentas "sólo" se destruyen cajeros o se queman autobuses. Es decir: cosas. No es algo que, según algunos políticos, "afecte a las personas".

Sin embargo y a pesar del coro de "ya os lo dije", el Gobierno sigue sin querer admitir públicamente el fracaso de la "joya de la Corona" de su programa electoral: la "pacificación" de Euskadi. Buena prueba de ello fue la comparecencia de López Garrido en el programa de TVE "59 segundos". Dijo las obviedades más palmarias con las que todo el mundo estaría de acuerdo, pero sin contestar a lo que le preguntaban concretamente.

Existe otra variable. Después de 40 años, ser etarra es un medio de vida. Así como unos arreglan coches o tramitan expedientes, un etarra "se gana la vida" poniendo bombas, extorsionando a los empresarios y amedrentando a la gente. La cuestión "política" es importante, desde luego: piden Navarra y algunas tierras más. Pero a ras de suelo, lo que importa es que para algunos es "rentable" ser pistolero de ETA.

ETA viene a ser parecida a la Hidra de Lerna a la que tuvo que enfrentarse Heracles. Recordemos brevemente el mito: la bestia mitológica vive en su propio fango. Heracles tiene que acercarse a ella tapándose la nariz, porque su aliento es letal y lanzando flechas ardientes para hacerla salir. Cuando consigue que salga, la golpea con su clava o garrote; pero por cada cabeza que corta salen diez más. Finalmente, recordando el consejo de su maestro Quirón, se mete en el fango hasta las rodillas y levanta a la bestia a la luz del sol, con lo cual la bestia muere.

ETA resistió la etapa franquista y salió "victoriosa" del enfrentamiento con el GAL. Sólo la aprobación de la Ley de Partidos y el Pacto Antiterrorista consiguieron separarla del fango del que se nutre. Zapo volvió a dejar las cosas como estaban en 1996 o un poco mejor para los terroristas, si cabe.

La "negociación" es inútil. No se negocia con quien quiere rebanarte el cuello. Tampoco los "garrotazos" son efectivos. Hay que cortar la corriente subterránea de la que se nutre ETA. Pero se necesita a alguien verdaderamente valiente e inteligente para eso. No sé quién pueda ser; pero no me cabe duda de que Zapo no es ese hombre.

En fin. Feliz Año Nuevo.

30 de diciembre de 2006

Memoria histérica (y no se hable más)

Éste es el calificativo que mejor le cuadra a esa ley que la izquierda toda pretende aprobar. Mientras, en los foros se habla del tema en pie de guerra: nunca faltan trolls que vengan a insultar o a tergiversar las cuestiones para llevarlas a punto muerto, como ocurre en un foro en el que yo participo.

Me acuerdo en mis mocedades, cuando estudiábamos la historia de ese trozo de tierra que todavía algunos llamamos España, que al llegar a la etapa de la República y de la guerra civil, se daba por sentado que ésta fue el resultado de una "rebelión militar contra un régimen democráticamente constituido". Algo así como que Franco había destruido la paz que por doquier resplandecía en esa Arcadia feliz que era la República. Nada tiene de sorprendente la explicación si tenemos en cuenta que los libros de texto eran redactados por discípulos del comunista Tuñón de Lara y afines.

Con la perspectiva de los años, me doy cuenta que la "paz" era la de los historiógrafos, que monolíticamente sostenían las líneas anteriores. Estaba clara la función: salvar la responsabilidad histórica ante las generaciones jóvenes. "La derecha era muy mala y se rebeló contra una democracia legítima. Nosotros no hicimos nada". Había que presentar al PSOE y al PCE como luchadores de la libertad. Y así ocurrió durante muchos años o, según la frase consagrada, "fue doctrina pacífica".

El caso es que hace unos años aparece un señor llamado Pío Moa, que se dice historiador y que sostiene una versión de los hechos radicalmente distinta. Sostiene Moa, como nos temíamos algunos, que la República no era esa "Arcadia feliz" que nos habían contado en nuestros años mozos. Oiga, que en la República se quemaban conventos. Oiga, que en la República se atacaban diarios "no afines". Y otros muchos "oigas". Lo apoya con documentos, con fotografías, con correspondencia entre los personajes de aquel entonces. Se abre paso la convicción en mucha gente de que la historia de ese período no es como nos la contaron Tuñón de Lara, Paul Preston, Santos Juliá o Ian Gibson.

La izquierda toda se pone nerviosa: alguien osa contradecir lo que hasta ese momento había sido "doctrina pacífica". Es decir, se cae a cachos el edificio teórico destinado a limitar la responsabilidad de la izquierda en los hechos de "los llamados tres años" ¿Quién es el "traidor"? Un ex-miembro del GRAPO, por lo que conoce bien el esqueleto teórico de la izquierda. Sigue siendo "terrorista", pero ahora pone bombas de otra forma. Por eso las "intervenciones" en su blog van desde la injuria pura y dura (es lo que tiene Internet: ser relativamente anónimo permite a muchos descerebrados insultar a alguien sin dar la cara) hasta la acusación de "mentira histórica". Incluso ha aparecido un libro titulado Anti-Moa, cuyas intenciones se adivinan nada más leyendo el título: tapar la boca al doblemente "traidor disidente".

Así están las cosas: la izquierda, emperrada en su Ley de Memoria Histérica. Y muchos otros, pensando y diciendo: "Si hay que desenterrar muertos, los vamos a desenterrar todos, no sólo los de un bando". Y van apareciendo en el diario El Mundo esquelas de personas asesinadas durante la República o la guerra civil. Resucitan los muertos de Paracuellos, para recordar a Carrillo lo que hizo (o tal vez no hizo, pero sí permitió que ocurriese).

Empezamos a entender también el por qué de la insistencia de la Generalitat catalana en pedir "los papeles de Salamanca". Aparte de que "eran suyos", ¿qué podía haber en ellos que fuera tan importante como para constituir "comisiones de dignidad histórica" para su "devolución"? Ahora que están en poder de la Generalitat, menos posibilidades tendremos de saberlo.

¿Memoria histérica? Mejor dejemos que los muertos vuelvan a sus ataúdes; su hedor puede marear a muchos que se dicen "luchadores de la libertad" y a muchos otros que los jalean y que no han visto un muerto en su vida.

29 de diciembre de 2006

Su majestad el Banco

Hace un tiempo, una amiga que tenía en Suiza me explicaba que allí está todo en manos de los Bancos. Yo me llevaba las manos a la cabeza cuando ella me decía que "el Banco es el amo de tu vida": te da casa, te da trabajo, te da... lo que sea. Y por la misma via que te lo da, te lo quita. Poco menos que feudal, la cosa.

Aquí en España creo que no hemos llegado todavía a esos términos. Pero qué duda cabe de que cuando el poder político está de rodillas ante la Banca (ah, esas deudas que se "perdonan" a cambio de otras prebendas y gavelas: como será el pueblo el que pague...), no hay que esperar de ninguno de los políticos que se afloje la presión sobre el pueblo. Prueba de ello son estas "comisiones" (casi mejor llamarlas "mordidas") como la de la foto. Ni el Gobierno de Zapo, ni el de Aznar, ni mucho menos el de Felipe han podido (o querido) controlar la descarada avaricia de los bancos.

¿Que hay picaresca? Claro que sí. En España siempre la ha habido y ha sido fuente inagotable para la literatura de costumbres y de la que no es de costumbres. Pero cuando lo que no te exige Hacienda de un tajo te lo roba el Banco poco a poco, uno tiene derecho a ingeniárselas, aunque sea dentro de la ley. Y no en vano, la palabra hipoteca hace temblar a muchas familias españolas. Claro que por lo que hace al Banco, es el ladrón más protegido por la ley que existe en España. No pudo surgir sino aquí el dicho de quien roba a un ladrón, ha cien años de perdón.

Hemos colocado la de un banco determinado; pero probablemente, usuarios de otros bancos reciban notificaciones similares. A este paso, volveremos a la baldosa, al calcetín y al colchón... Mientras tanto, Zapo y sus amigos legislan probando a ver cuánto se puede exprimir al pueblo sin que explote la indignación popular.

28 de diciembre de 2006

Aterriza como puedas

Magdalena Álvarez se estrelló ayer en su simulacro de comparecencia. No sólo se escudó en datos técnicos para esconder su incompetencia para resolver el asunto. No respondió a la pregunta fundamental: ¿por qué no se actuó antes? La menestra dedicó la friolera de cinco horas a dar vueltas y revueltas a las cuestiones que se le plantearon, atenta a su guión y "contestando a lo que a ella le hubiera gustado que le preguntaran".

Habiendo como había un expediente en Aviación Civil desde mayo, la menestra podía haber ordenado de inmediato la suspensión de actividades de la compañía, que tuvo problemas ya desde su nacimiento, según parece. También y según parece, nos enteramos de que una de las segundas de a bordo de la menestra es íntima amiga de una de las jefazas de Air Madrid. Todo queda en casa, pues. ¿Y si eso explicara la tardanza con que el Ministerio actuó contra esa compañía?

Decía Guillén de Castro en sus Mocedades del Cid:

Procure siempre acertalla
el honrado y principal;
pero si la acierta mal,
sostenella y no enmendalla.

¿Algún problema? Pues mire, sí: que, además de "sostenella y no enmendalla", cuesta creer la honradez de la menestra, a la luz de los datos que van saliendo.

¿Ausencias? Una y muy cualificada: la de la menestra Salgado, de Sanidad y Consumo, que se supone debería haber defendido los intereses de los 300.000 consumidores que se quedaron en tierra por la mala gestión del Gobierno.

Lo que confirma la teoría que tenemos algunos de que los Gobiernos de izquierdas son especialistas en crear problemas donde antes no los había. Y puedo añadirle un corolario: toda la dialéctica que despliegan cuando están en la oposición se les acaba cuando llegan al Gobierno. Autócratas, prepotentes... e ineficaces.

27 de diciembre de 2006

Troll

Hay que ver lo que aprende uno en Internet, de Internet y a través de Internet. Hace ya un tiempo escribo en un foro político sobre política de aquí y, la verdad, aunque la mayoría de la gente es "normal", hay algunas personas que verdaderamente me sacan de quicio. Y lo más gracioso del caso es que ésa es precisamente su función: sacarte de quicio. Que les contestes con alguna grosería a las barbaridades o medias verdades que ellos puedan decir.

Gracias a la Wikipedia ya he podido identificar qué es lo que son estas personas: se llaman trolls. Literalmente, la Wikipedia lo define así: una persona que escribe mensajes groseros u ofensivos en Internet, por ejemplo en foros, para interrumpir la discusión o enfadar a sus participantes. La palabra también se usa para describir dichos mensajes. De los tipos de trolls enumerados en el artículo que se les dedica, deduzco que se trata de trolls disruptivos, cuyo objetivo no va más allá de romper el foro, de evitar que la información vaya corriendo de forma normal y que la gente se harte de escribir o de comunicarse, en suma.

Los odio profundamente. Encima, vienen con la pamema de la "libertad" (hacia ellos, no hacia los demás) y toda la parafernalia marxista de toda la vida. En fin. Ahora creo que sé cómo voy a reaccionar.

26 de diciembre de 2006

Apestada

 

Sí, para los propios de su ex-partido. Al PSOE todo le va bien siempre que sea en beneficio de su estrategia política y no le importa mentir. Ahí está, Pilar Ruiz, madre de Joseba Pagaza, sin más comentarios.

24 de diciembre de 2006

¡Olé tu pare!

Vaya con la menestra Narbona. Que sale con que quiere "prohibir la suerte final del toro". Para una menestra socialista, ecologista y doctora en Ciencias Económicas, eso es bastante lógico: cree que la realidad ha de ajustarse a lo que ella cree que es. No es tan lógico cuando uno sabe que el padre de la interfecta fue un excelente comentarista de la fiesta nacional. Pero, como siempre, analicemos un poco más.

¿Qué es lo que se podría prohibir de la fiesta? Porque hay que pensar que a estos hijos del "prohibido prohibir" les encanta prohibírnoslo todo. Veamos. Para empezar, se podría prohibir que al morlaco se le afeitaran los cuernos, para que el torero no contara con una ventaja a todas luces injusta y que convierte el festejo en algo innecesariamente cruel. No es malo para la fiesta que el torero sienta el miedo frente a un animal de media tonelada. Así, sólo los que tuvieran vocación se plantarían frente al toro.

Es un poco más difícil decir qué se podría prohibir del festejo propiamente dicho. El público entiende cuándo a un toro se le castiga más de la cuenta. El picador es el que recibe mayores pitos; la suerte de banderillas tiene que ser también limpia, porque de otra forma, el banderillero se lleva también una buena ración de pitos.

Y llegamos así a la suerte final, la estocada. El acto final en el que el torero se pone frente al toro. Momento temido probablemente por muchos diestros. Ahí es donde el torero se agranda o empequeñece para siempre. Lo de "para siempre" es a veces literal: ahí tenemos a Manolete o a Paquirri. También aquí, si la estocada no es limpia y hay que ir al descabello, el diestro pierde la oportunidad de cortar rabo u orejas, con la consiguiente ración de pitos y silbidos.

A lo que voy es que "la fiesta", o se prohibe entera o no se prohibe en absoluto. No se puede eliminar la suerte del estoque sin que la corrida se quede en espectáculo para turistas hipócritamente sensibilizados en contra de lo que ven.

¿Cuáles puedan ser otras motivaciones para "prohibir la suerte suprema"? No la brutalidad o la crueldad, desde luego. Pongamos un ejemplo. No hace tantos años, en un lugar de cuyo nombre no puedo acordarme, ahorcaban un burro y luego lo lanzaban al suelo desde lo alto del campanario de la iglesia. Eso es brutalidad, claro, pero menos: no se ve, no sale en la televisión. Es recomendable que la señora menestra salga de su despacho y recorra España en toda su extensión. Volverá a su despacho con un nutrido catálogo de "costumbres bárbaras" que en sus lugares son tradiciones que nadie ha pensado ni por un momento en eliminar.

Por otro lado, si de "brutalidad" o "crueldad" se trata, ¿por qué no prohibe la progresía desgobernante la de los videojuegos bélicos? Que uno ve los trailers de esos juegos y aparte de la chorrada esa de que "mejoran la coordinación entre el ojo y la mano" (manera fina de decir "donde pongo el ojo, pongo la bala"), asesinar es tan sencillo, tan fácil... El dinero que ganan esas multinacionales de los videojuegos es el que habrá de emplearse después para los hospitales, cuando alguien quiera traspasar la frontera de lo virtual a lo real. De hecho, hay quien ya la ha traspasado: ¿recuerdan al asesino de la katana?

Tal vez otra motivación, menos noble e igualmente socioprogre, es ir eliminando lentamente los signos de la identidad nacional española. O no tan lentamente. Ya quitaron el toro de Osborne. La religión católica, que formó en mucho parte de la identidad del español de a pie (con o sin nacionalcatolicismo) es otro objetivo a batir. Ahora se quieren cargar a los toros de carne y hueso.

Los antitaurinos, analizando una vez más, resulta que no es que estén en contra de la fiesta, sino de un metasignificado que no se entiende fuera de nuestras fronteras. Están en contra de la España tradicional en blanco y negro que nos legó el franquismo. O están en contra, simplemente, de la idea de España, como les ocurre a bastantes antitaurinos en tierras catalanas. Y como el toro pertenece a la esencia profunda de lo español (más allá de la propaganda turística de toda la vida) hay que borrarlo, sencillamente. Ahora resulta que ser pro-taurino significa o se identifica para algunos con "ser español y de derechas". Hay que ver a qué extremos lleva la dialéctica socioprogre...

A la menestra Narbona, no obstante, le han salido respondones desde sus propias filas. En Andalucía le han venido a decir que ni se le ocurra quitar la fiesta, ni a plazos ni en pago único. En Andalucía, los socialistas conocen bien el impacto que causaría una tal medida. Veremos quién podrá más.

Parecidos razonables 3





Un Gobierno que no nos mienta

21 de diciembre de 2006

19 de diciembre de 2006

La ofensa y el insulto

Ni cinco días han tardado Pepiño Blanco y sus secuaces en insultar nuevamente al PP. Todavía calientes el cadáver de Loyola de Palacio y la agresión audiovisual contra la AVT, el sindicalista agrario y sus secuaces regalan a los periodistas que asisten a su "copa de Navidad" un vídeo de la "tregua" del 98 en el que aparecen, además de Álvarez Cascos, Rato y Aznar, la foto de la ministra de Agricultura más competente que hemos tenido en los últimos veinte años.

No es para nada sorprendente cuando el PSOE olvida a sus propios muertos y margina a quienes quieren devolver a éstos un poco de dignidad. Si no respetan a sus propios muertos, menos aún a los de los demás.

¿Se acuerda alguien de Luis Atienza y la famosa "guerra del fletán negro"? Aquella "guerra" que además perdimos porque los canadienses no se dejaron enrollar y porque la UE, como siempre, nos dejó con el culo al aire y haciendo un ridículo espantoso.

Con las pifias del PSOE, puestos a "remover el pasado", habría no para un vídeo, sino para una serie entera. Por lo menos, contando la verdad. Si se usara la técnica socialista de agrandar la ficción, sería una serie de varias temporadas de duración (no en vano estuvieron 13 años). Yo mismo me pronuncié en contra de esa "guerra de los vídeos"; pero vista la reincidencia de Pepiño, tal vez hubiera que responderle con otro "vídeo", refrescando así la memoria de los españoles.

No creo que el PP lo haga. Hasta ahora me están demostrando que tienen arriolina en vez de adrenalina: a Pepiño no hay que cabrearlo, ¡faltaría más! A Puigcercós no hay que cabrearlo, ¡faltaría más! No hay que decir nada que pueda cabrear a nadie, ¡faltaría más! Tal vez haya que recordar en el PP aquellas palabras del Apocalipsis 3,15-16...

Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente.
¡Ojalá fueras frío o caliente!
Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente,
voy a vomitarte de mi boca.

El que tenga oídos, que oiga.

18 de diciembre de 2006

Formación ocupacional

No es para cualquiera. No son másters (ni del universo, ni de otra cosa que se le parezca). Son cursos diversos: de "ofimática", de "auxiliar de psiquiatría", de cualquier materia que al amable lector se le ocurra. ¿Sirven? Claro. Sirven porque "nunca te acostarás sin saber una cosa más". Sirven porque así tienes la ilusión de estar haciendo algo, de "prepararte", en vez de tocarte los huevos frente al televisor o el ordenador sin hacer nada. Sirven, incluso, para conocer gente que está pasando más o menos tu misma situación (no, para ligar no sirven).

Pero, sobre todo, sirven al que te da el curso o cursillo (como si la ofimática se pudiera dar en cuatro meses), porque cobra. Sirven al director del centro o academia donde se imparte el cursillo, que recibe la correspondiente subvención, bien sea autonómica, estatal o europea. Que se lo pregunten, si no, a Fidel Pallerols: por desgracia para UDC, el cas Treball (desviación en el 2000 de fondos de la UE destinados en principio a formación ocupacional en Catalunya por funcionarios de la Conselleria de Treball de la Generalitat, entonces feudo de UDC) sigue coleando en los juzgados. Sirven al conseller o político de turno, porque a los que están inscritos o realizando un curso de ésos ya no tiene que contarlos como "parados" y puede presentar ante los votantes y ante sus jefes unas cifras "decentitas".

Nos acercamos peligrosamente a los dos millones de parados. Los problemas que la población percibe como más importantes, aparte del terrorismo, son el paro y la vivienda. ¿Qué hace el gobierno de Zapo y, en el caso catalán, ese monstruo de tres cabezas llamado Tripartito II? Zapo negocia con los terroristas; o más bien se baja los pantalones ante ellos (que te calles, coño, que si no Pepiño va a hacer restallar el látigo). Y el Tripartito II se dedica a proponer la confiscación de viviendas a lo "Doctor Zhivago", con un Carod que se cree una especie de Strelnikov redivivo.

A ver si va a pasar como en la película. Vaya, vamos a imaginarlo. Pongamos a Carod Rovira la estampa de Tom Courtenay (el actor que magníficamente interpretó el personaje de Strelnikov). Su camarada compañera, Lara Antípova, le pone los cuernos con el protagonista (se corren apuestas sobre quién podría representar a Yuri Zhivago). Situémonos al final de esa gran película, con Strelnikov-Carod caminando sobre la nieve, desarbolado, desgañitándose: "¡No soy Carod-Rovira! ¡Soy Pérez García! ¡Soy hijo del Cuerpo! ¡Soy Pérez García!". Caramba, David Lean era un profeta, además de un genio.

14 de diciembre de 2006

Soluciones expropiacionales

Que la izquierda cuando gobierna suele tener ideas "geniales", es cosa sabida. Ahí está, sin más, la Trujillita con sus "soluciones habitacionales": el proletario pisito de 30 metros, que según decía ella, "en Suecia es lo normal". Seguramente es lo normal: pero también es normal que la Seguridad Social en Suecia no deje tirado a nadie y que esas viviendas consten de todos los servicios que los habitantes pueden necesitar.

Pero eso no es nada. Ahí está el d'Iznáha, que después de su experiencia ministerial zapateril trae "nuevas ideas". Y desde luego, es mucho más "genial" que lo de la menestra Trujillita: la de hacer un recuento de viviendas objetivamente "vacías" y alquilarlas por 6 años, nada menos, al mejor postor. O por un "precio justo". Es indiferente: suena a expropiación forzosa. Me acuerdo muy bien de cuando estudiaba la expropiación forzosa en la Facultad de Derecho. El epígrafe general era pomposo y rimbombante; pero ahora, visto lo visto, suena bastante exacto: "Sacrificio y lesión del patrimonio del administrado".

Claro que técnicamente no es una expropiación: es una especie de "confiscación temporal" para que tú, inmundo y vago propietario, no te creas que por pagar impuestos puedas hacer con lo tuyo lo que quieras. Y como los pisos están carísimos y las hipotecas tampoco son moco de pavo, "vamos a repartir el uso y disfrute de la propiedad para que todos puedan tener derecho a una casa, aunque sea por un tiempo". Ahí es nada la inventiva de este Tripartito II. ¡Vivan las soluciones alquilacionales!

¿Sorprende, pues, que el Tripartito II no trate de corregir la especulación inmobiliaria promovida -hace tiempo- por el Ayuntamiento de turno? Cierto que no es la única causa del encarecimiento de los pisos, pero sí la principal y por donde empieza ese asunto. Hasta ahora (puedo equivocarme) no ha habido escándalo inmobiliario que no haya tenido ramificaciones en algún munícipe (o en más de uno). Y bueno, si éstos de aquí no lo hacen, cuanto menos Zapo, para quien "España va de puta madre". Que los Ayuntamientos se nutren de las multas y de las licencias de obras lo saben ya hasta los niños de teta. Ahora bien, ¿cortar la mano que a todos ellos les da de comer, aunque sean comisiones nada más? Claro que no. Viven una realidad virtual, pero tontos no son, no.

In memoriam

Loyola de PalacioPor Loyola de Palacio y Valle-Lersundi. Alfonso Guerra, haciendo gala de su resfriado ingenio, digno de mejor causa, la apodó "la monja alférez". Pero fue una Ministra de Agricultura como no ha tenido España en muchos años (algo podría aprender de ella la actual titular del ramo, aunque no es probable).

Sólo recuerdo dos detalles de ella: que con dos cojones (los que no tiene el PSOE actualmente) encabezó una manifestación contra una normativa injusta y perjudicial de la UE contra los intereses de España. De eso, por desgracia, nadie se acuerda.

El otro detalle del que me acuerdo es el "asunto del lino". No recuerdo bien quién lo destapó, pero el hecho es que ella salió exculpada de toda responsabilidad y cuando el foco de la justicia empezó a enfocarse hacia el PSOE, ¡oh, milagro!, del asunto del lino nunca más se supo.

Nunca la llegué a conocer y por tanto, no soy el más indicado para hacer un panegírico. Pero la imagen pública que dio fue siempre correcta. Trabajadora. Y que en la UE siempre veló por los intereses de España, algo de lo que Borrell y otros cantamañanas como él tendrían que tomar nota.

Lástima que en su Guipúzcoa natal nadie hará un homenaje oficial a una de sus hijas más ilustres. Todo lo contrario de Herr Fischler (Franz). Ese Fischler al que muchos españoles, especialmente los productores de aceite, teníamos atravesado. Después de habérselas tenido bien tiesas con ella nunca dejó de mandarle un ramo de flores por su cumpleaños, según cuenta Lucía Méndez en su emocionado obituario en El Mundo.

Desaparece una de nuestras principales valedoras en Europa. Descanse en paz.

¡A la cárcel!

Éste es uno de esos casos en el que la realidad pone contra las cuerdas a la ley. Un vigilante jurado dispara e hiere de muerte a un presunto atracador. El atracador no va solo, sino que hay otros actuando conjuntamente con él. Sus intenciones de no irse con las manos vacías están claras. El vigilante, pues, haciendo uso de su arma reglamentaria, dispara y según decíamos antes, le hiere de muerte. Lo que a continuación sucede sólo se puede explicar en España: el vigilante es condenado por homicidio premeditado y la viuda del muerto se persona en el juicio como "acusación particular".

¿Cuál era la mejor argumento del vigilante? La legítima defensa, por supuesto. Pero veamos qué dice el Código Penal...


Art. 20.4 del Código Penal de 1995

El que obre en defensa de la persona o derechos propios o ajenos, siempre que concurran los requisitos siguientes:

  1. Agresión ilegítima. En caso de defensa de los bienes se reputará agresión ilegítima el ataque a los mismos que constituya delito o falta y los ponga en grave peligro de deterioro o pérdida inminentes. En caso de defensa de la morada o sus dependencias, se reputará agresión ilegítima la entrada indebida en aquélla o éstas.
  2. Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla.
  3. Falta de provocación suficiente por parte del defensor.

De acuerdo siempre con la ley, para "no sufrir el peso de ésta", debe actuarse de la siguiente manera:

a) Esperar a que el delincuente penetre en casa de uno (para que se dé el requisito de la "entrada indebida", sin el cual es inaplicable esta eximente).

b) Cerciorarse de que el delincuente va armado para, en su caso, responder a la entrada ilegítima y/o cualquier otra agresión de forma "proporcionada" y "racional".

c) No provocar de forma "suficiente" al delincuente.

d) Entretener al delincuente hasta que de todos modos lleguen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Mossos, Policía, Guardia Civil) y se hagan cargo de la situación.

Pero no acaba aquí la cosa. No lo sé con seguridad, pero probablemente la viuda haya solicitado lo que en términos forenses se denomina "sustanciación de pieza de responsabilidad civil". O traducido a román paladino: que la "indemnicen" por la muerte de su marido. Aun con el debido respeto a las resoluciones judiciales, esto nos parece ya agregar el insulto a la ofensa.

Según se deduce de las noticias que van llegando, existe una gran sensación de inseguridad en la zona. Pero resulta que sólo sale a la luz cuando atacan a unos joyeros, gente importante de la región. Si esos delincuentes se hubiesen atrevido con alguien "menos importante", los hechos no hubieran salido prácticamente en todos los telediarios.

Al señor Saura, el "ecosocialista" conseller de Interior, le crecen los enanos. Entre los okupas de La Makabra, a los que no puede reprimir porque se lo impide su religión, y las bandas del crimen organizado, que parecen demostrar que el desorganizado es él, los ciudadanos no nos sentimos nada seguros. Cosas del Tripartito II y de la realidad virtual en que se ha instalado. Y mientras, el señor Corominas a la cárcel, por "homicida de albanokosovares". Los normales, a la cárcel; los anormales, a andar sueltos por ahí.

12 de diciembre de 2006

"España va de puta madre"

Lo ha dicho el presidente, claro. Yo no sé qué tiene el Palacio de la Moncloa que, una vez bien instalado y bien acostumbrado al edificio, al inquilino elegido por votación popular le aquejan toda serie de dolencias acordes con su personalidad. De Adolfo Suárez no recuerdo gran cosa; y tampoco de Calvo Sotelo, prácticamente un interrex antes de que llegara la etapa felipista. Por cierto, que fue Calvo Sotelo quien cayó en la cuenta de ese síndrome monclovita y lo explicaba más o menos jocosamente (no es fácil imaginar a don Leopoldo, con lo serio que era, mostrando animus iocandi) en sus memorias.

Pero a lo que vamos. ZP ha dado muestras de no ser inmune al edificio. Felipe cayó en la tentación de las "ausencias quejumbrosas" (Mecano podría haberle adaptado aquella canción para que dijese "Ay, bonsai, bonsai"), Aznar cayó en la tentación de mirarse el ombligo y de creer que todo lo que hacía era por el bien de España. ZP es menos trascendente y cae ruidosamente en la tentación del "optimismo filosófico": nótese la diferencia abismal entre ir "bien" e "ir de puta madre". Se le puede conceder a Aznar que en eso era más realista.

Lo malo es que eso sólo lo sabe él. ¿Los demás? Los unos cachondeándose para no cabrearse ante tanta desfachatez, los otros sonrojándose en un silencio monjil. Y de todos ellos, la gran mayoría esperando a alguien que arregle lo que ZP está desarreglando (aunque costará unos cuantos años y muchos, muchos disgustos a mucha, mucha gente).

11 de diciembre de 2006

Sociedad civil

Valiente expresión esa de "sociedad civil". Como expresa Enrique Puchet, la expresión tiene su historia y se ve entroncada en primer lugar con lo económico, en la contraposición entre "burgués" y "político".

Prescindiré, no obstante, de las implicaciones filosóficas de la expresión, bien explicadas por el señor Puchet. A mí eso de "sociedad civil" siempre me trajo el aroma de los "representantes o prohombres de la ciudad", algo así como el Consell de Cent barcelonés. Luego, pensándolo mejor, llegué a la conclusión de que a la sociedad "no había que ponerle adjetivos", puesto que todos somos miembros de la sociedad. Ahora pienso, incluso, que el uso de esa expresión por ciertas personas de ideología nacionalista tiene un sentido excluyente; y específicamente, de los militares, a quienes algunos descerebrados consideran "miembros de un ejército de ocupación".

Vayamos poco a poco llamando las cosas por su nombre...

Curiosidades varias

Lauren Postigo
La semana comienza llena de noticias. La primera tanda es de dos obituarios que nada tienen que ver entre sí: por un lado, el de Augusto Pinochet, personaje idolatrado por algunos y temido y odiado a partes iguales por todos los demás chilenos, según mi concepto; por otro, el discreto deceso de Lauren Postigo, que extrañamente coincide con los fastos del cincuentenario de TVE, "la única" en los años en que Cantares llevaba su andadura triunfal (quien tenga alguna edad se acordará de que el programa se iniciaba con el pasodoble Suspiros de España y que se grababa o emitía desde el Corral de la Pacheca). Como siempre, en España uno tiene que morirse para que lo recuerden.

Y luego... pues... todo lo que está saliendo del 11-M. Parece que ahora el señor Vera (Rafael) sabe más del 11-M de lo que los españoles pensábamos. Igualito que con el GAL, oiga. Y que tal vez si habla, nos enteremos de una puñetera vez de quién, cómo, cuándo, dónde y, sobre todo, por qué. Lo más probable es que no caiga esa breva, mucho menos teniendo en cuenta el rifirrafe de Pepiño con José Antonio Pastor, del PSE a cuenta de unas "mentiras". Y obvio que eso, frente al esperado fallecimiento de Pinochet, no es titular de primera página. Cosas de este país...

(algunos estarán contentos de que este post "casi no hable de política"...)

10 de diciembre de 2006

Los palos y el sombrajo

Acabo de terminar la lectura de un demoledor artículo del profesor Roberto Centeno aparecido en El Mundo el pasado viernes 8 de diciembre.

De todo lo que se dice en ese artículo me quedo con dos ideas: la primera, que el Gobierno socialista sube los impuestos (con lo cual deja de ser de izquierdas, porque la izquierda en teoría "los baja"). ¿Y para quién los sube? Pues para las clases medias y los pensionistas, que (oh, contradicción) forman la masa de votantes del PSOE. Es decir, los sube para quien no se puede escapar de control porque sus recursos dependen de una nómina o de los presupuestos generales de una Administración (estatal, autonómica o local). ¿Los baja? Claro que sí. A los ricos, a los que pueden lavar su dinero en Gibraltar o en Suiza, a los que mediante "trampas legales" pueden tributar a un miserable 1% por sus actividades societarias (para las cuales hay que disponer de 2,4 millones de euros, eso sí).

¿Éste es el gobierno que se dice "social" y "obrero"? ZP nos quiere vender la moto; pero como decía Lincoln, "no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo". De todos modos, considero a ZP un monigote manipulado por otros, que son los que verdaderamente cortan el bacalao, la pescaílla o lo que se tercie. Más sangrante es la comparación con la realidad si tenemos en cuenta que el PP, "oficialmente de derechas", nunca ha escondido que es de derechas. El PSOE, en cambio, es un partido "de izquierdas" que, como vemos, hace una política de derechas sin ningún tipo de sonrojo. Si a un partido político no se le puede pedir un poco de coherencia entre su ideario y su forma de gobernar, apaga y vámonos.

La segunda idea con la que me quedo, que no expresa el profesor Centeno pero que yo personalmente deduzco es que, en todo este tiempo, España no ha dejado de ser una especie de cortijo privado, al que sólo han tenido derecho de entrada unos pocos. Y a esos pocos les ha importado bien poco que el país que devoran a tres carrillos se vaya al carajo mientras ellos estén bien. "Ellos", que además y en realidad, no tienen más ideología que la de su barriga y su cuenta corriente a costa de los sudores de todo el mundo.

Pero hay una reflexión, o tal vez duda, que me asalta: si cambiara el Gobierno, ¿cambiaría eso de "gobernar para los amiguetes"? No sé a qué pueda deberse; pero todavía no he oído a nadie en el PP expresarse en público con la claridad que lo hace el profesor Centeno (dejando aparte algunos términos técnicos, achacables a su condición de docente universitario). Y cuando la oposición, debiendo hablar, calla... Si con los argumentos y las razones que se exponen en ese artículo, el PP no tiene agallas para taparle la boca a ZP y a sus corifeos, apaga y vámonos. Nunca faltará quien diga que el PP es culpable hasta de las guerras púnicas. Y el PP, probablemente, callará.

A ZP se le ha caído el sombrajo. Y mucho me temo que a nosotros (a todos, tirios y troyanos), tarde o temprano, nos caeran los palos. Y el PP, callado. O tal vez no. ¿Quién sabe?

4 de diciembre de 2006

La sequía

Nunca pensé que tuviera que justificar por qué escribo de lo que escribo, pero las cosas se han puesto de tal manera que lo voy a hacer, por primera y única vez, saltándome el principio excusatio non petita, accusatio manifesta.

En un blog de propiedad de uno, uno escribe de lo que quiera. De religión, de zoología, de astronáutica, de música electrónica... Hay miles de temas sobre los que uno puede escribir. Pero hay un tema desgraciado en España sobre el que es siempre peligroso escribir: la política. Siempre ha traído problemas hablar de política y, por desgracia, en esta especie de democracia que tenemos, más aún.

Claro que yo podría "evitarme problemas" si dejara de hablar de política y, sobre todo, dejara de hablar contra el Gobierno. Podría hablar, un suponer... de las florecicas que crecen en las laderas del Vesubio. O de las costumbres del ornitorrinco. O del apareamiento de las mónadas de Leibniz con los noúmenos de Kant. Eso, como decía Kortatu, podría ser incluso "constructivo, inspirador y educativo".

Pero me da por ubicarme en la realidad. Y si lo que veo no me gusta en absoluto, con todo derecho puedo criticarlo. Y ahí es donde entra el blog, con sus infinitas posibilidades de opinión. Ya sé que mi blog, probablemente, no creará jamás opinión. Que tal vez sólo yo lo lea, y alguno o alguna más que caigan en él por equivocación. No me importa. No busco la fama ni el olor de multitudes. El hecho es que el blog permite discrepar del pensamiento único y eso es lo que tratamos muchos de hacer, con mayor o menor fortuna.

Tengo muy claro que no voy a "arreglar el país" desde mi minúsculo rincón. Pero eso no me impide hablar de las cosas que me molestan, o simplemente me llaman la atención. Y alguien tiene que decirle a ZP que, como el emperador del traje nuevo, va desnudo, aunque él trate de hacernos creer que va vestido. Que no nos creemos ni las mentiras ni los juegos de manos de él ni de sus cortesanos. Y eso lo hago yo desde mi minúsculo rincón. Y otros desde sus rincones más mayores. Personas valientes como Luis del Pino ayudado por los "peones negros", por ejemplo, que van escarbando entre las mentiras de la versión oficial del 11-M. Sus incómodas investigaciones no tendrían cabida en un diario "oficial", así que él ha ido construyendo su propio espacio y ha conseguido poner muy nervioso al Gobierno porque otros beben de las informaciones que se recopilan en su blog y eso se transmite.

En la historia de la humanidad siempre ha habido quien ha decidido de forma unilateral lo que es "correcto" pensar en un momento y lugar determinados, bajo pena de muerte o tortura, o amenaza de un mal cualquiera. Censores, inquisidores, comisarios políticos, funcionarios de Ministerios de Propaganda (o del Amor, que hubiera dicho Orwell)... Claro que como esto es una "democracia", quienes quieren imponer lo correcto no pueden acudir a la pena de muerte, o a la tortura o al secuestro del periódico o lugar en que esas ideas se publican. Acuden a medios indirectos. Algo así como un tipo Clint Eastwood en las películas del Oeste. Estás en la main street frente a él. Se masca la tragedia. Sopla una ráfaga de viento helado que trae unos matojos. Y él te clava una mirada dura y penetrante mientras te dice con voz de Constantino Romero: "Yo que tú no lo haría, forastero". Es una especie de "control difuso" muy efectivo y muy en la línea autoritaria marxista-leninista.

Y cuando en España buena parte de la prensa oficial ha abdicado alegremente (o no tan alegremente, vamos a pensar) de su función de mosca cojonera del poder para ponerse a su servicio, el blog es lo único que nos queda a los ciudadanos para expresar las discordancias entre lo que dice el poder y lo que cada ciudadano ve con sus propios ojos todos los días, para que la información circule. Y lo peor para el poder es que, por ahora, el "fenómeno blog" no se puede controlar.

Por eso en la blogosfera toda opinión y todo pensamiento, dentro de unas mínimas normas de respeto, son respetables, valga la redundancia. Por eso unos pueden hablar de las florecicas que crecen en las laderas del Vesubio y otros podemos hablar de política con mayor o menor suerte o conocimiento sin que a nadie se le ocurra decir que "habría que cerrarle el blog". Sólo a las personas con alma de censor, inquisidor o comisario político se les ocurriría tal cosa.

Desde los puntos de vista expuestos, entiendo que algunos puedan considerar que hablar contra el desgobierno zapateril es "indicio de sequía". Que hablar de la "memoria histórica" desde una posicíón significativamente distinta a la del desgobierno zapateril es "indicio de sequía". Que solidarizarse con una persona que justamente está amenazada de muerte por "pensar diferente" es "indicio de sequía". Claro. Pero esto es la libertad, oiga. Respetando unas mínimas normas, uno puede hablar de lo que quiera y aceptar las críticas que pueda suscitar su discurso, siempre que sean razonadas y en lo que tengan de constructivo.

Son malos tiempos para la lírica. El cambio climático, efectivamente, ha llegado. La Tierra está más caliente que hace unas décadas. Por eso, unos constatamos que es así, a ver si hay alguien que se da por enterado y hace algo. Otros, en cambio, prefieren hablar de las florecicas que crecen en las laderas del Vesubio.

1 de diciembre de 2006

"País vecino"

Interesante este "testimonio". En Cataluña "España" hace tiempo que dejó de existir. Hace tiempo que en los medios de comunicación oficiales se habla de una entelequia denominada "Estado Español", como si Mongolia (con permiso de los mogoles) quedara más cerca. Ahora, en este "país de las maravillas de ZP", los independentistas transforman el "Estado Español" en el "país vecino". Nos enteramos de que es España porque en el décimo no se olvidan de mencionar su capital, o sea, Madrit. Que aunque lo escriban correctamente en el idioma del "país vecino", aquí en Cataluña todo el mundo sabe que se trata de Madrit.

Y yo me pregunto: si "España" es ahora "el país vecino", ¿por qué esos independentistas de vía estrecha juegan a la lotería de una potencia extranjera? Es decir, ¿abominan del "país vecino" pero no del dinero del "país vecino"? ¿En qué quedamos: independientes o subvencionados? Tan subvencionados como Andalucía en los tiempos del PER, por otro lado. Esa Andalucía respecto de la cual se sienten tan "superiores". Claro que no hay peor cuña que la de la misma madera, aquí, en Iznájar y en Ulan-Bator...
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